Comentario en "blog".
11 de marzo 2012.
Alfareria.
Y en un principio existía el orden, o al menos, la ilusión de un
orden, caótico las mas de las veces, pero bellamente equilibrado,
orden este, recuerdo de un creador lejano que revoloteaba en la
obscuridad sobre las aguas, antes de que el orden de las cosas por el
se hiciera. Creador este, que separo las aguas de las tierras y los
cielos de las profundidades y que creando, en una lejana infancia
divina, con el lodo, como todo infante, formo figuritas de barro, que
a imagen y semejanza suyos se reprodujeron por este planeta hasta
llegar a ser los mas de seis mil millones que ahora somos.
Pues bien, es así, los que venimos del barro somos de todos los
colores de la cerámica, no se podrá decir, que aquel que nos creo fue
falto de imaginación arte y oficio. Artificioso y bien hecho fue el
que nos saco del barro y permitió que algunos mantuviéramos su color y
que otros, de tonos variados existiéramos, como blanquísima porcelana,
brillante barro negro, de practico barro cocido o del industrioso rojo
teja y ladrillo. Tal vez, por eso, cuando el orden de nuestra vida
se quiebra intentamos, como cacharros rotos retornar a la tierra, de
esa, de la cual venimos, que no somos otra cosa mas que polvo
humedecido, por esa agua, de color rojo ladrillo que llamamos sangre y
que nos mantiene húmeda y flexible, como cerámica fresca, pues, de
otro modo nos secaríamos y nos convertiríamos en polvo, como los
adobes, polvo este del que se dice que venimos, que ni dudarlo y al
cual regresaremos, tal vez no pronto, pero si, tal vez, en algún
momento futuro, para ser nuevamente origen y tal vez barro.
Tu creas, no, perdón, que atrevimiento, no, no, tal vez imitas, si,
eso es, si imitas, al creador original, imitas, al sacar del orden
caótico del universo los cuatro elemento de la creación, el aire,
agua, tierra y fuego. con los que compones y recompones el barro, o
los barros, para recrear con tus manos lo visto por tus ojos en esta
creación y ser imitadora, como el creador original, que nos creo a su
imagen y semejanza. Puedo imaginar el placer que le causa crear, dar
vida a un objeto por medio de ese fuego que nos aniquilaría, pero que
le da vida a lo por usted creado. Suerte en su labor... Creadora,
microcósmica.
II.
"..Ofició noble y bizarro
y de todos el primero
pues en la industria del barro
dios fue el primer alfarero
y el hombre el primer cacharro..."
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martes, 12 de marzo de 2013
lunes, 3 de diciembre de 2012
Manos, dedos.
2 de diciembre del 2012.
Comentario en "Blog".
Divagacion.
Manos.
Manos. Libres, sueltas, a pesar de estar, firmemente unidas, por la
muñeca, a unos brazos. Pareciera que estas manos fueran libres
totalmente, traviesas, danzantes, tal vez pertenecientes a mas de una
persona. Pareciera que volaran, abriendo sus alas formadas de
dedos-plumas, mientras se afianzan, con fluida elegancia a un aire
ligero.
Como se mueven, esos dedos, que en numero de cinco poblan la mano y
que son un universo en si mismos. Cada uno ependice secundario, lucido
y sensible, que conforman la parte intelectual de este miembro
manual. Dedos, de nombres varios y con funciones definidas, como el
super útil pulgar, que permite a cualquiera de los otros hacer ese
movimiento de pinza que llamamos agarrar, tomar o coger. Están también
los otros, como el indice que señala lo que queremos, el anular que
carga la corona del anillo, y que por eso es presumido, el meñique,
que sirve para rascarse y hurgar, por ultimo queda ese dedo, el de en
medio, ese, que se muestra solitario y erecto, a imitación de otro
miembro vago del cuerpo, ese, que se levanta como cabeza de tortuga al
salir del caparazón y que mostramos como signo de ofensa o grosería.
Tal vez por eso es difícil de creer, que este dedo ofensor, que nos
impide hacernos de amigos y afinidades se llame "cordial", pues, según
creo, al mostrarlo a los demás con gesto irritado, no es acto que nos
permita hacernos de uno o mas amigos.
Anillos. Varios y de todos tipos, hechos de diversos metales. Siendo
el amarillo oro el mas valioso. Con todas las formas, adornos y
simbolismos, como esos que se deben besar en las manos papales o
aquellos que nos recuerdan nuestros estudios y profesiones, los que
son símbolo de poder y pertenencia, o aquel, de Tolkien que era:
"....Uno para nominarlos a todos". También existe ese que nos une a
otro y que recibe el nombre de "promesa". Que marca nuestra
dependencia, esclavitud, pertenecía, posesión, abandono, maltrato y
otras cosas mas que podemos hacer o que nos inflige ese otro llamado
pareja y que no refleja el famoso significado de aprecio por el otro
que dicen, llamamos amor.
También existen estos, los esquivos, los poco y brevemente vistos, los
efímeros. Como estos que moran en tus manos libres y voladoras, que
parecen alas. Como tatuados permanentemente en el espacio efímero de
la durabilidad de la tinta con la que fueron hechos, marcando tu piel.
Me pierdo un momento deliberando: ¿Que significan, que contienen? Tal
vez tus anillos efímeros abrazan algo mas que tus dedos. Abrazaran un
breve momento del tiempo registrado por ese milagro de la luz y la
óptica que llamamos fotografía. Abran abrazado algo efímero. Algo, que
llamaremos, simplemente, instante.
Comentario en "Blog".
Divagacion.
Manos.
Manos. Libres, sueltas, a pesar de estar, firmemente unidas, por la
muñeca, a unos brazos. Pareciera que estas manos fueran libres
totalmente, traviesas, danzantes, tal vez pertenecientes a mas de una
persona. Pareciera que volaran, abriendo sus alas formadas de
dedos-plumas, mientras se afianzan, con fluida elegancia a un aire
ligero.
Como se mueven, esos dedos, que en numero de cinco poblan la mano y
que son un universo en si mismos. Cada uno ependice secundario, lucido
y sensible, que conforman la parte intelectual de este miembro
manual. Dedos, de nombres varios y con funciones definidas, como el
super útil pulgar, que permite a cualquiera de los otros hacer ese
movimiento de pinza que llamamos agarrar, tomar o coger. Están también
los otros, como el indice que señala lo que queremos, el anular que
carga la corona del anillo, y que por eso es presumido, el meñique,
que sirve para rascarse y hurgar, por ultimo queda ese dedo, el de en
medio, ese, que se muestra solitario y erecto, a imitación de otro
miembro vago del cuerpo, ese, que se levanta como cabeza de tortuga al
salir del caparazón y que mostramos como signo de ofensa o grosería.
Tal vez por eso es difícil de creer, que este dedo ofensor, que nos
impide hacernos de amigos y afinidades se llame "cordial", pues, según
creo, al mostrarlo a los demás con gesto irritado, no es acto que nos
permita hacernos de uno o mas amigos.
Anillos. Varios y de todos tipos, hechos de diversos metales. Siendo
el amarillo oro el mas valioso. Con todas las formas, adornos y
simbolismos, como esos que se deben besar en las manos papales o
aquellos que nos recuerdan nuestros estudios y profesiones, los que
son símbolo de poder y pertenencia, o aquel, de Tolkien que era:
"....Uno para nominarlos a todos". También existe ese que nos une a
otro y que recibe el nombre de "promesa". Que marca nuestra
dependencia, esclavitud, pertenecía, posesión, abandono, maltrato y
otras cosas mas que podemos hacer o que nos inflige ese otro llamado
pareja y que no refleja el famoso significado de aprecio por el otro
que dicen, llamamos amor.
También existen estos, los esquivos, los poco y brevemente vistos, los
efímeros. Como estos que moran en tus manos libres y voladoras, que
parecen alas. Como tatuados permanentemente en el espacio efímero de
la durabilidad de la tinta con la que fueron hechos, marcando tu piel.
Me pierdo un momento deliberando: ¿Que significan, que contienen? Tal
vez tus anillos efímeros abrazan algo mas que tus dedos. Abrazaran un
breve momento del tiempo registrado por ese milagro de la luz y la
óptica que llamamos fotografía. Abran abrazado algo efímero. Algo, que
llamaremos, simplemente, instante.
martes, 4 de septiembre de 2012
Ojo.
Comentario en "Blog".
03 de septiembre del 2012.
10:30 P.M.Ojo.
I.
Existe en ti un ojo. Uno tercero distinto a los dos pozos de luz que
moran en tu cabeza. No me refiero, como podría creerse, a ese mítico
tercer ojo, que dicen, es muestra de la iluminación y que vive,sin ser nunca visto en la
frente de los elegidos, a la altura de ese lugar difuso que se
identifica como el antepenúltimo chakra. No. Tu tienes un ojo, otro,
uno tercero y vertical, no horizontal como los otros dos. Que vive y mora
al sur, en tu sur, mas alla de meridiano de tu obligo y que se
encuentra oculto, en esa obscuridad que existe en lo profundo de tu selva
del Brasil o Africa, que en forma se parece, que existe en la partición
geográfica de las penínsulas de tus piernas. Eh ahí que mora, oculto
y entrecerrado, tu ojo vertical de negrísima y profunda pupila e iris
turquesa, de azul intenso, pues dentro de este ojo se contiene un
inmenso mar de humedades desbordantes, inmensas. No nos referimos, de
ninguna manera al llanto que brota periódicamente del lagrimal de tu
ojo vertical, ese que llora, según los ritmos de las mareas de tu mar
interior y que refleja, en su color, el oxido de la vejez que cada
segundo se acumula dentro de nosotros.
II.
A veces tu ojo vertical llora, cual símil de tus otros ojos, cuando
algún dedo, travieso y lucido, decide picarlo. En un acto repetitivo,
de lucida acción, de movimientos entre suaves y violentos, que
recorren sus párpados, sus pestañas, y el monte del centro de tus
sensaciones, a veces, tu dedo lucido pica, de forma superficial o
profunda la negra pupila de tu ojo, desatando, las mas de las veces,
una humedad que no es llanto y algunas otras, las menos, un llanto
breve, abundante y tibio que no es señal ni de dolor ni de
incomodidad, sino, tal vez, de esa alegría breve que llamamos gusto o
placer.
III.
Tu ojo, de pupila negra y profunda no solo ve las cosas que los ojos
que moran mas al norte de ti no ven ni intuyen. Habla, en una lengua
muda e ininteligible, de la cual, aparentemente solo el sabe el
significado. Tal vez por eso no es extraño que a veces, de vez en cuando,
entable conversación, superficial o profunda, según la ocasión, con
ese apéndice pequeño pero indispensable, que es la lengua, lengua esta que es algo más que un
apéndice lucido e importantisimo, que mora dentro de la boca y que es
ducha y elocuente en cuestiones de esa habla sonora, pero, que a veces,
dialoga, muda, en ese idioma sin sonidos, que es lengua muda, de contacto, de roses y humedades, de movientos rtmicos que transmiten el lenguaje mudo que solo la lengua y tu ojo vertical conocen y que pareceria un beso, humedo y profundo pero que sabemos no es mas que las palabras transmitidas, de un lado para el otro, articuladadas por medio de ese fenomeno fisico llamado ósmosis. Dialogo este que va de lo tranquilo a lo intenso, mientras ambos
se dicen cosas tibias y húmedas, de mar, mar profundo, mutuamente
susurradas a su inexistente pero atento oído.
