Miss Tutsi Pop.
Comentario en blog.
14 de Agosto 2011.
Pesadilla.
Hace poco me ocurrió algo horrible, terrible, espantoso.
Llego en un sobre cerrado, casi inofensivo, que apareció inocentemente, como otros sobres antes que este, en el negro y apático buzón de mi casa. En un momento de pánico creí que este papel doblado y misterioso contendría un terrorífico y muy real requerimiento de hacienda, o tal vez un recordatorio de una deuda pasada no pagada, algunas responsabilidades y compromisos adquiridos con el banco y negligentemente omitidos o algo así, papeles de este tipo seguros causantes de terror muy real y corpóreo.
Al abrirlo, con manos temblorosas y herraticas mis ojos caminaron lenta y temblorosamente por cada una de estas horrendas y ominosas palabras con sus terribles letras. Cuando termine de leer el terror se apodero de mi mientras un grito se ahogo en mi garganta, de la cual brotó solo un leve gemido, mis manos arrugaron y rompieron aquel horrible papel que fue aventado a la calle, y espero, sea sentenciado al olvido. Lentamente, sin darle la espalda me aleje del fatuo papel.
Mis peores pesadillas se habían vuelto realidad a pesar de mis cuidados.
había recibido una carta anónima...
Una carta de Amor.
lunes, 22 de agosto de 2011
martes, 16 de agosto de 2011
Del otro lado.
Me gusta pensar que hay alguien del otro lado de este brillante espejo que es la pantalla. Tal vez no halla nadie y el lector de estos textos no sea otro mas que yo u otra persona ajena a mí, la cual desconozco, o sea, tal vez, alguien imaginario, imaginado, y por lo tanto, imposible.
No sé, ente imposible e imaginario, si te gusta lo que escribo, pero eh de decirte que escribo para ti, que no tanto para mi, tal vez seas tu, en algún lugar lejano e improbable mi reflejo negro, del otro lado de este brillante espejo llamado pantalla.
Por este medio te saludo...
No sé, ente imposible e imaginario, si te gusta lo que escribo, pero eh de decirte que escribo para ti, que no tanto para mi, tal vez seas tu, en algún lugar lejano e improbable mi reflejo negro, del otro lado de este brillante espejo llamado pantalla.
Por este medio te saludo...
lunes, 15 de agosto de 2011
Vacio.
Con mis palabras, intento llenar el inmenso vació que mora en mi interior, ese, que no tiene llenadera y que difícilmente se sentirá satisfecho. También dirijo a veces mis palabras al espacio vació y solitario que me circunda, a ver si alguien las escucha, y le agradan.
Dirijo mis voces al vació inmenso, a veces, casi nunca, el vació responde.
Dirijo mis voces al vació inmenso, a veces, casi nunca, el vació responde.
domingo, 14 de agosto de 2011
Insomne.
Insomnio
Como un Acuario
4 de Abril del 2010
¿Insomnio?
El insomnio es, cono no podría ser de otra manera, la delgada y esquiva frontera entre nuestra vida consciente, o lucidez; Que así le llaman algunos. Y de nuestra vida inconsciente, esa, profunda, en la que caemos en el espacio inmenso que existe dentro de nuestros ojos cerrados. Ese gran espacio, negro, las mas de la veces, lleno de todas la cosas creadas y por crear, donde todo pasa, donde corremos jornadas inacabables mientras nuestra necia mente y estoico cuerpo se dejan abrazar por el seductor y reparador abrazo del descanso de ese bello ente llamado sueño.
Pero el insomnio no es ni la lucidez de la vigilia, ni el gozo del descanso, es la frontera entre estar y no estar, y como en cualquier zona de frontera es un lugar desordenado, y violento. Es el lugar donde las leyes y los reglamentos parecen incumplirse. Baste recordar como opera el tiempo cuando uno esta insomne. Ver el reloj, desesperado, con ojos secos y cansados y confirmar la hora, para luego cerrar los ojos y reptar como torpe cocodrilo sobre la cama y revolverse, como tronco a deriva en el mar de sabanas, ora para un lado y ora para el otro, sentir el calor desapercibido de las cobijas, sudar y levantarse mojado, naufrago, en este desierto lleno de olas que es la cama, para confirmar, en la blanca y cínica cara de este tirano de manecillas que es reloj que solo han pasado escasos cinco minutos.
El insomne agoniza todas las noches, medio prendido a la realidad y con el vértigo constante de no poder caer en la vorágine del sueño. Se cansa de luchar contra el mundo sensible y sentirse lejano del descanso que brinda el sueño. Es reo de la realidad, de la cual desearía escaparse.
Es por eso que el insomne se incorpora de mal humor, después de haber luchado toda la noche por intentar conciliar un sueño que en batalla nocturna fue siempre esquivo.
No ansia la noche, como se podría creer. No. No la desea, pues bien sabe que aunque bien podría encontrar un magnifico sueño, largo, profundo, reparador. Un país inmenso en si mismo. También podría deambular, nuevamente, durante largas horas en esta larga e inmensa frontera; La del insomnio.
Como un Acuario
4 de Abril del 2010
¿Insomnio?
El insomnio es, cono no podría ser de otra manera, la delgada y esquiva frontera entre nuestra vida consciente, o lucidez; Que así le llaman algunos. Y de nuestra vida inconsciente, esa, profunda, en la que caemos en el espacio inmenso que existe dentro de nuestros ojos cerrados. Ese gran espacio, negro, las mas de la veces, lleno de todas la cosas creadas y por crear, donde todo pasa, donde corremos jornadas inacabables mientras nuestra necia mente y estoico cuerpo se dejan abrazar por el seductor y reparador abrazo del descanso de ese bello ente llamado sueño.
Pero el insomnio no es ni la lucidez de la vigilia, ni el gozo del descanso, es la frontera entre estar y no estar, y como en cualquier zona de frontera es un lugar desordenado, y violento. Es el lugar donde las leyes y los reglamentos parecen incumplirse. Baste recordar como opera el tiempo cuando uno esta insomne. Ver el reloj, desesperado, con ojos secos y cansados y confirmar la hora, para luego cerrar los ojos y reptar como torpe cocodrilo sobre la cama y revolverse, como tronco a deriva en el mar de sabanas, ora para un lado y ora para el otro, sentir el calor desapercibido de las cobijas, sudar y levantarse mojado, naufrago, en este desierto lleno de olas que es la cama, para confirmar, en la blanca y cínica cara de este tirano de manecillas que es reloj que solo han pasado escasos cinco minutos.
El insomne agoniza todas las noches, medio prendido a la realidad y con el vértigo constante de no poder caer en la vorágine del sueño. Se cansa de luchar contra el mundo sensible y sentirse lejano del descanso que brinda el sueño. Es reo de la realidad, de la cual desearía escaparse.
Es por eso que el insomne se incorpora de mal humor, después de haber luchado toda la noche por intentar conciliar un sueño que en batalla nocturna fue siempre esquivo.
No ansia la noche, como se podría creer. No. No la desea, pues bien sabe que aunque bien podría encontrar un magnifico sueño, largo, profundo, reparador. Un país inmenso en si mismo. También podría deambular, nuevamente, durante largas horas en esta larga e inmensa frontera; La del insomnio.
jueves, 11 de agosto de 2011
Aída
Como un Acuario.
06 de Octubre del 2009.
Comentario en "Blog".
Aída.
Y cuando Aída despertó, su cama, su casa, la ventana, el sol y las estrellas así como la horrible realidad aún estaban ahí.
Y cuando despertó, Aída descubrió que su máquina de escribir se había convertido en un monstruoso y gigante insecto, que le susurraba ordenes en una inexistente oreja a Gregorio Samsa. El cual, visiblemente emocionado, hacia vibrar sus transparentes alas bajo el negro y brillante caparazón. ¿Acaso Gregorio no estaba de viaje en interzona? Se cuestiono Aida. ¿O tal vez el cuadro que se desarrollaba ante ella no era mas que una alucinación generada por el polvo de la carne negra del cien pies acuático gigante del amazonas, que acababa de consumir? Se dispuso a hundirse, dormitando, en las insondables y tibias profundidades de la almohada mientras su cama empezó a reptar por las paredes y el techo, arrastrando sus delgadas y peludas patas, haciendo un leve chirrido metálico. ¿No sé? Pensó. Tal vez el doctor Ben Jay tendría una explicación razonable. Se decía a ella misma mientras era devorada por la húmeda y tibia obscuridad que moraba dentro de las blandas fauces del colchón.
Con perdón de Kafka, Monterroso y Burroughs.
06 de Octubre del 2009.
Comentario en "Blog".
Aída.
Y cuando Aída despertó, su cama, su casa, la ventana, el sol y las estrellas así como la horrible realidad aún estaban ahí.
Y cuando despertó, Aída descubrió que su máquina de escribir se había convertido en un monstruoso y gigante insecto, que le susurraba ordenes en una inexistente oreja a Gregorio Samsa. El cual, visiblemente emocionado, hacia vibrar sus transparentes alas bajo el negro y brillante caparazón. ¿Acaso Gregorio no estaba de viaje en interzona? Se cuestiono Aida. ¿O tal vez el cuadro que se desarrollaba ante ella no era mas que una alucinación generada por el polvo de la carne negra del cien pies acuático gigante del amazonas, que acababa de consumir? Se dispuso a hundirse, dormitando, en las insondables y tibias profundidades de la almohada mientras su cama empezó a reptar por las paredes y el techo, arrastrando sus delgadas y peludas patas, haciendo un leve chirrido metálico. ¿No sé? Pensó. Tal vez el doctor Ben Jay tendría una explicación razonable. Se decía a ella misma mientras era devorada por la húmeda y tibia obscuridad que moraba dentro de las blandas fauces del colchón.
Con perdón de Kafka, Monterroso y Burroughs.
viernes, 5 de agosto de 2011
Tristeza.
Nubes rojas
05 agosto 2011
Tristeza.
No podemos despedirnos de nuestra tristeza, de esa que nos acompaña desde que nacemos y que nos seguira hasta la tumba. En todo caso podremos decirle muchas veces "hasta luego", a veces por periodos prolongados. Pero nunca podremos decirle adiós. púes siempre estará, tímida y discretamente, siguiéndonos de cerca, invisible, hasta el momento en el que sea necesaria y se presente puntualmente en nuestra vida, inoportuna y pesada, pero sobretodo fiel y personal.
05 agosto 2011
Tristeza.
No podemos despedirnos de nuestra tristeza, de esa que nos acompaña desde que nacemos y que nos seguira hasta la tumba. En todo caso podremos decirle muchas veces "hasta luego", a veces por periodos prolongados. Pero nunca podremos decirle adiós. púes siempre estará, tímida y discretamente, siguiéndonos de cerca, invisible, hasta el momento en el que sea necesaria y se presente puntualmente en nuestra vida, inoportuna y pesada, pero sobretodo fiel y personal.
miércoles, 3 de agosto de 2011
Ideas sueltas.
Correo electrónico.
1. de Mayo 2011.
Rosa:
Es el color de la tibia indefinición, pues no es rojo, ni el tono acromático que conocemos como blanco, es más bien una graduación de intensidad o porcentaje, color medias tintas, de opiniones medidas, ponderadas y nunca, pero nunca, radicales. Es el tono conciliador entre la frialdad polar del blanco y la pasión desbordada del rojo. Mesurado y moderado. Mediocre...Como este escribe.
Correo electrónico.
29 abril 2011.
Ojos.
Dicen los vacíos que: "El Ojo es el Espejo del alma". Yo no lo creo;Creo, más bien (Más mejor), que los ojos son el inmenso vació por donde el universo se precipita dentro de uno, en torrente, dentro de la inmenso vacio que mora dentro de nuestro corazón. Nada mas...
1. de Mayo 2011.
Rosa:
Es el color de la tibia indefinición, pues no es rojo, ni el tono acromático que conocemos como blanco, es más bien una graduación de intensidad o porcentaje, color medias tintas, de opiniones medidas, ponderadas y nunca, pero nunca, radicales. Es el tono conciliador entre la frialdad polar del blanco y la pasión desbordada del rojo. Mesurado y moderado. Mediocre...Como este escribe.
Correo electrónico.
29 abril 2011.
Ojos.
Dicen los vacíos que: "El Ojo es el Espejo del alma". Yo no lo creo;Creo, más bien (Más mejor), que los ojos son el inmenso vació por donde el universo se precipita dentro de uno, en torrente, dentro de la inmenso vacio que mora dentro de nuestro corazón. Nada mas...
martes, 2 de agosto de 2011
Caracoles.
Como un acuario.
16 de Diciembre 2009.
Comentario en "Blog"
Caracoles.
Me fascinan los caracoles. Me encantan por su cualidad de desplazarse a la atronadora y escandalosa velocidad de la nada. De sus desplazamientos de lentitud ensordecedora e impaciente que engañan nuestros tontos sentidos.
Creemos, o creemos creer, que no es otra cosa que estar en el error. Que los caracoles son lentos, nada mas lejano de la verdad. Es solo cierto que nuestros limitados sentidos lo perciben así. Pero la verdad es que los caracoles son rapidísimos, velocísimos, hiperquineticos e hiperbólicos, desafiantes de la velocidad limite de la naturaleza, que no es otra que la de luz. Son tan rápidos que atraviesan el espacio, la galaxia, el grupo cósmico local y este pedazo del universo en el que tenemos a bien vivir, en una fracción de segundo, escapando incluso de esos minúsculos voraces que son las singularidades de Penrosse; Los agujeros negros.
Y así, después de haber atravesado el cosmos, regresan al lugar de partida, para descansar por breves segundos y para afianzarse a la realidad antes de volver a catapultarse de nuevo hacia el universo en su loca y veloz carrera. Es durante esos breves momentos que el caracol aterriza ligeramente y progresivamente desfasadocada del lugar de partida y por eso nos parece que avanzara lento, con babeante demora. Pero no nos dejemos engañar. Que el caracol tiene prisa, mucha. Prisa de llegar al único lugar y momento que realmente vale la pena vivir. Y eh aquí que ese lugar no es otro que aquí, y ese momento no es otro mas que el ahora.
Les admiro, caracoles por su necedad relampagueante de vivir a toda velocidad cada lugar y cada momento, eso si, a la vertiginosa velocidad de la lentitud atronadora y escandalosa, algo resbaladiza; Babeante.
Como un acuario.
21 de febrero 2011
Comentario en "Blog"
Caracoles.
A veces, a veces creo que nos soy persona, homínido, antropoide superior y hasta donde se Homo Sapiens sapiens, región cuatro, de etiqueta reiterativa. Lo se, a veces lo dudo.
Muchas veces me he sentido pesado, agobiado, cargando a mis espaldas un peso inconmensurable, el de las cargas y responsabilidades, el del museo de la memoria y la pesada y traumática biblioteca de las experiencias. Con el peso lastrante de las frustraciones y de los proyectos acariciados y nunca realizados, las negras y pesadas cadenas de los deseos y el lastre de las ambiciones. Así cargado, con esta pesada concha a mis espaldas avanzo lentamente, reptando, babeante, por este camino que llamamos vida y creo, o creo creer, que me parezco cada vez mas a esos moluscos gasterópodos, invertebrados, de reptante, baboso y húmedo movimiento. Es decir como si de un Caracol se tratara. Pero a diferencia de ellos yo soy lento, errático, no decidido e hiperquinetico, como lo son los caracoles por naturaleza. A pesar de eso, a veces, solo a veces me gustaría encontrar alguien con quien compartir el peso que me curva la espalda y como como no, recibir con gusto lo que los otros me ofrezcan, para enriquecer mi bagaje y diversificar los pesos y ayudarme a ser mas llevadera esta existencia, que pasa lenta y paciente, a paso constantemente lento y húmedo, babeante, en espiral de caracol.
16 de Diciembre 2009.
Comentario en "Blog"
Caracoles.
Me fascinan los caracoles. Me encantan por su cualidad de desplazarse a la atronadora y escandalosa velocidad de la nada. De sus desplazamientos de lentitud ensordecedora e impaciente que engañan nuestros tontos sentidos.
Creemos, o creemos creer, que no es otra cosa que estar en el error. Que los caracoles son lentos, nada mas lejano de la verdad. Es solo cierto que nuestros limitados sentidos lo perciben así. Pero la verdad es que los caracoles son rapidísimos, velocísimos, hiperquineticos e hiperbólicos, desafiantes de la velocidad limite de la naturaleza, que no es otra que la de luz. Son tan rápidos que atraviesan el espacio, la galaxia, el grupo cósmico local y este pedazo del universo en el que tenemos a bien vivir, en una fracción de segundo, escapando incluso de esos minúsculos voraces que son las singularidades de Penrosse; Los agujeros negros.
Y así, después de haber atravesado el cosmos, regresan al lugar de partida, para descansar por breves segundos y para afianzarse a la realidad antes de volver a catapultarse de nuevo hacia el universo en su loca y veloz carrera. Es durante esos breves momentos que el caracol aterriza ligeramente y progresivamente desfasadocada del lugar de partida y por eso nos parece que avanzara lento, con babeante demora. Pero no nos dejemos engañar. Que el caracol tiene prisa, mucha. Prisa de llegar al único lugar y momento que realmente vale la pena vivir. Y eh aquí que ese lugar no es otro que aquí, y ese momento no es otro mas que el ahora.
Les admiro, caracoles por su necedad relampagueante de vivir a toda velocidad cada lugar y cada momento, eso si, a la vertiginosa velocidad de la lentitud atronadora y escandalosa, algo resbaladiza; Babeante.
Como un acuario.
21 de febrero 2011
Comentario en "Blog"
Caracoles.
A veces, a veces creo que nos soy persona, homínido, antropoide superior y hasta donde se Homo Sapiens sapiens, región cuatro, de etiqueta reiterativa. Lo se, a veces lo dudo.
