Comentario en "Blog".
30 de Marzo del 2012.
Velocidad de la luz: Esa que se dice Einstein definió como la única constante en un universo donde la gravedad hace que todas las observaciones sean relativas. Velocidad de la luz, esa que es de trecientos mil kilómetros por segundo, y que es, aparentemente igual en todo el universo. Por eso, es llamada "constante cosmogenica". Es una lastima que los traviesos Neutrinos e empeñen en brincarse esta velocidad absoluta y jugar con ella.
viernes, 30 de marzo de 2012
miércoles, 28 de marzo de 2012
Lagrimas.
Comentario en "Blog".
28 de marzo del 2012.
Lagrimas:
De vez en cuando recuerdo que los hombres, y todo lo vivo bajo el cielo, venimos del mar, de un lejano antepasado común; Unicelular. De nuestro abuelo Darwiniano que vivió mucho mas atrás en el tiempo que los cuatro mil años A.C del Génesis. De ese abuelo lejano venimos, como yo provengo de mi mismo abuelo, aquel, hecho de madera y corteza, a imagen y semejanza, y que ya a partido, en ese dar a luz al revés que es el regreso al útero de la madre tierra. De ese antiguo antepasado común, Unicelular, que nos hermana a todo lo que vive por su herencia genética, también nos queda un pedacito del mar primigenio. Es este Mar, antiguo y antediluviano, que mora dentro de nosotros, y que, por alguna razón, ningún anatomista ha encontrado su ubicación dentro de la geografía de nuestro interior, se ha quedado con las memorias del lejano océano original, tal vez sea por eso, que cuando estamos tristes y melancólicos, este mar se asocie a nuestro recuerdos y genere un pequeño y muy personal diluvio. Ese, cuyo objetivo es barrer las tristezas de nuestra vida, castigandolas y aciendolas sufrir, hasta inundar esas pozas del pecado, por donde entran todas la perversiones, que son el Sodoma y Gomorra de nuestros ojos. Ojos estos, finitos, razón por la cual el diluvio de nuestra tristeza los desbordara y formara la riada de una lagrima redonda y brillante, diamante efímero este, que rodara por la geografía de nuestra cara hacia el sur, y que arrastrara todo a su paso, hasta llegar a la gran cima o depresión de nuestros labios y boca, caverna esta donde mora ese grueso gusano rosa que es la lengua. Animal sabio y oráculo, que descubre el estado de animo de las cosas, y que llamamos Sabor. Así pues, nuestra inundación desbordada por los ojos será paladeada y degustada por la lengua, donde esta, en su gran inteligencia, identificara como salada, de mar distante y antiguo, proveniente de nuestro océano interno, donde moró nuestro antepasado común, unicelular, que nos une a todo lo vivo y ya creado. Como a mi abuelo, de piel de corteza y cuerpo de madera, al cual llore en otros tiempos, en otra vida, con lagrimas desbordadas de mi mar interno y que viajaron, como todas, melancólicas, hacia el sur, siempre al sur.
28 de marzo del 2012.
Lagrimas:
De vez en cuando recuerdo que los hombres, y todo lo vivo bajo el cielo, venimos del mar, de un lejano antepasado común; Unicelular. De nuestro abuelo Darwiniano que vivió mucho mas atrás en el tiempo que los cuatro mil años A.C del Génesis. De ese abuelo lejano venimos, como yo provengo de mi mismo abuelo, aquel, hecho de madera y corteza, a imagen y semejanza, y que ya a partido, en ese dar a luz al revés que es el regreso al útero de la madre tierra. De ese antiguo antepasado común, Unicelular, que nos hermana a todo lo que vive por su herencia genética, también nos queda un pedacito del mar primigenio. Es este Mar, antiguo y antediluviano, que mora dentro de nosotros, y que, por alguna razón, ningún anatomista ha encontrado su ubicación dentro de la geografía de nuestro interior, se ha quedado con las memorias del lejano océano original, tal vez sea por eso, que cuando estamos tristes y melancólicos, este mar se asocie a nuestro recuerdos y genere un pequeño y muy personal diluvio. Ese, cuyo objetivo es barrer las tristezas de nuestra vida, castigandolas y aciendolas sufrir, hasta inundar esas pozas del pecado, por donde entran todas la perversiones, que son el Sodoma y Gomorra de nuestros ojos. Ojos estos, finitos, razón por la cual el diluvio de nuestra tristeza los desbordara y formara la riada de una lagrima redonda y brillante, diamante efímero este, que rodara por la geografía de nuestra cara hacia el sur, y que arrastrara todo a su paso, hasta llegar a la gran cima o depresión de nuestros labios y boca, caverna esta donde mora ese grueso gusano rosa que es la lengua. Animal sabio y oráculo, que descubre el estado de animo de las cosas, y que llamamos Sabor. Así pues, nuestra inundación desbordada por los ojos será paladeada y degustada por la lengua, donde esta, en su gran inteligencia, identificara como salada, de mar distante y antiguo, proveniente de nuestro océano interno, donde moró nuestro antepasado común, unicelular, que nos une a todo lo vivo y ya creado. Como a mi abuelo, de piel de corteza y cuerpo de madera, al cual llore en otros tiempos, en otra vida, con lagrimas desbordadas de mi mar interno y que viajaron, como todas, melancólicas, hacia el sur, siempre al sur.
viernes, 23 de marzo de 2012
(...)
Fotografía. Silvana Avila.Miss Tutsi Pop.
Comentario en "Blog".
23 de Marzo del 2012.
Naturaleza muerta.
La hoja reposa en una superficie, blanca, lisa, inmaculada, tan distinta a ella, la cual esta llena de texturas, de fibras y de bordes espinosos, como cardos. La hoja no es perfecta, esta manchada de hongos negros y de tierra, la hoja es bella, a pesar de estar muerta, de ser la sombra de lo que era y de la belleza que tuvo en vida. Si en ese momento su vitalidad le hacia bella, ahora, muerta y marchita su belleza estriba en sus formas y en la memoria de su existencia anterior. Tal vez por eso se llame naturaleza muerta a esas imágenes que reflejan cosas que estuvieron vivas recientemente o cuya vitalidad esta por desaparecer, como las frutas y las verduras cuyo destino y belleza estriban en ser consumidas, devoradas. Vivas y bellas en vida, como las aves de caza, con sus vistosas plumas o los hermosos peces de escamas iridiscentes. Son estas imágenes, las de la potencia de quien posee algo vivo, ahora muerto, cuyo destino es ser poseído primero y consumido y devorado después, pero bello en el ínterin, lo que nos llama a mirarlas fijamente, con fruición y placer estético y un tanto egoísta.
Que diferente es esta bella hoja muerta a mi persona. Nadie pensaría en quedarse o colgar de un muro una imagen mía cuando sea cadáver, ya sea viejo y arrugado, decrépito y marchito o sangrante y desfigurado por un accidente. Nadie pensara en fotografiarme o pintarme desnudo en un platón rodeado de faisanes muertos, jamones o rodeado de manzanas. Nadie, solo alguien enfermo, pensara en poseerme y después devorarme, nadie salivara pensando en el sabor de mi grasa o en la textura de mi carne. Tal vez se deba a que no soy bello, a que los seres humanos en general no lo somos y que por eso ocultamos nuestra fealdad en los trucos de belleza que intentan minimizarla tras el delgado velo de la apariencia.
Pero aquí esta la hoja, bella, interesante, cadavérica y marchita pero, sobretodo autentica, cualidad esa la mas importante de todas las que posee.
Cómo le admiro...
jueves, 22 de marzo de 2012
Llama - ama.
ilustración, Silvana Ávila ("Miss tutsi pop").http://www.silvana-avila.com
Miss Tutsi Pop.
Comentario en "Blog"
22 de Marzo del 2012.
Llama - ama.
(Para quien sea.)
Pobre persona.
Te llama, desde donde no te puede ver, te llama esperando poderte ver o encontrarte donde estés. ¿Donde estas? Que te llama y no ve. Quisiera estar junto a quien llama y no le responde. ¿Que acaso, si no le oye, no pude ver las señales de humo generadas por la llama que por adentro le consume? Aquella que le llena le cabeza de humo y le nubla la razón y el pensamiento. ¿No podrá distinguirle a la distancia por aquellas telegráficas señales? Se preguntara, si aquel al que llama no ha distinguido, aun en las noches mas cerradas, el fuego de su llama brillando en la obscuridad del frió vació de la indiferencia. Le llama y ya ama. Y nadie le responde. A pesar de tener sus oídos listos para escuchar la respuesta a su llamado y los ojos fijos al horizonte de las cosas intentado descubrir el brillo de la llama ajena. Vaga por el mundo llamando, anda, andote, solitaria, desesperada, cansada. Descubriendo, al caer de rodillas fatigada, que su llama interna le a consumido, como si de una varilla de incienso se tratara, así, fija en el olvido terminara decallendo, mientras su llama interna la devora y transmuta, en soledad alquímica, en las cenizas de la decepción. Ya no llama a nadie, su llama le a consumido. Y de esta solo queda una pequeña y brillante tea.
Ya no llama, ya ama.
sábado, 10 de marzo de 2012
Moebius....
Hoy es, como marca el indicador de las entradas del blog, 10 de marzo de este año del fin del mundo del 2012. Hace un rato, a las 7: 40 de la noche, mientras conducía al cine me entere, vía las noticias radiofónicas del IMER que el francés, Jean Giraud, también llamado Moebius, había muerto.
I.
"Jean Henri Gaston Giraud, Quien nació el 8 de Mayo de 1938 en Noget sur Marne, En las afueras de Paris, "murio esta mañana ( 10 De marzo 2012) tras una larga enfermedad" indico una amiga de la familia. "
La Jornada, Pagina 7a. Sección Cultura, Domingo 11 de Marzo.
Cito fuente, antes de que me acusen de Plagio como a Saltiel Alatriste.
II.
Domingo 11 de Marzo 2012.
Anécdota.
Voy a hablar de Moebius, o de Jean Giraud, como también se le conocía, como bien reza lo antes escrito, esta es una anécdota, no hablare acerca de alguna situación ocurrida intentando conseguir o leer alguno de su comics, no señor, tampoco narrare lo ya conocido, de que fue el autor de Arzac, Incal, Starwatcher, el fundador del prozine frances "Metal urlant" (Versión original de la revista Hevy metal.) o , como yo lo conocí originalmente, como el dibujante de las Historias escritas por Jean Michel Chalier, donde se narraban las desventuras y aventuras del terrateniente confederado Mike Steve Dolan, prófugo del sur por estar falsamente acusado de asesinato y reclutado por ejercito de la unión durante la guerra civil norteamericana, ejercito este, donde Dolan alcanzo el grado de teniente, de "Teniente Bluberry".
Tampoco me perderé, como uno de los diálogos mas interesantes de la película "Crimson tide" acerca de si el "Galactus" de Moebius era, o es, mejor que el de Jack Kirby, aunque eh de decir, en defensa de Moebius, que, despues de ver sus originales, me parece mejor su Galactus que el de Kirby, pero en esto, como en todo, en gustos se rompen géneros.
Pero, no me perderé. Ahora ahí va la anécdota...
Por ahí, de mil novecientos noventa y cinco, estaba metido, con gente cercana a mi, y algunos amigos y conocidos en el mundillo o sub mundo de hacer comic independiente o fanzine en Mexico. Eran los años después de la muerte de "Supermán", lo cual habia detonado un "boom" en lo que era el mercado del cómic nacional y comprar, vender o leer comics ya no se veía tan raro como antes, aunque, para honrar a la verdad yo me inicie en esto de las historietas con las ediciones Avestruz, Aguila y colibrí de editorial Novaro, con los Memines, "Zor y los imvensibles", "Capulinitas", la familia Burron y cosas similares.
