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martes, 18 de octubre de 2011

Espejos.

Aldonza (de House).
Comentario en "Blog"
4 de Junio del 2010.

Espejos.

Espejos...Les detesto:

Por mostrarme como soy, con todos mis defectos, con mi rostro feo y mi cuerpo decadente, tan alejados del canon actual de la belleza. Les rehuyo, tal vez por eso no permito que me tomen fotos. Pues una foto no es mas que un espejo que cuenta con un solo reflejo en su muy limitado y aburrido repertorio, pero que nos muestra en toda su gloria nuestra horrible realidad.
Recuerdo que en las culturas antiguas los espejos tenían un gran valor ritual debido a su cualidad de permitirnos observamos como realmente somos. Es una lastima que no todos seamos el efebo Narciso para quedar prendados de nosotros mismos.

Existen los espejos de las pantallas de tubos catódicos, que permiten encontrarse con reflejos distantes gracias a la magia de los cables y la alquimia de los códigos binarios.
Sin embargo, solo le tengo estima para esos espejos bípedos y carne que son los demás, esos que sin querer reflejan nuestros vicios y nuestros defectos, esos que nos hieren el ego con el involuntario reflejo de sus acciones. A estos espejos humanoides les busco, les aprecio y les tengo mi aprecio y condescendencia, mientras volteo el espejo que cuelga sobre mi cama y que refleja un mundo inalcanzable.

Te saludo desde lejos reflejo difuso, donde sea que te encuentres del otro lado del espejo.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Insomne.

30 de Septiembre 2011.
Texto - Correo electrónico.

Insomne.

Pareciera que hay lugares que existen para algo mas que para lo que son
concebidos.
Las esquinas y las partes bajas de los puentes peatonales que repentinamente se transforman en basureros los primeros y en orinales los segundos. Los descansos mal iluminados de las escaleras de los edificios de apartamentos, que parece que fueran creados para los besos y caricias rápidas de los cuerpos jóvenes, de esos, que reptan sus bajos vientres en la búsqueda del otro, en la rapidez, emoción y desafío que da la probabilidad de ser descubiertos. De los patios y azoteas que se transforman en desguezaderos o chatarrales y de los cristales y espacios públicos que son presa del odio juvenil desafiante.

Pero hay objetos que existen para ser una o mas cosas, ademas de para las que fueron creadas. Objetos como la cama. Que es un espacio relativamente suave y acojinado donde el hombre descansa, duerme, reposa, se encuentra a si mismo, y a veces, se encuentra con otro, en cuyo caso no reposara y mas bien se encontrara activo y febril en la búsqueda del ajeno, varias veces, si se es joven y la pasión ayuda, aunque, la pasión y la búsqueda se pueden realizar en otros lugares, como los son las esquinas de los muros, las sillas, los sofás, las mesas, el suelo, y si uno es creativo, apasionado y un poco desinivido la pasión se puede resolver en una exploración del otro contra, sobre, o de lado de una lavadora en ciclo de centrifugado, si esta vibra mucho, por estar falta de equilibrio,mejor.
Pero, no nos perdamos, volvamos al asunto de la cama cuya función principal es la de servirnos para acostarnos en ella y dormir. Dormir, que nos es sinónimo de acostarse, aunque, ya se sabe que a veces decimos, "me voy a acostar" cuando uno debería de decir , "me voy a dormir" o como cuando la gente dice que alguien o uno mismo se "acostó" con otro y uno sabe que se acostó, yació, se sentó, busco, gimió y encontró al otro, al ajeno, pero, definitivamente no durmió, ni descanso, tal vez, en estos casos, todo lo contrario: Se fatigo.
Aunque no desvariemos, recordemos, la cama es un lugar agradable para dormir. Para realizar esa actividad la mayor de las veces nocturna y las menos diurna, placentera, reconfortante y relajante y que si uno se quedara con estas descripciones se pensaría (Tal vez) que nos estamos refiriendo al acto onanico, pero, no, de ninguna manera, pues este acto, el del dormir es mas profundo y vital que aquel que llevo a la tumba a Onan.
Se dice que por lo menos una tercera parte de la vida la pasamos dormidos, la mayoría de nosotros en una cama. Lugar este que se podría decir es la piedra de sacrificios donde cada noche, las mas y las menos de día, uno ofrenda la lucidez y cordura de la vida consciente a la pequeña locura ilógica de la vida inconsciente, esa, que mora dentro de nuestra cabeza. Es la cama el lugar donde nuestros sueños de enfrentan con la realidad y donde no pocas veces la lucidez ha luchado duras batallas para arrebatarnos de las garras del sueño.
Pero a veces la cama, esa, la que nos reconforta, y nos da cobijo cuando queremos busca el sueño reparador se transforma en lugar horrible cuando somos asaltados por ese sexto jinete del Apocalipsis que es el insomnio. En esas ocasiones, la cama se transforma en un lugar horrible que pareciera esta lleno de clavos, pues nos hace reptar hacia un lado y luego para otro, nos es incomoda y ademas ejerce un raro control sobre el tiempo, pues unos pocos minutos parecen horas, días. Ademas trasforma nuestra calma y descanso en irritabilidad y somnolencia, estado este el mas horrible de todos, pues no es ni el abismo tibio y reparador del sueño, ni la inquisitiva verdad de la vigilia, es, un estado de no estar en ningún lado de ser ubicuo pero no omnisciente, es sentirse Zombi, por minutos y horas que parecen días de obscuridad inquisitiva y amenazante.