Muchas veces me he sentido pesado, agobiado, cargando a mis espaldas un peso inconmensurable, el de las cargas y responsabilidades, el del museo de la memoria y la pesada y traumática biblioteca de las experiencias. Con el peso lastrante de las frustraciones y de los proyectos acariciados y nunca realizados, las negras y pesadas cadenas de los deseos y el lastre de las ambiciones. Así cargado, con esta pesada concha a mis espaldas avanzo lentamente, reptando, babeante, por este camino que llamamos vida y creo, o creo creer, que me parezco cada vez mas a esos moluscos gasterópodos, invertebrados, de reptante, baboso y húmedo movimiento. Es decir como si de un Caracol se tratara. Pero a diferencia de ellos yo soy lento, errático, no decidido e hiperquinetico, como lo son los caracoles por naturaleza. A pesar de eso, a veces, solo a veces me gustaría encontrar alguien con quien compartir el peso que me curva la espalda y como como no, recibir con gusto lo que los otros me ofrezcan, para enriquecer mi bagaje y diversificar los pesos y ayudarme a ser mas llevadera esta existencia, que pasa lenta y paciente, a paso constantemente lento y húmedo, babeante, en espiral de caracol.
lunes, 1 de agosto de 2011
Tarde.
8 de Enero 2009.
Como un acuario.
Comentario en "Blog".
Cae la tarde:
Cae la tarde, lo cual es curioso, pues nunca he oído el ruido que hace al tocar el horizonte. Aunque si la he visto romperse, estrellarse, estallar en mil colores como crisol fantástico.Sentir como mis oídos se llenan con el retumbar del choque del cielo y del sol contra la gruesa navaja del horizonte, mientras mis oídos perciben el resplandor de los colores fragmentados, quebrados, caleidoscopicos.
Cae la tarde mientras leo un libro, o a veces un periódico, mientras mis ojos nadan en el mar de palabras y navegan por los ríos tipográficos formados por los párrafos.
Cae la tarde y veo como tus letras acomodadas al azar parecen caer en cascada en busca de una salida. Veo como forman un río de palabras y que realmente atardecen, languidecen, buscan en su velocidad inmóvil el poder llegar al imposible horizonte del borde de la hoja.
Como un acuario.
Comentario en "Blog".
Cae la tarde:
Cae la tarde, lo cual es curioso, pues nunca he oído el ruido que hace al tocar el horizonte. Aunque si la he visto romperse, estrellarse, estallar en mil colores como crisol fantástico.Sentir como mis oídos se llenan con el retumbar del choque del cielo y del sol contra la gruesa navaja del horizonte, mientras mis oídos perciben el resplandor de los colores fragmentados, quebrados, caleidoscopicos.
Cae la tarde mientras leo un libro, o a veces un periódico, mientras mis ojos nadan en el mar de palabras y navegan por los ríos tipográficos formados por los párrafos.
Cae la tarde y veo como tus letras acomodadas al azar parecen caer en cascada en busca de una salida. Veo como forman un río de palabras y que realmente atardecen, languidecen, buscan en su velocidad inmóvil el poder llegar al imposible horizonte del borde de la hoja.
miércoles, 13 de julio de 2011
A lie...
Mini ficción
Como un acuario
1 de Agosto del 2009
Amor / "A lie"
Hace dos Años, mientras estudiaba ese idioma, llamado inglés, el cual nunca he podido dominar; El profesor me pregunto:
-¿Some time, some one, told you a lie?
-Oh...Yes teacher.
-So, What type of lie told to you.
-Some time ago. Some one, a girl, told me a terrible lie, an horrendous one.
-So...
-She told me...She told me..."I love you..."
Como un acuario
1 de Agosto del 2009
Amor / "A lie"
Hace dos Años, mientras estudiaba ese idioma, llamado inglés, el cual nunca he podido dominar; El profesor me pregunto:
-¿Some time, some one, told you a lie?
-Oh...Yes teacher.
-So, What type of lie told to you.
-Some time ago. Some one, a girl, told me a terrible lie, an horrendous one.
-So...
-She told me...She told me..."I love you..."
martes, 12 de julio de 2011
Los Otros.
Nubes rojas
Comentario.
Martes 13 de Enero 2009
Los otros:
Es imposible comprender al otro, el otro, los otros, el tu, lo ajeno que son los demas a mí me hace imposible entenderles, comprenderles.
¿Que son los demas? Para mi son un universo ajeno, complejo, tan lejano en tu cercanía, de una compleja simplicidad inescrutable.
No se puede conocer a fondo a nadie, cuando mucho, uno tal véz pueda rascar un poco del oxido de la armadura que nos cubre, se podra, cuando mucho, describir la forma, caracter, tamaño y composición del oxido superficial que es la apariencia, pero poco se podrá decir que la persona que vive debajo del capullo protector de su imagen.
Descubro siempre con asombro hábitos y experiencias, realidades distintas que me sorprenden en las personas que son tan cercanas a mi y que en mi embelesamiento creo que ya no pueden sorprenderme. Como me avergüenza mi ignorancia de los otros, de lo que son y de mi mismo.
Me gustan esas pequeñas galaxias que son los otros. Con su pléyade de constelaciones. Con sus depresiones que son sus agujeros negros y con sus chistes y rabietas que son sus "supernovas". Con sus chispas creativas que son sus nebulosas y con sus inmensos secretos que flotan en todo su ser. Me gustan sus distancias imposibles, lo complejo y sencillo de su inmensidad universal y única, me agradan por ser irremisiblemente como son, tan distintas a mi, tan infranqueables, tan inconmensurables y definitivamente tan ajenas e ignotas.
Comentario.
Martes 13 de Enero 2009
Los otros:
Es imposible comprender al otro, el otro, los otros, el tu, lo ajeno que son los demas a mí me hace imposible entenderles, comprenderles.
¿Que son los demas? Para mi son un universo ajeno, complejo, tan lejano en tu cercanía, de una compleja simplicidad inescrutable.
No se puede conocer a fondo a nadie, cuando mucho, uno tal véz pueda rascar un poco del oxido de la armadura que nos cubre, se podra, cuando mucho, describir la forma, caracter, tamaño y composición del oxido superficial que es la apariencia, pero poco se podrá decir que la persona que vive debajo del capullo protector de su imagen.
Descubro siempre con asombro hábitos y experiencias, realidades distintas que me sorprenden en las personas que son tan cercanas a mi y que en mi embelesamiento creo que ya no pueden sorprenderme. Como me avergüenza mi ignorancia de los otros, de lo que son y de mi mismo.
Me gustan esas pequeñas galaxias que son los otros. Con su pléyade de constelaciones. Con sus depresiones que son sus agujeros negros y con sus chistes y rabietas que son sus "supernovas". Con sus chispas creativas que son sus nebulosas y con sus inmensos secretos que flotan en todo su ser. Me gustan sus distancias imposibles, lo complejo y sencillo de su inmensidad universal y única, me agradan por ser irremisiblemente como son, tan distintas a mi, tan infranqueables, tan inconmensurables y definitivamente tan ajenas e ignotas.
jueves, 7 de julio de 2011
Mosquitero.
14 de julio 2008
Comentario en Blog
Como un acuario (Abril.)
Mosquitero.
Descripción:
Observe bien el objeto y vera que la substancia que lo conforma es una paradoja. Ya sea formado de hilos de naylon o de alambre de acero, materiales ambos dúctiles y de diversos grados de plasticidad, el grueso del material que compone el objetos es, en esencia, el vacío.
Un mosquitero es, entonces, la suma de un parte solida, que se entrelaza y una parte incorpórea y aprisionada a la que llamaremos vacío. Es solida, pero flexible, solida pero in material, ligera, translucida, reguladora de la luz y del paso, es la solución ideal para dejar pasar el aire y permitir la iluminación.
De los seres aprisionados en la red del mosquitero:
No siento pena por los pequeños animales, la mayoría de 6 patas, pertenecientes al philum de los insectos. Casi todos alados y cautivos dentro de un pequeño espacio libre cerrado por sus cuatro costados por los alambre de los materiales antes mencionados.
Admiro a esa pequeña mosca de cuerpo blanco y ojos rojos, una drosophila que incansablemente bate sus alas e intenta pasar hacia el otro lado. Esta atrapada, lo sabe y a pesar de eso nunca recula o retrocede, bate y bate sus alas intentando pasar al otro lado y llegar a no sé que lugar. La admiro por necia, por intentar atravesar lo que le retiene en el mismo lugar y por intentar llegar a un lugar del que lo ignora todo. Tal vez morirá aquí, si, pero intentando hacer algo. Si una acción vale en una vida tan corta como el de esta pequeña mosca drosophila posiblemente esta, la de incrustarse intentando cruzar el mortal espacio de un mosquitero es, la mas valiosa y heroica de todas las acciones de su corta en vida. Es un esfuerzo inútil, dirán. Pero solo lo valioso es inútil y viceversa . Ademas; ¿Cuantos pueden ser atrapados en un objeto que es casi todo formado de vacío?
La mosca se detiene, no aletea.¿Estará muerta?¿Se habrá dado por vencida?¿Dará marcha atrás? Espero por unos segundos y para mi tranquilidad vuelve a aletear con fuerza, mientras sus rojos ojos, compuestos, se fijan en algún lugar lejano e indescifrable.
Como quisiera estar ahí.
Comentario en Blog
Como un acuario (Abril.)
Mosquitero.
Descripción:
Observe bien el objeto y vera que la substancia que lo conforma es una paradoja. Ya sea formado de hilos de naylon o de alambre de acero, materiales ambos dúctiles y de diversos grados de plasticidad, el grueso del material que compone el objetos es, en esencia, el vacío.
Un mosquitero es, entonces, la suma de un parte solida, que se entrelaza y una parte incorpórea y aprisionada a la que llamaremos vacío. Es solida, pero flexible, solida pero in material, ligera, translucida, reguladora de la luz y del paso, es la solución ideal para dejar pasar el aire y permitir la iluminación.
De los seres aprisionados en la red del mosquitero:
No siento pena por los pequeños animales, la mayoría de 6 patas, pertenecientes al philum de los insectos. Casi todos alados y cautivos dentro de un pequeño espacio libre cerrado por sus cuatro costados por los alambre de los materiales antes mencionados.
Admiro a esa pequeña mosca de cuerpo blanco y ojos rojos, una drosophila que incansablemente bate sus alas e intenta pasar hacia el otro lado. Esta atrapada, lo sabe y a pesar de eso nunca recula o retrocede, bate y bate sus alas intentando pasar al otro lado y llegar a no sé que lugar. La admiro por necia, por intentar atravesar lo que le retiene en el mismo lugar y por intentar llegar a un lugar del que lo ignora todo. Tal vez morirá aquí, si, pero intentando hacer algo. Si una acción vale en una vida tan corta como el de esta pequeña mosca drosophila posiblemente esta, la de incrustarse intentando cruzar el mortal espacio de un mosquitero es, la mas valiosa y heroica de todas las acciones de su corta en vida. Es un esfuerzo inútil, dirán. Pero solo lo valioso es inútil y viceversa . Ademas; ¿Cuantos pueden ser atrapados en un objeto que es casi todo formado de vacío?
La mosca se detiene, no aletea.¿Estará muerta?¿Se habrá dado por vencida?¿Dará marcha atrás? Espero por unos segundos y para mi tranquilidad vuelve a aletear con fuerza, mientras sus rojos ojos, compuestos, se fijan en algún lugar lejano e indescifrable.
Como quisiera estar ahí.
miércoles, 6 de julio de 2011
Anecdota.
12 de Noviembre 2010
Correo electrónico.
(Anécdota.)
Palabras:
Tengo pocos amigos. Ni mas, ni menos. Los necesarios. Los que el sino o el Karma de una vida anterior imposible decidieron que tuviera. Los que la vida me a querido dar y los que el destino determino que me habría de quedar. Veo con cierta sorpresa que lo que dicen es cierto, que con los años la cantidad de personas cercanas a uno van disminuyendo, la mayoría de mis amigos se han casado, trabajan, o tienen hijos. Difícilmente tendrán tiempo para convivir con un solterón empedernido como yo. Dicen, los que no tienen otro oficio mejor que decir, o repetir lo que alguien más dijo, que siempre es bueno tener un numero reducido de amigos, tantos, como los dedos de las manos. Si este fuera el caso me sobraría una mano y del apéndice restante aun sobrarían dedos. Puedo decir, como colofón, que mi agenda telefónica es muy pequeña, diminuta, y que dentro de sus pastas de negra piel sintética apenas un par de hojas bastan para tener las direcciones y teléfonos de los amigos en la distancia.
Respeto mucho a la gente con la cual tengo una especie de liga emotiva. Les respeto tanto que intento mantener mi comunicación con ellos al mínimo. De respetar su espacio lejano, de no ser inoportuno ni impertinente con mi platica y con mis deseos mal sanos y desafortunados de enviar un saludo o conocer su estado de salud. De respetarlos en la distancia, manteniendola lo mas posible. Se que este esfuerzo es reciproco, pues me ufano de recibir mas o menos una llamada personal al año y ninguna en los últimos años. Se que mis amigos están por ahí, lejanos, ocupados en vivir sus vidas, que como la mía, están llenas de pequeños problemas y tribulaciones, de responsabilidades y menesteres y de la desesperada evasión a la realidad y uno mismo. Por eso mismo no les reclamo nada, intento mandarles correos y mensajes, de tono moderado, neutral y vago, pero de autentico interés. Mensajes estos que a veces son contestados y otras veces ignorados, como si de cartas de naufrago dentro de una botella se tratasen. Intento recordar las fechas especiales de mis amigos, los aniversarios y los cumpleaños y las felices conciencias que nos unen. Y agradezco, con singular alegría que ellos no recuerden mi cumpleaños, pues mucho me molestaría que por esa situación mis amigos se distrajeran un momento de sus actividades para saber como estoy y como la voy pasando.
Sin embargo, el fin de semana pasado decidí romper mi rutina y hablar con unos amigos de los cuales no se desde hace unos meses. Después del saludo de rigor y hacer la sempiterna pregunta que siempre hago, acerca de si no soy molesto o inoportuno la conversación cayo rápidamente en un silencio incomodo, (...) roto simplemente por una amable pregunta de mi interlocutor: "¿Y que mas?". En ese momento me di cuenta de lo desafortunado de mi llamada y de lo molesto que era. A pesar de ser amables en tono, las palabras de mi interlocutor llevaban implícitas la urgencia que tenia por colgar el teléfono, de deshacerse de mi y de regresar lo mas pronto posible a la regularidad de su vida, libre ya por fin de tan terrible interrupción. Con toda la amabilidad y respeto que me fue posible intente cortar lo mas rápidamente la llamada, no sin antes hacernos sendas promesas de vernos pronto y de irnos a comer o reunirnos en algún lado, a pesar de saber ambos que esto nunca sucedería, de mentirnos abiertamente y de ser mutuamente condescendientes por prometernos algo que bien sabíamos era una mentira.
Colgué el teléfono profundamente arrepentido y convencido que por la amistad y respeto que me une a esa persona nunca mas le volveré a hablar, a interrumpir ni a ser inoportuno.
Me doy cuenta que llegue a la edad donde hasta luego significa adiós, Un día de estos, nunca, y que no me interrumpes significa todo lo contrario. Palabras como las odio, por ser mentirosas y encubridoras, por poner distancia entre las personas. Tal vez por eso me avergüenzo, por tener pocos amigos, pero la cabeza y la boca llena de palabras.
Correo electrónico.
(Anécdota.)
Palabras:
Tengo pocos amigos. Ni mas, ni menos. Los necesarios. Los que el sino o el Karma de una vida anterior imposible decidieron que tuviera. Los que la vida me a querido dar y los que el destino determino que me habría de quedar. Veo con cierta sorpresa que lo que dicen es cierto, que con los años la cantidad de personas cercanas a uno van disminuyendo, la mayoría de mis amigos se han casado, trabajan, o tienen hijos. Difícilmente tendrán tiempo para convivir con un solterón empedernido como yo. Dicen, los que no tienen otro oficio mejor que decir, o repetir lo que alguien más dijo, que siempre es bueno tener un numero reducido de amigos, tantos, como los dedos de las manos. Si este fuera el caso me sobraría una mano y del apéndice restante aun sobrarían dedos. Puedo decir, como colofón, que mi agenda telefónica es muy pequeña, diminuta, y que dentro de sus pastas de negra piel sintética apenas un par de hojas bastan para tener las direcciones y teléfonos de los amigos en la distancia.
Respeto mucho a la gente con la cual tengo una especie de liga emotiva. Les respeto tanto que intento mantener mi comunicación con ellos al mínimo. De respetar su espacio lejano, de no ser inoportuno ni impertinente con mi platica y con mis deseos mal sanos y desafortunados de enviar un saludo o conocer su estado de salud. De respetarlos en la distancia, manteniendola lo mas posible. Se que este esfuerzo es reciproco, pues me ufano de recibir mas o menos una llamada personal al año y ninguna en los últimos años. Se que mis amigos están por ahí, lejanos, ocupados en vivir sus vidas, que como la mía, están llenas de pequeños problemas y tribulaciones, de responsabilidades y menesteres y de la desesperada evasión a la realidad y uno mismo. Por eso mismo no les reclamo nada, intento mandarles correos y mensajes, de tono moderado, neutral y vago, pero de autentico interés. Mensajes estos que a veces son contestados y otras veces ignorados, como si de cartas de naufrago dentro de una botella se tratasen. Intento recordar las fechas especiales de mis amigos, los aniversarios y los cumpleaños y las felices conciencias que nos unen. Y agradezco, con singular alegría que ellos no recuerden mi cumpleaños, pues mucho me molestaría que por esa situación mis amigos se distrajeran un momento de sus actividades para saber como estoy y como la voy pasando.
Sin embargo, el fin de semana pasado decidí romper mi rutina y hablar con unos amigos de los cuales no se desde hace unos meses. Después del saludo de rigor y hacer la sempiterna pregunta que siempre hago, acerca de si no soy molesto o inoportuno la conversación cayo rápidamente en un silencio incomodo, (...) roto simplemente por una amable pregunta de mi interlocutor: "¿Y que mas?". En ese momento me di cuenta de lo desafortunado de mi llamada y de lo molesto que era. A pesar de ser amables en tono, las palabras de mi interlocutor llevaban implícitas la urgencia que tenia por colgar el teléfono, de deshacerse de mi y de regresar lo mas pronto posible a la regularidad de su vida, libre ya por fin de tan terrible interrupción. Con toda la amabilidad y respeto que me fue posible intente cortar lo mas rápidamente la llamada, no sin antes hacernos sendas promesas de vernos pronto y de irnos a comer o reunirnos en algún lado, a pesar de saber ambos que esto nunca sucedería, de mentirnos abiertamente y de ser mutuamente condescendientes por prometernos algo que bien sabíamos era una mentira.