Pues bien, en esas épocas acudían varios aspirantes a historietistas a una tertulias nocturnas en casa de Vic Hernandez. El creador, organizador y hombre orquesta alrededor del fanzine Caribu lú. No recuerdo la fecha exacta, pero alguien cercano a mi se acababa de ir a la Comicon de San Diego, entre cuyos atractivos estaba que precisamente uno de los invitados de siempre era Don Jean Giraud y otras personas famosas mas. Yo, falto de recursos, no me quedo mas remedio que darle a esa persona una modesta trading card que esperaba seria firmada por el famoso autor y esperar su regreso. Cual no seria mi sorpresa, cuando, una de las personas del Grupo de Victor me hablo a medio día de un jueves diciéndome que si no quería ir a un evento en el museo de las culturas en Coyoacan donde se inaguraria una muestra del trabajo de Moebius y cuyo único requisito es que yo llevara mi cámara reflex, pues según esto, gracias a su fanzine tendríamos identificaciones de prensa. Salí corriendo de la casa, con la susodicha cámara, a saber una reflex Canon AE 1 con un lente telefoto y el de 58 mm. buscando como loco, en las casa fotográficas cercanas a mi casa pelicula de 36 exposiciones ASA 400 o, por lo menos 200. Pues imaginaba yo que muy probablemente no habría mucha luz, y el evento en cuestión seria en la tarde y yo no quería perder para nada alguna secuencia, momento o instantáneas que permitiera inmortalizar el acto, también busque, frenético, algunos cómics que tenia y en que aparecían ciertos "pin ups" realizados por Moebius para ediciones norteamericanos de historietas japonesas o "Manga", para los puristas.
Aquello a lo que fuimos, que yo no tenia una idea muy clara de lo era, no era más que una muestra de originales del Sr. Jean Giraud que la enbajada de Francia había montado en el museo de las culturas populares en Coyoacan. Al llegar al lugar no vimos mucha gente y una banda del estado de Michoacan estaba terminando de tocar en el patio del museo, junto a ese inmenso árbol de la vida que remata el muro oriental del patio, mientras yo me preguntaba donde estaba el Sr. Moebius, o en su defecto quien era. No, no me miren raro. Si sabia, y muy bien, quien era Moebius, lo que no sabia es como era fisicamente. No, no soy raro, digo, uno le puede gustar la música de Stravinsky o de Stockhausen, Las peliculas de Kurosawa o Kosturica y no tener, ni de lejos la remota idea de como son (o eran) físicamente, si delgados o gordos , o de como era su timbre de voz o el color de sus cabellos. Así pues yo no tenia la idea de como era la montura física a la que correspondía la etiqueta "Moebius". Podría se cualquier persona, tal vez alguien con tentáculos, un ser de vapor o un chaman Cora o Pima del norte de México. Para mi sorpresa, cuando un equipo de audio anuncio que en la escalinata de acceso al museo iba a empezar el acto y se fueron diciendo, uno a uno el nombre de los presentes me di cuenta que la etiqueta "Moebius" no correspondía mucho a lo que veía, tal vez decir Jean Giraud sea mejor, si eso, a quien veía en ese momento era mas un "Jean Giraud", blanco, de edad madura, como de cincuenta años, delgado, con un pelo crespo o rizado de color blanco con una frente amplia, arrugara y con entradas. Vestía, como cualquier clase mediero occidental, con una chamarra Khaki, pantalones cómodos y una camisa a cuadros, todo de su medida, ni holgado ni justo, ningún rasgo raro, llamativo o extravagante que me pudieran llamar la atención hacia ese hombre que, cruzado de brazos y pacientemente escuchaba los discursos sucesivos de los oradores oficiales del acto. Caramba, ni sus lentes eran llamativos, eran unos normales de metal con marco dorado, uno esperaría que fueran rojos, gruesos, de pasta , a lo Groucho o extravagantes de alguna manera, pero nada. Nada, Nada de Nada. Me parecía muy disociada la noción "Jean Giraud", que tenia frente a mi, a unos metros, normal, de la idea "Moebius"
Dentro de los discursos de iuguración de la exposición, el cronista de Coyoacan no se canso en recordarnos que la pronunciación correcta del seudonimo de Jean Giraud era, segun el, "Meebvius", asi pues cada vez que citaba el nombre del señor frances, ponia un acento, exagerado, en pronunciar "Meebvius", quitando eso su discurso era interesante y fue, cuando por primera vez supe que Jean Giraud vivió durante algunas temporadas en el norte de Mexico.
Cuando le toco el turno de hablar al Sr. "Meebvius" descubrí que su vos era un poco mas ronca y aguda de lo que imaginaba, hablaba un buen español, pero con un acento, no muy marcado, pero lo suficiente para que cualquier persona en la calle lo identificara como francés, de habla lenta, y con muchas pausas dramaticas, hablo de los comic y de que México siempre le fascinaba, pues aqui lo mágico y fantástico eran cosa de todos los días. Caramba, si nos viera hoy día...Con nuestros ríos de sangre y cabezas rodantes. Pero en su voz no había nada especial, ninguna resonancia espectral, algún sesgo a voz de caverna o algún tono de divinidad.
Después de los discurso y de la visita de rigor, se organizo una firma de autógrafos en el jardín del museo, los organizadores vocearon por un altavoz que el "Maestro" solo firmaría UN ejemplar de lo que fuera que llevaramos y que no le quitaramos mucho de su, por supuesto, valioso tiempo, pues tenia una agenda apretada y compromisos que cumplir. Así pues, los ahí presentes hicimos una fila y mas de uno corrió a alguno de los puestos que mas de una tienda había montado para ver si sus saldos de Bluberrys, Arzachs o Starwatchers por fin salían de sus inventarios. Cuando llego mi turno puse sobre la mesa uno de los comics que llevaba con la esperanza de que los firmara. Era un Pin Up de "Tetzuo Shima" que aparecía en el numero final de la edición norteamericana de "Akira" de Katzuhiro Otomo que, si mal no recuerdo editaba la desaparecida Firma Epic. El Sr. Giraud sonrio un momento y me dijo: Otomo, te gusta Otomo. Si, conteste y aunque el monigote de seguridad que estaba a lodo del Sr. Giraud y que vigilaba que todo saliera como lo habían voceado antes de empezar la firma de autógrafos me estaba fusilando con la mirada me anime a sacar otra historieta y pedirme que me la firmara. Esta vez era otro Pin up, pero de la edición norteamericana de "Nausicaa del valle del viento" de Hayao Miyazaki editada por Viz. El Sr. Giraud se las quedo viendo como si fueran trabajo de alguien más, o al menos así me parecio. Te gusta Otomo y Miyazaki. ¿Verdad? Me comento. Si le conteste, aunque en este país son casi desconocidos (En aquel momento). Intercambiamos un par de frasces que hubieran sido mas si no es que el hombre de seguridad me dio un empujón y me conmino, no muy cortésmente a "dejar de molestar e interrumpir al maestro" y a moverme para que el Sr. Jean Giraud siguiera con el ritual fordiano de firmar Arzacs como si fuera linea de producción. Al menos, al retirarme le pude estrechar la mano, que, como el resto de el, no era nada particularmente fuera de este mundo.
Y pues bien así es, eso es todo, y esa es mi anécdota, No alcance la iluminación, ni vi visiones, ni tuve una epifanía ni nada similar. Solo conoci a Moebius, intercambie con el unas cuantas palabras y recibí, como regalo, su firma en unos cómics que de por si ya atesoraba. Algunos años después conocí en persona, gracias a esas identificaciones de prensa que conseguíamos por ser Fanzineros a Will Eisner, Fontanarrosa y a Stan Lee. A los cuales también les pude robar una firma y que tal vez sean de las pocas cosas que prueban y probaran mi paso por esta tierra.
Me pregunto donde esta Moebius en este momento. ¿En sueños?¿En mundos fantasticos? Puede que sea así y que el este vagando por los mundos que creo, y que aquel que murió, después de una penosa y larga enfermedad fuera tan solo aquel francés de manos delgadas con el que intercambien un par de palabras y que se llamo en vida Jean Giraud.
I.
"Jean Henri Gaston Giraud, Quien nació el 8 de Mayo de 1938 en Noget sur Marne, En las afueras de Paris, "murio esta mañana ( 10 De marzo 2012) tras una larga enfermedad" indico una amiga de la familia. "
La Jornada, Pagina 7a. Sección Cultura, Domingo 11 de Marzo.
Cito fuente, antes de que me acusen de Plagio como a Saltiel Alatriste.
II.
Domingo 11 de Marzo 2012.
Anécdota.
Voy a hablar de Moebius, o de Jean Giraud, como también se le conocía, como bien reza lo antes escrito, esta es una anécdota, no hablare acerca de alguna situación ocurrida intentando conseguir o leer alguno de su comics, no señor, tampoco narrare lo ya conocido, de que fue el autor de Arzac, Incal, Starwatcher, el fundador del prozine frances "Metal urlant" (Versión original de la revista Hevy metal.) o , como yo lo conocí originalmente, como el dibujante de las Historias escritas por Jean Michel Chalier, donde se narraban las desventuras y aventuras del terrateniente confederado Mike Steve Dolan, prófugo del sur por estar falsamente acusado de asesinato y reclutado por ejercito de la unión durante la guerra civil norteamericana, ejercito este, donde Dolan alcanzo el grado de teniente, de "Teniente Bluberry".
Tampoco me perderé, como uno de los diálogos mas interesantes de la película "Crimson tide" acerca de si el "Galactus" de Moebius era, o es, mejor que el de Jack Kirby, aunque eh de decir, en defensa de Moebius, que, despues de ver sus originales, me parece mejor su Galactus que el de Kirby, pero en esto, como en todo, en gustos se rompen géneros.
Pero, no me perderé. Ahora ahí va la anécdota...
Por ahí, de mil novecientos noventa y cinco, estaba metido, con gente cercana a mi, y algunos amigos y conocidos en el mundillo o sub mundo de hacer comic independiente o fanzine en Mexico. Eran los años después de la muerte de "Supermán", lo cual habia detonado un "boom" en lo que era el mercado del cómic nacional y comprar, vender o leer comics ya no se veía tan raro como antes, aunque, para honrar a la verdad yo me inicie en esto de las historietas con las ediciones Avestruz, Aguila y colibrí de editorial Novaro, con los Memines, "Zor y los imvensibles", "Capulinitas", la familia Burron y cosas similares.
Pues bien, en esas épocas acudían varios aspirantes a historietistas a una tertulias nocturnas en casa de Vic Hernandez. El creador, organizador y hombre orquesta alrededor del fanzine Caribu lú. No recuerdo la fecha exacta, pero alguien cercano a mi se acababa de ir a la Comicon de San Diego, entre cuyos atractivos estaba que precisamente uno de los invitados de siempre era Don Jean Giraud y otras personas famosas mas. Yo, falto de recursos, no me quedo mas remedio que darle a esa persona una modesta trading card que esperaba seria firmada por el famoso autor y esperar su regreso. Cual no seria mi sorpresa, cuando, una de las personas del Grupo de Victor me hablo a medio día de un jueves diciéndome que si no quería ir a un evento en el museo de las culturas en Coyoacan donde se inaguraria una muestra del trabajo de Moebius y cuyo único requisito es que yo llevara mi cámara reflex, pues según esto, gracias a su fanzine tendríamos identificaciones de prensa. Salí corriendo de la casa, con la susodicha cámara, a saber una reflex Canon AE 1 con un lente telefoto y el de 58 mm. buscando como loco, en las casa fotográficas cercanas a mi casa pelicula de 36 exposiciones ASA 400 o, por lo menos 200. Pues imaginaba yo que muy probablemente no habría mucha luz, y el evento en cuestión seria en la tarde y yo no quería perder para nada alguna secuencia, momento o instantáneas que permitiera inmortalizar el acto, también busque, frenético, algunos cómics que tenia y en que aparecían ciertos "pin ups" realizados por Moebius para ediciones norteamericanos de historietas japonesas o "Manga", para los puristas.