Ayer mismo fui insomne.

Casi por casualidad o por descuido, en un principio no me di cuenta, pero, después de un rato, me sorprendí que a pesar de estar cansado y somnoliento, no me dormía, tal vez el sueño habría abandonado esta cama harto de mi, o como es otoño, decidió migrar hacia tierras mas tibias. Pareciera que mi cama estuviera defectuosa, que no sirviera para lo que había sido hecha. Me pregunte si la garantía de esta cama había expirado y si así fuera, como le reclamaría y en donde.
Pareciera que de alguna forma alguien le hubiera quitado la cualidad del sueño a mi cama, que alguien se la hubiera drenado por algún lado, por algún grifo oculto que nunca e visto y que por error deje abierto. O tal vez que algún extraño insecto, como ese del almohadón de plumas(Que en lo personal me quita el sueño con solo recordarlo) le hubiera chupado, escanciado, sorbido, el sueño que tan plácidamente habitaba mi cama. ¿Quien lo robo? Tal vez un ladrón entro y levanto el colchón buscando dinero, billetes, monedas, papeles o valores y al ser lo único que había valioso se lo había llevado, mi sueño, mi descanso, a otra parte donde la malbarataría. ¿La tendría secuestrada?¿Me pediría rescate? Esa terrible posibilidad me quitaba aun mas la posibilidad de encontrar el sueño, ajeno, y por lo menos por ahora ausente.

Insomnio, te odio por transformar este lugar de relajación y placer que es la cama en un lugar hostil y frío al que tendré que regresar esta noche con algo de miedo, pues podría volver a ella y no encontrar el sueño reparador, si no a ti, expectante, agazapado, listo para saltarme encima como animal de presa protegido por la obscuridad de la noche.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Ideas sueltas.

Correo electrónico.
1. de Mayo 2011.

Rosa:

Es el color de la tibia indefinición, pues no es rojo, ni el tono acromático que conocemos como blanco, es más bien una graduación de intensidad o porcentaje, color medias tintas, de opiniones medidas, ponderadas y nunca, pero nunca, radicales. Es el tono conciliador entre la frialdad polar del blanco y la pasión desbordada del rojo. Mesurado y moderado. Mediocre...Como este escribe.

Correo electrónico.
29 abril 2011.

Ojos.

Dicen los vacíos que: "El Ojo es el Espejo del alma". Yo no lo creo;Creo, más bien (Más mejor), que los ojos son el inmenso vació por donde el universo se precipita dentro de uno, en torrente, dentro de la inmenso vacio que mora dentro de nuestro corazón. Nada mas...

miércoles, 6 de julio de 2011

Anecdota.