Colgué el teléfono profundamente arrepentido y convencido que por la amistad y respeto que me une a esa persona nunca mas le volveré a hablar, a interrumpir ni a ser inoportuno.
Me doy cuenta que llegue a la edad donde hasta luego significa adiós, Un día de estos, nunca, y que no me interrumpes significa todo lo contrario. Palabras como las odio, por ser mentirosas y encubridoras, por poner distancia entre las personas. Tal vez por eso me avergüenzo, por tener pocos amigos, pero la cabeza y la boca llena de palabras.
martes, 5 de julio de 2011
Palabras.
17 de Noviembre 2008
Como un acuario.
Comentario en blog.
Palabras.
Me encantan las palabras. ¿Que mas puedo decir? Me gustan a más no poder. Me encanta usarlas, emplearlas, transmitirlas, decirlas, cambiarlas, significarlas, destrozarlas...En fín. Hacer cosas con ellas.
Siento un poco de pena por mis amigos que a duras penas me soportan, a esos estoicos compañeros de viaje que me tienen que soportar mientras mis palabras fluyen de mi boca, como un río interminable hasta saturar el espacio, llenarlo, apretarlo y finalmente, entrar a presión por sus oídos, Inundando su cabeza.
He de decir, que este problema no solo me pasa con la palabra hablada, también me pasa con la escrita. Siento un impulso que me obliga a manchar con mis palabras la inmaculada blancura del papel, o la brillantes mármolea de la pantalla. De dejar ir el chorro de palabras que fluirá por el espacio para acomodarse en forma caprichosa;Río negro y acromático que irrumpirá de manera desfachatada e impertinente sobre la pureza del sustrato original, palabras y mas palabras.
A veces reflexiono sobre mi permanente verborrea, me gustaría saber en que mágica farmacia venden el medicamento que me curara de mi incontinencia verbal. Quisiera a veces poder callarme y no hablar tanto, dejar de emitir palabras. Dejar de adjetivar, significar y articular lo que veo. Tal vez este flujo de palabras no es otro que el reflujo de imágenes que mis ojos devora, del aluvión de sonidos que mis oídos degluten y que una vez masticados por mi cerebro y aderezados por el corazón son vomitados en flujo constante por mi boca.En estos momentos de soledad siento como mis palabras ocupan todo el espacio disponible alrededor mio, a veces me atrapan, me aplastan con el peso de su significado, me sofocan con su esencia y me torturan con su gravedad y consecuencias, en estos momentos álgidos veo como una pequeña palabra, de cuerpo blanco y alas plateadas de minúsculos ojos rojos , cual mosca drosophila, se eleva hacia el foco y después de dar vueltas alrededor de este sale por la ventana que dejaste abierta. ¿Qué sera?
-Es el silencio. Diras.
Me callo y guardo silencio aborchanado. La pena me ha coloreado el rostro y aunque las palabras hierben dentro de mí,prefiero estar callado. Me sorprendo. Por primera vez disfruto del silencio.
Como un acuario.
Comentario en blog.
Palabras.
Me encantan las palabras. ¿Que mas puedo decir? Me gustan a más no poder. Me encanta usarlas, emplearlas, transmitirlas, decirlas, cambiarlas, significarlas, destrozarlas...En fín. Hacer cosas con ellas.
Siento un poco de pena por mis amigos que a duras penas me soportan, a esos estoicos compañeros de viaje que me tienen que soportar mientras mis palabras fluyen de mi boca, como un río interminable hasta saturar el espacio, llenarlo, apretarlo y finalmente, entrar a presión por sus oídos, Inundando su cabeza.
He de decir, que este problema no solo me pasa con la palabra hablada, también me pasa con la escrita. Siento un impulso que me obliga a manchar con mis palabras la inmaculada blancura del papel, o la brillantes mármolea de la pantalla. De dejar ir el chorro de palabras que fluirá por el espacio para acomodarse en forma caprichosa;Río negro y acromático que irrumpirá de manera desfachatada e impertinente sobre la pureza del sustrato original, palabras y mas palabras.
A veces reflexiono sobre mi permanente verborrea, me gustaría saber en que mágica farmacia venden el medicamento que me curara de mi incontinencia verbal. Quisiera a veces poder callarme y no hablar tanto, dejar de emitir palabras. Dejar de adjetivar, significar y articular lo que veo. Tal vez este flujo de palabras no es otro que el reflujo de imágenes que mis ojos devora, del aluvión de sonidos que mis oídos degluten y que una vez masticados por mi cerebro y aderezados por el corazón son vomitados en flujo constante por mi boca.En estos momentos de soledad siento como mis palabras ocupan todo el espacio disponible alrededor mio, a veces me atrapan, me aplastan con el peso de su significado, me sofocan con su esencia y me torturan con su gravedad y consecuencias, en estos momentos álgidos veo como una pequeña palabra, de cuerpo blanco y alas plateadas de minúsculos ojos rojos , cual mosca drosophila, se eleva hacia el foco y después de dar vueltas alrededor de este sale por la ventana que dejaste abierta. ¿Qué sera?
-Es el silencio. Diras.
Me callo y guardo silencio aborchanado. La pena me ha coloreado el rostro y aunque las palabras hierben dentro de mí,prefiero estar callado. Me sorprendo. Por primera vez disfruto del silencio.
martes, 28 de junio de 2011
Memoria muerta...
Hace dos semanas falleció mi teléfono celular, pero rebuscando en sus entrañas, intentando rescatar fotos, teléfonos y direcciones de contactos me encontre con estos MSN.
18 de Agosto del 2007. (9:49 P.M.)
MSN.
Para K.
La noche no es mas que el sueño del sol. Hoy vez a la luna medio marchita mientras intenta, pálida, florecer en el negro cielo de raso purpureo.
25 de Agosto del 2007. (10:35 P.M:)
MSN.
Para K.
Escriba usted una letra, y luego otra, en secuencia lógica, y tendrá una palabra. Junte varias a su entender y hará un enunciado, una idea, Ponga varias de estas ideas en orden coherente y conseguirá un texto. Pregúntese: ¿Tienen algo que decir?¿Algo que Aportar?
En este momento me avergüenzo con mi silencio.
18 de Agosto del 2007. (9:49 P.M.)
MSN.
Para K.
La noche no es mas que el sueño del sol. Hoy vez a la luna medio marchita mientras intenta, pálida, florecer en el negro cielo de raso purpureo.
25 de Agosto del 2007. (10:35 P.M:)
MSN.
Para K.
Escriba usted una letra, y luego otra, en secuencia lógica, y tendrá una palabra. Junte varias a su entender y hará un enunciado, una idea, Ponga varias de estas ideas en orden coherente y conseguirá un texto. Pregúntese: ¿Tienen algo que decir?¿Algo que Aportar?
En este momento me avergüenzo con mi silencio.
miércoles, 13 de abril de 2011
Duda.
Correo electrónico.
Letras Viejas
20 de Julio 2007
La duda.
A veces, cuando quiero empezar a hacer algo, no demasiado diferente a lo que normalmente realizo, un pequeño diablillo oscuro empieza a torturarme la conciencia. Este pequeño demonio empieza a aparecer, como las lejanas nubes de tormenta en el horizonte, de esas, que en lontananza se ven lisas, largas y rematadas por esa inmensas torres de algodón blanco en formas que asemejan sombreros de copa u hongos. Estas nubes de tormenta, bellas y plácidas a lo lejos cambian repentinamente cuando se acercan cada vez mas a uno.
Así pasa con la duda, o las dudas. Por que, aunque al principio parece que esta duda es una sola y única uno pronto nota que tiene muchas ramificaciones. Tal vez la duda desde su principio eran muchas y muy variadas dudas, pero, al tomar por asalto nuestra conciencia y nuestra cabeza parecieran un único animal de muchas e infinitas manos, pies y cabezas. Como hidra perversa intenta mantenernos como rehenes de nuestros propios miedos.
Si uno es ligeramente fuerte o inconsciente, podrá liberarse rápidamente de estas pequeñas fuerzas obscuras y pensar, que aunque siempre se puede albergar dudas estas son naturales y que, debido a la naturaleza de lo que uno hace, o empieza, es normal tenerlas y que unas pocas dudas no nos van a contrariar e intentamos, dentro de lo posible, continuar con nuestras actividades.
Ahí es cuando, nuevamente las dudas regresan, en este momento se aplica formalmente el termino "me asalto una duda". El problema en mi caso, radica en que mis dudas me asaltan ataviadas con pasamontañas y con rudas maneras, me golpean por dentro y me aplastan el corazón con sus botas de doble casquillo de acero. Me exprimen el cerebro mientras hacen que me coma las uñas.
Nuevamente, después de un momento, o días en zozobra, pienso que el dejar que las dudas me dominen, cual dominatriz rentada, no es, ni con mucho, una actitud prudente. Así que intento convencerme de que las dudas no me han atado y que los nudos que me marcan las manos, el cuello y mis pensamiento no son más que cosas imaginarias. Y que si la cabeza me pesa, no es por estar encadenado a mis dudas, sino el resultado de el estrés mal manejado y de mi azúcar y colesterol altos. Soy un adulto.¿O no? Así que enfrenta tus dudas y sal adelante. Y a luchar, a diez caídas sin limite de tiempo...
Así intento de nuevo sobreponerme una vez mas a la, a las, a mis dudas y continuar con mis actividades hasta que, de pronto siento un golpe en mi autoestima, hecho por la espalda;La duda me a asaltado de nuevo y esta vez, puedo sentir mis miedos y dudas empacados en el cargador de una gran duda. La cuál me apunta a la sien con su cuarenta y cinco automática de rastro expansivo. Puedo sentir el frió del cañón en mi cabeza y prever como las dudas y mis miedos están listos para dispararse dentro de mi cerebro y hacerlo estallar. La duda me paraliza. No sé que hacer.
La duda me susurra al oído con voz suave ronca y baja.
-¿Para que escribes?¿Crees que alguien le gustara, o tan siquiera lo leerá?
No vez que todo este esfuerzo es inútil, como tu. Escribes palabras que nadie leerá y que ni siquiera valen la pena en ser escritas. ¿Por que desperdicias así tu vida, o mejor dicho; Esto es vida?
La duda me domina, me paraliza y me tiene en sus manos.¿Que haré? ¿Tendrá razón?
Y en ese momento mi dedo indice derecho se desliza temblando por las blancas teclas del teclado.
Se detiene, tiembla, duda, esta insegura, tiene temor de si sus actos tendrán repercusiones. Los tendrá.
Aprieta una tecla.
Letras Viejas
20 de Julio 2007
La duda.
A veces, cuando quiero empezar a hacer algo, no demasiado diferente a lo que normalmente realizo, un pequeño diablillo oscuro empieza a torturarme la conciencia. Este pequeño demonio empieza a aparecer, como las lejanas nubes de tormenta en el horizonte, de esas, que en lontananza se ven lisas, largas y rematadas por esa inmensas torres de algodón blanco en formas que asemejan sombreros de copa u hongos. Estas nubes de tormenta, bellas y plácidas a lo lejos cambian repentinamente cuando se acercan cada vez mas a uno.
Así pasa con la duda, o las dudas. Por que, aunque al principio parece que esta duda es una sola y única uno pronto nota que tiene muchas ramificaciones. Tal vez la duda desde su principio eran muchas y muy variadas dudas, pero, al tomar por asalto nuestra conciencia y nuestra cabeza parecieran un único animal de muchas e infinitas manos, pies y cabezas. Como hidra perversa intenta mantenernos como rehenes de nuestros propios miedos.
Si uno es ligeramente fuerte o inconsciente, podrá liberarse rápidamente de estas pequeñas fuerzas obscuras y pensar, que aunque siempre se puede albergar dudas estas son naturales y que, debido a la naturaleza de lo que uno hace, o empieza, es normal tenerlas y que unas pocas dudas no nos van a contrariar e intentamos, dentro de lo posible, continuar con nuestras actividades.
Ahí es cuando, nuevamente las dudas regresan, en este momento se aplica formalmente el termino "me asalto una duda". El problema en mi caso, radica en que mis dudas me asaltan ataviadas con pasamontañas y con rudas maneras, me golpean por dentro y me aplastan el corazón con sus botas de doble casquillo de acero. Me exprimen el cerebro mientras hacen que me coma las uñas.
Nuevamente, después de un momento, o días en zozobra, pienso que el dejar que las dudas me dominen, cual dominatriz rentada, no es, ni con mucho, una actitud prudente. Así que intento convencerme de que las dudas no me han atado y que los nudos que me marcan las manos, el cuello y mis pensamiento no son más que cosas imaginarias. Y que si la cabeza me pesa, no es por estar encadenado a mis dudas, sino el resultado de el estrés mal manejado y de mi azúcar y colesterol altos. Soy un adulto.¿O no? Así que enfrenta tus dudas y sal adelante. Y a luchar, a diez caídas sin limite de tiempo...
Así intento de nuevo sobreponerme una vez mas a la, a las, a mis dudas y continuar con mis actividades hasta que, de pronto siento un golpe en mi autoestima, hecho por la espalda;La duda me a asaltado de nuevo y esta vez, puedo sentir mis miedos y dudas empacados en el cargador de una gran duda. La cuál me apunta a la sien con su cuarenta y cinco automática de rastro expansivo. Puedo sentir el frió del cañón en mi cabeza y prever como las dudas y mis miedos están listos para dispararse dentro de mi cerebro y hacerlo estallar. La duda me paraliza. No sé que hacer.
La duda me susurra al oído con voz suave ronca y baja.
-¿Para que escribes?¿Crees que alguien le gustara, o tan siquiera lo leerá?
No vez que todo este esfuerzo es inútil, como tu. Escribes palabras que nadie leerá y que ni siquiera valen la pena en ser escritas. ¿Por que desperdicias así tu vida, o mejor dicho; Esto es vida?
La duda me domina, me paraliza y me tiene en sus manos.¿Que haré? ¿Tendrá razón?
Y en ese momento mi dedo indice derecho se desliza temblando por las blancas teclas del teclado.
Se detiene, tiembla, duda, esta insegura, tiene temor de si sus actos tendrán repercusiones. Los tendrá.
Aprieta una tecla.
miércoles, 6 de abril de 2011
Cemaforo
Como un acuario.
Comentario en "blog."
4 de Diciembre 2008, 22:43 hrs.
Semáforo.
Espero, mis dedos tamborilean en el volante mientras siento la tibia atmósfera de invernadero del interior del coche. Puedo percibir la ligera vibración de la palanca de cambios mientras se mantiene en la posición de neutral, que tal vez deberíamos de llamar de indecisión, pues no hace ni avanzar ni retroceder. Mi pie esta suspendido a pocos centímetros de los pedales, en espera, no hay necesidad de pisar el freno y detener mi lenta marcha, mientras ese pequeño cíclope de ojos cambiantes que es el semáforo no me de su guiño verde que me indique avanzar.
Reflexiono si este semáforo no sera una pequeña analogía de la vida; A veces salimos despedidos como bólidos y otras tantas ocasiones debemos de esperar pacientemente mientras avanzamos a paso de tortuga mientras nos dirigimos, con lentitud variable hacia ese destino común e inevitable que es el olvido. Reflexiono que lo interesante no es la velocidad, no, lo importante es el trayecto, este camino lleno de baches, curvas, coladeras abiertas y este infinito numero de intersecciones que plagan el camino de la vida. A veces creo que es bueno que existan esos pequeños semáforos que son los amigos, los maestros, los libros y las situaciones fuertes que regulan nuestro devenir en este transito pesado que es la vida.
Veo que hay gente que le intenta ganar al semáforo, ganar esos pocos metros vacios, que de todas maneras, solo le adelantaran un poco y que no terminan mas que en causarles problemas a los demás.
Sentado en el coche recuerdo el texto donde un hombre se queda ciego frente a la luz roja de un semáforo; Su Ceguera era blanca. Me pregunto si los que nos desesperamos frente al semáforo no seremos todos ciegos, ciegos a la vida, a los demás, al dolor ajeno, a las necesidades de la masa anónima que nos acompaña en cada momento de nuestra existencia y de la cual formamos parte, y que espera, solamente, que la luz cambie, ajenos a los peatones, y a esa rola de Cole Porter que brota lenta y plácidamente de las bocinas del automóvil, pegajosa como melaza.
El cíclope parpadea y su ojo verde surge mágicamente de su órbita vacía, mientras su ojo rojo y cansado, irritable, se oculta.
Pie, pedal, movimiento de palanca y una vez embragada la velocidad me desplazo suave y lentamente, unos metros, no más, hasta que el cíclope dictador vuelve a mostrarme su ojo rojo y cansado.
Me detengo.
Tal vez demorare algunas luces mas antes de salir de este atolladero. Me reconforto en el asiento, también es bueno disfrutar de los tiempos muertos.
Luz roja.
Comentario en "blog."
4 de Diciembre 2008, 22:43 hrs.
Semáforo.
Espero, mis dedos tamborilean en el volante mientras siento la tibia atmósfera de invernadero del interior del coche. Puedo percibir la ligera vibración de la palanca de cambios mientras se mantiene en la posición de neutral, que tal vez deberíamos de llamar de indecisión, pues no hace ni avanzar ni retroceder. Mi pie esta suspendido a pocos centímetros de los pedales, en espera, no hay necesidad de pisar el freno y detener mi lenta marcha, mientras ese pequeño cíclope de ojos cambiantes que es el semáforo no me de su guiño verde que me indique avanzar.
Reflexiono si este semáforo no sera una pequeña analogía de la vida; A veces salimos despedidos como bólidos y otras tantas ocasiones debemos de esperar pacientemente mientras avanzamos a paso de tortuga mientras nos dirigimos, con lentitud variable hacia ese destino común e inevitable que es el olvido. Reflexiono que lo interesante no es la velocidad, no, lo importante es el trayecto, este camino lleno de baches, curvas, coladeras abiertas y este infinito numero de intersecciones que plagan el camino de la vida. A veces creo que es bueno que existan esos pequeños semáforos que son los amigos, los maestros, los libros y las situaciones fuertes que regulan nuestro devenir en este transito pesado que es la vida.