Aquello a lo que fuimos, que yo no tenia una idea muy clara de lo era, no era más que una muestra de originales del Sr. Jean Giraud que la enbajada de Francia había montado en el museo de las culturas populares en Coyoacan. Al llegar al lugar no vimos mucha gente y una banda del estado de Michoacan estaba terminando de tocar en el patio del museo, junto a ese inmenso árbol de la vida que remata el muro oriental del patio, mientras yo me preguntaba donde estaba el Sr. Moebius, o en su defecto quien era. No, no me miren raro. Si sabia, y muy bien, quien era Moebius, lo que no sabia es como era fisicamente. No, no soy raro, digo, uno le puede gustar la música de Stravinsky o de Stockhausen, Las peliculas de Kurosawa o Kosturica y no tener, ni de lejos la remota idea de como son (o eran) físicamente, si delgados o gordos , o de como era su timbre de voz o el color de sus cabellos. Así pues yo no tenia la idea de como era la montura física a la que correspondía la etiqueta "Moebius". Podría se cualquier persona, tal vez alguien con tentáculos, un ser de vapor o un chaman Cora o Pima del norte de México. Para mi sorpresa, cuando un equipo de audio anuncio que en la escalinata de acceso al museo iba a empezar el acto y se fueron diciendo, uno a uno el nombre de los presentes me di cuenta que la etiqueta "Moebius" no correspondía mucho a lo que veía, tal vez decir Jean Giraud sea mejor, si eso, a quien veía en ese momento era mas un "Jean Giraud", blanco, de edad madura, como de cincuenta años, delgado, con un pelo crespo o rizado de color blanco con una frente amplia, arrugara y con entradas. Vestía, como cualquier clase mediero occidental, con una chamarra Khaki, pantalones cómodos y una camisa a cuadros, todo de su medida, ni holgado ni justo, ningún rasgo raro, llamativo o extravagante que me pudieran llamar la atención hacia ese hombre que, cruzado de brazos y pacientemente escuchaba los discursos sucesivos de los oradores oficiales del acto. Caramba, ni sus lentes eran llamativos, eran unos normales de metal con marco dorado, uno esperaría que fueran rojos, gruesos, de pasta , a lo Groucho o extravagantes de alguna manera, pero nada. Nada, Nada de Nada. Me parecía muy disociada la noción "Jean Giraud", que tenia frente a mi, a unos metros, normal, de la idea "Moebius"
Dentro de los discursos de iuguración de la exposición, el cronista de Coyoacan no se canso en recordarnos que la pronunciación correcta del seudonimo de Jean Giraud era, segun el, "Meebvius", asi pues cada vez que citaba el nombre del señor frances, ponia un acento, exagerado, en pronunciar "Meebvius", quitando eso su discurso era interesante y fue, cuando por primera vez supe que Jean Giraud vivió durante algunas temporadas en el norte de Mexico.
Cuando le toco el turno de hablar al Sr. "Meebvius" descubrí que su vos era un poco mas ronca y aguda de lo que imaginaba, hablaba un buen español, pero con un acento, no muy marcado, pero lo suficiente para que cualquier persona en la calle lo identificara como francés, de habla lenta, y con muchas pausas dramaticas, hablo de los comic y de que México siempre le fascinaba, pues aqui lo mágico y fantástico eran cosa de todos los días. Caramba, si nos viera hoy día...Con nuestros ríos de sangre y cabezas rodantes. Pero en su voz no había nada especial, ninguna resonancia espectral, algún sesgo a voz de caverna o algún tono de divinidad.
Después de los discurso y de la visita de rigor, se organizo una firma de autógrafos en el jardín del museo, los organizadores vocearon por un altavoz que el "Maestro" solo firmaría UN ejemplar de lo que fuera que llevaramos y que no le quitaramos mucho de su, por supuesto, valioso tiempo, pues tenia una agenda apretada y compromisos que cumplir. Así pues, los ahí presentes hicimos una fila y mas de uno corrió a alguno de los puestos que mas de una tienda había montado para ver si sus saldos de Bluberrys, Arzachs o Starwatchers por fin salían de sus inventarios. Cuando llego mi turno puse sobre la mesa uno de los comics que llevaba con la esperanza de que los firmara. Era un Pin Up de "Tetzuo Shima" que aparecía en el numero final de la edición norteamericana de "Akira" de Katzuhiro Otomo que, si mal no recuerdo editaba la desaparecida Firma Epic. El Sr. Giraud sonrio un momento y me dijo: Otomo, te gusta Otomo. Si, conteste y aunque el monigote de seguridad que estaba a lodo del Sr. Giraud y que vigilaba que todo saliera como lo habían voceado antes de empezar la firma de autógrafos me estaba fusilando con la mirada me anime a sacar otra historieta y pedirme que me la firmara. Esta vez era otro Pin up, pero de la edición norteamericana de "Nausicaa del valle del viento" de Hayao Miyazaki editada por Viz. El Sr. Giraud se las quedo viendo como si fueran trabajo de alguien más, o al menos así me parecio. Te gusta Otomo y Miyazaki. ¿Verdad? Me comento. Si le conteste, aunque en este país son casi desconocidos (En aquel momento). Intercambiamos un par de frasces que hubieran sido mas si no es que el hombre de seguridad me dio un empujón y me conmino, no muy cortésmente a "dejar de molestar e interrumpir al maestro" y a moverme para que el Sr. Jean Giraud siguiera con el ritual fordiano de firmar Arzacs como si fuera linea de producción. Al menos, al retirarme le pude estrechar la mano, que, como el resto de el, no era nada particularmente fuera de este mundo.
Y pues bien así es, eso es todo, y esa es mi anécdota, No alcance la iluminación, ni vi visiones, ni tuve una epifanía ni nada similar. Solo conoci a Moebius, intercambie con el unas cuantas palabras y recibí, como regalo, su firma en unos cómics que de por si ya atesoraba. Algunos años después conocí en persona, gracias a esas identificaciones de prensa que conseguíamos por ser Fanzineros a Will Eisner, Fontanarrosa y a Stan Lee. A los cuales también les pude robar una firma y que tal vez sean de las pocas cosas que prueban y probaran mi paso por esta tierra.
Me pregunto donde esta Moebius en este momento. ¿En sueños?¿En mundos fantasticos? Puede que sea así y que el este vagando por los mundos que creo, y que aquel que murió, después de una penosa y larga enfermedad fuera tan solo aquel francés de manos delgadas con el que intercambien un par de palabras y que se llamo en vida Jean Giraud.
viernes, 24 de febrero de 2012
Monstruo.
Miss Tutsi Pop.
24 de Febrero 2012. Día de la bandera.
Comentario en "blog".
Y eh aquí un monstruo, el mas terrible de todos. Mas que aquel terrible Indric ruso, tan inmenso, que sus pies dejaron planas las grandes llanuras de Siberia y su voz se escuchaba como el trueno. Terrible, mas aún que el temible, pero nunca visto, Kraken, del cual nada se sabe, pues todos aquellos que lo vieron murieron víctimas de terribles naufragios. Monstruo terrible, aún más, que aquel gigante de ojos amarillos que el joven Victor Frankentein animara en su solitaria habitación de la universidad de Ingolstad después de haber estudiado y disecado cadáveres. Si, este monstruo es terrible, cuál mas, es el devorador de almas, de los otros, de la fuerza y vida de los demás, es el cruel, el sádico, el esclavista, el que todo lo desea y todo lo pervierte, es el ser babeante por placeres, de los mil apetitos, de comida, toda ella, de riqueza, de honores, de sexo, de recursos, es el que todo lo desea y todo lo destruye, el que quiere todo y todo lo arruina. Todo esto, movido por único interés egoísta de llenar el gran vacío que mora dentro de si y que no tiene llenadera, podría ingerir este planeta, como agujero negro, de esos, que se dice, rondan el universo. Y aun así, después de haber tragado y consumido el planeta entero y todo lo que mora en el, seguiría insatisfecho. Bicho curioso es este terrible monstruo insaciable de tamaño diminuto al que de ahora en adelante llamaremos por su nombre. Le diremos, simplemente: Hombre.
24 de Febrero 2012. Día de la bandera.
Comentario en "blog".
Y eh aquí un monstruo, el mas terrible de todos. Mas que aquel terrible Indric ruso, tan inmenso, que sus pies dejaron planas las grandes llanuras de Siberia y su voz se escuchaba como el trueno. Terrible, mas aún que el temible, pero nunca visto, Kraken, del cual nada se sabe, pues todos aquellos que lo vieron murieron víctimas de terribles naufragios. Monstruo terrible, aún más, que aquel gigante de ojos amarillos que el joven Victor Frankentein animara en su solitaria habitación de la universidad de Ingolstad después de haber estudiado y disecado cadáveres. Si, este monstruo es terrible, cuál mas, es el devorador de almas, de los otros, de la fuerza y vida de los demás, es el cruel, el sádico, el esclavista, el que todo lo desea y todo lo pervierte, es el ser babeante por placeres, de los mil apetitos, de comida, toda ella, de riqueza, de honores, de sexo, de recursos, es el que todo lo desea y todo lo destruye, el que quiere todo y todo lo arruina. Todo esto, movido por único interés egoísta de llenar el gran vacío que mora dentro de si y que no tiene llenadera, podría ingerir este planeta, como agujero negro, de esos, que se dice, rondan el universo. Y aun así, después de haber tragado y consumido el planeta entero y todo lo que mora en el, seguiría insatisfecho. Bicho curioso es este terrible monstruo insaciable de tamaño diminuto al que de ahora en adelante llamaremos por su nombre. Le diremos, simplemente: Hombre.
viernes, 10 de febrero de 2012
Vudú...
Anécdotas.
9 de Febrero 2011.
Textos. Correo electrónico.
Vudú...
Cosas reales, anécdotas...
I.
No creo en lo sobrenatural, no le creo. Eh vagado por panteones y trabajado, muchas veces solo, de un día para otro, en lúgubres pisos de solitarios edificios que, no faltaba más, tenían fama de embrujados, sin mas compañía que una computadora, un radio y de equipos mecánicos y electrónicos relacionados a mi profesión; Como reveladoras e impresoras de sublimación, maquinas estas, que despedían ruidos como de respiración mortuoria o de rictus de dolor cadavérico, pero sustos, apariciones espectrales o espantos, de eso nada. ¿Nada? Nada. Tal vez, por no desistir de la idea común de que los espantos aparecidos y cosas similares existan, debo decir, en contra mía por cierto, que tal vez soy alguien tan poco impresionante o memorable como para que algún fenómeno sobrenatural se tomara la mínima molestia en espantarme, tal vez, el irritado fuera aquel espanto que, molesto por mi impertinente, molesta y sosa compañía prefiriera descansar y dejar de trabajar temprano y esperar que la ocasión fuera mas propicia, o al menos con un publico mejor y mas numeroso.
II.