IV.
Tu ojo es uno, solo, morando en las profundidades amazónicas o tu
Africa negra que es el extremo sur de tu selva tropical. Bosque
lluvioso este y fértil cual mas. El cual tiene su contraparte en otro
ojo, de cíclope, de cabeza de tortuga, que a veces visita y pica, molestando ese azul iris
de mar profundo, primero en forma suave y lenta, que continua a ritmo
creciente, de tormenta. Así pues no será raro, para nada, que los
movimientos de este cíclope furioso terminen en una sola ola, de
riada, en Tsunami de espuma blanca, que inundara tu flujo interno, ese
obscuro, profundo, azul y tibio, y que llamaremos de ahora en
adelante; Mar: Mar de la fertilidad, como ese de la Luna donde moraron
los hombres, brevemente 40 años ha.
miércoles, 15 de agosto de 2012
Comentario en "Blog".
15 de agosto del 2012
I.
Cómeme...
Parece que dijera así: Cómeme:¡Te lo ruego!
Pero tu me ignoras, sabiendo que soy todo tuyo, mientras compartes, indiferente, mis apetitos. Los fugaces y los perpetuos, los nutritivos y los destructivos. Los apetitos carnales y de poder, el hambre de triunfo y deseo, de trabajo y de logros, de existir y descansar.
Me acompañas, cuando los apetitos de los proyectos menguan y me esperas hasta que regresan y son atendidos con esa hambre de conclusión ansias devoradoras que llamamos perseverancia. Me eres paciente, aun cuando regreso a esos viejos amantes que son los libros, los trabajos, los eres y haberes, que son comidos, recalentados, con la fruición del que prueba y disfruta un bocado a la vez.
Me guías, por esos apetitos de pasiones que me consumen, con hambre voraz. Se que me acompañaras toda mi existencia, esa, de la cual, lenta y pacientemente te vas alimentando, a tu paso, que es el de tortuga hiperquinetica, no tienes prisa, mientras pruebas mi carne y paladeas mi sangre. Se que un día, tal vez cercano o lejano terminaras de saciarte de mi, abras hecho tu trabajo y me dejaras, marchito, como el centro mordisqueado de una manzana, tirada, abandonada en un páramo y seca por el sol. En ese momento, mis apetitos se abran visto saciados ya, pues quedado consumido por ellos, totalmente, por ti sabré que te he sido un buen alimento, del cual haz quedado harta: Vida.
II.
Sandia.
A toda Santo le llega el festejo de su día: Sandia.
De carne roja, naranja y amarilla, cuando te muerdo lloras: Sangria.
De sonrisa verde, encía blanca, cara roja y pecas que son pepitas de alegría: Sandia.
domingo, 17 de junio de 2012
Miss Tutsi Pop
Comentario en "Blog¨.
15 de Junio 2012
Flujo:
Aparentemente todo fluye. Todo, todo. Desde este universo en el que la creación, según el corrimiento al rojo descubierto por Edwin Hubble, en el que toda la materia existente originalmente estaba muy junta, en un punto inicial hiperdenso desde el cual empezó a fluir, en eso que llamamos "la gran explosión" para ir ocupando, lentamente, a un ritmo de expansión mas o menos constante el vacío. Así pues el espacio fluye, en proceso de expansión, aparentemente eterna, y es así que esta misma expansión va acompañada de otro fenómeno que también fluye; El tiempo. Tiempo este, que corre y corre, fluyendo por el universo a la velocidad esquiva del presente, ese, que nadie sabe cuanto dura, pero que se desenvuelve en su fluir, hacia ese instante, cercano o lejano, que llamamos futuro. Instante o lugar este, que tiene su equivalente muerto y a cada momento mas lejano y que tomara el nombre de pasado.
Fluye, todo fluye, el trafico de velocidad variable en los caminos, el aire alrededor de mi, el día y su noche, las estaciones del año, la vida y tú.
El agua fluye, la incolora y potable, la gran lagrima salada del mar, recuerdo de la tristeza de un dios creador, ya lejano, y esa, roja por el hierro, que mora dentro de mi y que va, corre que corre por venas y arterias. Agua, que fluye y que se expande hasta llenar, en forma perfecta, económica, eficiente y disciplinada cualquier envase que la contenga. Agua que fluye, y que a veces reposa, al correr mas lento en lugares como este estanque, donde corre lento, fluyendo, alrededor de ese objeto que eres tú, y que es acariciado, por todas partes, en esa roce húmedo, total, afectivo e intimo que llamamos mojarnos. El agua te acaricia, o por lo menos, acaricia la parte de tu cuerpo que esta sumergida, con una única mano ausente de dedos. No como esas plantas, que te acechan al borde del estanque, donde están escondidas, hundidas en ese otro flujo que llamamos obscuridad y que no es la falta de luz. Así pues esas plantas, expectantes, esperan, sumergidas en el flujo obscuro del tiempo que llamamos noche a que salgas, para poder tocarte furtiva y rápidamente mientras pasas entre ellas. Pero tu no eres consciente de ello, solo sientes el flujo del agua y apenas percibes el flujo del tiempo y de tu sangre, que con expectación creciente hacen pasar tu pecho por un tambor ligeramente mudo, de sonido leve.
Te observo, inmóvil, anclado a la realidad y ajeno al paso de la noche. Como parece que brillas sobre la obscuridad del agua iluminada por el fuego tu cabello, ese, que fluye desde tu cabeza y cae en cascada sobre tu espalda, flujo este, de fuego que no quema, pero, a veces da calor. Te observo, mientras tu imagen fluye dentro de mis ojos y cerebro. Te veo, sosteniendo un único y grande arillo sobre la obscuridad fluyente del agua y la noche. ¿Qué esperas? Me pregunto. Mientras las ideas fluyen libre y rápidamente en mi cabeza preguntando me por lo misterioso de tu acción. Te observo y te veo, hasta que el flujo de la obscuridad da paso al fluido de luz que llamamos día. y que te indica que te debes ir. Me pregunto si encontraste algo que haya quedado atrapado y prendido del aro que sostenías y que tal vez sea mágico. Digo, casi con seguridad, en este flujo de aire y sonidos que llamamos voz una certeza. Haz (Hemos.) capturado un instante. Instante. Momento este que ha sido sacado del flujo del tiempo y que morara, hasta que el flujo de nuestra vida acabe con nosotros, en ese lugar estático y precioso que llamamos memoria.
domingo, 10 de junio de 2012
Éxtasis.
Miss Tutsi Pop!
Comentario en "Blog".
11 de Junio del 2012.
Éxtasis.
I.
Palabra rara es esta, la antes mencionada y ahora repetida: Éxtasis.
Tal vez se pensará que por el hecho de decir que es rara, cometemos un error, pues esta palabra define varias cosas, desde aquellos limbos obscuros del placer egoísta, las uniones carnales, la perdición de la embriaguez de las drogas y por ultimo, pero no menos importante el estado de gracia que se alcanza con la iluminación que da la comunión con la divinidad. Así pues, se podrá decir y refutarme que esta palabra no es, de ninguna manera rara; Tiene significados bien definidos y puntuales y puede ser utilizada para adjetivar situaciones, objetos y conductas que discurren de tal o cual manera. Tendré que admitir con humildad que sí, que así es, pero, también se deberá de admitir, con terquedad idiota, que la palabra es, de todos modos, rara, pues define situaciones tan alejadas la una de la otra que acabara por describir dos extremos de una misma cosa, de este animal largo y retorcido como serpiente que llamamos vida o, si así se quiere, existencia.
II.
Se busca, insistentemente, mordiendo y probando, explorando la geografía y orografía de aquello que esta tan lejos de uno, por que no es ese territorio conocido llamado uno mismo, y que bien podríamos llamar el ajeno, o el otro.
El ajeno es un misterio, uno de esos, que nos invita a explorarlo, a buscar, como los exploradores de antaño los secretos prodigiosos de ese país espejo, ajeno y desconocido que no es parte de mi. Así pues, se buscara: En la humedad de sus ríos y en los bosques de cabello que existen al norte y en el ecuador del ajeno. Se recorrerá el misterio de su piel y se escarbara en las profundidades de sus cimas de esas que guardan en su obscuridad las humedades tibias y prodigiosas. Se explorara, si se es inquieto y aventurero, en todas las posiciones posibles que la anatomía y la flexibilidad permita, se llacera, recostara, sentara, en ese repertorio de búsqueda del otro que llamamos malamente acostarse y que, para honrar a verdad, nos llevara a lo contrario de esa palabra, pues, al terminar no estaremos descansados ni lucidos, sino cansados y rendidos, físicamente, tanto en lo corpóreo, como en nuestras defensas, pues en esta guerra de ajenos pareciera que entramos en combate feroz donde se quiere conquistar al contrario y cada uno acabara rindiendo la plaza incondicionalmente mientras se lucen lucen tanto la bandera blanca de la rendición y entrega, como el orgulloso gallardete de la victoria.
Las mas de las veces, buscamos al otro en el mar salado de su sudor. Mar este, donde seremos revolcados por sus olas, con movimientos frenéticos y torpes, como de nado inútil, de ese, que no lleva a ningún lado. De humedad inmensa y tibia, de trópico. Resaca marina empieza arrastrarnos, primero, levemente, a ritmo de las olas de una playa tranquila, ritmos y olas estos que irán aumentando de intensidad hasta tornarse de Tifón o huracán. Tormenta esta, que en su frenético movimiento nos ahoga y avasalla y que nos hace emitir sonidos como de ahogo, y al final de todo, hacernos tomar una gran bocanada de aire, que alguien no informado confundiría con un gemido, pero, como cada quien sabe, es el ultimo boqueo que nos impide ahogarnos en ese mar que llamamos el otro mientras nuestros ojos volteados, en blanco se encontraran perdidos en el negro infinito que vive dentro de nosotros y que, momentáneamente, nos regala la sertidumbre que de no somos irremediablemente separados el uno del otro, este momento de de iluminación placentera es llamado a veces: Éxtasis.
III.
Se dice, que no se prueba, que el ser joven es vivir en un permanente estado de éxtasis que en ese momento llamamos vida y que mas tarde, con el conocimiento de la madures llamaremos existencia, devenir o mas sencillamente tedio. Se dice, que cuando uno es joven experimenta, sin saberlo e ignorarlo, de todos los éxtasis posibles que ofrece la vida, del descubrimiento, belleza, fuerza, vigor, amor e idealismo, potencias todas ellas abundantes y poderosas cuando joven se es, pero que tienden a amainar sus aguas cuando la tormenta de la juventud da paso a la ligera lluvia de la madurez. Así pues la juventud es el lujo del éxtasis perpetuo y espontáneo que, al estar nosotros demasiado ocupados en estar viviendo no podremos identificar como tal si no hasta que el veneno de la nostalgia nos tome por asalto en nuestra edad madura.