Veo que hay gente que le intenta ganar al semáforo, ganar esos pocos metros vacios, que de todas maneras, solo le adelantaran un poco y que no terminan mas que en causarles problemas a los demás.
Sentado en el coche recuerdo el texto donde un hombre se queda ciego frente a la luz roja de un semáforo; Su Ceguera era blanca. Me pregunto si los que nos desesperamos frente al semáforo no seremos todos ciegos, ciegos a la vida, a los demás, al dolor ajeno, a las necesidades de la masa anónima que nos acompaña en cada momento de nuestra existencia y de la cual formamos parte, y que espera, solamente, que la luz cambie, ajenos a los peatones, y a esa rola de Cole Porter que brota lenta y plácidamente de las bocinas del automóvil, pegajosa como melaza.
El cíclope parpadea y su ojo verde surge mágicamente de su órbita vacía, mientras su ojo rojo y cansado, irritable, se oculta.
Pie, pedal, movimiento de palanca y una vez embragada la velocidad me desplazo suave y lentamente, unos metros, no más, hasta que el cíclope dictador vuelve a mostrarme su ojo rojo y cansado.
Me detengo.
Tal vez demorare algunas luces mas antes de salir de este atolladero. Me reconforto en el asiento, también es bueno disfrutar de los tiempos muertos.
Luz roja.
domingo, 3 de abril de 2011
Torres electricas I
Aldonza.
Comentario en "blog".
Viernes 14 de Mayo 2010
Torres eléctricas, Linea Matsushiro.
A veces, si las vez con cuidado te darás cuenta. Te darás cuenta de que las torres eléctricas se menean, que se mecen, que así se dice; Placidamente en el viento. Mientras sus cables que penden de ellas cantan y se comunican con ese zumbido chisporroteante de alta tensión.
Las torres son altas y escuálidas, metálicas y sumamente resistentes: Paradoja está la de ser objeto solido y resistente a pesar de que su estructura metálica atrapa el vació y es este mismo el que le sostiene,con increíble rigidez estructural. A pesar de eso las torres no son vaciás como pudiera pensarse. Están llenas de sueños y de los cuentos que les narran otras torres, de lejos y que transmiten sus cuentos y sueños de torre a torre a la velocidad de los electrones que viajan dentro de sus cables de cobre, como inundación incontrolable.
Y así es que sueñan, mientras bailan con el viento.
Ayer se fue la luz en la casa. Caí en ese vació primigenio dentro de mi cueva moderna. Caí preso del encanto de la luz de una vela mientras veía el techo y pensaba en pintar otro Altamira o Lascaux. Me sentí cromagnon mientras un ruido del viento azotaba mi ventana, entonces las vi. A las torres eléctricas. Avanzaban en fila, en linea, como debe ser, a paso lento y bamboleante, meciéndose por el aire.
Dejaron de soñar para ponerse en movimiento e irse de vacaciones a la playa. Las seguí con la vista por largo rato mientras se me antojaba correr y subirme al hombro de una de ellas y ver el amanecer en la costa, donde dejarían de ser torres;Serian palmeras.
Comentario en "blog".
Viernes 14 de Mayo 2010
Torres eléctricas, Linea Matsushiro.
A veces, si las vez con cuidado te darás cuenta. Te darás cuenta de que las torres eléctricas se menean, que se mecen, que así se dice; Placidamente en el viento. Mientras sus cables que penden de ellas cantan y se comunican con ese zumbido chisporroteante de alta tensión.
Las torres son altas y escuálidas, metálicas y sumamente resistentes: Paradoja está la de ser objeto solido y resistente a pesar de que su estructura metálica atrapa el vació y es este mismo el que le sostiene,con increíble rigidez estructural. A pesar de eso las torres no son vaciás como pudiera pensarse. Están llenas de sueños y de los cuentos que les narran otras torres, de lejos y que transmiten sus cuentos y sueños de torre a torre a la velocidad de los electrones que viajan dentro de sus cables de cobre, como inundación incontrolable.
Y así es que sueñan, mientras bailan con el viento.
Ayer se fue la luz en la casa. Caí en ese vació primigenio dentro de mi cueva moderna. Caí preso del encanto de la luz de una vela mientras veía el techo y pensaba en pintar otro Altamira o Lascaux. Me sentí cromagnon mientras un ruido del viento azotaba mi ventana, entonces las vi. A las torres eléctricas. Avanzaban en fila, en linea, como debe ser, a paso lento y bamboleante, meciéndose por el aire.
Dejaron de soñar para ponerse en movimiento e irse de vacaciones a la playa. Las seguí con la vista por largo rato mientras se me antojaba correr y subirme al hombro de una de ellas y ver el amanecer en la costa, donde dejarían de ser torres;Serian palmeras.
martes, 29 de marzo de 2011
El hombre en la luna.
Correo electrónico.
El Hombre en la luna.
20 de Julio 2009
Hace cuarenta años ha, un día como hoy, 20 de Julio, mi padre, acompañado de uno de sus hermanos iba de aparador en aparador buscando un escaparate donde una de esas mastodonicas televiciones de bulbo, blanco y negro tamaño consola transmitiera el alunizaje del hombre en la luna. En algún momento, entre las cuatro y media y cinco de la tarde (Al menos así lo recuerda.) el y otras personas reunidas en pequeños grupos frente a los aparadores de tiendas, ya extintas ahora, veían la imagen borrosa y contrastada dentro del tubo de rayos catódicos, de como una silueta gris y blanca, contrastada y con un halo difuso apenas visible se posaba en la superficie de la luna.
"Este es un pequeño paso para un hombre pero un gran paso para la humanidad"
Y mientras los locutores repetían los pormenores del despegue, viaje y alunizaje los pequeños grupos que se habían reunido frente a esas hogueras post modernas que son los televisores lentamente se fueron diluyendo paulatinamente en el flujo diario de la realidad. Lo fantástico paso, ocurrió y ahora que ya es parte de ese esquivo presente que nada dura se va de largo.
El problema con los prodigios es que ocurren y que una vez que han pasado se disuelven en el tedio de la existencia. lo mas importante es la expectación de que ocurran, una vez que han pasado son pabilos humeantes.
Recuerda mi padre que soltero aún, no le importo ir a asolearse al Zocalo y aguantar los apretones de la demografía anónima mientras distinguía a lo lejos un camión que con las figuras de los astronautas Collins, Aldrin y Armnstrong saludando de deslizaba navegando entre ese mar revuelto de personas que en aquel momento llenaba la plaza.
Yo soy un niño de la era espacial, no, no me confundan, no soy ni generación X ni Y ni Atarí, ni cosa similar. Yo tenia, cuando infante, un cohete Saturno V de juguete, de plástico rojo y azul, igual mi hermano. Ambos disfrutamos de incontable películas de ciencia ficción chafa en las matinées televisivas y devoramos, ávidos, los cuentos de Bradbury donde los Cohetes eran el vehículo fantástico que liberaría al hombre del tedio de este mundo. Mi hermano llego incluso a poner el despertador a cierta hora de la madrugada para ver los lanzamientos en vivo del transbordador espacial y del vuelo del Ing. (Dr.) Nerí Vela.
Pero parece que ahora al mundo no le interesa viajar a espacio exteriores si pueden perderse dentro del vasto y complejo espacio de las áreas digitales y de los dioses computacionales. Y así mientras recuerdo como hacia pequeños cohetes con envases de Kola Loka rellenos de vinagre y bicarbonato o de agua y pastillas efervescentes veo como el espacio le parece tan fuera de moda a la gente mas joven que yo que ven como máximo signo de progreso a un monitor y a unas teclas o en su defecto, un teléfono móvil diminuto e inteligentísimo. Parece que el mundo va para atrás, hace cuarenta años había hombres caminando en la luna y aviones de pasajeros franco-britanicos y rusos que atravesaban el mar Atlántico y el Asia central en tres horas a velocidades supersónicas. Y ¿Ahora? Nada.
Todo esto esta fuera de moda, de onda, no es brillante, inmediato, vacuo. Pero para mi es mucho.
Hace cuarenta años era Domingo y un hombre descendió en la luna...
El Hombre en la luna.
20 de Julio 2009
Hace cuarenta años ha, un día como hoy, 20 de Julio, mi padre, acompañado de uno de sus hermanos iba de aparador en aparador buscando un escaparate donde una de esas mastodonicas televiciones de bulbo, blanco y negro tamaño consola transmitiera el alunizaje del hombre en la luna. En algún momento, entre las cuatro y media y cinco de la tarde (Al menos así lo recuerda.) el y otras personas reunidas en pequeños grupos frente a los aparadores de tiendas, ya extintas ahora, veían la imagen borrosa y contrastada dentro del tubo de rayos catódicos, de como una silueta gris y blanca, contrastada y con un halo difuso apenas visible se posaba en la superficie de la luna.
"Este es un pequeño paso para un hombre pero un gran paso para la humanidad"
Y mientras los locutores repetían los pormenores del despegue, viaje y alunizaje los pequeños grupos que se habían reunido frente a esas hogueras post modernas que son los televisores lentamente se fueron diluyendo paulatinamente en el flujo diario de la realidad. Lo fantástico paso, ocurrió y ahora que ya es parte de ese esquivo presente que nada dura se va de largo.
El problema con los prodigios es que ocurren y que una vez que han pasado se disuelven en el tedio de la existencia. lo mas importante es la expectación de que ocurran, una vez que han pasado son pabilos humeantes.
Recuerda mi padre que soltero aún, no le importo ir a asolearse al Zocalo y aguantar los apretones de la demografía anónima mientras distinguía a lo lejos un camión que con las figuras de los astronautas Collins, Aldrin y Armnstrong saludando de deslizaba navegando entre ese mar revuelto de personas que en aquel momento llenaba la plaza.
Yo soy un niño de la era espacial, no, no me confundan, no soy ni generación X ni Y ni Atarí, ni cosa similar. Yo tenia, cuando infante, un cohete Saturno V de juguete, de plástico rojo y azul, igual mi hermano. Ambos disfrutamos de incontable películas de ciencia ficción chafa en las matinées televisivas y devoramos, ávidos, los cuentos de Bradbury donde los Cohetes eran el vehículo fantástico que liberaría al hombre del tedio de este mundo. Mi hermano llego incluso a poner el despertador a cierta hora de la madrugada para ver los lanzamientos en vivo del transbordador espacial y del vuelo del Ing. (Dr.) Nerí Vela.
Pero parece que ahora al mundo no le interesa viajar a espacio exteriores si pueden perderse dentro del vasto y complejo espacio de las áreas digitales y de los dioses computacionales. Y así mientras recuerdo como hacia pequeños cohetes con envases de Kola Loka rellenos de vinagre y bicarbonato o de agua y pastillas efervescentes veo como el espacio le parece tan fuera de moda a la gente mas joven que yo que ven como máximo signo de progreso a un monitor y a unas teclas o en su defecto, un teléfono móvil diminuto e inteligentísimo. Parece que el mundo va para atrás, hace cuarenta años había hombres caminando en la luna y aviones de pasajeros franco-britanicos y rusos que atravesaban el mar Atlántico y el Asia central en tres horas a velocidades supersónicas. Y ¿Ahora? Nada.
Todo esto esta fuera de moda, de onda, no es brillante, inmediato, vacuo. Pero para mi es mucho.
Hace cuarenta años era Domingo y un hombre descendió en la luna...
jueves, 24 de marzo de 2011
Girasol.
Nubes Rojas
15 de Julio 2009
Girasol.
Sentada en esa roca, contemplaba el atardecer. Mientras el girasol terminaba su trayectoria descendente por la bóveda celeste y se acercaba mas y más a esa rayita azul y distante coin filo de navaja que es el horizonte. Disfrutaba sentada del frescor generado por el choque de las olas de lana azul que se frotaban rítmicamente contra el escollo. Frescor este, que continuaba mientras la marea de lomos de este mar azul bajaba, replegándose, hacia el horizonte dejando en la arena caprichosos diseños generados por este fluido azul y lanudo, ahora en marea baja.
Mientras observaba la trayectoria declinante de el girasol y su atardecer, recordó de aquellos campos lejanos, verdes y luminosos que conoció el verano pasado. Estos campos aparentemente sin fin llenos de soles que se movían siguiendo al girasol celeste en su trayectoria por el cielo blanco, como la leche.
Mientras atardecía podía ver como la marea en paso constante hacia el horizonte y como su azul se volvía mas obscuro, ajeno, lejano, marino, hasta desaparecer en la obscuridad de la noche. Noche esta que de pronto se vio llena de una brisa marina, salada, distante.
Mientras descendía de la roca con una leve y melancólica sonrisa miro hacia el levante lejano. Si. Mañana atardecería de nuevo.
15 de Julio 2009
Girasol.
Sentada en esa roca, contemplaba el atardecer. Mientras el girasol terminaba su trayectoria descendente por la bóveda celeste y se acercaba mas y más a esa rayita azul y distante coin filo de navaja que es el horizonte. Disfrutaba sentada del frescor generado por el choque de las olas de lana azul que se frotaban rítmicamente contra el escollo. Frescor este, que continuaba mientras la marea de lomos de este mar azul bajaba, replegándose, hacia el horizonte dejando en la arena caprichosos diseños generados por este fluido azul y lanudo, ahora en marea baja.
Mientras observaba la trayectoria declinante de el girasol y su atardecer, recordó de aquellos campos lejanos, verdes y luminosos que conoció el verano pasado. Estos campos aparentemente sin fin llenos de soles que se movían siguiendo al girasol celeste en su trayectoria por el cielo blanco, como la leche.
Mientras atardecía podía ver como la marea en paso constante hacia el horizonte y como su azul se volvía mas obscuro, ajeno, lejano, marino, hasta desaparecer en la obscuridad de la noche. Noche esta que de pronto se vio llena de una brisa marina, salada, distante.
Mientras descendía de la roca con una leve y melancólica sonrisa miro hacia el levante lejano. Si. Mañana atardecería de nuevo.
Mala influenza...
28 Abril 2009
Nubes rojas
(Epidemia de influenza porcina, "Apocalipsis now...")
Cartas.
Nunca e escrito una carta completa.
Mil veces e empezado una, pero nunca la eh terminado. Me consume el miedo del futuro nunca visto donde el remitente la vea y la tire, la abandone, piense que el que escribe a perdido el seso, la cordura, la compostura o que a pasado a engrosar las filas de la idiotez abyecta. Me horroriza pensar en que el texto, compuesto con tanto trabajo y diplomacia, midiendo la neutralidad de lo términos y las palabras nunca sea abierta, que sea rota o archivada, que pase a ser parte de la dimensión desconocida o que engrosé el universo de objetos olvidados, que, según se sabe crece a un ritmo constante y progresivo de creciente entropía.
No me compensan los sucedáneos electrónicos, las paginas personales, redes sociales, los chats. No, su formato standar, con la foto tomada por mano propia por medio de una web cam o cualquier otro artilugio digital, con la cara sonriente; No me compensan. Me da pena ver como estos medio acercan a los individuos a su absoluta soledad, mientras busco como desesperado el contacto con la realidad de los demás.
Pienso en esta influenza que se ha abatido por la ciudad ya atacada por la epidemia de la unicidad de las personas, de la falta de contacto, de la ausencia de besos; Robados por los tapabocas azules.Color este, que recuerda al sentimiento triste del Jazz. "Cuando te encuentres triste y abatido, desesperado, estarás en el mood del blues" Recuerdo. Y veo como el azul poli-multiplicado de los tapabocas me pone en ese estado. Será por eso que me he rehusado a usarlos. Mala influencia es esta influenza epidemica que nos priva del roce humano presente en una sonrisa telegráfica, que nos impide reunirnos y no hace mas que hacer mas palpable nuestra soledad como individuos.
Tal vez sea el momento de escribir cartas, para que estas, con su carga física mitiguen la imposibilidad temporal del contacto y que disminuyan un poco la epidemia de miedo desatada por nuestra repentina noción de infecciosa mortalidad.
Nubes rojas
(Epidemia de influenza porcina, "Apocalipsis now...")
Cartas.
Nunca e escrito una carta completa.
Mil veces e empezado una, pero nunca la eh terminado. Me consume el miedo del futuro nunca visto donde el remitente la vea y la tire, la abandone, piense que el que escribe a perdido el seso, la cordura, la compostura o que a pasado a engrosar las filas de la idiotez abyecta. Me horroriza pensar en que el texto, compuesto con tanto trabajo y diplomacia, midiendo la neutralidad de lo términos y las palabras nunca sea abierta, que sea rota o archivada, que pase a ser parte de la dimensión desconocida o que engrosé el universo de objetos olvidados, que, según se sabe crece a un ritmo constante y progresivo de creciente entropía.
No me compensan los sucedáneos electrónicos, las paginas personales, redes sociales, los chats. No, su formato standar, con la foto tomada por mano propia por medio de una web cam o cualquier otro artilugio digital, con la cara sonriente; No me compensan. Me da pena ver como estos medio acercan a los individuos a su absoluta soledad, mientras busco como desesperado el contacto con la realidad de los demás.
Pienso en esta influenza que se ha abatido por la ciudad ya atacada por la epidemia de la unicidad de las personas, de la falta de contacto, de la ausencia de besos; Robados por los tapabocas azules.Color este, que recuerda al sentimiento triste del Jazz. "Cuando te encuentres triste y abatido, desesperado, estarás en el mood del blues" Recuerdo. Y veo como el azul poli-multiplicado de los tapabocas me pone en ese estado. Será por eso que me he rehusado a usarlos. Mala influencia es esta influenza epidemica que nos priva del roce humano presente en una sonrisa telegráfica, que nos impide reunirnos y no hace mas que hacer mas palpable nuestra soledad como individuos.
Tal vez sea el momento de escribir cartas, para que estas, con su carga física mitiguen la imposibilidad temporal del contacto y que disminuyan un poco la epidemia de miedo desatada por nuestra repentina noción de infecciosa mortalidad.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Murmullos bajo la cama.