Desde hace años duermo como topo, con la cabeza tapada por el esbozo de la cobija, hecho ovillo y solo con un pequeño túnel entre las sabanas, a la altura de la nariz, que me permita respirar aire frió y fresco, muy distinto al caliente y sofocante que existe en el interior de este capullo de algodón y lana que es el ovillo de tela que envuelve mi cuerpo. No temo a la obscuridad, como cuando niño, ni le tengo miedo al rayo o al viento chocando contra mi ventana, por lo general mi sueño es profundo y de un jalón. Pero a veces, me pasa un raro fenómeno. A veces, mientras duermo, parece que estoy consciente que duermo y escucho: Escucho. Escucho los pasos de alguien que camina alrededor de la cama, lentamente y con cadencia, bordea el perímetro de esta y a veces, siento como se sienta, en el borde de la misma, cerca de mis pies. Algunas veces esto, lo que sea que sea, me ha abofeteado y susurrado mi nombre cerca de mi oído. En estas ocasiones me incorporo de un salto para descubrir con mis ojos miopes una realidad de obscuridad desenfocada donde todo esta en su lugar, curiosamente, estas experiencias no me espantan ni me inquietan, me sorprenden, a pesar de cada vez que eso me ha pasado aparecen, rodeando mi cama una serie de moscas muertas, que siempre son mas de tres y nunca menos de cinco, que, curiosamente no estaban ahí, ni en el cuarto la noche anterior. Y lo cual me hace cuestionarme si este espectro o lo que sea que me visita en sueños nocturnos no se podrá rentar como una especie de control del plagas, pues, por lo visto, para matar moscas e insectos voladores es mas eficiente que cualquier poderoso insecticida, de esos que anuncian en la caja idiota y ultraplana que es la tele. Pobres de esas moscas muertas repentinamente y aparecidas no en el muro ni en la cortina sino fulminadas letalmente en el suelo. No se que sea, ni que signifique. Pero lo que si se, es que el último día del año pasado (30 dic 2011) tuve un episodio similar pero con un giro diferente. Nuevamente escuche los pasos alrededor de la cama y sentí que algo se sentaba a la altura de mi abdomen, en el borde mismo de la cama, ahí, senti como una mano me tomaba de la piyama y la jalaba con fuerza. Al instante desperté sorprendido, pero no asustado y al estar acostumbrado a estos fenómenos me volví a dormir, o como en mi estado semiconciente dilucide, volví a dormir en mi sueño. Y es que por alguna razón que no identifico era consciente en ese momento de que dormía y de que lo que paso no era mas que un sueño, es decir que dormía y soñaba que soñaba. Así pues soñando que soñaba que soñaba nuevamente, después de un rato sentí como lo que sea me jalo del faldón de la piyama y me abanicaba el rostro con su fría y fresca mano nuevamente desperté y prendí la luz ahora exasperado y molesto. Pues que se cree este ente o cosa para venir a perturbar mi sueño, yo cansado y develado y para colmo, con la obligación de madrugar a la mañana siguiente. ¿Que se cree tan importante como para venir a robar mis valiosas y escasas horas de sueño? Totalmente exasperado y en voz alta apóstrofe lo siguiente: "Eh tú, como te llames o quien quiera que seas. ¿Que demonios quieres de mi? Dímelo ahora mismo o si no dejadme descansar". Espere un rato, semi incorporado en la cama y con mi vista miope fija en un muro desenfocado, espere, espere y nada, nada sucedió ni pasos, ni voces, ni mi nombre susurrado en el vacío, nada. Y como nada paso, regrese a esta cueva de lana que es la cobija a intentar recuperar los instantes de sueño que este ente me había querido quitar. Sueño este, profundo y para nada filosófico, libre ya de la sensación teserac de ser auto consciente, de estar dormido y soñando y dentro de este sueño soñar que soñaba que algo me visitaba.
Han pasado unos días y mi tranquilidad nocturna no ha sido ya más interrumpida. Ahora hay algo que me empieza a angustiar, y es el hecho de que tal vez, el ente que habitaba mi mundo nocturno se haya ido, exorcizado por la rudeza de mis palabras y con lo rudo de mis acciones. Abandonara el espacio físico de mi cuarto y el semi-lucido de mi conciencia de estar dormido soñado que sueño. Que se haya ido con sus manos frescas, sus pasos inaudibles, el susurro de mi nombre y su colección de moscas muertas a otro cuarto mas interesante habitado por alguien que valga mas la pena espantar.
Esa idea me preocupa, me angustia, y para no variar... Me aterra.
III.
La gente en casa esta angustiada, cada mañana, en el ángulo de la esquina del muro de mi casa aparece un limón. Uno grande y fresco, de buen tamaño y sin magulladura o marcas de mosquitos y que, por mucho que imagine, no llego ahí por movimiento propio calledondose de un árbol cercano y rodando hasta acomodarse, cada día, en la misma esquina. Siempre aparece solo, aunque algunas veces aparece acompañado por marcas de gis hechas sobre el áspero cemento de la banqueta. "Es un embrujo" Me dicen. Y no logro llegar en mi cabeza el por que le debo de tener miedo a un cítrico amarillento de mas o menos buen tamaño, cascara gruesa y mucha vitamina "C". ¿Por que abría de tenerle miedo, de voltear mi vista hacia otro lado evitando mirarle y evitar su espacio como si de una granada de mano o elemento altamente radiactivo se tratase? Si es un embrujo tal vez se sientan ofendidos cuando de un pisotón reviento y destripo a este pequeño cítrico, para después de un patadón mandarlo a rodar calle abajo, mientras digo en voz alta: "Ahí tienen dioses antiguos que tengan buen viaje, con todo y su maleficio" Sin embargo, tal vez ayer (25 de dic) el maleficio tomo nueva forma, pues al salir de mi casa me encontré, ahí mismo, exactamente a la mitad de la cochera, una retorcida rama de árbol, de mas o menos buen tamaño, quemada en todos lados excepto en la punta de una rama y convertida en una estatua de ceniza de color blanco grisáceo. Estatua esta que al tocarla con el pie se volvió inmediatamente polvo, lo cual mas que inquietarme me enfureció. Regrese a la casa y armado con una escoba empece a barrer, con movimientos vigorosos lo que quedo de la rama y la ceniza, precisamente pisoteada con el desprecio de mis zapatos, hacia la banqueta. Una vez terminada la labor de barrerla hacia la banqueta empece a abanicar y dispersar al aire con la escoba el montoncito de ceniza blanquecina mientras en voz alta y molesta le decía: "Ahí tienen dioses antiguos de los cuales desconozco el nombre, sépalo bien, a mi nada pueden hacerme, pues yo solo le temo a los dioses de los cuales conozco su nombre, así que cuando me lo quieran decir regresen y con todo gusto me moriré de miedo" y así continúe, barriendo con movimientos frenéticos y exultantes.
Algunos días han pasado, y no han aparecido mas limones. Tal vez quien me embruja se harto de mi actitud poco comprometida, tal vez estoy embrujado y maldito ya, pero en mi estupidez abyecta no me eh dado cuenta, tal vez el limonero se quedo sin limones y las plantas que se queman hasta dejar una escultura de ceniza blanca están escasas, Lo que si sé, es que así como estas cosas aparecieron en mi casa de improviso, así han desaparecido. Aunque algo me inquieta, que tal vez, un día próximo aparezca un limón solitario en la esquina de mi casa, con una etiqueta puesta y en ella el nombre de un dios desconocido y antiguo, dios este, que por respeto a la deferencia, deberé temer por el simple hecho de conocer su nombre...
9 de Febrero 2011.
Textos. Correo electrónico.
Vudú...
Cosas reales, anécdotas...
I.
No creo en lo sobrenatural, no le creo. Eh vagado por panteones y trabajado, muchas veces solo, de un día para otro, en lúgubres pisos de solitarios edificios que, no faltaba más, tenían fama de embrujados, sin mas compañía que una computadora, un radio y de equipos mecánicos y electrónicos relacionados a mi profesión; Como reveladoras e impresoras de sublimación, maquinas estas, que despedían ruidos como de respiración mortuoria o de rictus de dolor cadavérico, pero sustos, apariciones espectrales o espantos, de eso nada. ¿Nada? Nada. Tal vez, por no desistir de la idea común de que los espantos aparecidos y cosas similares existan, debo decir, en contra mía por cierto, que tal vez soy alguien tan poco impresionante o memorable como para que algún fenómeno sobrenatural se tomara la mínima molestia en espantarme, tal vez, el irritado fuera aquel espanto que, molesto por mi impertinente, molesta y sosa compañía prefiriera descansar y dejar de trabajar temprano y esperar que la ocasión fuera mas propicia, o al menos con un publico mejor y mas numeroso.
II.
Desde hace años duermo como topo, con la cabeza tapada por el esbozo de la cobija, hecho ovillo y solo con un pequeño túnel entre las sabanas, a la altura de la nariz, que me permita respirar aire frió y fresco, muy distinto al caliente y sofocante que existe en el interior de este capullo de algodón y lana que es el ovillo de tela que envuelve mi cuerpo. No temo a la obscuridad, como cuando niño, ni le tengo miedo al rayo o al viento chocando contra mi ventana, por lo general mi sueño es profundo y de un jalón. Pero a veces, me pasa un raro fenómeno. A veces, mientras duermo, parece que estoy consciente que duermo y escucho: Escucho. Escucho los pasos de alguien que camina alrededor de la cama, lentamente y con cadencia, bordea el perímetro de esta y a veces, siento como se sienta, en el borde de la misma, cerca de mis pies. Algunas veces esto, lo que sea que sea, me ha abofeteado y susurrado mi nombre cerca de mi oído. En estas ocasiones me incorporo de un salto para descubrir con mis ojos miopes una realidad de obscuridad desenfocada donde todo esta en su lugar, curiosamente, estas experiencias no me espantan ni me inquietan, me sorprenden, a pesar de cada vez que eso me ha pasado aparecen, rodeando mi cama una serie de moscas muertas, que siempre son mas de tres y nunca menos de cinco, que, curiosamente no estaban ahí, ni en el cuarto la noche anterior. Y lo cual me hace cuestionarme si este espectro o lo que sea que me visita en sueños nocturnos no se podrá rentar como una especie de control del plagas, pues, por lo visto, para matar moscas e insectos voladores es mas eficiente que cualquier poderoso insecticida, de esos que anuncian en la caja idiota y ultraplana que es la tele. Pobres de esas moscas muertas repentinamente y aparecidas no en el muro ni en la cortina sino fulminadas letalmente en el suelo. No se que sea, ni que signifique. Pero lo que si se, es que el último día del año pasado (30 dic 2011) tuve un episodio similar pero con un giro diferente. Nuevamente escuche los pasos alrededor de la cama y sentí que algo se sentaba a la altura de mi abdomen, en el borde mismo de la cama, ahí, senti como una mano me tomaba de la piyama y la jalaba con fuerza. Al instante desperté sorprendido, pero no asustado y al estar acostumbrado a estos fenómenos me volví a dormir, o como en mi estado semiconciente dilucide, volví a dormir en mi sueño. Y es que por alguna razón que no identifico era consciente en ese momento de que dormía y de que lo que paso no era mas que un sueño, es decir que dormía y soñaba que soñaba. Así pues soñando que soñaba que soñaba nuevamente, después de un rato sentí como lo que sea me jalo del faldón de la piyama y me abanicaba el rostro con su fría y fresca mano nuevamente desperté y prendí la luz ahora exasperado y molesto. Pues que se cree este ente o cosa para venir a perturbar mi sueño, yo cansado y develado y para colmo, con la obligación de madrugar a la mañana siguiente. ¿Que se cree tan importante como para venir a robar mis valiosas y escasas horas de sueño? Totalmente exasperado y en voz alta apóstrofe lo siguiente: "Eh tú, como te llames o quien quiera que seas. ¿Que demonios quieres de mi? Dímelo ahora mismo o si no dejadme descansar". Espere un rato, semi incorporado en la cama y con mi vista miope fija en un muro desenfocado, espere, espere y nada, nada sucedió ni pasos, ni voces, ni mi nombre susurrado en el vacío, nada. Y como nada paso, regrese a esta cueva de lana que es la cobija a intentar recuperar los instantes de sueño que este ente me había querido quitar. Sueño este, profundo y para nada filosófico, libre ya de la sensación teserac de ser auto consciente, de estar dormido y soñando y dentro de este sueño soñar que soñaba que algo me visitaba.
Han pasado unos días y mi tranquilidad nocturna no ha sido ya más interrumpida. Ahora hay algo que me empieza a angustiar, y es el hecho de que tal vez, el ente que habitaba mi mundo nocturno se haya ido, exorcizado por la rudeza de mis palabras y con lo rudo de mis acciones. Abandonara el espacio físico de mi cuarto y el semi-lucido de mi conciencia de estar dormido soñado que sueño. Que se haya ido con sus manos frescas, sus pasos inaudibles, el susurro de mi nombre y su colección de moscas muertas a otro cuarto mas interesante habitado por alguien que valga mas la pena espantar.