El éxtasis de vivir, de estar vivo, nos arrolla y nos rodea, imperceptiblemente, cuando somos jóvenes, tal vez sea por eso que en esas edades empezamos a buscar en los estados de éxtasis artificial provenientes de los alquímicos contenidos de botellas llenas de bebidas espirituosas, creyendo que lo contenidos de eso que el habla árabe llamo espíritu y que se pronuncia alcohol llevaría, por adición de materias espirituales, a lograr un éxtasis mayor por sentirse vivo, a pesar de ya estarlo. Se buscara, en botellas, olores y pastilleros, en gotas, chorros y píldoras al éxtasis substituto de nuestro propio espíritu que tal vez no exista. Intentaremos encontrar en estos alquímicos sucedáneos, la píldora de la felicidad o, al menos en su defecto, el aturdimiento de los sentidos que no aleje de esa desagradable experiencia sensorial a la que llamamos vida. Tal voz por eso no es raro que alguna de estas substancias alquímicas y aturdidoras sea llamada de esa manera: Éxtasis.
IV.
Muchas veces he visto en museos de arte sacro, colonial, virreinal o en la variadas pinacotecas, las imágenes de los muchos y muy diversos santos y mártires. De los hombres piadosos y de las vírgenes, de esas, que en cantidad de diez mil fueron puras y devotas, personas estas pristisimas y piadosas, ejemplo de fé y de vida recta. En no pocas imágenes se les puede ver con la cabeza hacia el cielo, las manos juntas y apretadas en el trémulo abrazo de sus dedos, las rodillas flojas y temblorosas, anelantes, con los ojos en blanco y la boca abierta en posición de gemido mudo. Si nos quedáramos con la descripción anterior, parecería que se esta hablando del éxtasis que causa la unión carnal entre dos individuos, pero no, no nos engañemos. Las imágenes representan una unión, si, pero la del hombre (Y la mujer.) con la divinidad, representan ese estado de integración e iluminación que logra el hombre santo y puro, mortificado las mas de las veces y que han alcanzado el éxtasis de la comunión con lo divino y, tal vez, con el universo entero. Éxtasis este profundo y tal vez placentero lo que explicaría por que tanto esos hombres como las mujeres fueran célibes y puros, santos, pues tal vez el éxtasis divino podría muy bien sustituir al otro, el pecaminoso y producto de la lujuria. Que se da cuando los ajenos se juntan y se unen en la mórbida y poco santificante operación de dar cumplimiento a nuestros deseos egoístas y que identificamos con el nombre de pecado. Operación esta, la pecadora, mas cercana a la debilidad de mi cuerpo y de mis carnes que al rigor, disciplina y abandono que lleva a los hombres santos y ejemplares a conocer ese estado de gracia y comunión con lo divino y el universo conocido que bien podríamos definir con una palabra: Éxtasis.
viernes, 30 de marzo de 2012
Velocidad de la luz.
Comentario en "Blog".
30 de Marzo del 2012.
Velocidad de la luz: Esa que se dice Einstein definió como la única constante en un universo donde la gravedad hace que todas las observaciones sean relativas. Velocidad de la luz, esa que es de trecientos mil kilómetros por segundo, y que es, aparentemente igual en todo el universo. Por eso, es llamada "constante cosmogenica". Es una lastima que los traviesos Neutrinos e empeñen en brincarse esta velocidad absoluta y jugar con ella.
30 de Marzo del 2012.
Velocidad de la luz: Esa que se dice Einstein definió como la única constante en un universo donde la gravedad hace que todas las observaciones sean relativas. Velocidad de la luz, esa que es de trecientos mil kilómetros por segundo, y que es, aparentemente igual en todo el universo. Por eso, es llamada "constante cosmogenica". Es una lastima que los traviesos Neutrinos e empeñen en brincarse esta velocidad absoluta y jugar con ella.
miércoles, 28 de marzo de 2012
Lagrimas.
Comentario en "Blog".
28 de marzo del 2012.
Lagrimas:
De vez en cuando recuerdo que los hombres, y todo lo vivo bajo el cielo, venimos del mar, de un lejano antepasado común; Unicelular. De nuestro abuelo Darwiniano que vivió mucho mas atrás en el tiempo que los cuatro mil años A.C del Génesis. De ese abuelo lejano venimos, como yo provengo de mi mismo abuelo, aquel, hecho de madera y corteza, a imagen y semejanza, y que ya a partido, en ese dar a luz al revés que es el regreso al útero de la madre tierra. De ese antiguo antepasado común, Unicelular, que nos hermana a todo lo que vive por su herencia genética, también nos queda un pedacito del mar primigenio. Es este Mar, antiguo y antediluviano, que mora dentro de nosotros, y que, por alguna razón, ningún anatomista ha encontrado su ubicación dentro de la geografía de nuestro interior, se ha quedado con las memorias del lejano océano original, tal vez sea por eso, que cuando estamos tristes y melancólicos, este mar se asocie a nuestro recuerdos y genere un pequeño y muy personal diluvio. Ese, cuyo objetivo es barrer las tristezas de nuestra vida, castigandolas y aciendolas sufrir, hasta inundar esas pozas del pecado, por donde entran todas la perversiones, que son el Sodoma y Gomorra de nuestros ojos. Ojos estos, finitos, razón por la cual el diluvio de nuestra tristeza los desbordara y formara la riada de una lagrima redonda y brillante, diamante efímero este, que rodara por la geografía de nuestra cara hacia el sur, y que arrastrara todo a su paso, hasta llegar a la gran cima o depresión de nuestros labios y boca, caverna esta donde mora ese grueso gusano rosa que es la lengua. Animal sabio y oráculo, que descubre el estado de animo de las cosas, y que llamamos Sabor. Así pues, nuestra inundación desbordada por los ojos será paladeada y degustada por la lengua, donde esta, en su gran inteligencia, identificara como salada, de mar distante y antiguo, proveniente de nuestro océano interno, donde moró nuestro antepasado común, unicelular, que nos une a todo lo vivo y ya creado. Como a mi abuelo, de piel de corteza y cuerpo de madera, al cual llore en otros tiempos, en otra vida, con lagrimas desbordadas de mi mar interno y que viajaron, como todas, melancólicas, hacia el sur, siempre al sur.
28 de marzo del 2012.
Lagrimas:
De vez en cuando recuerdo que los hombres, y todo lo vivo bajo el cielo, venimos del mar, de un lejano antepasado común; Unicelular. De nuestro abuelo Darwiniano que vivió mucho mas atrás en el tiempo que los cuatro mil años A.C del Génesis. De ese abuelo lejano venimos, como yo provengo de mi mismo abuelo, aquel, hecho de madera y corteza, a imagen y semejanza, y que ya a partido, en ese dar a luz al revés que es el regreso al útero de la madre tierra. De ese antiguo antepasado común, Unicelular, que nos hermana a todo lo que vive por su herencia genética, también nos queda un pedacito del mar primigenio. Es este Mar, antiguo y antediluviano, que mora dentro de nosotros, y que, por alguna razón, ningún anatomista ha encontrado su ubicación dentro de la geografía de nuestro interior, se ha quedado con las memorias del lejano océano original, tal vez sea por eso, que cuando estamos tristes y melancólicos, este mar se asocie a nuestro recuerdos y genere un pequeño y muy personal diluvio. Ese, cuyo objetivo es barrer las tristezas de nuestra vida, castigandolas y aciendolas sufrir, hasta inundar esas pozas del pecado, por donde entran todas la perversiones, que son el Sodoma y Gomorra de nuestros ojos. Ojos estos, finitos, razón por la cual el diluvio de nuestra tristeza los desbordara y formara la riada de una lagrima redonda y brillante, diamante efímero este, que rodara por la geografía de nuestra cara hacia el sur, y que arrastrara todo a su paso, hasta llegar a la gran cima o depresión de nuestros labios y boca, caverna esta donde mora ese grueso gusano rosa que es la lengua. Animal sabio y oráculo, que descubre el estado de animo de las cosas, y que llamamos Sabor. Así pues, nuestra inundación desbordada por los ojos será paladeada y degustada por la lengua, donde esta, en su gran inteligencia, identificara como salada, de mar distante y antiguo, proveniente de nuestro océano interno, donde moró nuestro antepasado común, unicelular, que nos une a todo lo vivo y ya creado. Como a mi abuelo, de piel de corteza y cuerpo de madera, al cual llore en otros tiempos, en otra vida, con lagrimas desbordadas de mi mar interno y que viajaron, como todas, melancólicas, hacia el sur, siempre al sur.
jueves, 22 de marzo de 2012
Llama - ama.
ilustración, Silvana Ávila ("Miss tutsi pop").http://www.silvana-avila.com
Miss Tutsi Pop.
Comentario en "Blog"
22 de Marzo del 2012.
Llama - ama.
(Para quien sea.)
Pobre persona.
Te llama, desde donde no te puede ver, te llama esperando poderte ver o encontrarte donde estés. ¿Donde estas? Que te llama y no ve. Quisiera estar junto a quien llama y no le responde. ¿Que acaso, si no le oye, no pude ver las señales de humo generadas por la llama que por adentro le consume? Aquella que le llena le cabeza de humo y le nubla la razón y el pensamiento. ¿No podrá distinguirle a la distancia por aquellas telegráficas señales? Se preguntara, si aquel al que llama no ha distinguido, aun en las noches mas cerradas, el fuego de su llama brillando en la obscuridad del frió vació de la indiferencia. Le llama y ya ama. Y nadie le responde. A pesar de tener sus oídos listos para escuchar la respuesta a su llamado y los ojos fijos al horizonte de las cosas intentado descubrir el brillo de la llama ajena. Vaga por el mundo llamando, anda, andote, solitaria, desesperada, cansada. Descubriendo, al caer de rodillas fatigada, que su llama interna le a consumido, como si de una varilla de incienso se tratara, así, fija en el olvido terminara decallendo, mientras su llama interna la devora y transmuta, en soledad alquímica, en las cenizas de la decepción. Ya no llama a nadie, su llama le a consumido. Y de esta solo queda una pequeña y brillante tea.
Ya no llama, ya ama.
viernes, 24 de febrero de 2012
Monstruo.
Miss Tutsi Pop.
24 de Febrero 2012. Día de la bandera.
Comentario en "blog".
Y eh aquí un monstruo, el mas terrible de todos. Mas que aquel terrible Indric ruso, tan inmenso, que sus pies dejaron planas las grandes llanuras de Siberia y su voz se escuchaba como el trueno. Terrible, mas aún que el temible, pero nunca visto, Kraken, del cual nada se sabe, pues todos aquellos que lo vieron murieron víctimas de terribles naufragios. Monstruo terrible, aún más, que aquel gigante de ojos amarillos que el joven Victor Frankentein animara en su solitaria habitación de la universidad de Ingolstad después de haber estudiado y disecado cadáveres. Si, este monstruo es terrible, cuál mas, es el devorador de almas, de los otros, de la fuerza y vida de los demás, es el cruel, el sádico, el esclavista, el que todo lo desea y todo lo pervierte, es el ser babeante por placeres, de los mil apetitos, de comida, toda ella, de riqueza, de honores, de sexo, de recursos, es el que todo lo desea y todo lo destruye, el que quiere todo y todo lo arruina. Todo esto, movido por único interés egoísta de llenar el gran vacío que mora dentro de si y que no tiene llenadera, podría ingerir este planeta, como agujero negro, de esos, que se dice, rondan el universo. Y aun así, después de haber tragado y consumido el planeta entero y todo lo que mora en el, seguiría insatisfecho. Bicho curioso es este terrible monstruo insaciable de tamaño diminuto al que de ahora en adelante llamaremos por su nombre. Le diremos, simplemente: Hombre.