Nubes Rojas.
Lunes 09 de Febrero 2009.
Comentario.
Murmullos bajo la cama:
Contrario a muchos niños, yo tuve durante muchos años, la certeza de que un monstruo dormía bajo mi cama.
Era esta, una cama harto ruidosa, formada por varias piezas de tubular atornillado que rechinaban con metálico gemido cuando uno se subía a ella. Otras veces murmuraba, como cuando uno se revolvía sobre ella, murmuraba y me arrullaba con su dulce y aguda voz metálica. Parecía esta cama una especie de navío, de chirridos marinos, esquife de los sueños de navegar nocturno.
Pero volvamos al monstruo que habitaba bajo mi cama;
Muchas veces, su ruidosa respiración me despertaba, otras sus ronquidos -Que parecían el arranque de una sierra de cadena mal carburada- me hacían levantarme de un salto y mas de una vez hicieron que arrancara algo del tirol del techo. A veces balbuceaba con palabras roncas en ingles y ruso, mientras recitaba - Con la misma voz- poemas de Yeats y de Lord Byron.
Recuerdo que todo termino el día en que un otorrinolaringólogo determino que mi hermano tenia bloqueado un conducto nasal y que esto le causaba una sinusitis crónica. Después de una senda intervención quirurgica se terminaron mis noches en vela y los ataques de apnea motocierrica. Pude volver a dormir tranquilo en la cama superior de mi litera tubular de chirridos marinos, como de buque de vela. Mientras el monstruo que yacía bajo mi cama ocupaba en paz imperturbable la cama baja de aquella litera murmuradora y murmullante, de arrullo metálico.
A veces me despierto en la madrugada y extraño esas noches y a mi hermano. Y a mi litera buque de estructura tubular: Era roja...
Lunes 09 de Febrero 2009.
Comentario.
Murmullos bajo la cama:
Contrario a muchos niños, yo tuve durante muchos años, la certeza de que un monstruo dormía bajo mi cama.
Era esta, una cama harto ruidosa, formada por varias piezas de tubular atornillado que rechinaban con metálico gemido cuando uno se subía a ella. Otras veces murmuraba, como cuando uno se revolvía sobre ella, murmuraba y me arrullaba con su dulce y aguda voz metálica. Parecía esta cama una especie de navío, de chirridos marinos, esquife de los sueños de navegar nocturno.
Pero volvamos al monstruo que habitaba bajo mi cama;
Muchas veces, su ruidosa respiración me despertaba, otras sus ronquidos -Que parecían el arranque de una sierra de cadena mal carburada- me hacían levantarme de un salto y mas de una vez hicieron que arrancara algo del tirol del techo. A veces balbuceaba con palabras roncas en ingles y ruso, mientras recitaba - Con la misma voz- poemas de Yeats y de Lord Byron.
Recuerdo que todo termino el día en que un otorrinolaringólogo determino que mi hermano tenia bloqueado un conducto nasal y que esto le causaba una sinusitis crónica. Después de una senda intervención quirurgica se terminaron mis noches en vela y los ataques de apnea motocierrica. Pude volver a dormir tranquilo en la cama superior de mi litera tubular de chirridos marinos, como de buque de vela. Mientras el monstruo que yacía bajo mi cama ocupaba en paz imperturbable la cama baja de aquella litera murmuradora y murmullante, de arrullo metálico.
A veces me despierto en la madrugada y extraño esas noches y a mi hermano. Y a mi litera buque de estructura tubular: Era roja...
domingo, 9 de enero de 2011
Calendarios
Por aquello del inicio de este 2011...
Nubes rojas.
Lunes 15 de Diciembre 2008.
Comentario.
Calendarios.
Me encantan los calendarios. En especial esos de hojitas, que tienen un numero y el santoral en su anverso y cosas ingeniosas, chistes o consejos en su reverso.
Que emulan a su madre árbol y que se van desojando, lentamente con el tiempo. Me encanta verles cargados de hojas tiernas y frescas en primavera y ver como lentamente se desojan en el verano. De ver como emulan a los arboles originales de los que proceden, mientras sus hojas amarillean y caen lánguidas en el otoño, para verlo escasamente vestido, con las pocas hojas que le quedan por desprender en el invierno.
Nubes rojas.
Lunes 15 de Diciembre 2008.
Comentario.
Calendarios.
Me encantan los calendarios. En especial esos de hojitas, que tienen un numero y el santoral en su anverso y cosas ingeniosas, chistes o consejos en su reverso.
Que emulan a su madre árbol y que se van desojando, lentamente con el tiempo. Me encanta verles cargados de hojas tiernas y frescas en primavera y ver como lentamente se desojan en el verano. De ver como emulan a los arboles originales de los que proceden, mientras sus hojas amarillean y caen lánguidas en el otoño, para verlo escasamente vestido, con las pocas hojas que le quedan por desprender en el invierno.
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Nubes rojas
Martes 13 de Enero 2009
Comentario.
Los otros:
Es imposible comprender al otro, el otro, los otros, el tu, lo ajeno que son los demás a mí me hace imposible entenderles, comprenderles.
¿Que son los demás? Para mi son un universo distante, complejo, tan lejano en su cercanía, de una compleja simplicidad inescrutable.
No se puede conocer a fondo a nadie, cuando mucho, uno tal vez pueda rascar un poco del oxido de la armadura que nos cubre, se podrá, cuando mucho, describir la forma, carácter, tamaño y composición del oxido superficial que es la apariencia, pero poco se podrá decir que la persona que vive debajo del capullo protector de su imagen.
Descubro siempre con asombro hábitos y experiencias, realidades distintas que me sorprenden en las personas que son tan cercanas a mi y que en mi embelesamiento creo que ya no pueden sorprenderme. Como me avergüenza mi ignorancia de los otros, de lo que son y de mi mismo.
Me gustan esas pequeñas galaxias que son los otros. Con su pléyade de constelaciones. Con sus depresiones que son sus agujeros negros y con sus chistes y rabietas que son sus supernovas. Con sus chispas creativas que son sus nebulosas y con sus inmensos secretos que flotan en todo su ser. Me gustan sus distancias imposibles, lo complejo y sencillo de su inmensidad universal y única, me agradan por ser irremisiblemente como son, tan distintas a mi, tan infranqueables, tan inconmensurables y definitivamente tan ajenas e ignotas.
Martes 13 de Enero 2009
Comentario.
Los otros:
Es imposible comprender al otro, el otro, los otros, el tu, lo ajeno que son los demás a mí me hace imposible entenderles, comprenderles.
¿Que son los demás? Para mi son un universo distante, complejo, tan lejano en su cercanía, de una compleja simplicidad inescrutable.
No se puede conocer a fondo a nadie, cuando mucho, uno tal vez pueda rascar un poco del oxido de la armadura que nos cubre, se podrá, cuando mucho, describir la forma, carácter, tamaño y composición del oxido superficial que es la apariencia, pero poco se podrá decir que la persona que vive debajo del capullo protector de su imagen.
Descubro siempre con asombro hábitos y experiencias, realidades distintas que me sorprenden en las personas que son tan cercanas a mi y que en mi embelesamiento creo que ya no pueden sorprenderme. Como me avergüenza mi ignorancia de los otros, de lo que son y de mi mismo.
Me gustan esas pequeñas galaxias que son los otros. Con su pléyade de constelaciones. Con sus depresiones que son sus agujeros negros y con sus chistes y rabietas que son sus supernovas. Con sus chispas creativas que son sus nebulosas y con sus inmensos secretos que flotan en todo su ser. Me gustan sus distancias imposibles, lo complejo y sencillo de su inmensidad universal y única, me agradan por ser irremisiblemente como son, tan distintas a mi, tan infranqueables, tan inconmensurables y definitivamente tan ajenas e ignotas.
viernes, 10 de diciembre de 2010
Fish!!
Nubes rojas.
Lunes 19 Enero 2008
Correo electrónico.
Palabras. Fish!!:
Volteó hacia el cielo, en el mismo momento en que se preguntaba como se había metido en tantos problemas. ¿Cómo? Sacudió la cabeza mientras se arreglaba la bufanda azul y decidió apretar el paso mientras ojeaba a ese pequeño tirano con manecillas que es el reloj. Se hace tarde, pensó y empezó a remontar la corriente de transeúntes que compartían el mismo rumbo y que formaban un flujo constante, casi una marea. Volvió a pensar en el cielo, plomizo pero despejado, libre de esos manchones que son las nubes mientras la corriente humana llegaba hacia el en oleadas cada vez mas altas, de próxima marea.
Reviso nuevamente el reloj mientras apretaba el paso, se pregunto como era posible que hubiera sido tan tonto de aceptar tantos pesos y responsabilidades, tantos objetivos y tantas ambiciones, tantas, que en este mismo momento se diría que le pesaban, como su sombra que en este momento empezaba a agobiarle y le lastraba mientras arañaba con su obscuridad sobria las baldosas de la banqueta. ¿Cómo había sido tan tonto para dejarse engatusar , haber caído en la trampa y haber mordido el anzuelo? Se sentía desesperado, apunto de explotar, arrastrado y para colmo tarde. Tantas cosas le llenaban la cabeza, el trabajo, las responsabilidades, los objetivos, las exigencias, el hacer, el tu debes, todo y para colmo tarde. ¿Y si fracasaba?
Como si nada pasara, empezó a sentirse raro, mientras caminaba le atosigaba una sensación molesta, como sí su sombra empezara a volverse ligera, como si esta se fuera despegando del suelo, o como si se estuviera desgastando contra esa lija o esmeril cualquiera, llama suelo. Sacudió la cabeza para intentar librarse de esta idea mientras apretaba el paso y el rumor creciente de una ola rugía súbitamente a sus espaldas. Mientras alzaba la vista al cielo alcanzo a ver como la inmensa ola de su sombra se alzo desde sus pies y a sus espaldas para romper con estruendo inaudible sobre su ser.
Pudo sentir como si le faltase el aire. Sofocado, era consciente de como de su cuerpo brotaba esa humedad fría y salada que uno asocia al miedo y como esta ajena pero muy propia agua de mar lejano e imposible le mojaba la camisa, el abrigo, la azul bufanda y el periódico que sostenía mientras seguía apretando el paso para no llegar tarde, intentando escapar de la marea negra de su sombra que le inundaba los pulmones. Sintió como la opresión y sentimiento de asfixia continuaban, hasta transformarse en un pánico helado que le recorría el cuerpo mientras sus ropas se empapaban mas y mas de ese sudor obscuro y salado que súbitamente había tomado por asalto su cuerpo. No podía respirar;Aterrorizado intento gritar, pero el anzuelo que tenia atorado en la garganta se lo impedía mientras súbitamente se desplomaba en la banqueta.
Boqueando, con los ojos dilatados se fue convulsionando sobre el suelo, con movimientos violentos, de ahogado, su mar interno, ahora fluido, formaba un charco de humedad lejana bajo su cuerpo. La marea humana se arremolino en su flujo mientras el yacía en suelo, como el agua que se encuentra con una roca a mitad del río o la marea que se encuentra con un escollo en la playa, esta marea se volvió rumorosa en voces mientras observaban el espectáculo del ser que se revolvía y boqueaba desesperado con cada vez menor intensidad.
Mientras abría y cerraba la boca con ansia decreciente, podía sentir el frío corte del terror en su garganta y sus ojos dilatados pasaban de ser limpiamente transparentes a tornarse vidriosos, se preguntaba en su paranoia, como había sido posible que el sucumbiera y quedara ahí, inmóvil por el peso de ser arrollado por aquella inmensa ola de su sombra, como podría acabar todo aquí; Abatido por las olas de su problemas.¿Como podría ser cierto esto? El fenecer acabado por su eterna compañera de existencia.
Lo último que sintió antes de ahogarse y ser arrastrado por la corriente, fue como unas pocas gotas frías y saladas le surcaban la espalda y recorrían el cuerpo suave, liso y escamoso, que lentamente se tornaba frío y se integraban al pequeño mar que se había formado bajo su cuerpo después de haber sido arrollado por la ola de su sombra y el peso de su gris existencia y que en lenta resaca regresaban lentas y rumorosas hacia el mar, siempre al mar.
Lunes 19 Enero 2008
Correo electrónico.
Palabras. Fish!!:
Volteó hacia el cielo, en el mismo momento en que se preguntaba como se había metido en tantos problemas. ¿Cómo? Sacudió la cabeza mientras se arreglaba la bufanda azul y decidió apretar el paso mientras ojeaba a ese pequeño tirano con manecillas que es el reloj. Se hace tarde, pensó y empezó a remontar la corriente de transeúntes que compartían el mismo rumbo y que formaban un flujo constante, casi una marea. Volvió a pensar en el cielo, plomizo pero despejado, libre de esos manchones que son las nubes mientras la corriente humana llegaba hacia el en oleadas cada vez mas altas, de próxima marea.
Reviso nuevamente el reloj mientras apretaba el paso, se pregunto como era posible que hubiera sido tan tonto de aceptar tantos pesos y responsabilidades, tantos objetivos y tantas ambiciones, tantas, que en este mismo momento se diría que le pesaban, como su sombra que en este momento empezaba a agobiarle y le lastraba mientras arañaba con su obscuridad sobria las baldosas de la banqueta. ¿Cómo había sido tan tonto para dejarse engatusar , haber caído en la trampa y haber mordido el anzuelo? Se sentía desesperado, apunto de explotar, arrastrado y para colmo tarde. Tantas cosas le llenaban la cabeza, el trabajo, las responsabilidades, los objetivos, las exigencias, el hacer, el tu debes, todo y para colmo tarde. ¿Y si fracasaba?
Como si nada pasara, empezó a sentirse raro, mientras caminaba le atosigaba una sensación molesta, como sí su sombra empezara a volverse ligera, como si esta se fuera despegando del suelo, o como si se estuviera desgastando contra esa lija o esmeril cualquiera, llama suelo. Sacudió la cabeza para intentar librarse de esta idea mientras apretaba el paso y el rumor creciente de una ola rugía súbitamente a sus espaldas. Mientras alzaba la vista al cielo alcanzo a ver como la inmensa ola de su sombra se alzo desde sus pies y a sus espaldas para romper con estruendo inaudible sobre su ser.
Pudo sentir como si le faltase el aire. Sofocado, era consciente de como de su cuerpo brotaba esa humedad fría y salada que uno asocia al miedo y como esta ajena pero muy propia agua de mar lejano e imposible le mojaba la camisa, el abrigo, la azul bufanda y el periódico que sostenía mientras seguía apretando el paso para no llegar tarde, intentando escapar de la marea negra de su sombra que le inundaba los pulmones. Sintió como la opresión y sentimiento de asfixia continuaban, hasta transformarse en un pánico helado que le recorría el cuerpo mientras sus ropas se empapaban mas y mas de ese sudor obscuro y salado que súbitamente había tomado por asalto su cuerpo. No podía respirar;Aterrorizado intento gritar, pero el anzuelo que tenia atorado en la garganta se lo impedía mientras súbitamente se desplomaba en la banqueta.
Boqueando, con los ojos dilatados se fue convulsionando sobre el suelo, con movimientos violentos, de ahogado, su mar interno, ahora fluido, formaba un charco de humedad lejana bajo su cuerpo. La marea humana se arremolino en su flujo mientras el yacía en suelo, como el agua que se encuentra con una roca a mitad del río o la marea que se encuentra con un escollo en la playa, esta marea se volvió rumorosa en voces mientras observaban el espectáculo del ser que se revolvía y boqueaba desesperado con cada vez menor intensidad.
Mientras abría y cerraba la boca con ansia decreciente, podía sentir el frío corte del terror en su garganta y sus ojos dilatados pasaban de ser limpiamente transparentes a tornarse vidriosos, se preguntaba en su paranoia, como había sido posible que el sucumbiera y quedara ahí, inmóvil por el peso de ser arrollado por aquella inmensa ola de su sombra, como podría acabar todo aquí; Abatido por las olas de su problemas.¿Como podría ser cierto esto? El fenecer acabado por su eterna compañera de existencia.
Lo último que sintió antes de ahogarse y ser arrastrado por la corriente, fue como unas pocas gotas frías y saladas le surcaban la espalda y recorrían el cuerpo suave, liso y escamoso, que lentamente se tornaba frío y se integraban al pequeño mar que se había formado bajo su cuerpo después de haber sido arrollado por la ola de su sombra y el peso de su gris existencia y que en lenta resaca regresaban lentas y rumorosas hacia el mar, siempre al mar.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Hoja en blanco.
10 de Junio 2008.
Correo electrónico.
Hoja en blanco.
Y en un principio existía el vacío... Bueno, no, no precisamente un vacío, había algo, que era todo y no era nada. Era la materia virgen de la podría generarse un universo, era, no el origen de las cosas, pues de el vacío no puede generarse nada y al mismo tiempo no era la nada. Pues la Nada es la ausencia total de todas las cosas, y aunque no había algo dentro de este espacio, el hecho de que este existiera significaba que por el mero acto de ser, este era todo...Y Nada. Dentro de el, en cada dirección en la que uno volteara se encontraría rodeado de un puro, inmaculado y marfilado espacio blanco, que nos haría creer que este lugar era el interior de un hueso, de un vaso de leche o de una lampara de mercurio. Blanco y blanco, blanco hacia la derecha y la izquierda, blanco a nuestros pies y en nuestro cenit. Y silencio, y fuera de esto nada mas. Y así, durante algún tiempo, mucho o poco, esto fue el lugar en donde ocurrió el origen, como lo que era, el sustrato donde la creación se establecería.
Todo empezó como empiezan todas las cosas; Por el principio. Y principío como principian todas las cosas; Con un hecho nimio, insignificante, casi inútil e invisible. En algún momento, en algún lugar de este cuasi-vacío apareció el origen, el primer acto, el aviso de lo que vendría, así es que todo comenzó con un pequeño, diminuto e insignificante punto.