Esa idea me preocupa, me angustia, y para no variar... Me aterra.
III.
La gente en casa esta angustiada, cada mañana, en el ángulo de la esquina del muro de mi casa aparece un limón. Uno grande y fresco, de buen tamaño y sin magulladura o marcas de mosquitos y que, por mucho que imagine, no llego ahí por movimiento propio calledondose de un árbol cercano y rodando hasta acomodarse, cada día, en la misma esquina. Siempre aparece solo, aunque algunas veces aparece acompañado por marcas de gis hechas sobre el áspero cemento de la banqueta. "Es un embrujo" Me dicen. Y no logro llegar en mi cabeza el por que le debo de tener miedo a un cítrico amarillento de mas o menos buen tamaño, cascara gruesa y mucha vitamina "C". ¿Por que abría de tenerle miedo, de voltear mi vista hacia otro lado evitando mirarle y evitar su espacio como si de una granada de mano o elemento altamente radiactivo se tratase? Si es un embrujo tal vez se sientan ofendidos cuando de un pisotón reviento y destripo a este pequeño cítrico, para después de un patadón mandarlo a rodar calle abajo, mientras digo en voz alta: "Ahí tienen dioses antiguos que tengan buen viaje, con todo y su maleficio" Sin embargo, tal vez ayer (25 de dic) el maleficio tomo nueva forma, pues al salir de mi casa me encontré, ahí mismo, exactamente a la mitad de la cochera, una retorcida rama de árbol, de mas o menos buen tamaño, quemada en todos lados excepto en la punta de una rama y convertida en una estatua de ceniza de color blanco grisáceo. Estatua esta que al tocarla con el pie se volvió inmediatamente polvo, lo cual mas que inquietarme me enfureció. Regrese a la casa y armado con una escoba empece a barrer, con movimientos vigorosos lo que quedo de la rama y la ceniza, precisamente pisoteada con el desprecio de mis zapatos, hacia la banqueta. Una vez terminada la labor de barrerla hacia la banqueta empece a abanicar y dispersar al aire con la escoba el montoncito de ceniza blanquecina mientras en voz alta y molesta le decía: "Ahí tienen dioses antiguos de los cuales desconozco el nombre, sépalo bien, a mi nada pueden hacerme, pues yo solo le temo a los dioses de los cuales conozco su nombre, así que cuando me lo quieran decir regresen y con todo gusto me moriré de miedo" y así continúe, barriendo con movimientos frenéticos y exultantes.
Algunos días han pasado, y no han aparecido mas limones. Tal vez quien me embruja se harto de mi actitud poco comprometida, tal vez estoy embrujado y maldito ya, pero en mi estupidez abyecta no me eh dado cuenta, tal vez el limonero se quedo sin limones y las plantas que se queman hasta dejar una escultura de ceniza blanca están escasas, Lo que si sé, es que así como estas cosas aparecieron en mi casa de improviso, así han desaparecido. Aunque algo me inquieta, que tal vez, un día próximo aparezca un limón solitario en la esquina de mi casa, con una etiqueta puesta y en ella el nombre de un dios desconocido y antiguo, dios este, que por respeto a la deferencia, deberé temer por el simple hecho de conocer su nombre...
sábado, 31 de diciembre de 2011
dos mil doce...
Año nuevo 2012
Nuevamente, como cada trescientos sesenta y cinco días, con sus minutos, segundos mas, segundos menos, otro año a pasado. Pronto, este inmenso esferoide de roca solida y núcleo ferroso, ligeramente achatado en sus polos y con una ligera inclinación de veintitrés grados respecto a su eje de traslación, terminara su órbita lejana o afelio, dirían los astrofísicos, para dejarse caer hacia ese astro rey llamado sol, al cual encontrara en el punto mas cercano de su trayectoria de aquí a seis meses en el futuro, futuro este, ignoto y atemorizante, por ser, no menos desconocido.
Año atemorizante será pues este que empieza y que llevara el nombre y etiqueta de dos mil doce, el cual tiene, dentro de sus certezas algunas certidumbres bastante amenazantes, seguirá la crisis económica a nivel mundial, habrá cada vez mas indignados en los países del primer mundo, el petroleo y otro energéticos, como el gas y la gasolina, serán mas caros, la tecnología nos separara cada día mas de las demás personas, etc. Será, ademas, en nuestro país un año electoral difícil y polarizado así como previsible mente violento, como lo es hoy día, los ricos serán mas ricos, los pobres mas pobres y el mundo que nos rodea y donde vivimos, será depredado y contaminado a taza creciente. Y como si estas previsibles desgracias no bastaran, tendremos que afrontar el Apocalipsis, que dicen, previeron los mayas en diciembre próximo cuando por primera vez en siglos el año solar, lunar y los ciclos de Venus coincidan... Si el mundo sería, como parece, lugar de tristezas y desencuentros tal vez nuestra desaparición de la faz de esta tierra sea un evento afortunado, pero tal vez, el calendario maya solo indique el principio de otro ciclo, largo como el anterior, en el cual podremos intenta hacer de nuevo nuestras vidas y las los otros de una manera distinta, tal vez no mejor ni peor, pero si distinta, eso seria tal vez un gran avance.
A pesar de lo pesimista de mi discurso me permito escribiste este mensaje. Para desearte lo mejor en los próximos trescientos sesenta y cinco días por venir. Te deseo que los logros sean mas que los fracasos, que los triunfos mas que las caídas, las alegrías mas que las tristezas y que tengas fortaleza para enfrentar las desgracias inevitables que se presentan en esto que llamamos vida y que triunfara, si el destino lo quiere, sobre la muerte que nos rodea por un año mas.
Suerte y compartamos la próxima década y esa aventura que pronto empezara y que llamaremos dos mil doce.
Bienaventuranzas y nos vemos en esa tierra ignota llamada futuro que pronto llamaremos presente.
FELICIDADES.
Nuevamente, como cada trescientos sesenta y cinco días, con sus minutos, segundos mas, segundos menos, otro año a pasado. Pronto, este inmenso esferoide de roca solida y núcleo ferroso, ligeramente achatado en sus polos y con una ligera inclinación de veintitrés grados respecto a su eje de traslación, terminara su órbita lejana o afelio, dirían los astrofísicos, para dejarse caer hacia ese astro rey llamado sol, al cual encontrara en el punto mas cercano de su trayectoria de aquí a seis meses en el futuro, futuro este, ignoto y atemorizante, por ser, no menos desconocido.
Año atemorizante será pues este que empieza y que llevara el nombre y etiqueta de dos mil doce, el cual tiene, dentro de sus certezas algunas certidumbres bastante amenazantes, seguirá la crisis económica a nivel mundial, habrá cada vez mas indignados en los países del primer mundo, el petroleo y otro energéticos, como el gas y la gasolina, serán mas caros, la tecnología nos separara cada día mas de las demás personas, etc. Será, ademas, en nuestro país un año electoral difícil y polarizado así como previsible mente violento, como lo es hoy día, los ricos serán mas ricos, los pobres mas pobres y el mundo que nos rodea y donde vivimos, será depredado y contaminado a taza creciente. Y como si estas previsibles desgracias no bastaran, tendremos que afrontar el Apocalipsis, que dicen, previeron los mayas en diciembre próximo cuando por primera vez en siglos el año solar, lunar y los ciclos de Venus coincidan... Si el mundo sería, como parece, lugar de tristezas y desencuentros tal vez nuestra desaparición de la faz de esta tierra sea un evento afortunado, pero tal vez, el calendario maya solo indique el principio de otro ciclo, largo como el anterior, en el cual podremos intenta hacer de nuevo nuestras vidas y las los otros de una manera distinta, tal vez no mejor ni peor, pero si distinta, eso seria tal vez un gran avance.
A pesar de lo pesimista de mi discurso me permito escribiste este mensaje. Para desearte lo mejor en los próximos trescientos sesenta y cinco días por venir. Te deseo que los logros sean mas que los fracasos, que los triunfos mas que las caídas, las alegrías mas que las tristezas y que tengas fortaleza para enfrentar las desgracias inevitables que se presentan en esto que llamamos vida y que triunfara, si el destino lo quiere, sobre la muerte que nos rodea por un año mas.
Suerte y compartamos la próxima década y esa aventura que pronto empezara y que llamaremos dos mil doce.
Bienaventuranzas y nos vemos en esa tierra ignota llamada futuro que pronto llamaremos presente.
FELICIDADES.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
La obscuridad.
Como un acuario.
02 Julio 2009.
Comentario en "BloG"
Obscuridad.
Cuando se hace de noche.
Cuando se hace de noche el sol declina su preeminencia para ceder el paso a la tranquilidad monocromática de la obscuridad. Mientras anochecía podía ver como la obscuridad se mudaba lentamente a la habitación para asentarse en ella y regentear el espacio, tal vez por siempre, o por lo menos hasta que el el sol no completara su revolución y surgiera, lenta, pero inevitable y metódicamente por el levante.
Esta obscuridad atrayente invita a cerrar los ojos, a bajar esas puertas que son los párpados, que nos permiten llenar nuestras cabezas de imágenes. Cerrar los ojos a la luz, que nos es otra cosa que abrirlos a la obscuridad, esa obscuridad intensa y luminosa que puebla, llena y recorre nuestro interior. Podríamos vernos muchas veces inquietados por esta obscuridad intensa, tan nuestra, y que es el motivo de que ejercitemos tan poco el arte y la disciplina de la introspección.
Vacío grande y profundo es el ser humano, desfiladero de pasiones y barril sin fondo, cuna de todas las obscuridades, noche de acciones y movimiento.
Cuando atraído por la obscuridad cierro los ojos y los abro hacia esa obscuridad interna puedo regocijarme a veces con la intensa luminosidad y fulgor de los sueños y con la obscuridad terrible de mis pesadillas, con el brillo de las ideas y de los proyectos mas caros y acariciados así como de la obscuridad terrible de los deseos.
Parece que la obscuridad es pues, un mundo en si mismo, que nos arrollaría, si no fuera sistemáticamente e irremisiblemente interrumpida por el esa cordura lucida que llamamos amanecer.
02 Julio 2009.
Comentario en "BloG"
Obscuridad.
Cuando se hace de noche.
Cuando se hace de noche el sol declina su preeminencia para ceder el paso a la tranquilidad monocromática de la obscuridad. Mientras anochecía podía ver como la obscuridad se mudaba lentamente a la habitación para asentarse en ella y regentear el espacio, tal vez por siempre, o por lo menos hasta que el el sol no completara su revolución y surgiera, lenta, pero inevitable y metódicamente por el levante.
Esta obscuridad atrayente invita a cerrar los ojos, a bajar esas puertas que son los párpados, que nos permiten llenar nuestras cabezas de imágenes. Cerrar los ojos a la luz, que nos es otra cosa que abrirlos a la obscuridad, esa obscuridad intensa y luminosa que puebla, llena y recorre nuestro interior. Podríamos vernos muchas veces inquietados por esta obscuridad intensa, tan nuestra, y que es el motivo de que ejercitemos tan poco el arte y la disciplina de la introspección.
Vacío grande y profundo es el ser humano, desfiladero de pasiones y barril sin fondo, cuna de todas las obscuridades, noche de acciones y movimiento.
Cuando atraído por la obscuridad cierro los ojos y los abro hacia esa obscuridad interna puedo regocijarme a veces con la intensa luminosidad y fulgor de los sueños y con la obscuridad terrible de mis pesadillas, con el brillo de las ideas y de los proyectos mas caros y acariciados así como de la obscuridad terrible de los deseos.