24 de Febrero 2012. Día de la bandera.
Comentario en "blog".
Y eh aquí un monstruo, el mas terrible de todos. Mas que aquel terrible Indric ruso, tan inmenso, que sus pies dejaron planas las grandes llanuras de Siberia y su voz se escuchaba como el trueno. Terrible, mas aún que el temible, pero nunca visto, Kraken, del cual nada se sabe, pues todos aquellos que lo vieron murieron víctimas de terribles naufragios. Monstruo terrible, aún más, que aquel gigante de ojos amarillos que el joven Victor Frankentein animara en su solitaria habitación de la universidad de Ingolstad después de haber estudiado y disecado cadáveres. Si, este monstruo es terrible, cuál mas, es el devorador de almas, de los otros, de la fuerza y vida de los demás, es el cruel, el sádico, el esclavista, el que todo lo desea y todo lo pervierte, es el ser babeante por placeres, de los mil apetitos, de comida, toda ella, de riqueza, de honores, de sexo, de recursos, es el que todo lo desea y todo lo destruye, el que quiere todo y todo lo arruina. Todo esto, movido por único interés egoísta de llenar el gran vacío que mora dentro de si y que no tiene llenadera, podría ingerir este planeta, como agujero negro, de esos, que se dice, rondan el universo. Y aun así, después de haber tragado y consumido el planeta entero y todo lo que mora en el, seguiría insatisfecho. Bicho curioso es este terrible monstruo insaciable de tamaño diminuto al que de ahora en adelante llamaremos por su nombre. Le diremos, simplemente: Hombre.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
La obscuridad.
Como un acuario.
02 Julio 2009.
Comentario en "BloG"
Obscuridad.
Cuando se hace de noche.
Cuando se hace de noche el sol declina su preeminencia para ceder el paso a la tranquilidad monocromática de la obscuridad. Mientras anochecía podía ver como la obscuridad se mudaba lentamente a la habitación para asentarse en ella y regentear el espacio, tal vez por siempre, o por lo menos hasta que el el sol no completara su revolución y surgiera, lenta, pero inevitable y metódicamente por el levante.
Esta obscuridad atrayente invita a cerrar los ojos, a bajar esas puertas que son los párpados, que nos permiten llenar nuestras cabezas de imágenes. Cerrar los ojos a la luz, que nos es otra cosa que abrirlos a la obscuridad, esa obscuridad intensa y luminosa que puebla, llena y recorre nuestro interior. Podríamos vernos muchas veces inquietados por esta obscuridad intensa, tan nuestra, y que es el motivo de que ejercitemos tan poco el arte y la disciplina de la introspección.
Vacío grande y profundo es el ser humano, desfiladero de pasiones y barril sin fondo, cuna de todas las obscuridades, noche de acciones y movimiento.
Cuando atraído por la obscuridad cierro los ojos y los abro hacia esa obscuridad interna puedo regocijarme a veces con la intensa luminosidad y fulgor de los sueños y con la obscuridad terrible de mis pesadillas, con el brillo de las ideas y de los proyectos mas caros y acariciados así como de la obscuridad terrible de los deseos.
Parece que la obscuridad es pues, un mundo en si mismo, que nos arrollaría, si no fuera sistemáticamente e irremisiblemente interrumpida por el esa cordura lucida que llamamos amanecer.
02 Julio 2009.
Comentario en "BloG"
Obscuridad.
Cuando se hace de noche.
Cuando se hace de noche el sol declina su preeminencia para ceder el paso a la tranquilidad monocromática de la obscuridad. Mientras anochecía podía ver como la obscuridad se mudaba lentamente a la habitación para asentarse en ella y regentear el espacio, tal vez por siempre, o por lo menos hasta que el el sol no completara su revolución y surgiera, lenta, pero inevitable y metódicamente por el levante.
Esta obscuridad atrayente invita a cerrar los ojos, a bajar esas puertas que son los párpados, que nos permiten llenar nuestras cabezas de imágenes. Cerrar los ojos a la luz, que nos es otra cosa que abrirlos a la obscuridad, esa obscuridad intensa y luminosa que puebla, llena y recorre nuestro interior. Podríamos vernos muchas veces inquietados por esta obscuridad intensa, tan nuestra, y que es el motivo de que ejercitemos tan poco el arte y la disciplina de la introspección.
Vacío grande y profundo es el ser humano, desfiladero de pasiones y barril sin fondo, cuna de todas las obscuridades, noche de acciones y movimiento.
Cuando atraído por la obscuridad cierro los ojos y los abro hacia esa obscuridad interna puedo regocijarme a veces con la intensa luminosidad y fulgor de los sueños y con la obscuridad terrible de mis pesadillas, con el brillo de las ideas y de los proyectos mas caros y acariciados así como de la obscuridad terrible de los deseos.
Parece que la obscuridad es pues, un mundo en si mismo, que nos arrollaría, si no fuera sistemáticamente e irremisiblemente interrumpida por el esa cordura lucida que llamamos amanecer.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Watashi no namae wa...
13 de Noviembre 2011.
Miss Tutsi Pop.
Comentario en blog.
Nombre...
I.
Todo, todo bajo el cielo tiene nombre, todo, todo a sido nombrado y significado, diariamente si ponemos atención, escucharemos palabras nuevas que dan nombre a las cosas, a los sucesos, hasta lo que no hemos visto y lo que nunca conoceremos tiene nombre, yo, que estoy aquí, lejano, escribiendo, tengo un nombre, una etiqueta que me significa y hace que los demás me reconozcan y sepan que ese nombrado soy yo y no otro
II.
Cuando el mundo era joven, pero no nuevo, los hombres primeros, los mas primeros, los de antes, los que antes que nosotros estuvieron, no tenían nombre, nada en la creación tenia nombre. Todo no era mas que eso, esto o aquello, el tu, el él, la ella y el nosotros dominaban el horizonte impersonal de las cosas. El mundo era joven y por lo tanto mas prodigioso y mágico que ahora, que no más, y por eso es que nada tenia nombre, no por que no lo tuviera, que lo tenia, ni dudarlo, sino por el hecho de que todo, todo bajo el cielo sabia de la magia del significado de las cosas, sabia, que si se sabe el nombre de algo, se puede poseer un poco de lo nombrado, si digo tu nombre se que eres tú y en mi mente, vida y existencia te poseo un poco, tangencialmente, se puede incluso poseer un poco de lo que ya no esta, como esos que se nos adelantaron a ese lugar del que no sabían su nombre y que los de antes que nosotros supieron que se llama Mictlán y nosotros inframundo y que viven con nosotros en la memoria de su nombre, que no es sino el único pedacito que nos queda de ellos. Hasta los dioses y creadores sabían eso, no es novedad que aquel creador de todas las cosas y dios de los judíos nunca les dijera a su nombre a los por el creados, los que del barro nacieron. ¿Que mayor regalo que el mundo y la vida les había dado el creador?¿Por que habría de darles todavía el regalo de su nombre, para los que por el creados pudieran poseer, por medio de su nombre, un poco de su persona divina?
Recuerdo también que los hombres sabían que no solo nombrar las cosas es poseerlas, también escribirlas, que es hechizo poderoso, que permite saber, compartir y llevar el milagro del nombre y existencia de las cosas a todos los lugares y a todos los tiempos, al futuro si se quiere, de donde nadie a regresado, y en donde nadie nos recordara ni recordara nuestro nombre. Será esta fecha, en la que el ultimo de los hombres no pueda decir ni recordar las cosas, cuando la creación habrá realmente terminado, en ese momento el mundo será viejo, y aunque seguirá y permanecerá sin nosotros, no habrá nadie que recuerde y mencione la palabra mágica de su nombre, aunque exista, habrá dejado de existir, solo existirá imposible y sin sentido el estado que se nombra olvido.
III.
Te nombro, en la distancia, que puede ser mucha o poca, imposible, como la del otro lado de la pantalla, que parece es como se acostumbrara a medir, en lo futuro, la distancia de las ausencias. No estas aquí, estas allá o en otro lado. No se donde sea físicamente aquel lugar, del cual desconozco el nombre y por lo tanto no puedo nombrarlo. Estas allá y aquí, en mi mente que susurra tu nombre en la lejanía, no se que haces ni donde vivas, no se lo que es y lo que eres, eres. Con un nombre que se que eres tu, en mis recuerdos y que tu eres ese nombre significado. Te murmullo en voz baja y entonces existes un poco aquí. Te pienso y no pienso a alguien ajeno mas que a ti, con su nombre, que eres tu. Espero estés bien, allá, en el lugar sin nombre que por eso no existe y no es ningún lugar pues desconozco su nombre y por lo tanto no existe, pero se es el lugar donde esta, siempre, ubicua, ese lugar es el espacio imposible e indimencional de tu nombre, donde existes por el milagro de poder nombrarte. Existes, por que te nombro.
Yo por lo pronto no tendré nombre ya mas... seré Anónimo.
Miss Tutsi Pop.
Comentario en blog.
Nombre...
I.
Todo, todo bajo el cielo tiene nombre, todo, todo a sido nombrado y significado, diariamente si ponemos atención, escucharemos palabras nuevas que dan nombre a las cosas, a los sucesos, hasta lo que no hemos visto y lo que nunca conoceremos tiene nombre, yo, que estoy aquí, lejano, escribiendo, tengo un nombre, una etiqueta que me significa y hace que los demás me reconozcan y sepan que ese nombrado soy yo y no otro
II.
Cuando el mundo era joven, pero no nuevo, los hombres primeros, los mas primeros, los de antes, los que antes que nosotros estuvieron, no tenían nombre, nada en la creación tenia nombre. Todo no era mas que eso, esto o aquello, el tu, el él, la ella y el nosotros dominaban el horizonte impersonal de las cosas. El mundo era joven y por lo tanto mas prodigioso y mágico que ahora, que no más, y por eso es que nada tenia nombre, no por que no lo tuviera, que lo tenia, ni dudarlo, sino por el hecho de que todo, todo bajo el cielo sabia de la magia del significado de las cosas, sabia, que si se sabe el nombre de algo, se puede poseer un poco de lo nombrado, si digo tu nombre se que eres tú y en mi mente, vida y existencia te poseo un poco, tangencialmente, se puede incluso poseer un poco de lo que ya no esta, como esos que se nos adelantaron a ese lugar del que no sabían su nombre y que los de antes que nosotros supieron que se llama Mictlán y nosotros inframundo y que viven con nosotros en la memoria de su nombre, que no es sino el único pedacito que nos queda de ellos. Hasta los dioses y creadores sabían eso, no es novedad que aquel creador de todas las cosas y dios de los judíos nunca les dijera a su nombre a los por el creados, los que del barro nacieron. ¿Que mayor regalo que el mundo y la vida les había dado el creador?¿Por que habría de darles todavía el regalo de su nombre, para los que por el creados pudieran poseer, por medio de su nombre, un poco de su persona divina?