Durante un momento, o muchos momentos, o años, o quince milésimas de segundo el punto existió, solo, inmutable, en medio del espacio blanco, inmóvil, pues no tenia pies para caminar, alas para volar o un cuerpo largo que le permitiera reptar. A pesar de ser redondo, o parecerlo, el punto no empezó a rodar por el espacio, permaneció solo, inmóvil, inútil. Pero solido y existiendo. Y era esta cualidad, la de la existencia, lo mas valioso que tenia este punto, estaba solo, sí, pero el hecho de existir en donde solo había habido un desierto bastaba para que este punto fuera todo, valioso como un diamante, aunque, de hecho todavía los diamantes, el oro, las estrellas, las lagrimas, los niños, los besos, las caricias de las plumas, el sol y todas las demás cosas valiosas no habían hecho su aparición.
Y el punto existió y eso era bueno y luego apareció su hermana; La linea. Que no era mas que la expresión femenina del mundo al ser la unión infinita de puntos o la unión de dos puntos separados. Y así, aunque solo dos, la unión de lo masculino del punto y lo femenino de la linea dieron a luz a la figura. Que, durante algún tiempo existió sola rodeada del espacio a su alrededor.
Esta primera figura o trazo primigenio fue el patriarca y el origen de todo lo que después pobló el espacio, de las cosas con alas y con ojos, de las bocas solitarias, de las figuras que parecían animales, de los arboles, de las hojas y de los astros, de las cohetes y de los extraterrestres, del sol, la luna, las alcantarillas, de los trazos firmes y los violentos, de lo virtuoso y de lo torpe, de color y la acromia, de los signos que representan sonidos, llamados letras y que reunidos hablaban sin hablar y sin tener boca.
Todas estas cosas se reprodujeron sin cesar hasta que ocuparon la superficie total de este universo que alguna vez parecía inmenso, inacabable, infinito. Ahora, todo lo que el creador había puesto y generado sobre el espacio se apretujaba, se asfixiaba , se empalmaba y se traslapaba. En los pocos espacio libres crecían y aparecían mas cosas. hasta que al final ya no quedo espacio aprovechable. -¿Que pasara ahora?- Se pregunto el trazo primigenio, aquel primer hijo del punto y la linea.
Observo hacia el horizonte eterno e ininterrumpido que se extiende en todas direcciones, hacia la derecha, hacia la izquierda y hasta donde se podía ver había trazos, figuras, puntos y rayas, números y letras, pero ningún espacio utilizable.
Y así parecía que seria el fin de la creación y que este espacio sería así para siempre. Pero entonces ocurrió el milagro.El creador dio vuelta a la alguna vez blanca hoja de papel y su reverso blanco brillo frente a sus ojos, nuevo, reluciente, virgen, una promesa en sí mismo como lo había sido el otro lado cuando se encontraba vacío. Su blancura era una invitación a ser llenado nuevamente y de una forma totalmente diferente. De crear , otra vez, un universo único e irrepetible.
Y en un principio existia el vacio...
05 de Enero 2008.
Espacio en blanco.
SMS (Mensaje de texto vía celular).
Letras.
Y en ese momento, negras y pesadas, las letras aparecieron. Manchando con su negrura la inmaculada blancura de la pantalla. Hubieran continuado, llenándolo todo, si ni hubieran sido detenidas por la dictadura del punto.
Correo electrónico.
Hoja en blanco.
Y en un principio existía el vacío... Bueno, no, no precisamente un vacío, había algo, que era todo y no era nada. Era la materia virgen de la podría generarse un universo, era, no el origen de las cosas, pues de el vacío no puede generarse nada y al mismo tiempo no era la nada. Pues la Nada es la ausencia total de todas las cosas, y aunque no había algo dentro de este espacio, el hecho de que este existiera significaba que por el mero acto de ser, este era todo...Y Nada. Dentro de el, en cada dirección en la que uno volteara se encontraría rodeado de un puro, inmaculado y marfilado espacio blanco, que nos haría creer que este lugar era el interior de un hueso, de un vaso de leche o de una lampara de mercurio. Blanco y blanco, blanco hacia la derecha y la izquierda, blanco a nuestros pies y en nuestro cenit. Y silencio, y fuera de esto nada mas. Y así, durante algún tiempo, mucho o poco, esto fue el lugar en donde ocurrió el origen, como lo que era, el sustrato donde la creación se establecería.
Todo empezó como empiezan todas las cosas; Por el principio. Y principío como principian todas las cosas; Con un hecho nimio, insignificante, casi inútil e invisible. En algún momento, en algún lugar de este cuasi-vacío apareció el origen, el primer acto, el aviso de lo que vendría, así es que todo comenzó con un pequeño, diminuto e insignificante punto.
Durante un momento, o muchos momentos, o años, o quince milésimas de segundo el punto existió, solo, inmutable, en medio del espacio blanco, inmóvil, pues no tenia pies para caminar, alas para volar o un cuerpo largo que le permitiera reptar. A pesar de ser redondo, o parecerlo, el punto no empezó a rodar por el espacio, permaneció solo, inmóvil, inútil. Pero solido y existiendo. Y era esta cualidad, la de la existencia, lo mas valioso que tenia este punto, estaba solo, sí, pero el hecho de existir en donde solo había habido un desierto bastaba para que este punto fuera todo, valioso como un diamante, aunque, de hecho todavía los diamantes, el oro, las estrellas, las lagrimas, los niños, los besos, las caricias de las plumas, el sol y todas las demás cosas valiosas no habían hecho su aparición.
Y el punto existió y eso era bueno y luego apareció su hermana; La linea. Que no era mas que la expresión femenina del mundo al ser la unión infinita de puntos o la unión de dos puntos separados. Y así, aunque solo dos, la unión de lo masculino del punto y lo femenino de la linea dieron a luz a la figura. Que, durante algún tiempo existió sola rodeada del espacio a su alrededor.
Esta primera figura o trazo primigenio fue el patriarca y el origen de todo lo que después pobló el espacio, de las cosas con alas y con ojos, de las bocas solitarias, de las figuras que parecían animales, de los arboles, de las hojas y de los astros, de las cohetes y de los extraterrestres, del sol, la luna, las alcantarillas, de los trazos firmes y los violentos, de lo virtuoso y de lo torpe, de color y la acromia, de los signos que representan sonidos, llamados letras y que reunidos hablaban sin hablar y sin tener boca.
Todas estas cosas se reprodujeron sin cesar hasta que ocuparon la superficie total de este universo que alguna vez parecía inmenso, inacabable, infinito. Ahora, todo lo que el creador había puesto y generado sobre el espacio se apretujaba, se asfixiaba , se empalmaba y se traslapaba. En los pocos espacio libres crecían y aparecían mas cosas. hasta que al final ya no quedo espacio aprovechable. -¿Que pasara ahora?- Se pregunto el trazo primigenio, aquel primer hijo del punto y la linea.
Observo hacia el horizonte eterno e ininterrumpido que se extiende en todas direcciones, hacia la derecha, hacia la izquierda y hasta donde se podía ver había trazos, figuras, puntos y rayas, números y letras, pero ningún espacio utilizable.
Y así parecía que seria el fin de la creación y que este espacio sería así para siempre. Pero entonces ocurrió el milagro.El creador dio vuelta a la alguna vez blanca hoja de papel y su reverso blanco brillo frente a sus ojos, nuevo, reluciente, virgen, una promesa en sí mismo como lo había sido el otro lado cuando se encontraba vacío. Su blancura era una invitación a ser llenado nuevamente y de una forma totalmente diferente. De crear , otra vez, un universo único e irrepetible.
Y en un principio existia el vacio...
05 de Enero 2008.
Espacio en blanco.
SMS (Mensaje de texto vía celular).
Letras.
Y en ese momento, negras y pesadas, las letras aparecieron. Manchando con su negrura la inmaculada blancura de la pantalla. Hubieran continuado, llenándolo todo, si ni hubieran sido detenidas por la dictadura del punto.
sábado, 27 de noviembre de 2010
Sombra y vida.
23 de Junio 2010.
Blog.
Nubes rojas (Cecila Varela).
Comentario.
Sombra.
Todavía se encontraba pasmada, paralizada, mientras sus ojos, aun cerrados se suspendían a unos pocos centímetros del frío concreto de la banqueta. Aún no osaba moverse, paralizada por el acto que recién, hace algún breve momento le había pasado. Las palmas de sus manos, levemente desolladas empezaban a dolerle, tanto por el raspón sufrido como por la fría incertidumbre acerca de lo que deberían de hacer. Se quedo quieta, un momento. ¿O tal vez muchos momentos? Su cuerpo mantuvo la posición que algunos llaman de "saludar a las hormigas".
Podía sentir la humedad recorriendole todo el cuerpo, impregnandole la piel, haciendo que sus ropas se saturaran de agua y haciendo que estas se le pegaran al cuerpo como una segunda piel.
Lentamente se fue incorporando mientras pequeñas gotas de agua fueron surcando su piel desde el norte de la frente hacia el sur de su boca, eran saladas, sin duda. Gotas de mar surgidas de pronto. Como le dolían las frías gotas de este mar lejano e imposible mientras le surcaban la espalda a medida que se incorporaba, como hojas de frío acero acero cortandole la dermis de su espalda mientras se dirigían al sur, siempre al sur, hasta la Patagonia de sus talones y el Ushuahia de su dedo pulgar.
Lentamente se puso de pie y miro a su alrededor, el pequeño semicírculo que se había creado a su alrededor y el diminuto rastro de humedad que había quedado en el suelo y aun mostraba donde se había encontrado su cuerpo hace unos instantes.
Con paso lento, inseguro, pero aun desafiante se fue alejando, muda, mientras un campo de rojas amapolas surgía en sus mejillas del lugar donde, por sorpresa, fue Abatida. Que insoportable fue su pasmo y su vergüenza al haberse visto derribada, de pronto por el peso de la ola de su propia sombra.
Una nueva gota rodó por su frente hasta sus labios, salada, sí, como el inconmensurable mar de su sombra que recién la había arrollado. Sintió miedo y una fría humedad que surgía y le recorría la piel; Aun podía sentir la resaca de este océano en la planta de sus pies.
Vida.
Mientras caminaba por el mundo, mientras el enorme peso contenido le arqueaba las espalda, le destrozaba las alas, le desprendía las plumas y le encorvaba las piernas se preguntaba hasta cuando podría aguantar.
Es cierto que alguna vez leyó que el peso, mientras mejor estuviera repartido en el cuerpo y mientras se pudiera distribuir sobre este, como si fuera ropa, desgastaba menos la resistencia física. En este momento ciertamente lo dudaba.
¿Cuando había empezado a cargar con este gran peso a cuestas? Ya no lo recordaba, solo sabia que había empezado como una pequeña canica que cada vez se había hecho mas y mas grande, a medida que crecía y maduraba. ¿Maduraba? No, mas bien envejecía, si, eso es. Este peso crecía y crecía hasta que casi le había sepultado.
En eso momento paro, cansada, resollando y miro el muy lejano horizonte. ¿Cómo llegar? Farfullo. ¿Si el peso de su vida le aplastaba?¿ Si las expectativas de lo que era, y debía de ser le pesaban tanto?¿ Si sus ambiciones le anclaban al piso? Dio un paso mas antes de caer, sepultada por el peso de su vida y allí se mantuvo, por muchos y largos días, sepultada por el inexorable peso de su vida que le impedía moverse hacia ningún lado.
Solo le quedaba una opción librarse del peso para, de una vez por todas empezar, nuevamente, a vivir. Y sentir una pequeña canica a sus espaldas que cada día crecía mas y mas...
Blog.
Nubes rojas (Cecila Varela).
Comentario.
Sombra.
Todavía se encontraba pasmada, paralizada, mientras sus ojos, aun cerrados se suspendían a unos pocos centímetros del frío concreto de la banqueta. Aún no osaba moverse, paralizada por el acto que recién, hace algún breve momento le había pasado. Las palmas de sus manos, levemente desolladas empezaban a dolerle, tanto por el raspón sufrido como por la fría incertidumbre acerca de lo que deberían de hacer. Se quedo quieta, un momento. ¿O tal vez muchos momentos? Su cuerpo mantuvo la posición que algunos llaman de "saludar a las hormigas".
Podía sentir la humedad recorriendole todo el cuerpo, impregnandole la piel, haciendo que sus ropas se saturaran de agua y haciendo que estas se le pegaran al cuerpo como una segunda piel.
Lentamente se fue incorporando mientras pequeñas gotas de agua fueron surcando su piel desde el norte de la frente hacia el sur de su boca, eran saladas, sin duda. Gotas de mar surgidas de pronto. Como le dolían las frías gotas de este mar lejano e imposible mientras le surcaban la espalda a medida que se incorporaba, como hojas de frío acero acero cortandole la dermis de su espalda mientras se dirigían al sur, siempre al sur, hasta la Patagonia de sus talones y el Ushuahia de su dedo pulgar.
Lentamente se puso de pie y miro a su alrededor, el pequeño semicírculo que se había creado a su alrededor y el diminuto rastro de humedad que había quedado en el suelo y aun mostraba donde se había encontrado su cuerpo hace unos instantes.
Con paso lento, inseguro, pero aun desafiante se fue alejando, muda, mientras un campo de rojas amapolas surgía en sus mejillas del lugar donde, por sorpresa, fue Abatida. Que insoportable fue su pasmo y su vergüenza al haberse visto derribada, de pronto por el peso de la ola de su propia sombra.
Una nueva gota rodó por su frente hasta sus labios, salada, sí, como el inconmensurable mar de su sombra que recién la había arrollado. Sintió miedo y una fría humedad que surgía y le recorría la piel; Aun podía sentir la resaca de este océano en la planta de sus pies.
Vida.
Mientras caminaba por el mundo, mientras el enorme peso contenido le arqueaba las espalda, le destrozaba las alas, le desprendía las plumas y le encorvaba las piernas se preguntaba hasta cuando podría aguantar.
Es cierto que alguna vez leyó que el peso, mientras mejor estuviera repartido en el cuerpo y mientras se pudiera distribuir sobre este, como si fuera ropa, desgastaba menos la resistencia física. En este momento ciertamente lo dudaba.
¿Cuando había empezado a cargar con este gran peso a cuestas? Ya no lo recordaba, solo sabia que había empezado como una pequeña canica que cada vez se había hecho mas y mas grande, a medida que crecía y maduraba. ¿Maduraba? No, mas bien envejecía, si, eso es. Este peso crecía y crecía hasta que casi le había sepultado.
En eso momento paro, cansada, resollando y miro el muy lejano horizonte. ¿Cómo llegar? Farfullo. ¿Si el peso de su vida le aplastaba?¿ Si las expectativas de lo que era, y debía de ser le pesaban tanto?¿ Si sus ambiciones le anclaban al piso? Dio un paso mas antes de caer, sepultada por el peso de su vida y allí se mantuvo, por muchos y largos días, sepultada por el inexorable peso de su vida que le impedía moverse hacia ningún lado.
Solo le quedaba una opción librarse del peso para, de una vez por todas empezar, nuevamente, a vivir. Y sentir una pequeña canica a sus espaldas que cada día crecía mas y mas...
jueves, 25 de noviembre de 2010
05. Chole
10 de Julio del 2008.
Correo electrónico.
Mi Chole:
Receta para estar con Chole: Pongase en cualquier lugar que le apetezca, de preferencia uno que no tenga mas presencia que usted, o por el contrario uno donde la concurrencia sea abundante. Observe con detenimiento a su alrededor y luego procure acostumbrarse a su entorno, lentamente, paulatinamente tome conciencia de lo que es. No intente reflexionar acerca de su persona, lo que hace o por que esta aquí. Solo tome conciencia de usted, de que existe, de que esta separado de todo y de todos lo que lo rodean, de que es una unidad, única e indivisible, de que habla y camina, de que el mundo se vuelca hacia su interior vía sus ojos y sus oídos, de que usted, a pesar de que forma parte del mundo esta separado de el. En ese preciso momento usted se dará cuenta, que ya sea aislado o acompañado usted esta solo.
A pesar de que uno cree que esta solo, uno esta acompañado. La soledad esta al lado de uno. Si uno lo piensa, se dará cuenta que hasta el mas abandonado de los náufragos siempre estuvo acompañado. Rodeado de la mas absoluta soledad. O sea la soledad primigenia y en su forma mas pura, como lo fue en un principio, desde el origen del mundo. Aquí, debemos de plantear la duda primigenia acerca de que fue primero, es decir: ¿La soledad existe desde el origen del mundo?¿O nació con el hombre? Sabemos que los animales, aun cuando están solos no sienten soledad. Esto se debe a que no son conscientes de son, solo son lo que son y deben ser y por eso son parte del mundo. Pero nosotros, los hijos de Eva, los nacidos después de los dolores, el pasto que el mundo rumia entre sus dientes somos dolorosamente conscientes de lo ajenos que somos de la existencia del mundo. De hecho nuestra existencia y el orden del mundo son básicamente opuestas, rígidas, inclaudicables. Por eso es que nuestra soledad nos acompaña desde que nacemos y continua con nosotros hasta que regresamos al seno de la tierra. Siempre cerca de nosotros, pero procurando pasar desapercibida. Es tan común a nosotros que por eso yo ya no le llamo soledad, no señor. ¿Cómo se puede ser tan formal con alguien tan cercano a uno? Por eso yo le llamo con un nombre mas cordial Chole, o mi Chole.
Relación rara es la que tengo con la soledad. En su compañía e tenido algunas de mis mejores ideas, aunque no gracias a ella. Con ella he tenido algunas de mi peores horas y ella es la única que me ha visto como soy cuando estoy totalmente abatido. En esos momentos me doy cuenta de que Soledad no es una amante delgada, pues su abrazo esclaviza y su peso me atrapa. Siento como si por un momento fuera a fallecer ahogado bajo su peso mastodonico y como su garra me destroza el corazón. Es amante enfermiza en verdad, pues nos deja liberarnos de ella con la ilusión de cariños menos dañinos, pero al menor desengaño que suframos allí estará allí para volvernos a tender su frío y férreo abrazo.