Parece que la obscuridad es pues, un mundo en si mismo, que nos arrollaría, si no fuera sistemáticamente e irremisiblemente interrumpida por el esa cordura lucida que llamamos amanecer.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Fragmentos:
01 de Diciembre del 2011.
Miss Tutsi Pop.
Comentario en "blog".
Fragmentos:
El reflejo de la luz que pasa a través de un vaso medio sucio, con agua, y que forma un patrón caprichoso en la mesa....
La grieta que crece, mas y mas en la ventana de mi cuarto...
La bolsa de plástico arrastrada por el viento...
La costra de hielo en el toldo de un auto...
El gusano que sale y repta la superficie de la guayaba, midiendola con su cuerpo...
Cagada de pájaro en el pelo...Cae la tarde...
La nuca, medio descubierta, medio escondida de la amante, esperando un beso que le erice la piel...
El café caliente...
La leche fría...
El dolor de mis dedos, una vez por fractura y otras por dislocación, una uña enterrada...
Los pasos ágiles, de adolescente...
Las monedas de la alcancía...
Todos los momentos, incluida la felicidad esquiva forman mi ser y mi memoria, como si se tratara de esas imágenes creadas por mosaicos. Mosaico este, intrincado y complejo, informe y amorfo que se romperá en fragmentos de olvido el día que abandone la tierra. Ese día me iré de aquí, con un puño cerrado, apretado, donde retendré el último fragmento de mi vida llamado recuerdo, memoria, y que trascenderá en los demás, mientras lentamente, con los años, se torne en un fragmento obscuro, cenizo, falto de barniz brillante de la memoria, un fragmento mas de ese patrón de mosaico, fragmentado y solido al que llamaremos, de aqui en adelante, olvido.
Miss Tutsi Pop.
Comentario en "blog".
Fragmentos:
El reflejo de la luz que pasa a través de un vaso medio sucio, con agua, y que forma un patrón caprichoso en la mesa....
La grieta que crece, mas y mas en la ventana de mi cuarto...
La bolsa de plástico arrastrada por el viento...
La costra de hielo en el toldo de un auto...
El gusano que sale y repta la superficie de la guayaba, midiendola con su cuerpo...
Cagada de pájaro en el pelo...Cae la tarde...
La nuca, medio descubierta, medio escondida de la amante, esperando un beso que le erice la piel...
El café caliente...
La leche fría...
El dolor de mis dedos, una vez por fractura y otras por dislocación, una uña enterrada...
Los pasos ágiles, de adolescente...
Las monedas de la alcancía...
Todos los momentos, incluida la felicidad esquiva forman mi ser y mi memoria, como si se tratara de esas imágenes creadas por mosaicos. Mosaico este, intrincado y complejo, informe y amorfo que se romperá en fragmentos de olvido el día que abandone la tierra. Ese día me iré de aquí, con un puño cerrado, apretado, donde retendré el último fragmento de mi vida llamado recuerdo, memoria, y que trascenderá en los demás, mientras lentamente, con los años, se torne en un fragmento obscuro, cenizo, falto de barniz brillante de la memoria, un fragmento mas de ese patrón de mosaico, fragmentado y solido al que llamaremos, de aqui en adelante, olvido.
viernes, 25 de noviembre de 2011
jueves, 17 de noviembre de 2011
Watashi no namae wa...
13 de Noviembre 2011.
Miss Tutsi Pop.
Comentario en blog.
Nombre...
I.
Todo, todo bajo el cielo tiene nombre, todo, todo a sido nombrado y significado, diariamente si ponemos atención, escucharemos palabras nuevas que dan nombre a las cosas, a los sucesos, hasta lo que no hemos visto y lo que nunca conoceremos tiene nombre, yo, que estoy aquí, lejano, escribiendo, tengo un nombre, una etiqueta que me significa y hace que los demás me reconozcan y sepan que ese nombrado soy yo y no otro
II.
Cuando el mundo era joven, pero no nuevo, los hombres primeros, los mas primeros, los de antes, los que antes que nosotros estuvieron, no tenían nombre, nada en la creación tenia nombre. Todo no era mas que eso, esto o aquello, el tu, el él, la ella y el nosotros dominaban el horizonte impersonal de las cosas. El mundo era joven y por lo tanto mas prodigioso y mágico que ahora, que no más, y por eso es que nada tenia nombre, no por que no lo tuviera, que lo tenia, ni dudarlo, sino por el hecho de que todo, todo bajo el cielo sabia de la magia del significado de las cosas, sabia, que si se sabe el nombre de algo, se puede poseer un poco de lo nombrado, si digo tu nombre se que eres tú y en mi mente, vida y existencia te poseo un poco, tangencialmente, se puede incluso poseer un poco de lo que ya no esta, como esos que se nos adelantaron a ese lugar del que no sabían su nombre y que los de antes que nosotros supieron que se llama Mictlán y nosotros inframundo y que viven con nosotros en la memoria de su nombre, que no es sino el único pedacito que nos queda de ellos. Hasta los dioses y creadores sabían eso, no es novedad que aquel creador de todas las cosas y dios de los judíos nunca les dijera a su nombre a los por el creados, los que del barro nacieron. ¿Que mayor regalo que el mundo y la vida les había dado el creador?¿Por que habría de darles todavía el regalo de su nombre, para los que por el creados pudieran poseer, por medio de su nombre, un poco de su persona divina?
Recuerdo también que los hombres sabían que no solo nombrar las cosas es poseerlas, también escribirlas, que es hechizo poderoso, que permite saber, compartir y llevar el milagro del nombre y existencia de las cosas a todos los lugares y a todos los tiempos, al futuro si se quiere, de donde nadie a regresado, y en donde nadie nos recordara ni recordara nuestro nombre. Será esta fecha, en la que el ultimo de los hombres no pueda decir ni recordar las cosas, cuando la creación habrá realmente terminado, en ese momento el mundo será viejo, y aunque seguirá y permanecerá sin nosotros, no habrá nadie que recuerde y mencione la palabra mágica de su nombre, aunque exista, habrá dejado de existir, solo existirá imposible y sin sentido el estado que se nombra olvido.
III.
Te nombro, en la distancia, que puede ser mucha o poca, imposible, como la del otro lado de la pantalla, que parece es como se acostumbrara a medir, en lo futuro, la distancia de las ausencias. No estas aquí, estas allá o en otro lado. No se donde sea físicamente aquel lugar, del cual desconozco el nombre y por lo tanto no puedo nombrarlo. Estas allá y aquí, en mi mente que susurra tu nombre en la lejanía, no se que haces ni donde vivas, no se lo que es y lo que eres, eres. Con un nombre que se que eres tu, en mis recuerdos y que tu eres ese nombre significado. Te murmullo en voz baja y entonces existes un poco aquí. Te pienso y no pienso a alguien ajeno mas que a ti, con su nombre, que eres tu. Espero estés bien, allá, en el lugar sin nombre que por eso no existe y no es ningún lugar pues desconozco su nombre y por lo tanto no existe, pero se es el lugar donde esta, siempre, ubicua, ese lugar es el espacio imposible e indimencional de tu nombre, donde existes por el milagro de poder nombrarte. Existes, por que te nombro.
Yo por lo pronto no tendré nombre ya mas... seré Anónimo.
Miss Tutsi Pop.
Comentario en blog.
Nombre...
I.
Todo, todo bajo el cielo tiene nombre, todo, todo a sido nombrado y significado, diariamente si ponemos atención, escucharemos palabras nuevas que dan nombre a las cosas, a los sucesos, hasta lo que no hemos visto y lo que nunca conoceremos tiene nombre, yo, que estoy aquí, lejano, escribiendo, tengo un nombre, una etiqueta que me significa y hace que los demás me reconozcan y sepan que ese nombrado soy yo y no otro
II.
Cuando el mundo era joven, pero no nuevo, los hombres primeros, los mas primeros, los de antes, los que antes que nosotros estuvieron, no tenían nombre, nada en la creación tenia nombre. Todo no era mas que eso, esto o aquello, el tu, el él, la ella y el nosotros dominaban el horizonte impersonal de las cosas. El mundo era joven y por lo tanto mas prodigioso y mágico que ahora, que no más, y por eso es que nada tenia nombre, no por que no lo tuviera, que lo tenia, ni dudarlo, sino por el hecho de que todo, todo bajo el cielo sabia de la magia del significado de las cosas, sabia, que si se sabe el nombre de algo, se puede poseer un poco de lo nombrado, si digo tu nombre se que eres tú y en mi mente, vida y existencia te poseo un poco, tangencialmente, se puede incluso poseer un poco de lo que ya no esta, como esos que se nos adelantaron a ese lugar del que no sabían su nombre y que los de antes que nosotros supieron que se llama Mictlán y nosotros inframundo y que viven con nosotros en la memoria de su nombre, que no es sino el único pedacito que nos queda de ellos. Hasta los dioses y creadores sabían eso, no es novedad que aquel creador de todas las cosas y dios de los judíos nunca les dijera a su nombre a los por el creados, los que del barro nacieron. ¿Que mayor regalo que el mundo y la vida les había dado el creador?¿Por que habría de darles todavía el regalo de su nombre, para los que por el creados pudieran poseer, por medio de su nombre, un poco de su persona divina?
Recuerdo también que los hombres sabían que no solo nombrar las cosas es poseerlas, también escribirlas, que es hechizo poderoso, que permite saber, compartir y llevar el milagro del nombre y existencia de las cosas a todos los lugares y a todos los tiempos, al futuro si se quiere, de donde nadie a regresado, y en donde nadie nos recordara ni recordara nuestro nombre. Será esta fecha, en la que el ultimo de los hombres no pueda decir ni recordar las cosas, cuando la creación habrá realmente terminado, en ese momento el mundo será viejo, y aunque seguirá y permanecerá sin nosotros, no habrá nadie que recuerde y mencione la palabra mágica de su nombre, aunque exista, habrá dejado de existir, solo existirá imposible y sin sentido el estado que se nombra olvido.
III.
Te nombro, en la distancia, que puede ser mucha o poca, imposible, como la del otro lado de la pantalla, que parece es como se acostumbrara a medir, en lo futuro, la distancia de las ausencias. No estas aquí, estas allá o en otro lado. No se donde sea físicamente aquel lugar, del cual desconozco el nombre y por lo tanto no puedo nombrarlo. Estas allá y aquí, en mi mente que susurra tu nombre en la lejanía, no se que haces ni donde vivas, no se lo que es y lo que eres, eres. Con un nombre que se que eres tu, en mis recuerdos y que tu eres ese nombre significado. Te murmullo en voz baja y entonces existes un poco aquí. Te pienso y no pienso a alguien ajeno mas que a ti, con su nombre, que eres tu. Espero estés bien, allá, en el lugar sin nombre que por eso no existe y no es ningún lugar pues desconozco su nombre y por lo tanto no existe, pero se es el lugar donde esta, siempre, ubicua, ese lugar es el espacio imposible e indimencional de tu nombre, donde existes por el milagro de poder nombrarte. Existes, por que te nombro.
Yo por lo pronto no tendré nombre ya mas... seré Anónimo.
Terrible Love...
08 de Noviembre del 2011.
Comentario en "Blog".
Miss Tutsi pop.
Terrible love...
Amor... Terrible, como los son todos, que no más.
Depredadores, tal vez se dirá. Que uno cree o creé creer, que es peor, pues creer que creé no es mas que engañar al bobo interno, que es uno mismo. Pues bien, uno cree creer que uno ha domesticado a la bestia salvaje del amor ajeno, con los regalos otorgados y por el condicionamiento del cariño, cree que por el acto de ofrecer, lo que nunca nos fue pedido por el otro y tal vez mas, esto ha servidor para sobornar a la bestia salvaje que mora dentro del corazón ajeno, así engañados, bajamos nuestra guardia y relajamos nuestra defensa hasta quedar débiles y desprotegidos ante ese cruel amor llamado rechazo o desengaño, el cual nos acecha desde la obscuridad, esperando el momento preciso para saltarnos encima cuando mas vulnerables y sensibles estemos.