Recuerdo también que los hombres sabían que no solo nombrar las cosas es poseerlas, también escribirlas, que es hechizo poderoso, que permite saber, compartir y llevar el milagro del nombre y existencia de las cosas a todos los lugares y a todos los tiempos, al futuro si se quiere, de donde nadie a regresado, y en donde nadie nos recordara ni recordara nuestro nombre. Será esta fecha, en la que el ultimo de los hombres no pueda decir ni recordar las cosas, cuando la creación habrá realmente terminado, en ese momento el mundo será viejo, y aunque seguirá y permanecerá sin nosotros, no habrá nadie que recuerde y mencione la palabra mágica de su nombre, aunque exista, habrá dejado de existir, solo existirá imposible y sin sentido el estado que se nombra olvido.
III.
Te nombro, en la distancia, que puede ser mucha o poca, imposible, como la del otro lado de la pantalla, que parece es como se acostumbrara a medir, en lo futuro, la distancia de las ausencias. No estas aquí, estas allá o en otro lado. No se donde sea físicamente aquel lugar, del cual desconozco el nombre y por lo tanto no puedo nombrarlo. Estas allá y aquí, en mi mente que susurra tu nombre en la lejanía, no se que haces ni donde vivas, no se lo que es y lo que eres, eres. Con un nombre que se que eres tu, en mis recuerdos y que tu eres ese nombre significado. Te murmullo en voz baja y entonces existes un poco aquí. Te pienso y no pienso a alguien ajeno mas que a ti, con su nombre, que eres tu. Espero estés bien, allá, en el lugar sin nombre que por eso no existe y no es ningún lugar pues desconozco su nombre y por lo tanto no existe, pero se es el lugar donde esta, siempre, ubicua, ese lugar es el espacio imposible e indimencional de tu nombre, donde existes por el milagro de poder nombrarte. Existes, por que te nombro.
Yo por lo pronto no tendré nombre ya mas... seré Anónimo.
Terrible Love...
08 de Noviembre del 2011.
Comentario en "Blog".
Miss Tutsi pop.
Terrible love...
Amor... Terrible, como los son todos, que no más.
Depredadores, tal vez se dirá. Que uno cree o creé creer, que es peor, pues creer que creé no es mas que engañar al bobo interno, que es uno mismo. Pues bien, uno cree creer que uno ha domesticado a la bestia salvaje del amor ajeno, con los regalos otorgados y por el condicionamiento del cariño, cree que por el acto de ofrecer, lo que nunca nos fue pedido por el otro y tal vez mas, esto ha servidor para sobornar a la bestia salvaje que mora dentro del corazón ajeno, así engañados, bajamos nuestra guardia y relajamos nuestra defensa hasta quedar débiles y desprotegidos ante ese cruel amor llamado rechazo o desengaño, el cual nos acecha desde la obscuridad, esperando el momento preciso para saltarnos encima cuando mas vulnerables y sensibles estemos.
Presas de la sorpresa difícilmente repararemos en como la vestía del amor terrible, llamada desengaño, ha saltado sobre nosotros y como, salvajemente, evitara nuestra débil defensa, tan sorprendidos estaremos que estúpidamente nos preguntaremos como es posible que así nos pague después de todo lo que le ofrecimos, no esperando a cambio de nuestros esfuerzos esta terrible decepción, continuaremos así mientras, pensando negligentemente, estúpidamente, mientras la bestia nos saca los ojos, lame las órbitas y chupe las cuencas de nuestro rostro, seguiremos incrédulos mientras la bestia terrible con sus fauces nos desgarre el pecho, tibio y ahora sangrante, mientras sentiremos, con doloroso recordatorio como nuestro corazón, débil y amedrentado es devorado, salvaje y cruelmente, vivo, por la bestia insaciable, terrible, a la que pretendemos aferrarnos inútilmente en un abrazo cariñoso, tiernamente desesperado.
Este ataque nos causara la muerte temporal llamada abandono, que no es otra cosa que la agonía, deceso y tal vez visita breve al limbo, antes de que nuestro corazón renazca en un acto de metempsicosis para, nuevamente, ofrendarse de buenas a primeras a otro corazón ajeno, que tal vez sea menos cruel que el ultimo.
Agonizamos ahora, víctimas del ataque del amor cruel. Tirados, parecemos un cadáver sorprendentemente bastante vivo. De esos ojos rotos que perdieron el brillo, aparecerá, antes que después, una hemorragia de sangre incolora y salada, recuerdo de nuestro océano interno, ese, que en veces como esta nos desborda. Rodaran las gotas de sangre incolora y salada por la geografía de nuestra cara hasta caer, pesadamente al suelo, donde se secaran y se convertirán en polvo, ese polvo fino que hace doler la vista y que llamaremos recuerdos, nostalgia, anhelo...
Dolorosos a veces...
Terribles, las mas...
Comentario en "Blog".
Miss Tutsi pop.
Terrible love...
Amor... Terrible, como los son todos, que no más.
Depredadores, tal vez se dirá. Que uno cree o creé creer, que es peor, pues creer que creé no es mas que engañar al bobo interno, que es uno mismo. Pues bien, uno cree creer que uno ha domesticado a la bestia salvaje del amor ajeno, con los regalos otorgados y por el condicionamiento del cariño, cree que por el acto de ofrecer, lo que nunca nos fue pedido por el otro y tal vez mas, esto ha servidor para sobornar a la bestia salvaje que mora dentro del corazón ajeno, así engañados, bajamos nuestra guardia y relajamos nuestra defensa hasta quedar débiles y desprotegidos ante ese cruel amor llamado rechazo o desengaño, el cual nos acecha desde la obscuridad, esperando el momento preciso para saltarnos encima cuando mas vulnerables y sensibles estemos.
Presas de la sorpresa difícilmente repararemos en como la vestía del amor terrible, llamada desengaño, ha saltado sobre nosotros y como, salvajemente, evitara nuestra débil defensa, tan sorprendidos estaremos que estúpidamente nos preguntaremos como es posible que así nos pague después de todo lo que le ofrecimos, no esperando a cambio de nuestros esfuerzos esta terrible decepción, continuaremos así mientras, pensando negligentemente, estúpidamente, mientras la bestia nos saca los ojos, lame las órbitas y chupe las cuencas de nuestro rostro, seguiremos incrédulos mientras la bestia terrible con sus fauces nos desgarre el pecho, tibio y ahora sangrante, mientras sentiremos, con doloroso recordatorio como nuestro corazón, débil y amedrentado es devorado, salvaje y cruelmente, vivo, por la bestia insaciable, terrible, a la que pretendemos aferrarnos inútilmente en un abrazo cariñoso, tiernamente desesperado.
Este ataque nos causara la muerte temporal llamada abandono, que no es otra cosa que la agonía, deceso y tal vez visita breve al limbo, antes de que nuestro corazón renazca en un acto de metempsicosis para, nuevamente, ofrendarse de buenas a primeras a otro corazón ajeno, que tal vez sea menos cruel que el ultimo.
Agonizamos ahora, víctimas del ataque del amor cruel. Tirados, parecemos un cadáver sorprendentemente bastante vivo. De esos ojos rotos que perdieron el brillo, aparecerá, antes que después, una hemorragia de sangre incolora y salada, recuerdo de nuestro océano interno, ese, que en veces como esta nos desborda. Rodaran las gotas de sangre incolora y salada por la geografía de nuestra cara hasta caer, pesadamente al suelo, donde se secaran y se convertirán en polvo, ese polvo fino que hace doler la vista y que llamaremos recuerdos, nostalgia, anhelo...
Dolorosos a veces...
Terribles, las mas...
lunes, 24 de octubre de 2011
Ríos.
20 de Noviembre 2008.
Como un acuario (Abril).
Comentario en "Blog".
Ríos:
Hay ríos, de cuerpos hídricos y a temporales, hay ríos humanos de flujos corpóreos, físicos, como aquellos que me destrozaban mis maquetas y mis laminas en mis lejanos días de estudiante, esos flujos inmensos de gente que me presionaban el pecho y el abdomen hasta hacerme sangrar la nariz. En estos momentos, mientras luchaba por nadar contra corriente en este flujo humano me sentía rodeado de la mas absoluta soledad.
Están los ríos conformados por el fluir del tiempo, estos, que son tan ligeros y tan abrasivos, que nos erosionan el rostro y el cuerpo, que nos engañan con su levad y que, a la larga, terminarán por matarnos.
Existen los ríos de la pasión que nos impulsan y al mismo tiempo nos consumen con su tibia llama. existen también los ríos de las palabras, aquellos que nos anegan los oídos y los ojos con su contenido, valioso o insulso.
Hace tiempo que deje de luchar contra la corriente estos varios y numerosos ríos, a veces traslapados el uno sobre el otro y de velocidades cambiantes. Hace rato que soy solo un cuerpo a la deriva que flota en ellos.
Si la recta es la distancia mas cercana entre dos puntos este movimiento de abandono, circadiano es lo opuesto.
La distancia mas cercana entre dos puntos es dejarse llevar, estoico, por el flujo de las cosas hasta completar el ciclo y regresar a este final que no es otro que el origen de las cosas.
Así pues a flotar y a dejarse llevar hasta regresar al eterno origen, un día de estos el circulo sera completado y regresare al inmenso mar es que el origen de las cosas y cuyo brazo diminuto es este fluido por el que transito en este momento.
Aunque no le veo, siempre puedo ver y distinguir a las gaviotas en lontananza, y oler la fina humedad en la sal de mi destino.
Como un acuario (Abril).
Comentario en "Blog".
Ríos:
Hay ríos, de cuerpos hídricos y a temporales, hay ríos humanos de flujos corpóreos, físicos, como aquellos que me destrozaban mis maquetas y mis laminas en mis lejanos días de estudiante, esos flujos inmensos de gente que me presionaban el pecho y el abdomen hasta hacerme sangrar la nariz. En estos momentos, mientras luchaba por nadar contra corriente en este flujo humano me sentía rodeado de la mas absoluta soledad.
Están los ríos conformados por el fluir del tiempo, estos, que son tan ligeros y tan abrasivos, que nos erosionan el rostro y el cuerpo, que nos engañan con su levad y que, a la larga, terminarán por matarnos.
Existen los ríos de la pasión que nos impulsan y al mismo tiempo nos consumen con su tibia llama. existen también los ríos de las palabras, aquellos que nos anegan los oídos y los ojos con su contenido, valioso o insulso.
Hace tiempo que deje de luchar contra la corriente estos varios y numerosos ríos, a veces traslapados el uno sobre el otro y de velocidades cambiantes. Hace rato que soy solo un cuerpo a la deriva que flota en ellos.
Si la recta es la distancia mas cercana entre dos puntos este movimiento de abandono, circadiano es lo opuesto.
La distancia mas cercana entre dos puntos es dejarse llevar, estoico, por el flujo de las cosas hasta completar el ciclo y regresar a este final que no es otro que el origen de las cosas.
Así pues a flotar y a dejarse llevar hasta regresar al eterno origen, un día de estos el circulo sera completado y regresare al inmenso mar es que el origen de las cosas y cuyo brazo diminuto es este fluido por el que transito en este momento.
Aunque no le veo, siempre puedo ver y distinguir a las gaviotas en lontananza, y oler la fina humedad en la sal de mi destino.
lunes, 17 de octubre de 2011
Mictlán.