Es también persona que no le importa si uno esta solo o acompañado, pues a veces, en esos lugares llenos de música estridente y cuerpos que se ondulan, como vistos por cristales de aumento (que bailan, que así le llaman), donde las platicas a gritos salen de bocas que pronto quedaran afónicas a oídos que nada entienden, puedo sentirme en la mas completa soledad, al saberme separado de lo que pasa a mi alrededor. También en lugares, donde el peso de la demografía intenta ocupar el lugar de uno, como en un vagón de metro en hora pico uno puede darse cuenta que a pesar de esta aplastado y rodeado de una masa humana que busca la rendición de uno vía la sesión del espacio físico que uno utiliza y a pesar de que el monstruo humano de infinitas cabezas e infinitas manos que buscan instintivamente las redondeces inferiores de los sexos contrarios, ya sea con fines de placer propio o ajeno, de afán de molestar u ofender, o simplemente para robarnos la billetera uno se sienta increíblemente solitario.
Aunque mi soledad me pesa a veces, no la deseo ni le temo. La acepto como acepto mi cansancio, mi deseo, mi apetito y mis desvaríos. La acepto como el buen o mal día, la ausencia de lluvia o el chaparrón, los besos perdidos, recibidos, deseados y guardados, el placer dado y recibido, los dolores y las penas así como las alegrías y las euforias.
Solo le puedo estar agradecida por algo, que apesar de lo que es, y a pesar de lo que soy ella esta siempre conmigo, en las buenas y en la malas y se contentara, con que algunas veces, las mas algunas, las menos otras le deje entrar en mi vida, como todo lo que existe.
Correo electrónico.
Mi Chole:
Receta para estar con Chole: Pongase en cualquier lugar que le apetezca, de preferencia uno que no tenga mas presencia que usted, o por el contrario uno donde la concurrencia sea abundante. Observe con detenimiento a su alrededor y luego procure acostumbrarse a su entorno, lentamente, paulatinamente tome conciencia de lo que es. No intente reflexionar acerca de su persona, lo que hace o por que esta aquí. Solo tome conciencia de usted, de que existe, de que esta separado de todo y de todos lo que lo rodean, de que es una unidad, única e indivisible, de que habla y camina, de que el mundo se vuelca hacia su interior vía sus ojos y sus oídos, de que usted, a pesar de que forma parte del mundo esta separado de el. En ese preciso momento usted se dará cuenta, que ya sea aislado o acompañado usted esta solo.
A pesar de que uno cree que esta solo, uno esta acompañado. La soledad esta al lado de uno. Si uno lo piensa, se dará cuenta que hasta el mas abandonado de los náufragos siempre estuvo acompañado. Rodeado de la mas absoluta soledad. O sea la soledad primigenia y en su forma mas pura, como lo fue en un principio, desde el origen del mundo. Aquí, debemos de plantear la duda primigenia acerca de que fue primero, es decir: ¿La soledad existe desde el origen del mundo?¿O nació con el hombre? Sabemos que los animales, aun cuando están solos no sienten soledad. Esto se debe a que no son conscientes de son, solo son lo que son y deben ser y por eso son parte del mundo. Pero nosotros, los hijos de Eva, los nacidos después de los dolores, el pasto que el mundo rumia entre sus dientes somos dolorosamente conscientes de lo ajenos que somos de la existencia del mundo. De hecho nuestra existencia y el orden del mundo son básicamente opuestas, rígidas, inclaudicables. Por eso es que nuestra soledad nos acompaña desde que nacemos y continua con nosotros hasta que regresamos al seno de la tierra. Siempre cerca de nosotros, pero procurando pasar desapercibida. Es tan común a nosotros que por eso yo ya no le llamo soledad, no señor. ¿Cómo se puede ser tan formal con alguien tan cercano a uno? Por eso yo le llamo con un nombre mas cordial Chole, o mi Chole.
Relación rara es la que tengo con la soledad. En su compañía e tenido algunas de mis mejores ideas, aunque no gracias a ella. Con ella he tenido algunas de mi peores horas y ella es la única que me ha visto como soy cuando estoy totalmente abatido. En esos momentos me doy cuenta de que Soledad no es una amante delgada, pues su abrazo esclaviza y su peso me atrapa. Siento como si por un momento fuera a fallecer ahogado bajo su peso mastodonico y como su garra me destroza el corazón. Es amante enfermiza en verdad, pues nos deja liberarnos de ella con la ilusión de cariños menos dañinos, pero al menor desengaño que suframos allí estará allí para volvernos a tender su frío y férreo abrazo.
Es también persona que no le importa si uno esta solo o acompañado, pues a veces, en esos lugares llenos de música estridente y cuerpos que se ondulan, como vistos por cristales de aumento (que bailan, que así le llaman), donde las platicas a gritos salen de bocas que pronto quedaran afónicas a oídos que nada entienden, puedo sentirme en la mas completa soledad, al saberme separado de lo que pasa a mi alrededor. También en lugares, donde el peso de la demografía intenta ocupar el lugar de uno, como en un vagón de metro en hora pico uno puede darse cuenta que a pesar de esta aplastado y rodeado de una masa humana que busca la rendición de uno vía la sesión del espacio físico que uno utiliza y a pesar de que el monstruo humano de infinitas cabezas e infinitas manos que buscan instintivamente las redondeces inferiores de los sexos contrarios, ya sea con fines de placer propio o ajeno, de afán de molestar u ofender, o simplemente para robarnos la billetera uno se sienta increíblemente solitario.
Aunque mi soledad me pesa a veces, no la deseo ni le temo. La acepto como acepto mi cansancio, mi deseo, mi apetito y mis desvaríos. La acepto como el buen o mal día, la ausencia de lluvia o el chaparrón, los besos perdidos, recibidos, deseados y guardados, el placer dado y recibido, los dolores y las penas así como las alegrías y las euforias.
Solo le puedo estar agradecida por algo, que apesar de lo que es, y a pesar de lo que soy ella esta siempre conmigo, en las buenas y en la malas y se contentara, con que algunas veces, las mas algunas, las menos otras le deje entrar en mi vida, como todo lo que existe.
lunes, 22 de noviembre de 2010
04. Dedos.
Primero de Agosto 2007.
Correo electrónico.
Dedos.
Suspendidos, dudando, animados por su propia inteligencia, mis dedos esperan. Lentamente, inseguros descienden sobre las blancas claves del teclado, teclado este que es un ser de sonrisa eterna y muchos y variados dientes blancos e inmaculados, de muchos sonidos y muchas palabras, aunque mudo en esencia, pues su labor no es el ser creador, sino traductor y medio entre mis dedos y la pantalla que vez.
Lentamente, torpemente, los dedos empiezan a hundir las teclas de una a una, primero sin ritmo y faltos de cadencia, como si de las piernas de un niño pequeño se tratasen, que cae a cada dos pasos y para el cual cada momento de pie es un triunfo. Con calma, las piernas de mis dedos niños pasan de la primera infancia a la adolescencia, y como buen púber se mueven a gran velocidad, aunque sin ritmo, con violencia, con frenesí se mueven, como sus símiles, de arriba abajo. De un lado al otro, rápido, rápido, pues parece que el tiempo fuera eterno y el tiempo para la reflexión lejano. Y de pronto, como a todos, mis dedos llegan al final de su adolescencia y en su primera edad adulta o madurez se detienen y ven lo que han hecho recientemente. Se disgustan con lo que ven, faltas de redacción y ortografía, de puntuación y de coherencia, se preguntan como objetos lucidos que son, como han podido mal interpretar las señales que el cerebro mando y que a falta de oyente no interpreto la boca. De como las palabras nunca dichas pudieron ser deformadas hasta este punto. Se ven a si mismos y se excusan, los dedos de la diestra o derecha disculpan a sus pares de la izquierda o siniestra y argumentan, no sin razón que las palabras que puede decir una sola boca, pueden ser difíciles de escribir e interpretar por solo cuatro dedos, que son con los que escribo. Recuerdan también que ellos son, por derecho propio tanto o mas inteligentes que el cerebro, pues en tantas ocasiones han sido hábiles para reconocer temperaturas y texturas y han compuesto, modelado o dibujado mas haya de los limites racionalmente dispuestos por el tirano que mora la cabeza. Para ellos la inteligencia viene te todos los lados, de la periferia del cerebro, del ojo que enfoca, discrimina y sabiamente reconoce todo aquello fuera del alcance de las manos, del gusto y el olfato que distinguen las sutilezas del mundo y del oído que nos da el vibrato de la creación. Al fin y al cabo ¿Que es el cerebro? Es una gran masa gris que mora dentro de la cabeza y que cree, dentro de su falso raciocinio, que puede entender el mundo a través de lo que los sentidos le informan, pero que se auto engañara si así le conviene o para olvidar algo, es un dictador de memoria selectiva y orden titubeante. No, el cerebro que intenta robarle la esfera de los sentimientos al corazón no puede ser creativo. Creativos somos nosotros. Razonan y llegan a consenso los dedos. Creativos somos, por que creamos, mas haya de lo que el cerebro nos instruye y por eso en un acto de conciencia humilde, a veces el mismo cerebro se sorprende de los resultados de lo que el cree es el resultado de sus ordenes. Los dedos meditan por un segundo y razonan, que, no son solo el centro del poder creativo y apéndices multicerebrados con un pequeño genio creador y fecundo en cada uno. También son el medio por el cual los designios del corazón, esa víscera vulgar que parece ser solo bombea de sangre, transmite sus designios. Por eso los dedos dan cariño y consuelo, saben dar y recibir amor y placer y al mismo tiempo ser duros y frágiles, y quien no lo crea, señala el dedo indice, intente acariciar a su ser amado con el codo y ya vera que no es el mismo. Culmina.
Descanso un momento y me alejo de la computadora, dejo que los dedos exploren el texto y detecten los yerros, que los hay, en un texto que fue hecho. Se mueven de arriba y abajo, se entornan y por ultimo se cierran, formando esa rara sonrisa con lo que demuestran su complacencia.
Los dedos, expectantes se relajan y regresan a la mano de donde nunca se fueron para ser veinte apéndices de un hombre que a veces los pone a trabajar.
Correo electrónico.
Dedos.
Suspendidos, dudando, animados por su propia inteligencia, mis dedos esperan. Lentamente, inseguros descienden sobre las blancas claves del teclado, teclado este que es un ser de sonrisa eterna y muchos y variados dientes blancos e inmaculados, de muchos sonidos y muchas palabras, aunque mudo en esencia, pues su labor no es el ser creador, sino traductor y medio entre mis dedos y la pantalla que vez.
Lentamente, torpemente, los dedos empiezan a hundir las teclas de una a una, primero sin ritmo y faltos de cadencia, como si de las piernas de un niño pequeño se tratasen, que cae a cada dos pasos y para el cual cada momento de pie es un triunfo. Con calma, las piernas de mis dedos niños pasan de la primera infancia a la adolescencia, y como buen púber se mueven a gran velocidad, aunque sin ritmo, con violencia, con frenesí se mueven, como sus símiles, de arriba abajo. De un lado al otro, rápido, rápido, pues parece que el tiempo fuera eterno y el tiempo para la reflexión lejano. Y de pronto, como a todos, mis dedos llegan al final de su adolescencia y en su primera edad adulta o madurez se detienen y ven lo que han hecho recientemente. Se disgustan con lo que ven, faltas de redacción y ortografía, de puntuación y de coherencia, se preguntan como objetos lucidos que son, como han podido mal interpretar las señales que el cerebro mando y que a falta de oyente no interpreto la boca. De como las palabras nunca dichas pudieron ser deformadas hasta este punto. Se ven a si mismos y se excusan, los dedos de la diestra o derecha disculpan a sus pares de la izquierda o siniestra y argumentan, no sin razón que las palabras que puede decir una sola boca, pueden ser difíciles de escribir e interpretar por solo cuatro dedos, que son con los que escribo. Recuerdan también que ellos son, por derecho propio tanto o mas inteligentes que el cerebro, pues en tantas ocasiones han sido hábiles para reconocer temperaturas y texturas y han compuesto, modelado o dibujado mas haya de los limites racionalmente dispuestos por el tirano que mora la cabeza. Para ellos la inteligencia viene te todos los lados, de la periferia del cerebro, del ojo que enfoca, discrimina y sabiamente reconoce todo aquello fuera del alcance de las manos, del gusto y el olfato que distinguen las sutilezas del mundo y del oído que nos da el vibrato de la creación. Al fin y al cabo ¿Que es el cerebro? Es una gran masa gris que mora dentro de la cabeza y que cree, dentro de su falso raciocinio, que puede entender el mundo a través de lo que los sentidos le informan, pero que se auto engañara si así le conviene o para olvidar algo, es un dictador de memoria selectiva y orden titubeante. No, el cerebro que intenta robarle la esfera de los sentimientos al corazón no puede ser creativo. Creativos somos nosotros. Razonan y llegan a consenso los dedos. Creativos somos, por que creamos, mas haya de lo que el cerebro nos instruye y por eso en un acto de conciencia humilde, a veces el mismo cerebro se sorprende de los resultados de lo que el cree es el resultado de sus ordenes. Los dedos meditan por un segundo y razonan, que, no son solo el centro del poder creativo y apéndices multicerebrados con un pequeño genio creador y fecundo en cada uno. También son el medio por el cual los designios del corazón, esa víscera vulgar que parece ser solo bombea de sangre, transmite sus designios. Por eso los dedos dan cariño y consuelo, saben dar y recibir amor y placer y al mismo tiempo ser duros y frágiles, y quien no lo crea, señala el dedo indice, intente acariciar a su ser amado con el codo y ya vera que no es el mismo. Culmina.
Descanso un momento y me alejo de la computadora, dejo que los dedos exploren el texto y detecten los yerros, que los hay, en un texto que fue hecho. Se mueven de arriba y abajo, se entornan y por ultimo se cierran, formando esa rara sonrisa con lo que demuestran su complacencia.
Los dedos, expectantes se relajan y regresan a la mano de donde nunca se fueron para ser veinte apéndices de un hombre que a veces los pone a trabajar.
sábado, 20 de noviembre de 2010
03.Tlalóc II

Ilustración: Abril Castillo.
13 de Septiembre del 2010.
Blog ( Comentario).
Como un acuario.
Abril Castillo.
Tlalóc II
No es que llueva mucho por el cordonazo de San Francisco. Lo que pasa es que Tlalóc, señor de las aguas y antiguo regente de este valle de lagrimas que llamamos Anáhuac o lugar cerca del agua, quiere recuperar sus territorios. Lugar este que antaño fue de mucha agua y poca tierra, reflejados en la luna llena. Espejo de plata que refleja en su conejo, Tochtli celeste, el patrón formado por las lagunas de Texcoco, Xochimilco, Zumpango y sus estribaciones, teniendo en su ombligo a la ciudad de Tenochtitlán, o México, que se significa como el lugar "En el ombligo de la luna".
Pecados hemos cometido los hijos de este quinto sol, y por eso debemos desaparecer como los hombres de antes, los mas primeros, los que desaparecieron en aquel diluvio universal que convirtió a los hombres de palo en monos.
Por eso llueve a cántaros, a raudales, con las compuertas de los embalses del cielo abiertas en una calculada venganza del ingenio hidráulico de Tlalóc, que intenta destruir la ciudad de los IMECAS, esa, fundada para gloria del dios Ozonotl, deidad moderna del panteón mexicano. Señor de la cara humeante, del valle nuboso y de la inversión térmica. Señor de los mil cuchillos de obsidiana que atraviesan punzantes los pulmones de los capitalinos devotos a el. Que sacrifican sus pulmones en los Teocalis del los autos, del humeante transporte publico, en los Teocallis de hierro y cemento de los edificios y las negras sendas de chapopote de los ejes viles.
Por eso debemos de desaparecer, librar al mundo de nuestra plaga y de nuestro sin razón, barridos por aguaceros de dimensiones bíblicas. De canto fuerte y ensordecedor. Desapareceriamos barridos por las olas de esta marejada que, contrariando a nuestro sentido común, se deja caer desde este mar azul que es el cielo, ahora, en estas fechas mar tormentoso y atribulado.
Desapareceríamos. Si. Si es que esta fuera la voluntad del señor de las aguas. Pero no la es, es cierto que le gustaría volver a tener su gran Teocali en el centro de nuestra México Tenochtitlán, que le encantaría tener regresar su reino lacustre en las alturas, pero Tlalóc es señor de dualidades, lo mismo quita la vida que la da, y ahora el prefiere dar vida, regarlas milpas, llenar las presas que surten del vital liquido a esta ciudad de los Imecas. Para lago y reino le basta el espejo de agua desde donde su monolito regentea sonriente el paseo de la reforma. Pero no nos confiemos, que nuevamente los nubarrones se juntan y el cielo se encrespa, en oleadas, recordemos que aunque es un dios apacible y bondadoso Tlalóc también puede ser amenazante con nosotros, recordandonos quien manda. Pues aunque justo, sabio y bondadoso ni el es libre del gusto de darle a sus hijos un gran, doloroso y sorpresivo jalón de orejas.
jueves, 18 de noviembre de 2010
02. Tlalóc (I)
18 de julio 2007.
Correo electrónico.
Tlalóc:
Las lluvias de estos últimos días, que han sido de proporciones monzonicas y diluvianas han hecho que la mayoría de las personas que ocupamos (Iba a decir habitamos, pero el termino me pareció harto pretencioso) este pequeño espacio geográfico que llamamos D.F. y su zona metropolitana dirijamos sendos recordatorios maternos al que creemos autor de estos eventos naturales. O sea al mismísimo dios de las aguas, al amo y señor del Tlalocan; A Tlalóc.
Para todos nosotros, Tlalóc no es mas que una mención aburrida en los libros de historia, señor de las aguas, deidad prehispánica que no pasa de ser una mención anacrónica en nuestra modernidad, donde otros dioses, mas interesantes y post modernos, como el dinero, un coche poderoso o la economía burda y los medios de comunicación parecen tener un mayor influjo sobre nuestras vidas que los ciclos del agua.
Así pues, la versión corpórea y tangible del dios de las aguas no pasa de ser la del monolito imponente, si, pero empequeñecido por la urbe que le rodea, afuera del museo de antropología.
Este monolito, inmenso y de formas vagas preside lo que fue uno de los símbolos de un país que fue y miraba con fe hacia un futuro que no se dio.
