Parece ser que esta época breve de fin de año esta lleno de ritos,
tradiciones y supersticiones. De comer doce uvas sincronizados con
doce campanadas, de salir corriendo con una maleta, como una manera de
invocar viajes futuros llamando a los dioses de los aeropuertos,
terminales de autobuses o casetas de peaje, de barrer para afuera de
las casas los polvos, los malos espíritus y los cadáveres de los
ácaros insepultos, de hacer propósitos que nadie quiere y, ni lo mande
dios, piensa cumplir, de usar algo nuevo, y de desearse la paz.
Aunque hay uno, en lo particular que me intriga: El de usar ropa
interior de colores para llamar o sobornar a ese futuro incierto y
lejano. De color rojo, para el amor y la pasión, o amarillo para
llamar al dinero, aunque no sea dorado y venga este en forma de cheque
o tarjeta de nomina. Aunque, como siempre, hay algo que no comprendo:
¿Que destino llaman aquellos que usan ropa interior blanca?¿O los que
la usan estampada, o de plano se la viven al estilo "comando", es
decir no usan nada de nada?¿O en mi caso que por razonas practicas la
uso de color negro? ¿Que estoy llamando o eh llamado en años
anteriores? ¿A caso llamo a mis mas negros deseos, mis mas bajas
pasiones? De ser así, creo que no a funcionado, pues no creo tener mas
contactos carnales que el promedio de las personas que deambulan por
ahí, ni he sido o o tomado a alguien como objeto de actos perversos,
inmorales o imnombrables. Tal vez me a servido para atraer
responsabilidades, haberes y quereres y por eso trabajar, en forma
retórica, "como negro" pero, de ser favorecido con algo mas, no lo
creo, tal ves esto sea como con todas las supersticiones solo pasa si
lo crees, si crees firmemente en ellas, de ser así debo creer, y creer
fuerte. Así es que sugiéreme vacío... ¿Que me depara mi ropa interior
negra para esta negritud insondable que apenas se empieza a disipar y
que llamaremos año nuevo...?
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miércoles, 8 de enero de 2014
jueves, 24 de marzo de 2011
Mala influenza...
28 Abril 2009
Nubes rojas
(Epidemia de influenza porcina, "Apocalipsis now...")
Cartas.
Nunca e escrito una carta completa.
Mil veces e empezado una, pero nunca la eh terminado. Me consume el miedo del futuro nunca visto donde el remitente la vea y la tire, la abandone, piense que el que escribe a perdido el seso, la cordura, la compostura o que a pasado a engrosar las filas de la idiotez abyecta. Me horroriza pensar en que el texto, compuesto con tanto trabajo y diplomacia, midiendo la neutralidad de lo términos y las palabras nunca sea abierta, que sea rota o archivada, que pase a ser parte de la dimensión desconocida o que engrosé el universo de objetos olvidados, que, según se sabe crece a un ritmo constante y progresivo de creciente entropía.
No me compensan los sucedáneos electrónicos, las paginas personales, redes sociales, los chats. No, su formato standar, con la foto tomada por mano propia por medio de una web cam o cualquier otro artilugio digital, con la cara sonriente; No me compensan. Me da pena ver como estos medio acercan a los individuos a su absoluta soledad, mientras busco como desesperado el contacto con la realidad de los demás.
Pienso en esta influenza que se ha abatido por la ciudad ya atacada por la epidemia de la unicidad de las personas, de la falta de contacto, de la ausencia de besos; Robados por los tapabocas azules.Color este, que recuerda al sentimiento triste del Jazz. "Cuando te encuentres triste y abatido, desesperado, estarás en el mood del blues" Recuerdo. Y veo como el azul poli-multiplicado de los tapabocas me pone en ese estado. Será por eso que me he rehusado a usarlos. Mala influencia es esta influenza epidemica que nos priva del roce humano presente en una sonrisa telegráfica, que nos impide reunirnos y no hace mas que hacer mas palpable nuestra soledad como individuos.
Tal vez sea el momento de escribir cartas, para que estas, con su carga física mitiguen la imposibilidad temporal del contacto y que disminuyan un poco la epidemia de miedo desatada por nuestra repentina noción de infecciosa mortalidad.
Nubes rojas
(Epidemia de influenza porcina, "Apocalipsis now...")
Cartas.
Nunca e escrito una carta completa.
Mil veces e empezado una, pero nunca la eh terminado. Me consume el miedo del futuro nunca visto donde el remitente la vea y la tire, la abandone, piense que el que escribe a perdido el seso, la cordura, la compostura o que a pasado a engrosar las filas de la idiotez abyecta. Me horroriza pensar en que el texto, compuesto con tanto trabajo y diplomacia, midiendo la neutralidad de lo términos y las palabras nunca sea abierta, que sea rota o archivada, que pase a ser parte de la dimensión desconocida o que engrosé el universo de objetos olvidados, que, según se sabe crece a un ritmo constante y progresivo de creciente entropía.
No me compensan los sucedáneos electrónicos, las paginas personales, redes sociales, los chats. No, su formato standar, con la foto tomada por mano propia por medio de una web cam o cualquier otro artilugio digital, con la cara sonriente; No me compensan. Me da pena ver como estos medio acercan a los individuos a su absoluta soledad, mientras busco como desesperado el contacto con la realidad de los demás.
Pienso en esta influenza que se ha abatido por la ciudad ya atacada por la epidemia de la unicidad de las personas, de la falta de contacto, de la ausencia de besos; Robados por los tapabocas azules.Color este, que recuerda al sentimiento triste del Jazz. "Cuando te encuentres triste y abatido, desesperado, estarás en el mood del blues" Recuerdo. Y veo como el azul poli-multiplicado de los tapabocas me pone en ese estado. Será por eso que me he rehusado a usarlos. Mala influencia es esta influenza epidemica que nos priva del roce humano presente en una sonrisa telegráfica, que nos impide reunirnos y no hace mas que hacer mas palpable nuestra soledad como individuos.
Tal vez sea el momento de escribir cartas, para que estas, con su carga física mitiguen la imposibilidad temporal del contacto y que disminuyan un poco la epidemia de miedo desatada por nuestra repentina noción de infecciosa mortalidad.
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