Aldonsa (Con A).
21 de Mayo del 2010.
Comentario en Blog.
Mictlán:
Mientras corta la noche con paso parejo, de homínido, se desplaza este hombre. Como cualquier otro. Tiene un cuerpo, con sus apéndices y músculos, y una solida estructura ósea. Quien lo viera no repararía en el en forma especial. Es como cualquier otro, común. Amoldado en el troquel de la realidad a los cánones de lo aceptable. Cargando sobre sus hombros las pesadas cargas de madurez y responsabilidades de la vida adulta, de los sueños incumplidos, de las fantasías no cumplidas, de los deseos profundos y negros; Inconfesables. Deseos estos que viven lo mas hondo de su ser, en un profundo hoyo que empieza su declive en la cabeza y que aumenta su pendiente conforme se acerca al corazón, lugar este donde empieza la profunda cima y hoyo sin fondo del vació humano. Lugar de toda perdición, que todo lo atrapa.
Inframundo es ese,el que llamamos vida, mundo profundo obscuro y a veces humedo igual a esta estación de ferrocarril subterráneo a donde el hombre arribo después de haber descendido los siete círculos de las escaleras y de sortean al Cancerbero del torniquete que exigió cual postmoderno Caronte el pago puntual de una moneda convertido, ahora, en diminuto boleto de papel con banda magnética.
El hombre esta solo, en la luminosidad de la luz artificial que convierte en día esta estación, rodeada de la noche permanente del inframundo subterráneo, Mictlán dirian los hombres que fueron antes que nosotros. Observo a un lado y al otro, se encontró solo, y al mismo tiempo acompañado por su Soledad insidiosa. Esa amante pesada y posesiva que lo atrapa y no le deja. Y que incluso en los lugares mas llenos le acompañaba. Y le convencía que a pesar de esta acompaño y abrumado por el peso de la demografía reinante, el siempre esta, y estaría, rodeado de las absoluta y dominante Soledad. Todo el mundo se ha marchado ya.
Se recargo en el muro mientras su equipaje físico caía pesadamente en el anden. Y un sudor frío, recuerdos de un mar lejano le empezaba a invadir el cuerpo, en oleadas progresivas, tal vez producto de esa marea alta que produce la luna en las noches. O tal vez por el esfuerzo de cargar a cuestas, como caracol, todos sus problemas y desilusiones. Peso terrible y muy pesado, que le hacia temblar las piernas en este momento y que le maltrataba sus marchitas y grises alas.
Con paso vacilante, debido a los pesos que debía de soportar, se encamino al borde del anden. Para observar como de la obscuridad de la noche perpetua del túnel surgía una repentinamente una estrella, un sol, ahora supernova y luego faro de ferrocarril. Para observar como un inmenso gusano monstruoso, de piel metálica naranja entraba en tropel a la estación mientras devoraba los rieles a su paso.
El hombre afianzo a la realidad mientras pudo y tomo vuelo. Un paso dos, otro mas y salto al vació, pensó mientras sus cuerpo anonadado seguía a sus decididos pies, Desplegó sus alas y las extendió en el aire mientras planeaba hacia la obscuridad liberadora que el veía venir en forma de rieles paralelos, obscuros. Mientras el gusano metalico de piel naranja gritaba con voz de sirena y chirriaba mientras intentaba frenar su loca carrera.
Las alas extendidas planean en picada mientras se liberan de sus plumas, separadas ya, de la pesada carga que en vida llevo el nombre de hombre. Las plumas siguieron planeando, lentamente, hasta posarse en el anden frió y en los rieles llenos de sangre, algunas, otras, hacían arabescos o descendían en trazos circulares mientras eran atraídas a la obscuridad, atrayente, siempre a la obscuridad.
21 de Mayo del 2010.
Comentario en Blog.
Mictlán:
Mientras corta la noche con paso parejo, de homínido, se desplaza este hombre. Como cualquier otro. Tiene un cuerpo, con sus apéndices y músculos, y una solida estructura ósea. Quien lo viera no repararía en el en forma especial. Es como cualquier otro, común. Amoldado en el troquel de la realidad a los cánones de lo aceptable. Cargando sobre sus hombros las pesadas cargas de madurez y responsabilidades de la vida adulta, de los sueños incumplidos, de las fantasías no cumplidas, de los deseos profundos y negros; Inconfesables. Deseos estos que viven lo mas hondo de su ser, en un profundo hoyo que empieza su declive en la cabeza y que aumenta su pendiente conforme se acerca al corazón, lugar este donde empieza la profunda cima y hoyo sin fondo del vació humano. Lugar de toda perdición, que todo lo atrapa.
Inframundo es ese,el que llamamos vida, mundo profundo obscuro y a veces humedo igual a esta estación de ferrocarril subterráneo a donde el hombre arribo después de haber descendido los siete círculos de las escaleras y de sortean al Cancerbero del torniquete que exigió cual postmoderno Caronte el pago puntual de una moneda convertido, ahora, en diminuto boleto de papel con banda magnética.
El hombre esta solo, en la luminosidad de la luz artificial que convierte en día esta estación, rodeada de la noche permanente del inframundo subterráneo, Mictlán dirian los hombres que fueron antes que nosotros. Observo a un lado y al otro, se encontró solo, y al mismo tiempo acompañado por su Soledad insidiosa. Esa amante pesada y posesiva que lo atrapa y no le deja. Y que incluso en los lugares mas llenos le acompañaba. Y le convencía que a pesar de esta acompaño y abrumado por el peso de la demografía reinante, el siempre esta, y estaría, rodeado de las absoluta y dominante Soledad. Todo el mundo se ha marchado ya.
Se recargo en el muro mientras su equipaje físico caía pesadamente en el anden. Y un sudor frío, recuerdos de un mar lejano le empezaba a invadir el cuerpo, en oleadas progresivas, tal vez producto de esa marea alta que produce la luna en las noches. O tal vez por el esfuerzo de cargar a cuestas, como caracol, todos sus problemas y desilusiones. Peso terrible y muy pesado, que le hacia temblar las piernas en este momento y que le maltrataba sus marchitas y grises alas.
Con paso vacilante, debido a los pesos que debía de soportar, se encamino al borde del anden. Para observar como de la obscuridad de la noche perpetua del túnel surgía una repentinamente una estrella, un sol, ahora supernova y luego faro de ferrocarril. Para observar como un inmenso gusano monstruoso, de piel metálica naranja entraba en tropel a la estación mientras devoraba los rieles a su paso.
El hombre afianzo a la realidad mientras pudo y tomo vuelo. Un paso dos, otro mas y salto al vació, pensó mientras sus cuerpo anonadado seguía a sus decididos pies, Desplegó sus alas y las extendió en el aire mientras planeaba hacia la obscuridad liberadora que el veía venir en forma de rieles paralelos, obscuros. Mientras el gusano metalico de piel naranja gritaba con voz de sirena y chirriaba mientras intentaba frenar su loca carrera.
Las alas extendidas planean en picada mientras se liberan de sus plumas, separadas ya, de la pesada carga que en vida llevo el nombre de hombre. Las plumas siguieron planeando, lentamente, hasta posarse en el anden frió y en los rieles llenos de sangre, algunas, otras, hacían arabescos o descendían en trazos circulares mientras eran atraídas a la obscuridad, atrayente, siempre a la obscuridad.
domingo, 2 de octubre de 2011
Espera. (Plantado).
Como un acuario.
Comentario en "Blog".
28 de Octubre 2009.
Espera:
Llegue temprano, como siempre, e hice lo que hago todas las veces que esto pasa, busco un árbol y cobijado en su sombra y su frescor me dedico a esperar, mientras leo un libro...
Y espero...
Siempre espero...
No se bien por que siempre tengo la manía de llegar temprano, si se que mis poco puntuales citados siempre llegaran tarde; Impuntuales. Dolorosamente ajenos a mi tiempo, pero increíblemente conscientes del valor del suyo, de ese, que no hay que desperdiciar, excepto el mío, tal vez este, el mio, les es indiferente. Uno es solo consciente de lo que de suyo es, lo demás es lejano, difuso, lejos del punto de enfoque del lente de nuestra percepción y nuestra realidad y por lo tanto irrelevante, secundario, cuanto más.
Espero...
Siempre espero, a los amigos, a los funcionarios, en los engorrosos tramites burocráticos y a las mujeres que pretendí, Esas que en algunos casos (Muchos diría yo.) me dejaran esperando dolorosas y anhelantes horas, para, las mas de las veces ni siquiera presentarse. Plantón deliberado en jardinera ausente y mano intangible. Me imagino que se reirían a escondidas de mi, sabiendo que las esperaba estúpidamente, como tonto, plantado en el piso como si de un árbol más en la banqueta se tratara, levemente encorvado, inclinado y a veces desojado. Me he preguntado, una y otra vez si es divertido o les habrá causado algún placer mal sano el saber que uno, yo, o lo que soy estaba ahí firmemente plantado al piso en dolorosa y anhelante espera mientras ellas, despreocupadas y olvidadizas atendían el no desperdiciar su valioso tiempo. No desperdiciado, o al menos no conmigo... Recuerdo que alguna incluso me dijo que olvido la cita, que novedad, eso me hizo cuestionarme acerca de que si una espera olvidada jamas sucedió. No, para ella no, tal vez para mi sí y por este simple hecho posiblemente es o fue inexistente.
Espero...
La espera es Don de Reyes, es esa rara cualidad que separa a los genios del populacho, del vulgo raso, pero, en mi caso, no me siento mas digno, noble, real o inteligente por el solo hecho de esperar.
Espero...
Abro el libro, y lo estimo. Por ser un compañero mudo que empieza a platicar con uno en el momento en que se le hojea. Adoro a estos pequeños compañeros de viaje siempre dispuestos a conversar en cualquier momento y lugar. A pesar de eso, creo que es malo leer mientras uno espera, pues esta conversación personal es siempre influida por el diablillo de la impaciencia, la cual es una pésima compañera de lectura, pues acelera el ritmo e impide la comprensión de lo que debería de ser una plácida charla con el libro. Así impulsado, con impaciencia, uno devora las hojas, una tras otra, una, dos, tres, doce y cuando uno repentinamente se detiene se da cuenta que el reloj solo ha avanzado unos pocos minutos y que uno no tiene sino una remota idea de lo que leyó, impaciente.
Y me doy cuenta, de pronto, que vas atrasada y no llegas.
Espero...
Mis piernas se cansan de esperar. Se mueven de un lado para otro, inquietas, luego a la derecha y después a las izquierda, se cruzan y descruzan, creando nudos efímeros, como si quisieran atrapar el tiempo en su lento transcurrir. Por que cuando uno espera el tiempo es lento, viscoso, pegajoso, pesado. El pie de una pierna hace giros trazando con su punta órbitas etéreas en el espacio donde un paciente dedo gordo se ha transformado en satélite de un pie impaciente, mientras el otro pie se mueve de arriba abajo haciendo que el tacón del zapato aporreé el suelo con ritmo de maquina de coser, mientras da puntadas de impaciencia en suelo.
Espero...