Presas de la sorpresa difícilmente repararemos en como la vestía del amor terrible, llamada desengaño, ha saltado sobre nosotros y como, salvajemente, evitara nuestra débil defensa, tan sorprendidos estaremos que estúpidamente nos preguntaremos como es posible que así nos pague después de todo lo que le ofrecimos, no esperando a cambio de nuestros esfuerzos esta terrible decepción, continuaremos así mientras, pensando negligentemente, estúpidamente, mientras la bestia nos saca los ojos, lame las órbitas y chupe las cuencas de nuestro rostro, seguiremos incrédulos mientras la bestia terrible con sus fauces nos desgarre el pecho, tibio y ahora sangrante, mientras sentiremos, con doloroso recordatorio como nuestro corazón, débil y amedrentado es devorado, salvaje y cruelmente, vivo, por la bestia insaciable, terrible, a la que pretendemos aferrarnos inútilmente en un abrazo cariñoso, tiernamente desesperado.
Este ataque nos causara la muerte temporal llamada abandono, que no es otra cosa que la agonía, deceso y tal vez visita breve al limbo, antes de que nuestro corazón renazca en un acto de metempsicosis para, nuevamente, ofrendarse de buenas a primeras a otro corazón ajeno, que tal vez sea menos cruel que el ultimo.
Agonizamos ahora, víctimas del ataque del amor cruel. Tirados, parecemos un cadáver sorprendentemente bastante vivo. De esos ojos rotos que perdieron el brillo, aparecerá, antes que después, una hemorragia de sangre incolora y salada, recuerdo de nuestro océano interno, ese, que en veces como esta nos desborda. Rodaran las gotas de sangre incolora y salada por la geografía de nuestra cara hasta caer, pesadamente al suelo, donde se secaran y se convertirán en polvo, ese polvo fino que hace doler la vista y que llamaremos recuerdos, nostalgia, anhelo...
Dolorosos a veces...
Terribles, las mas...
Comentario en "Blog".
Miss Tutsi pop.
Terrible love...
Amor... Terrible, como los son todos, que no más.
Depredadores, tal vez se dirá. Que uno cree o creé creer, que es peor, pues creer que creé no es mas que engañar al bobo interno, que es uno mismo. Pues bien, uno cree creer que uno ha domesticado a la bestia salvaje del amor ajeno, con los regalos otorgados y por el condicionamiento del cariño, cree que por el acto de ofrecer, lo que nunca nos fue pedido por el otro y tal vez mas, esto ha servidor para sobornar a la bestia salvaje que mora dentro del corazón ajeno, así engañados, bajamos nuestra guardia y relajamos nuestra defensa hasta quedar débiles y desprotegidos ante ese cruel amor llamado rechazo o desengaño, el cual nos acecha desde la obscuridad, esperando el momento preciso para saltarnos encima cuando mas vulnerables y sensibles estemos.
Presas de la sorpresa difícilmente repararemos en como la vestía del amor terrible, llamada desengaño, ha saltado sobre nosotros y como, salvajemente, evitara nuestra débil defensa, tan sorprendidos estaremos que estúpidamente nos preguntaremos como es posible que así nos pague después de todo lo que le ofrecimos, no esperando a cambio de nuestros esfuerzos esta terrible decepción, continuaremos así mientras, pensando negligentemente, estúpidamente, mientras la bestia nos saca los ojos, lame las órbitas y chupe las cuencas de nuestro rostro, seguiremos incrédulos mientras la bestia terrible con sus fauces nos desgarre el pecho, tibio y ahora sangrante, mientras sentiremos, con doloroso recordatorio como nuestro corazón, débil y amedrentado es devorado, salvaje y cruelmente, vivo, por la bestia insaciable, terrible, a la que pretendemos aferrarnos inútilmente en un abrazo cariñoso, tiernamente desesperado.
Este ataque nos causara la muerte temporal llamada abandono, que no es otra cosa que la agonía, deceso y tal vez visita breve al limbo, antes de que nuestro corazón renazca en un acto de metempsicosis para, nuevamente, ofrendarse de buenas a primeras a otro corazón ajeno, que tal vez sea menos cruel que el ultimo.
Agonizamos ahora, víctimas del ataque del amor cruel. Tirados, parecemos un cadáver sorprendentemente bastante vivo. De esos ojos rotos que perdieron el brillo, aparecerá, antes que después, una hemorragia de sangre incolora y salada, recuerdo de nuestro océano interno, ese, que en veces como esta nos desborda. Rodaran las gotas de sangre incolora y salada por la geografía de nuestra cara hasta caer, pesadamente al suelo, donde se secaran y se convertirán en polvo, ese polvo fino que hace doler la vista y que llamaremos recuerdos, nostalgia, anhelo...
Dolorosos a veces...
Terribles, las mas...
lunes, 24 de octubre de 2011
Ríos.
20 de Noviembre 2008.
Como un acuario (Abril).
Comentario en "Blog".
Ríos:
Hay ríos, de cuerpos hídricos y a temporales, hay ríos humanos de flujos corpóreos, físicos, como aquellos que me destrozaban mis maquetas y mis laminas en mis lejanos días de estudiante, esos flujos inmensos de gente que me presionaban el pecho y el abdomen hasta hacerme sangrar la nariz. En estos momentos, mientras luchaba por nadar contra corriente en este flujo humano me sentía rodeado de la mas absoluta soledad.
Están los ríos conformados por el fluir del tiempo, estos, que son tan ligeros y tan abrasivos, que nos erosionan el rostro y el cuerpo, que nos engañan con su levad y que, a la larga, terminarán por matarnos.
Existen los ríos de la pasión que nos impulsan y al mismo tiempo nos consumen con su tibia llama. existen también los ríos de las palabras, aquellos que nos anegan los oídos y los ojos con su contenido, valioso o insulso.
Hace tiempo que deje de luchar contra la corriente estos varios y numerosos ríos, a veces traslapados el uno sobre el otro y de velocidades cambiantes. Hace rato que soy solo un cuerpo a la deriva que flota en ellos.
Si la recta es la distancia mas cercana entre dos puntos este movimiento de abandono, circadiano es lo opuesto.
La distancia mas cercana entre dos puntos es dejarse llevar, estoico, por el flujo de las cosas hasta completar el ciclo y regresar a este final que no es otro que el origen de las cosas.
Así pues a flotar y a dejarse llevar hasta regresar al eterno origen, un día de estos el circulo sera completado y regresare al inmenso mar es que el origen de las cosas y cuyo brazo diminuto es este fluido por el que transito en este momento.
Aunque no le veo, siempre puedo ver y distinguir a las gaviotas en lontananza, y oler la fina humedad en la sal de mi destino.
Como un acuario (Abril).
Comentario en "Blog".
Ríos:
Hay ríos, de cuerpos hídricos y a temporales, hay ríos humanos de flujos corpóreos, físicos, como aquellos que me destrozaban mis maquetas y mis laminas en mis lejanos días de estudiante, esos flujos inmensos de gente que me presionaban el pecho y el abdomen hasta hacerme sangrar la nariz. En estos momentos, mientras luchaba por nadar contra corriente en este flujo humano me sentía rodeado de la mas absoluta soledad.
Están los ríos conformados por el fluir del tiempo, estos, que son tan ligeros y tan abrasivos, que nos erosionan el rostro y el cuerpo, que nos engañan con su levad y que, a la larga, terminarán por matarnos.
Existen los ríos de la pasión que nos impulsan y al mismo tiempo nos consumen con su tibia llama. existen también los ríos de las palabras, aquellos que nos anegan los oídos y los ojos con su contenido, valioso o insulso.
Hace tiempo que deje de luchar contra la corriente estos varios y numerosos ríos, a veces traslapados el uno sobre el otro y de velocidades cambiantes. Hace rato que soy solo un cuerpo a la deriva que flota en ellos.
Si la recta es la distancia mas cercana entre dos puntos este movimiento de abandono, circadiano es lo opuesto.
La distancia mas cercana entre dos puntos es dejarse llevar, estoico, por el flujo de las cosas hasta completar el ciclo y regresar a este final que no es otro que el origen de las cosas.
Así pues a flotar y a dejarse llevar hasta regresar al eterno origen, un día de estos el circulo sera completado y regresare al inmenso mar es que el origen de las cosas y cuyo brazo diminuto es este fluido por el que transito en este momento.
Aunque no le veo, siempre puedo ver y distinguir a las gaviotas en lontananza, y oler la fina humedad en la sal de mi destino.
jueves, 20 de octubre de 2011
Tocata...Y fuga...(En do menor.)
31 Octubre del 2010 - 10 de Noviembre 2010
La fuga. (Anécdota.)
Tal vez sea por que estoy llegando a la crisis de la edad adulta, el encontrarme de pronto en la edad madura y saber, que lo que e creído y esperaba de mi no se a cumplido, no se ha realizado. Liberarme un poco de la cárcel de la rutina y de el demonio del trabajo. Huir del tedio, del confort, de la casa y del lugar común. Estar solo, disfrutando del camino y de la soledad y de la apabullante y desagradable compañía de mi persona.
Desde mediados de la semana planee que hacer con mi día de descanso, manejaría por la autopista para llegar a una salida que conduce a una carretera de dos carriles que sube sinuosa por la sierra que bordea esta gran ciudad de los IMECAs (Mexico D.F o el ombligo de la luna, para ser más precisos). Conducir por este camino por el que hace diez y ocho o veinte años, no recuerdo bien, mi padre nos llevo a dar un paseo. Recordaba o estaba seguro de recordar, que no es la misma cosa, casi todas las singularidades del camino. De en donde tomar la desviación en la autopista y de en donde o por donde seguir hasta llegar a que pueblo y de ahí continuar subiendo por la sierra hasta llegar a una presa y después, en el punto mas alto de la carretera llegar a un valle plano, de pastos bajos donde mi memoria me indicaba que existían unas bancas y asadores de concreto bordeando la carretera.
Así pues salí, dispuesto a recorrer caminos nuevos, lejanos, que solo existían en mi memoria y de los cuales quería confirmar su existencia. Sentirme libre, liberado del tedio, dejar un a un lado, aunque sea por un día los miedos racionales y las preocupaciones. Vagar, con rumbo definido, dar un paseo, hacer aquello que se supone la gente hace para divertirse, distraerse, pasar el rato. Dirigí mi rumbo hacia la carretera, hacia un camino serpenteante, rodeado de casas y negocios, y de campos llenos de autos chatarra que dormían el sueño de los justos mientras sus carrocerías se podrían lentamente entre los óxidos diversos que atacan sus cuerpos, los metálicos y los del olvido. No pude sino sentir un poco de lastima por ellos, olvidados en estos lotes llenos de pasto y vació. Proseguí mi rumbo, huyendo, por un día, a la rutina de mi día de descanso que cada vez se parecen mas a un día de trabajo, tal vez por eso sentía esta ansiedad que me impulsaba a manejar rápido, mas rápido y a desesperarme por el paso lento de los autobuses que a paso renqueante subían por el camino. Mientras mi ansiedad subía, mi deseo de fuga me impidió disfrutar de la carretera, de sus curvas y de su sinuosidad, de disfrutar del sol y de la caricia del aire fresco, de la belleza del paisaje transformado en un borrón verde y azul que pasaba, deprisa, por la ventanilla.
Mientras veía los letreros de la carretera regresaron mis miedos, esos que yo creía alejados por la distancia, guardados en un cajón en mi casa. La tiranía del reloj me apretó las riendas y las ideas de las que desesperadamente trate de huir, lentamente se apoderaron de mi cabeza. ¿No era acaso ya muy tarde?¿A que hora regresaría a la casa?¿Y si alguien me hablaba al teléfono móvil?¿Qué le diría? ¿Como le explicaría que estoy cometiendo una fuga de mi rutina?