Desde su espejo de agua el gran ídolo observa la avenida,que se extiende frente a el, donde un fluido de autos, todo metal , caucho, personas, sudores y humores diversos fluyen como sangre por las arterias capitalinas. Si uno observa bien, se dará cuenta que la gran figura pétrea no tiene sino solo algunos rasgos reconocibles: Las indicaciones de un penacho, las oquedades de donde algún día, que nunca llegara, deberían de haber sido labrados los ojos, las insinuaciones de un taparrabos y su falda votiva y en su base, los rasgos de uno pies inmensos en los que se adivinan las sandalias. Sobre su rostro, si es que rastro tiene, se ven dos lineas paralelas donde, en otros tiempos diestros escultores iban a colocar postes de madera de pino, los cuales, una vez bañados de agua hirviente reventarían la roca y nos dejarían la oquedad que marcaría la nariz y la boca cubierta por su nariguera. Por que en cuestión de modas divinas Tlalóc aventajaba a todos, siempre tocado con sus plumas de Quetzal, con orejeras y narigeras de jade, con falda votiva, con adornos en sus huaraches y en sus grebas. Y a pesar de todo, la roca burda solo nos da un indicio de lo que pudo haber sido. Por su parte trasera el monolito tiene una inmensa protuberancia que se ancla a unas fortísimas trabes de metal que soportan la roca y que impiden que se vaya de espaldas. Razones sabias fueron las que convencieron a los arquitectos a ponerselas, pues en cuarenta años en este sitio el monolito a presenciado movimientos y protestas, marchas de orgullo gay, oleadas de turistas japoneses y europeos, punketos y darketos, microbuceros, dos restauraciones al paseo de la reforma y por último, apenas hace dos años, al plantón de plantones. Todas estas, causas que hubieran hecho irse de espaldas hasta al monolito mas plantado. Por último, la piedra ofrece los dos muñones de sus imposibles manos hacia enfrente; ¿Hacia la avenida?¿Hacia el pueblo? No. Los ofrece con sumisión, los ofrece para que nos lo llevemos preso.
Antes de que los Aztecas llegaran al Anahuac (región cerca del agua) Ya los teotihuacanos habían empezado a tallar, en las faldas de un cerro volcánico cerca de Texcoco un inmenso monolito de su deidad del agua.
En algún momento, los maestros escultores decidieron abandonar el bloque. ¿Tal vez era demasiado pesado para transportarlo, y solo hasta que llevaban el trabajo avanzado se dieron cuenta?¿Era demasiado difícil trabajar este basalto volcánico? ¿O tal vez, el interés por hacer la imagen decayó? No se sabe. pero después de haberle forma, precaria, apenas esbozada, los hacedores abandonaron al inmenso monolito con el rostro dando al cielo.
El tiempo paso, durante cada año la lluvia se presento puntualmente, en temporada y cada año. Nuevos pueblos, venidos del norte re descubrieron la roca que asociaron con su deidad del agua y así le llamaron. Y como cada cosa existe solo a partir del momento en que es nombrada así nuestro bloque de piedra surgió a una vida nueva como monolito de Tlalóc, tirado en el suelo, hijo de la piedra unida a su madre veta, que de vez en cuando era adorado por algunos pobladores locales.
Con su cara pétrea miraba al cielo con ojos que no existían, y que en caso de existir no podrían ver nada pues de piedra eran. Veía, cada mes, como la región lacustre se reflejaba en la luna llena, y como en la parte media del reflejo lacustre habitaba la imagen de la ciudad que de reojo sabia que se había plantado a la mitad del lago de Texcoco. En el ombligo de la luna, México, que así se decía. En su piel de piedra se podría sentir la tranquilidad del que no es nada mas que un monolito tirado en la falda de un cerro volcánico.
Pero estas tierras cambiaron, a al menos, para los hombres , pues, hasta donde sabemos las piedras son inmunes a emociones y razones humanas. Por lo que la piedra no pudo sentir el flujo de los tiempos y predecir, como en algún momento de mil novecientos sesenta y cuatro un grupo de obreros empezó lo que otro grupo de trabajadores dejo inconcluso hacía ya mucho tiempo atrás.
Después de mucho trabajo, quedo la roca separada de su madre veta. Este no fue un parto sin dolor, pues los habitantes del lugar intentaron impedir el rapto. El gobierno prometió que a cambio les daría una replica, una copia. Y como no hay plazo que no se cumpla, hace unos días, mas de 40 años después, la replica del monolito se alza, nueva sobre la plaza del pueblo..Pero esto es tangencial.
La inmensa piedra de mas de 60 toneladas fue cargada en una plataforma y con su cara al aire fue transportado hacia el nuevo museo. En el camino la muchedumbre se apretujaba para ver pasar al dios.Después de unas horas el monolito llego al Zócalo, lugar donde alguna vez estuvo el supremo Teocalli, donde saludaría al Presidente Díaz Ordaz, este se asomo al balcón del palacio y dirigió su mirada a la inmensa figura de roca. Sus miradas se cruzaron y se reconocieron. De monolito a monolito, de cabeza de piedra a cabeza dura, de facciones de roca a facciones duras, del que fue hecho para recibir sacrificios de sangre, al que los haría. Si, se reconocieron y ambos vieron en el otro a dos monolitos enormes pero disimbolos; Los dos extremos de misma cuerda.
Al final. El monolito llego, con la noche avanzada, a su lugar actual. Y lentamente fue colocado en el centro del espejo de agua y asegurado. la masa le veía expectante y ahí acurrio el milagro...
Apenas fue colocado, algunos reporteros de los que allí estaban se burlaron de que este monolito, si bien un dios, era bastante chafa y balín. ¿No esta ya allí y no había llovido?
Al poco rato empezó a llover, primero con gotas delgadas y distanciadas, después con una lluvia fina y tenaz y por ultimo con un aguacero de gruesos goterones que lo empapaban todo. Pronto, el agua de empezó a encharcar en las calles y el mundo a los pies del monolito, por primera vez de pie, empezó a parecerse de nuevo a la región lacustre donde alguna vez se acento la ciudad.
La lluvia fue tan intensa que el agua penetro en las bodegas del Novísimo Palacio de Hierro en la calle de Durango, anego casas. Tiro arboles. Llovió y llovió...
¿Atrajo el dios prehispánico al agua o el agua espero hasta que el llegara? No se sabe, lo que si se sabe es que un par de personas presentaron, ante el ministerio publico sendas demandas contra Tlalóc, el instituto de antropología, o ante quien resultara responsable, por daños y perjuicios.
Y así fue por lo que el monolito de Tlalóc se convirtió en el primer y único dios demandado ante el ministerio publico.
Eso explica el gesto compasivo, piadoso, sumiso y al mismo tiempo burlón de sus dos muñones- manos que se extienden hacia la avenida. Esperando que alguien venga a llevarlo preso, por que eso si; Se sabe que estos labios petreos jamas emitirán declaración alguna. Pues en eso de las declaraciones y las disculpas los dioses monolíticos no conocen de disculpas ni tienen voceros que los excusen por sus procederes.
Así que si tu eres uno mas de los que despotrican por estas abundantes y copiosas lluvias piénsalo dos veces. Si a pesar de estar demandado Tlalóc no se a movido ni un centímetro ni amilanado de ninguna manera, lo que les digamos nosotros, pobres mortales le tiene sin cuidado. Así que, serenidad y paciencia.
Pero, si alguna vez va a visitarlo, fijate bien y veras como, a pesar de lo que le digamos, los orificios que están dentro de lo que debería de haber sido su boca esboza una leve sonrisa.
Si esto una vez fue lago, bien lo podría ser de nuevo. Al fin y al cabo, las figuras de piedra son famosas por su paciencia, tienen todo el tiempo, todo el tiempo de el mundo.
Correo electrónico.
Tlalóc:
Las lluvias de estos últimos días, que han sido de proporciones monzonicas y diluvianas han hecho que la mayoría de las personas que ocupamos (Iba a decir habitamos, pero el termino me pareció harto pretencioso) este pequeño espacio geográfico que llamamos D.F. y su zona metropolitana dirijamos sendos recordatorios maternos al que creemos autor de estos eventos naturales. O sea al mismísimo dios de las aguas, al amo y señor del Tlalocan; A Tlalóc.
Para todos nosotros, Tlalóc no es mas que una mención aburrida en los libros de historia, señor de las aguas, deidad prehispánica que no pasa de ser una mención anacrónica en nuestra modernidad, donde otros dioses, mas interesantes y post modernos, como el dinero, un coche poderoso o la economía burda y los medios de comunicación parecen tener un mayor influjo sobre nuestras vidas que los ciclos del agua.
Así pues, la versión corpórea y tangible del dios de las aguas no pasa de ser la del monolito imponente, si, pero empequeñecido por la urbe que le rodea, afuera del museo de antropología.
Este monolito, inmenso y de formas vagas preside lo que fue uno de los símbolos de un país que fue y miraba con fe hacia un futuro que no se dio.
Desde su espejo de agua el gran ídolo observa la avenida,que se extiende frente a el, donde un fluido de autos, todo metal , caucho, personas, sudores y humores diversos fluyen como sangre por las arterias capitalinas. Si uno observa bien, se dará cuenta que la gran figura pétrea no tiene sino solo algunos rasgos reconocibles: Las indicaciones de un penacho, las oquedades de donde algún día, que nunca llegara, deberían de haber sido labrados los ojos, las insinuaciones de un taparrabos y su falda votiva y en su base, los rasgos de uno pies inmensos en los que se adivinan las sandalias. Sobre su rostro, si es que rastro tiene, se ven dos lineas paralelas donde, en otros tiempos diestros escultores iban a colocar postes de madera de pino, los cuales, una vez bañados de agua hirviente reventarían la roca y nos dejarían la oquedad que marcaría la nariz y la boca cubierta por su nariguera. Por que en cuestión de modas divinas Tlalóc aventajaba a todos, siempre tocado con sus plumas de Quetzal, con orejeras y narigeras de jade, con falda votiva, con adornos en sus huaraches y en sus grebas. Y a pesar de todo, la roca burda solo nos da un indicio de lo que pudo haber sido. Por su parte trasera el monolito tiene una inmensa protuberancia que se ancla a unas fortísimas trabes de metal que soportan la roca y que impiden que se vaya de espaldas. Razones sabias fueron las que convencieron a los arquitectos a ponerselas, pues en cuarenta años en este sitio el monolito a presenciado movimientos y protestas, marchas de orgullo gay, oleadas de turistas japoneses y europeos, punketos y darketos, microbuceros, dos restauraciones al paseo de la reforma y por último, apenas hace dos años, al plantón de plantones. Todas estas, causas que hubieran hecho irse de espaldas hasta al monolito mas plantado. Por último, la piedra ofrece los dos muñones de sus imposibles manos hacia enfrente; ¿Hacia la avenida?¿Hacia el pueblo? No. Los ofrece con sumisión, los ofrece para que nos lo llevemos preso.
Antes de que los Aztecas llegaran al Anahuac (región cerca del agua) Ya los teotihuacanos habían empezado a tallar, en las faldas de un cerro volcánico cerca de Texcoco un inmenso monolito de su deidad del agua.
En algún momento, los maestros escultores decidieron abandonar el bloque. ¿Tal vez era demasiado pesado para transportarlo, y solo hasta que llevaban el trabajo avanzado se dieron cuenta?¿Era demasiado difícil trabajar este basalto volcánico? ¿O tal vez, el interés por hacer la imagen decayó? No se sabe. pero después de haberle forma, precaria, apenas esbozada, los hacedores abandonaron al inmenso monolito con el rostro dando al cielo.
El tiempo paso, durante cada año la lluvia se presento puntualmente, en temporada y cada año. Nuevos pueblos, venidos del norte re descubrieron la roca que asociaron con su deidad del agua y así le llamaron. Y como cada cosa existe solo a partir del momento en que es nombrada así nuestro bloque de piedra surgió a una vida nueva como monolito de Tlalóc, tirado en el suelo, hijo de la piedra unida a su madre veta, que de vez en cuando era adorado por algunos pobladores locales.
Con su cara pétrea miraba al cielo con ojos que no existían, y que en caso de existir no podrían ver nada pues de piedra eran. Veía, cada mes, como la región lacustre se reflejaba en la luna llena, y como en la parte media del reflejo lacustre habitaba la imagen de la ciudad que de reojo sabia que se había plantado a la mitad del lago de Texcoco. En el ombligo de la luna, México, que así se decía. En su piel de piedra se podría sentir la tranquilidad del que no es nada mas que un monolito tirado en la falda de un cerro volcánico.
Pero estas tierras cambiaron, a al menos, para los hombres , pues, hasta donde sabemos las piedras son inmunes a emociones y razones humanas. Por lo que la piedra no pudo sentir el flujo de los tiempos y predecir, como en algún momento de mil novecientos sesenta y cuatro un grupo de obreros empezó lo que otro grupo de trabajadores dejo inconcluso hacía ya mucho tiempo atrás.
Después de mucho trabajo, quedo la roca separada de su madre veta. Este no fue un parto sin dolor, pues los habitantes del lugar intentaron impedir el rapto. El gobierno prometió que a cambio les daría una replica, una copia. Y como no hay plazo que no se cumpla, hace unos días, mas de 40 años después, la replica del monolito se alza, nueva sobre la plaza del pueblo..Pero esto es tangencial.
La inmensa piedra de mas de 60 toneladas fue cargada en una plataforma y con su cara al aire fue transportado hacia el nuevo museo. En el camino la muchedumbre se apretujaba para ver pasar al dios.Después de unas horas el monolito llego al Zócalo, lugar donde alguna vez estuvo el supremo Teocalli, donde saludaría al Presidente Díaz Ordaz, este se asomo al balcón del palacio y dirigió su mirada a la inmensa figura de roca. Sus miradas se cruzaron y se reconocieron. De monolito a monolito, de cabeza de piedra a cabeza dura, de facciones de roca a facciones duras, del que fue hecho para recibir sacrificios de sangre, al que los haría. Si, se reconocieron y ambos vieron en el otro a dos monolitos enormes pero disimbolos; Los dos extremos de misma cuerda.
Al final. El monolito llego, con la noche avanzada, a su lugar actual. Y lentamente fue colocado en el centro del espejo de agua y asegurado. la masa le veía expectante y ahí acurrio el milagro...
Apenas fue colocado, algunos reporteros de los que allí estaban se burlaron de que este monolito, si bien un dios, era bastante chafa y balín. ¿No esta ya allí y no había llovido?
Al poco rato empezó a llover, primero con gotas delgadas y distanciadas, después con una lluvia fina y tenaz y por ultimo con un aguacero de gruesos goterones que lo empapaban todo. Pronto, el agua de empezó a encharcar en las calles y el mundo a los pies del monolito, por primera vez de pie, empezó a parecerse de nuevo a la región lacustre donde alguna vez se acento la ciudad.
La lluvia fue tan intensa que el agua penetro en las bodegas del Novísimo Palacio de Hierro en la calle de Durango, anego casas. Tiro arboles. Llovió y llovió...
¿Atrajo el dios prehispánico al agua o el agua espero hasta que el llegara? No se sabe, lo que si se sabe es que un par de personas presentaron, ante el ministerio publico sendas demandas contra Tlalóc, el instituto de antropología, o ante quien resultara responsable, por daños y perjuicios.
Y así fue por lo que el monolito de Tlalóc se convirtió en el primer y único dios demandado ante el ministerio publico.
Eso explica el gesto compasivo, piadoso, sumiso y al mismo tiempo burlón de sus dos muñones- manos que se extienden hacia la avenida. Esperando que alguien venga a llevarlo preso, por que eso si; Se sabe que estos labios petreos jamas emitirán declaración alguna. Pues en eso de las declaraciones y las disculpas los dioses monolíticos no conocen de disculpas ni tienen voceros que los excusen por sus procederes.
Así que si tu eres uno mas de los que despotrican por estas abundantes y copiosas lluvias piénsalo dos veces. Si a pesar de estar demandado Tlalóc no se a movido ni un centímetro ni amilanado de ninguna manera, lo que les digamos nosotros, pobres mortales le tiene sin cuidado. Así que, serenidad y paciencia.
Pero, si alguna vez va a visitarlo, fijate bien y veras como, a pesar de lo que le digamos, los orificios que están dentro de lo que debería de haber sido su boca esboza una leve sonrisa.
Si esto una vez fue lago, bien lo podría ser de nuevo. Al fin y al cabo, las figuras de piedra son famosas por su paciencia, tienen todo el tiempo, todo el tiempo de el mundo.
01. Presentación.
18 de Noviembre 2010.
Escribo, poco y malo. Tal vez, el iniciar con esta sentencia, acerca de los textos que pronto volcare aquí no tiene sentido. Lo que si se es que desde hace algunos años me ha surgido la necesidad de escribir, ya sea como respuesta a "correos cadena" o a entradas de "blogs". Soy presa de una obsesión, la de llenar el espacio con letras y palabras, que algunas veces, en feliz coincidencia, llegan a tener orden y sentido.
Por otra parte escribo para los demás. Si no fuera así:¿Que sentido tendría este espacio? Te escribo a ti,en la lejania, quien no solicitaste ni pediste que te escribiera. Tal vez descubras con gusto, que encuentras aquí el texto que buscabas. Aunque esto ultimo es, más bien, una licencia poética demasiado optimista.
Suerte y espero que lo que veas aquí sea de tu agrado.
Dedicatoria:
Para "K" que esta en algún lugar lejano e imposible: El otro lado de la pantalla.
Escribo, poco y malo. Tal vez, el iniciar con esta sentencia, acerca de los textos que pronto volcare aquí no tiene sentido. Lo que si se es que desde hace algunos años me ha surgido la necesidad de escribir, ya sea como respuesta a "correos cadena" o a entradas de "blogs". Soy presa de una obsesión, la de llenar el espacio con letras y palabras, que algunas veces, en feliz coincidencia, llegan a tener orden y sentido.
Por otra parte escribo para los demás. Si no fuera así:¿Que sentido tendría este espacio? Te escribo a ti,en la lejania, quien no solicitaste ni pediste que te escribiera. Tal vez descubras con gusto, que encuentras aquí el texto que buscabas. Aunque esto ultimo es, más bien, una licencia poética demasiado optimista.
Suerte y espero que lo que veas aquí sea de tu agrado.
Dedicatoria:
Para "K" que esta en algún lugar lejano e imposible: El otro lado de la pantalla.
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