Espero y siento como el tiempo me llega en oleadas. Densas, obscuras, viscosas. Siento como los segundos se apilan como guijarros en mis pies, lentamente, uno a uno. Hasta formar pequeños pedruscos de minutos. Se apilan, como esas pequeñas piedras que he visto colocadas alrededor de las cruces de lamina que bordean las carreteras llenas de curvas camino de Mazamitla o Tlalpuhahua y de tantos otros pueblos a los que fui en mi infancia, recuerdo estas cruces de lamina o hierro, pacientes, negras, de letras ilegibles, oxidadas, algunas cubiertas en su base por un túmulo de piedras apiladas por gente que buscan recordar a una persona que falleció en ese lugar.
Y esas cruces están allí, mudas y pacientes, esperan.
Espero...
Los segundos se acumulan y me impiden moverme. Pronto su túmulo temporal me empezara a presionar plantas de los pies Que casi seguramente empezaran a echar raíces. Pero no pierdo la esperanza y se que vendrás. ¿Espero? Y el túmulo de segundos acumulados empieza a presionarme. Me impiden moverme. Sepultado por el peso del tiempo de espera siento mis pies firmemente plantados al suelo, enraizados ya. Podría jurar que mis brazos están duros e inmóviles, como ramas, y que mis dedos se han confundido con las hojas del libro que traía entre ellas. Siento como mi pelo crece en forma de liana y que las semillas depositadas por el viento en el jardín de mi cabello mientras esperaba han eclosionado.
Disfruto del calor del sol mientras mi cuerpo crece y reverdece mientras un pájaro se posa en mi cabeza y hace su nido en mi pelo. ¿Ya es verano? ¡Que rápido pasa el tiempo!
Y mientras mis ojos derraman lagrimas de rocío y las ideas florecen en mi cabeza de verdor renovado me doy cuenta que otra vez, otra vez..." Me han dejado plantado".
Espero...
Comentario en "Blog".
28 de Octubre 2009.
Espera:
Llegue temprano, como siempre, e hice lo que hago todas las veces que esto pasa, busco un árbol y cobijado en su sombra y su frescor me dedico a esperar, mientras leo un libro...
Y espero...
Siempre espero...
No se bien por que siempre tengo la manía de llegar temprano, si se que mis poco puntuales citados siempre llegaran tarde; Impuntuales. Dolorosamente ajenos a mi tiempo, pero increíblemente conscientes del valor del suyo, de ese, que no hay que desperdiciar, excepto el mío, tal vez este, el mio, les es indiferente. Uno es solo consciente de lo que de suyo es, lo demás es lejano, difuso, lejos del punto de enfoque del lente de nuestra percepción y nuestra realidad y por lo tanto irrelevante, secundario, cuanto más.
Espero...
Siempre espero, a los amigos, a los funcionarios, en los engorrosos tramites burocráticos y a las mujeres que pretendí, Esas que en algunos casos (Muchos diría yo.) me dejaran esperando dolorosas y anhelantes horas, para, las mas de las veces ni siquiera presentarse. Plantón deliberado en jardinera ausente y mano intangible. Me imagino que se reirían a escondidas de mi, sabiendo que las esperaba estúpidamente, como tonto, plantado en el piso como si de un árbol más en la banqueta se tratara, levemente encorvado, inclinado y a veces desojado. Me he preguntado, una y otra vez si es divertido o les habrá causado algún placer mal sano el saber que uno, yo, o lo que soy estaba ahí firmemente plantado al piso en dolorosa y anhelante espera mientras ellas, despreocupadas y olvidadizas atendían el no desperdiciar su valioso tiempo. No desperdiciado, o al menos no conmigo... Recuerdo que alguna incluso me dijo que olvido la cita, que novedad, eso me hizo cuestionarme acerca de que si una espera olvidada jamas sucedió. No, para ella no, tal vez para mi sí y por este simple hecho posiblemente es o fue inexistente.
Espero...
La espera es Don de Reyes, es esa rara cualidad que separa a los genios del populacho, del vulgo raso, pero, en mi caso, no me siento mas digno, noble, real o inteligente por el solo hecho de esperar.
Espero...
Abro el libro, y lo estimo. Por ser un compañero mudo que empieza a platicar con uno en el momento en que se le hojea. Adoro a estos pequeños compañeros de viaje siempre dispuestos a conversar en cualquier momento y lugar. A pesar de eso, creo que es malo leer mientras uno espera, pues esta conversación personal es siempre influida por el diablillo de la impaciencia, la cual es una pésima compañera de lectura, pues acelera el ritmo e impide la comprensión de lo que debería de ser una plácida charla con el libro. Así impulsado, con impaciencia, uno devora las hojas, una tras otra, una, dos, tres, doce y cuando uno repentinamente se detiene se da cuenta que el reloj solo ha avanzado unos pocos minutos y que uno no tiene sino una remota idea de lo que leyó, impaciente.
Y me doy cuenta, de pronto, que vas atrasada y no llegas.
Espero...
Mis piernas se cansan de esperar. Se mueven de un lado para otro, inquietas, luego a la derecha y después a las izquierda, se cruzan y descruzan, creando nudos efímeros, como si quisieran atrapar el tiempo en su lento transcurrir. Por que cuando uno espera el tiempo es lento, viscoso, pegajoso, pesado. El pie de una pierna hace giros trazando con su punta órbitas etéreas en el espacio donde un paciente dedo gordo se ha transformado en satélite de un pie impaciente, mientras el otro pie se mueve de arriba abajo haciendo que el tacón del zapato aporreé el suelo con ritmo de maquina de coser, mientras da puntadas de impaciencia en suelo.
Espero...
Espero y siento como el tiempo me llega en oleadas. Densas, obscuras, viscosas. Siento como los segundos se apilan como guijarros en mis pies, lentamente, uno a uno. Hasta formar pequeños pedruscos de minutos. Se apilan, como esas pequeñas piedras que he visto colocadas alrededor de las cruces de lamina que bordean las carreteras llenas de curvas camino de Mazamitla o Tlalpuhahua y de tantos otros pueblos a los que fui en mi infancia, recuerdo estas cruces de lamina o hierro, pacientes, negras, de letras ilegibles, oxidadas, algunas cubiertas en su base por un túmulo de piedras apiladas por gente que buscan recordar a una persona que falleció en ese lugar.
Y esas cruces están allí, mudas y pacientes, esperan.
Espero...
Los segundos se acumulan y me impiden moverme. Pronto su túmulo temporal me empezara a presionar plantas de los pies Que casi seguramente empezaran a echar raíces. Pero no pierdo la esperanza y se que vendrás. ¿Espero? Y el túmulo de segundos acumulados empieza a presionarme. Me impiden moverme. Sepultado por el peso del tiempo de espera siento mis pies firmemente plantados al suelo, enraizados ya. Podría jurar que mis brazos están duros e inmóviles, como ramas, y que mis dedos se han confundido con las hojas del libro que traía entre ellas. Siento como mi pelo crece en forma de liana y que las semillas depositadas por el viento en el jardín de mi cabello mientras esperaba han eclosionado.
Disfruto del calor del sol mientras mi cuerpo crece y reverdece mientras un pájaro se posa en mi cabeza y hace su nido en mi pelo. ¿Ya es verano? ¡Que rápido pasa el tiempo!
Y mientras mis ojos derraman lagrimas de rocío y las ideas florecen en mi cabeza de verdor renovado me doy cuenta que otra vez, otra vez..." Me han dejado plantado".
Espero...
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Devorame.
Miss Tutsi Pop.
Comentario en Blog.
27 de Septiembre 2011.
Devórame o moriré:
Curioso; Debemos comer, devorar, matar a otros seres para vivir, para bien vivir, que así se dice. Devoramos a los otros, a lo ajeno, a lo que no soy yo, animales y plantas, y a veces, a uno que otro ser humano, aunque no seamos Caníbales y no lo comamos literalmente, aunque si, metafóricamente. Por su puesto, devoramos al mundo, con apetito insaciable.
Devorar, aunque a veces lo intangible nos devora; Las pasiones, los deseos mal manejados y las menos de la veces cumplidos, los miedos, las frustraciones.
Todas estas cosas nos devoran con voracidad infinita, irrefrenable, febril, lentamente y sin pausa, hasta extinguir lo que somos y dejarnos cansados, marchitos, en los huesos...Consumidos. Como los alimentos que debemos devorar para estar vivos y sanos. Materia esta, muerta, cadavérica, que nos recuerda permanentemente nuestro fin y destino.
Alguna vez terminare por ser devorado, como todos, por la boca de tierra que es el útero de la madre tierra, reposare en ese estomago transitorio al que llamamos tumba. Espero ser alimento bueno, sabroso y sustancioso para que vida nueva ronde la tierra, tal vez, en ese momento pueda ver el sol a los ojos, seré, en ese momento, un diente de león sobre el que alguien soplara y hará que me desgrane en el viento de su aliento, el aliento de la vida...
Comentario en Blog.
27 de Septiembre 2011.
Devórame o moriré:
Curioso; Debemos comer, devorar, matar a otros seres para vivir, para bien vivir, que así se dice. Devoramos a los otros, a lo ajeno, a lo que no soy yo, animales y plantas, y a veces, a uno que otro ser humano, aunque no seamos Caníbales y no lo comamos literalmente, aunque si, metafóricamente. Por su puesto, devoramos al mundo, con apetito insaciable.
Devorar, aunque a veces lo intangible nos devora; Las pasiones, los deseos mal manejados y las menos de la veces cumplidos, los miedos, las frustraciones.
Todas estas cosas nos devoran con voracidad infinita, irrefrenable, febril, lentamente y sin pausa, hasta extinguir lo que somos y dejarnos cansados, marchitos, en los huesos...Consumidos. Como los alimentos que debemos devorar para estar vivos y sanos. Materia esta, muerta, cadavérica, que nos recuerda permanentemente nuestro fin y destino.
Alguna vez terminare por ser devorado, como todos, por la boca de tierra que es el útero de la madre tierra, reposare en ese estomago transitorio al que llamamos tumba. Espero ser alimento bueno, sabroso y sustancioso para que vida nueva ronde la tierra, tal vez, en ese momento pueda ver el sol a los ojos, seré, en ese momento, un diente de león sobre el que alguien soplara y hará que me desgrane en el viento de su aliento, el aliento de la vida...
miércoles, 21 de septiembre de 2011
La caverna de la agonia...
Miss Tutsi Pop.
Comentario en "Blog".
19 de Septiembre 2011.
La caverna.
"De las decepciones de esa cosa que se llama corazón y de la substancia inmaterial que a el se asocia..."
Cavernas, cavernas hay muchas y de muy variadas formas, según la geología, composición del suelo y de la orografía en la que se encuentren, pero existe una, profunda y enigmática que mora en nuestro pecho. Es este espacio vacío y profundo, que lo devora todo y lo desea todo, como si de un sol colapsado o singularidad de Penrose se tratara, como si de Agujero negro "supergravitatorio", de esos que existen en el espacio, estuviéramos hablando, es allí, en ese precipicio desfondado donde existe, en atribulada, bombeante, húmeda y sangrante existencia el "Corazón".