12 de Noviembre 2010
Correo electrónico.
(Anécdota.)

Palabras:

Tengo pocos amigos. Ni mas, ni menos. Los necesarios. Los que el sino o el Karma de una vida anterior imposible decidieron que tuviera. Los que la vida me a querido dar y los que el destino determino que me habría de quedar. Veo con cierta sorpresa que lo que dicen es cierto, que con los años la cantidad de personas cercanas a uno van disminuyendo, la mayoría de mis amigos se han casado, trabajan, o tienen hijos. Difícilmente tendrán tiempo para convivir con un solterón empedernido como yo. Dicen, los que no tienen otro oficio mejor que decir, o repetir lo que alguien más dijo, que siempre es bueno tener un numero reducido de amigos, tantos, como los dedos de las manos. Si este fuera el caso me sobraría una mano y del apéndice restante aun sobrarían dedos. Puedo decir, como colofón, que mi agenda telefónica es muy pequeña, diminuta, y que dentro de sus pastas de negra piel sintética apenas un par de hojas bastan para tener las direcciones y teléfonos de los amigos en la distancia.

Respeto mucho a la gente con la cual tengo una especie de liga emotiva. Les respeto tanto que intento mantener mi comunicación con ellos al mínimo. De respetar su espacio lejano, de no ser inoportuno ni impertinente con mi platica y con mis deseos mal sanos y desafortunados de enviar un saludo o conocer su estado de salud. De respetarlos en la distancia, manteniendola lo mas posible. Se que este esfuerzo es reciproco, pues me ufano de recibir mas o menos una llamada personal al año y ninguna en los últimos años. Se que mis amigos están por ahí, lejanos, ocupados en vivir sus vidas, que como la mía, están llenas de pequeños problemas y tribulaciones, de responsabilidades y menesteres y de la desesperada evasión a la realidad y uno mismo. Por eso mismo no les reclamo nada, intento mandarles correos y mensajes, de tono moderado, neutral y vago, pero de autentico interés. Mensajes estos que a veces son contestados y otras veces ignorados, como si de cartas de naufrago dentro de una botella se tratasen. Intento recordar las fechas especiales de mis amigos, los aniversarios y los cumpleaños y las felices conciencias que nos unen. Y agradezco, con singular alegría que ellos no recuerden mi cumpleaños, pues mucho me molestaría que por esa situación mis amigos se distrajeran un momento de sus actividades para saber como estoy y como la voy pasando.

Sin embargo, el fin de semana pasado decidí romper mi rutina y hablar con unos amigos de los cuales no se desde hace unos meses. Después del saludo de rigor y hacer la sempiterna pregunta que siempre hago, acerca de si no soy molesto o inoportuno la conversación cayo rápidamente en un silencio incomodo, (...) roto simplemente por una amable pregunta de mi interlocutor: "¿Y que mas?". En ese momento me di cuenta de lo desafortunado de mi llamada y de lo molesto que era. A pesar de ser amables en tono, las palabras de mi interlocutor llevaban implícitas la urgencia que tenia por colgar el teléfono, de deshacerse de mi y de regresar lo mas pronto posible a la regularidad de su vida, libre ya por fin de tan terrible interrupción. Con toda la amabilidad y respeto que me fue posible intente cortar lo mas rápidamente la llamada, no sin antes hacernos sendas promesas de vernos pronto y de irnos a comer o reunirnos en algún lado, a pesar de saber ambos que esto nunca sucedería, de mentirnos abiertamente y de ser mutuamente condescendientes por prometernos algo que bien sabíamos era una mentira.
Colgué el teléfono profundamente arrepentido y convencido que por la amistad y respeto que me une a esa persona nunca mas le volveré a hablar, a interrumpir ni a ser inoportuno.

Me doy cuenta que llegue a la edad donde hasta luego significa adiós, Un día de estos, nunca, y que no me interrumpes significa todo lo contrario. Palabras como las odio, por ser mentirosas y encubridoras, por poner distancia entre las personas. Tal vez por eso me avergüenzo, por tener pocos amigos, pero la cabeza y la boca llena de palabras.