Es esta caverna, la que existe dentro, o alrededor del Corazón, donde fallecemos los seres humanos cuando intentamos conocer lo que es el otro. No es de extrañar que por ser un ente "hipergravitatorio" y egoísta el Corazón ajeno nos destroce, nos absorba y nos chupe lo que somos, pues nada, aparentemente nada, puede llenar el vacuo que existe a su alrededor. Es por eso, por ser un objeto hiper pesado y denso, que nos atrae y nos hace pedazos cada vez que pretendemos acercarnos a el y de tan voraz parece que lo que somos no le llena y le parece insuficiente.
A pesar de eso, no me impones, caverna de la agonía que rechazas lo poco o mucho que soy, se que tu, agujero negro, símil de esos que vagan el espacio se evaporan lentamente en masa poder y alcance, tal vez, cuando tengas mas tiempo o mas edad, que no son sinónimo de lo mismo, pueda acercarme a ti, sin que tu vacío me absorba o tu atracción gravitacional me destroce, no tengo todo el tiempo del mundo, pero si paciencia, para tal, en un futuro acercarme a ti, astro negro, húmedo y sangrante dentro de la obscuridad del pecho.
Corazón.
Siempre quise se espeolologo o astronauta... Simplemente esperare.
Comentario en "Blog".
19 de Septiembre 2011.
La caverna.
"De las decepciones de esa cosa que se llama corazón y de la substancia inmaterial que a el se asocia..."
Cavernas, cavernas hay muchas y de muy variadas formas, según la geología, composición del suelo y de la orografía en la que se encuentren, pero existe una, profunda y enigmática que mora en nuestro pecho. Es este espacio vacío y profundo, que lo devora todo y lo desea todo, como si de un sol colapsado o singularidad de Penrose se tratara, como si de Agujero negro "supergravitatorio", de esos que existen en el espacio, estuviéramos hablando, es allí, en ese precipicio desfondado donde existe, en atribulada, bombeante, húmeda y sangrante existencia el "Corazón".
Es esta caverna, la que existe dentro, o alrededor del Corazón, donde fallecemos los seres humanos cuando intentamos conocer lo que es el otro. No es de extrañar que por ser un ente "hipergravitatorio" y egoísta el Corazón ajeno nos destroce, nos absorba y nos chupe lo que somos, pues nada, aparentemente nada, puede llenar el vacuo que existe a su alrededor. Es por eso, por ser un objeto hiper pesado y denso, que nos atrae y nos hace pedazos cada vez que pretendemos acercarnos a el y de tan voraz parece que lo que somos no le llena y le parece insuficiente.
A pesar de eso, no me impones, caverna de la agonía que rechazas lo poco o mucho que soy, se que tu, agujero negro, símil de esos que vagan el espacio se evaporan lentamente en masa poder y alcance, tal vez, cuando tengas mas tiempo o mas edad, que no son sinónimo de lo mismo, pueda acercarme a ti, sin que tu vacío me absorba o tu atracción gravitacional me destroce, no tengo todo el tiempo del mundo, pero si paciencia, para tal, en un futuro acercarme a ti, astro negro, húmedo y sangrante dentro de la obscuridad del pecho.
Corazón.
Siempre quise se espeolologo o astronauta... Simplemente esperare.
domingo, 18 de septiembre de 2011
Sacrificio.
Miss Tutsi Pop.
Comentario en "Blog".
6 de Septiembre 2011.
Sacrificio.
Anécdota (s):
Ofrenda a los amores pasados...
Muchas veces, mil diría si fuera exagerado, eh ofrendado la visera sangrienta y palpitante que mora en el obscuro interior de mi pecho.
Una, y otra vez, este pobre corazón de músculo liso y cuatro cavidades, conectado a la aorta, que ni mas, ha sido puesto en sacrificio, como lo hacían, los hombres de antes que nosotros, "los del ombligo de la luna", en el gran Teocalli del templo mayor.
Mi corazón a sido sacrificado en teocallis anónimos, con ambiciones mas modestas, no pedía (Ni esperaba.) que el mundo siguiera girando por obra y gracia de mi sangre derramada, no quería calmar la sed del sol, este astro que sangra cada tarde al ser rebanado por el filo de la cuchilla del horizonte. No, no pedía tal cosa, ni siquiera granjearme la amistad de Tlalóc, Huitzilopochtli o de Tezcatlipoca, amistades estas, que de echo podrían ser útiles en el diario devenir. No. Me sacrifique, una y luego otra vez, intentando hacerme merecedor a una mirada tibia y tal vez condescendiente, a la sonrisa fácil, y tal vez, como introducción a algo mayor, al roce efímero de las de manos.
Fáciles conquistadoras de mi alma: ¿Cuantas veces les ofrecí mi corazón, palpitante y sangrante del dolor de la soledad y el deseo contenido? ¿No me ofrende ante ustedes en el teocallis anónimos que son esos espacios solitarios, llenos de gente, de las plazas, los bares, los salones de clase?
Muchas veces ofrende esta, mi visera palpitante, esa, que de tan vulgar, los carniceros la ocultan de la vista (Con perdón de Marguerite Yourcenar).
Ofrende, muchas y muy variadas veces, esta visera de musculo liso, de dos ventrículos y cuatro cavidades y que tantos dolores de cabeza me han causado a pesar de morar en mi pecho.
Corazón, muchas veces has sido sacrificio rechazado y de tantas heridas vudú, de tanta aguja clavada, pareces viejo alfiletero de sastre.
Por eso lo he decidido, te he condenado a un nuevo sacrificio. Al de morar en la obscura soledad del pecho atado al frió de la razón y las cadenas de la conciencia, al ritmo de la lógica y la cadencia del trabajo. Al ritmo metódico de las responsabilidades, de los eres y haberes. A la dictadura del tirano de la cabeza que es el cerebro, a ver si a si olvidas corazón de sacrificarte por causas tontas e inútiles.
Pero creo que eso, no podrá evitar, por mucho que lo intente, que en un instante de locura intentes nuevamente caer en sacrificio, en cualquier teocalli improvisado de concreto y chapopote, donde sucumbirás en holocausto ante la soberana deidad pasajera que de una sonrisa.
Comentario en "Blog".
6 de Septiembre 2011.
Sacrificio.
Anécdota (s):
Ofrenda a los amores pasados...
Muchas veces, mil diría si fuera exagerado, eh ofrendado la visera sangrienta y palpitante que mora en el obscuro interior de mi pecho.
Una, y otra vez, este pobre corazón de músculo liso y cuatro cavidades, conectado a la aorta, que ni mas, ha sido puesto en sacrificio, como lo hacían, los hombres de antes que nosotros, "los del ombligo de la luna", en el gran Teocalli del templo mayor.
Mi corazón a sido sacrificado en teocallis anónimos, con ambiciones mas modestas, no pedía (Ni esperaba.) que el mundo siguiera girando por obra y gracia de mi sangre derramada, no quería calmar la sed del sol, este astro que sangra cada tarde al ser rebanado por el filo de la cuchilla del horizonte. No, no pedía tal cosa, ni siquiera granjearme la amistad de Tlalóc, Huitzilopochtli o de Tezcatlipoca, amistades estas, que de echo podrían ser útiles en el diario devenir. No. Me sacrifique, una y luego otra vez, intentando hacerme merecedor a una mirada tibia y tal vez condescendiente, a la sonrisa fácil, y tal vez, como introducción a algo mayor, al roce efímero de las de manos.
Fáciles conquistadoras de mi alma: ¿Cuantas veces les ofrecí mi corazón, palpitante y sangrante del dolor de la soledad y el deseo contenido? ¿No me ofrende ante ustedes en el teocallis anónimos que son esos espacios solitarios, llenos de gente, de las plazas, los bares, los salones de clase?
Muchas veces ofrende esta, mi visera palpitante, esa, que de tan vulgar, los carniceros la ocultan de la vista (Con perdón de Marguerite Yourcenar).
Ofrende, muchas y muy variadas veces, esta visera de musculo liso, de dos ventrículos y cuatro cavidades y que tantos dolores de cabeza me han causado a pesar de morar en mi pecho.
Corazón, muchas veces has sido sacrificio rechazado y de tantas heridas vudú, de tanta aguja clavada, pareces viejo alfiletero de sastre.
Por eso lo he decidido, te he condenado a un nuevo sacrificio. Al de morar en la obscura soledad del pecho atado al frió de la razón y las cadenas de la conciencia, al ritmo de la lógica y la cadencia del trabajo. Al ritmo metódico de las responsabilidades, de los eres y haberes. A la dictadura del tirano de la cabeza que es el cerebro, a ver si a si olvidas corazón de sacrificarte por causas tontas e inútiles.
Pero creo que eso, no podrá evitar, por mucho que lo intente, que en un instante de locura intentes nuevamente caer en sacrificio, en cualquier teocalli improvisado de concreto y chapopote, donde sucumbirás en holocausto ante la soberana deidad pasajera que de una sonrisa.
lunes, 22 de agosto de 2011
Pesadilla.
Miss Tutsi Pop.
Comentario en blog.
14 de Agosto 2011.
Pesadilla.
Hace poco me ocurrió algo horrible, terrible, espantoso.
Llego en un sobre cerrado, casi inofensivo, que apareció inocentemente, como otros sobres antes que este, en el negro y apático buzón de mi casa. En un momento de pánico creí que este papel doblado y misterioso contendría un terrorífico y muy real requerimiento de hacienda, o tal vez un recordatorio de una deuda pasada no pagada, algunas responsabilidades y compromisos adquiridos con el banco y negligentemente omitidos o algo así, papeles de este tipo seguros causantes de terror muy real y corpóreo.
Al abrirlo, con manos temblorosas y herraticas mis ojos caminaron lenta y temblorosamente por cada una de estas horrendas y ominosas palabras con sus terribles letras. Cuando termine de leer el terror se apodero de mi mientras un grito se ahogo en mi garganta, de la cual brotó solo un leve gemido, mis manos arrugaron y rompieron aquel horrible papel que fue aventado a la calle, y espero, sea sentenciado al olvido. Lentamente, sin darle la espalda me aleje del fatuo papel.
Mis peores pesadillas se habían vuelto realidad a pesar de mis cuidados.
había recibido una carta anónima...
Una carta de Amor.
Comentario en blog.
14 de Agosto 2011.
Pesadilla.
Hace poco me ocurrió algo horrible, terrible, espantoso.
Llego en un sobre cerrado, casi inofensivo, que apareció inocentemente, como otros sobres antes que este, en el negro y apático buzón de mi casa. En un momento de pánico creí que este papel doblado y misterioso contendría un terrorífico y muy real requerimiento de hacienda, o tal vez un recordatorio de una deuda pasada no pagada, algunas responsabilidades y compromisos adquiridos con el banco y negligentemente omitidos o algo así, papeles de este tipo seguros causantes de terror muy real y corpóreo.
Al abrirlo, con manos temblorosas y herraticas mis ojos caminaron lenta y temblorosamente por cada una de estas horrendas y ominosas palabras con sus terribles letras. Cuando termine de leer el terror se apodero de mi mientras un grito se ahogo en mi garganta, de la cual brotó solo un leve gemido, mis manos arrugaron y rompieron aquel horrible papel que fue aventado a la calle, y espero, sea sentenciado al olvido. Lentamente, sin darle la espalda me aleje del fatuo papel.
Mis peores pesadillas se habían vuelto realidad a pesar de mis cuidados.
había recibido una carta anónima...
Una carta de Amor.
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