Las preocupaciones y temores se fueron acumulando lenta y pesadamente en mi cabeza. ¿Y si se me acababa la gasolina en estos terrenos serranos?¿Quien me ayudaría, que haría? A partir de ese momento cada tramo de camino era de angustia, se me hizo imposible disfrutar del clima o del paisaje. Cuando finalmente llegue al punto mas alto de la carretera, este, que termina en un valle de pastizal bajo, con los comedores y asadores de bancas de concreto que estaban ahí, justo como los recordaba, cometí un acto de gran cobardía, un acto absurdo. Apenas baje del auto me sentí profundamente incomodo, mis temores me tomaron por asalto y patendome me obligaron a subir al auto, poner el motor en marcha y alejarme a toda velocidad de aquel lugar, como si este estuviera maldito. Regrese por el camino serpenteante dominado por el temor de quedarme sin gasolina y esclavo al filo doloroso de la aguja del marcador de nivel de combustible. Gobernado por el miedo al tiempo y que se hiciera de noche y yo continuara manejando, o que, por el hecho de no estar en mi casa tal vez alguien me hubiera telefoneado (algo altamente improbable) y yo no hubiese contestado.
Regrese rápido, ansioso, a esta jaula y cueva que es mi casa, en donde me encerré nuevamente. Y me deje caer pesadamente en la comodidad de la rutina y el tedio, donde me sentía protegido y cómodo.
Me di cuenta que mi breve fuga fracaso, que no tengo el valor ni el coraje para fugarme de mi vida confortable, a pesar de eso, un pequeño gusanillo anida, como polilla en el interior de mi cabeza y teje el capullo de una idea. Pronto volveré a darme la fuga...
La fuga. (Anécdota.)
Tal vez sea por que estoy llegando a la crisis de la edad adulta, el encontrarme de pronto en la edad madura y saber, que lo que e creído y esperaba de mi no se a cumplido, no se ha realizado. Liberarme un poco de la cárcel de la rutina y de el demonio del trabajo. Huir del tedio, del confort, de la casa y del lugar común. Estar solo, disfrutando del camino y de la soledad y de la apabullante y desagradable compañía de mi persona.
Desde mediados de la semana planee que hacer con mi día de descanso, manejaría por la autopista para llegar a una salida que conduce a una carretera de dos carriles que sube sinuosa por la sierra que bordea esta gran ciudad de los IMECAs (Mexico D.F o el ombligo de la luna, para ser más precisos). Conducir por este camino por el que hace diez y ocho o veinte años, no recuerdo bien, mi padre nos llevo a dar un paseo. Recordaba o estaba seguro de recordar, que no es la misma cosa, casi todas las singularidades del camino. De en donde tomar la desviación en la autopista y de en donde o por donde seguir hasta llegar a que pueblo y de ahí continuar subiendo por la sierra hasta llegar a una presa y después, en el punto mas alto de la carretera llegar a un valle plano, de pastos bajos donde mi memoria me indicaba que existían unas bancas y asadores de concreto bordeando la carretera.
Así pues salí, dispuesto a recorrer caminos nuevos, lejanos, que solo existían en mi memoria y de los cuales quería confirmar su existencia. Sentirme libre, liberado del tedio, dejar un a un lado, aunque sea por un día los miedos racionales y las preocupaciones. Vagar, con rumbo definido, dar un paseo, hacer aquello que se supone la gente hace para divertirse, distraerse, pasar el rato. Dirigí mi rumbo hacia la carretera, hacia un camino serpenteante, rodeado de casas y negocios, y de campos llenos de autos chatarra que dormían el sueño de los justos mientras sus carrocerías se podrían lentamente entre los óxidos diversos que atacan sus cuerpos, los metálicos y los del olvido. No pude sino sentir un poco de lastima por ellos, olvidados en estos lotes llenos de pasto y vació. Proseguí mi rumbo, huyendo, por un día, a la rutina de mi día de descanso que cada vez se parecen mas a un día de trabajo, tal vez por eso sentía esta ansiedad que me impulsaba a manejar rápido, mas rápido y a desesperarme por el paso lento de los autobuses que a paso renqueante subían por el camino. Mientras mi ansiedad subía, mi deseo de fuga me impidió disfrutar de la carretera, de sus curvas y de su sinuosidad, de disfrutar del sol y de la caricia del aire fresco, de la belleza del paisaje transformado en un borrón verde y azul que pasaba, deprisa, por la ventanilla.
Mientras veía los letreros de la carretera regresaron mis miedos, esos que yo creía alejados por la distancia, guardados en un cajón en mi casa. La tiranía del reloj me apretó las riendas y las ideas de las que desesperadamente trate de huir, lentamente se apoderaron de mi cabeza. ¿No era acaso ya muy tarde?¿A que hora regresaría a la casa?¿Y si alguien me hablaba al teléfono móvil?¿Qué le diría? ¿Como le explicaría que estoy cometiendo una fuga de mi rutina?
Las preocupaciones y temores se fueron acumulando lenta y pesadamente en mi cabeza. ¿Y si se me acababa la gasolina en estos terrenos serranos?¿Quien me ayudaría, que haría? A partir de ese momento cada tramo de camino era de angustia, se me hizo imposible disfrutar del clima o del paisaje. Cuando finalmente llegue al punto mas alto de la carretera, este, que termina en un valle de pastizal bajo, con los comedores y asadores de bancas de concreto que estaban ahí, justo como los recordaba, cometí un acto de gran cobardía, un acto absurdo. Apenas baje del auto me sentí profundamente incomodo, mis temores me tomaron por asalto y patendome me obligaron a subir al auto, poner el motor en marcha y alejarme a toda velocidad de aquel lugar, como si este estuviera maldito. Regrese por el camino serpenteante dominado por el temor de quedarme sin gasolina y esclavo al filo doloroso de la aguja del marcador de nivel de combustible. Gobernado por el miedo al tiempo y que se hiciera de noche y yo continuara manejando, o que, por el hecho de no estar en mi casa tal vez alguien me hubiera telefoneado (algo altamente improbable) y yo no hubiese contestado.
Regrese rápido, ansioso, a esta jaula y cueva que es mi casa, en donde me encerré nuevamente. Y me deje caer pesadamente en la comodidad de la rutina y el tedio, donde me sentía protegido y cómodo.
Me di cuenta que mi breve fuga fracaso, que no tengo el valor ni el coraje para fugarme de mi vida confortable, a pesar de eso, un pequeño gusanillo anida, como polilla en el interior de mi cabeza y teje el capullo de una idea. Pronto volveré a darme la fuga...
martes, 18 de octubre de 2011
Espejos.
Aldonza (de House).
Comentario en "Blog"
4 de Junio del 2010.
Espejos.
Espejos...Les detesto:
Por mostrarme como soy, con todos mis defectos, con mi rostro feo y mi cuerpo decadente, tan alejados del canon actual de la belleza. Les rehuyo, tal vez por eso no permito que me tomen fotos. Pues una foto no es mas que un espejo que cuenta con un solo reflejo en su muy limitado y aburrido repertorio, pero que nos muestra en toda su gloria nuestra horrible realidad.
Recuerdo que en las culturas antiguas los espejos tenían un gran valor ritual debido a su cualidad de permitirnos observamos como realmente somos. Es una lastima que no todos seamos el efebo Narciso para quedar prendados de nosotros mismos.
Existen los espejos de las pantallas de tubos catódicos, que permiten encontrarse con reflejos distantes gracias a la magia de los cables y la alquimia de los códigos binarios.
Sin embargo, solo le tengo estima para esos espejos bípedos y carne que son los demás, esos que sin querer reflejan nuestros vicios y nuestros defectos, esos que nos hieren el ego con el involuntario reflejo de sus acciones. A estos espejos humanoides les busco, les aprecio y les tengo mi aprecio y condescendencia, mientras volteo el espejo que cuelga sobre mi cama y que refleja un mundo inalcanzable.
Te saludo desde lejos reflejo difuso, donde sea que te encuentres del otro lado del espejo.
Comentario en "Blog"
4 de Junio del 2010.
Espejos.
Espejos...Les detesto:
Por mostrarme como soy, con todos mis defectos, con mi rostro feo y mi cuerpo decadente, tan alejados del canon actual de la belleza. Les rehuyo, tal vez por eso no permito que me tomen fotos. Pues una foto no es mas que un espejo que cuenta con un solo reflejo en su muy limitado y aburrido repertorio, pero que nos muestra en toda su gloria nuestra horrible realidad.
Recuerdo que en las culturas antiguas los espejos tenían un gran valor ritual debido a su cualidad de permitirnos observamos como realmente somos. Es una lastima que no todos seamos el efebo Narciso para quedar prendados de nosotros mismos.
Existen los espejos de las pantallas de tubos catódicos, que permiten encontrarse con reflejos distantes gracias a la magia de los cables y la alquimia de los códigos binarios.
Sin embargo, solo le tengo estima para esos espejos bípedos y carne que son los demás, esos que sin querer reflejan nuestros vicios y nuestros defectos, esos que nos hieren el ego con el involuntario reflejo de sus acciones. A estos espejos humanoides les busco, les aprecio y les tengo mi aprecio y condescendencia, mientras volteo el espejo que cuelga sobre mi cama y que refleja un mundo inalcanzable.
Te saludo desde lejos reflejo difuso, donde sea que te encuentres del otro lado del espejo.
lunes, 17 de octubre de 2011
Mictlán.
Aldonsa (Con A).
21 de Mayo del 2010.
Comentario en Blog.
Mictlán:
Mientras corta la noche con paso parejo, de homínido, se desplaza este hombre. Como cualquier otro. Tiene un cuerpo, con sus apéndices y músculos, y una solida estructura ósea. Quien lo viera no repararía en el en forma especial. Es como cualquier otro, común. Amoldado en el troquel de la realidad a los cánones de lo aceptable. Cargando sobre sus hombros las pesadas cargas de madurez y responsabilidades de la vida adulta, de los sueños incumplidos, de las fantasías no cumplidas, de los deseos profundos y negros; Inconfesables. Deseos estos que viven lo mas hondo de su ser, en un profundo hoyo que empieza su declive en la cabeza y que aumenta su pendiente conforme se acerca al corazón, lugar este donde empieza la profunda cima y hoyo sin fondo del vació humano. Lugar de toda perdición, que todo lo atrapa.
Inframundo es ese,el que llamamos vida, mundo profundo obscuro y a veces humedo igual a esta estación de ferrocarril subterráneo a donde el hombre arribo después de haber descendido los siete círculos de las escaleras y de sortean al Cancerbero del torniquete que exigió cual postmoderno Caronte el pago puntual de una moneda convertido, ahora, en diminuto boleto de papel con banda magnética.
El hombre esta solo, en la luminosidad de la luz artificial que convierte en día esta estación, rodeada de la noche permanente del inframundo subterráneo, Mictlán dirian los hombres que fueron antes que nosotros. Observo a un lado y al otro, se encontró solo, y al mismo tiempo acompañado por su Soledad insidiosa. Esa amante pesada y posesiva que lo atrapa y no le deja. Y que incluso en los lugares mas llenos le acompañaba. Y le convencía que a pesar de esta acompaño y abrumado por el peso de la demografía reinante, el siempre esta, y estaría, rodeado de las absoluta y dominante Soledad. Todo el mundo se ha marchado ya.
Se recargo en el muro mientras su equipaje físico caía pesadamente en el anden. Y un sudor frío, recuerdos de un mar lejano le empezaba a invadir el cuerpo, en oleadas progresivas, tal vez producto de esa marea alta que produce la luna en las noches. O tal vez por el esfuerzo de cargar a cuestas, como caracol, todos sus problemas y desilusiones. Peso terrible y muy pesado, que le hacia temblar las piernas en este momento y que le maltrataba sus marchitas y grises alas.
Con paso vacilante, debido a los pesos que debía de soportar, se encamino al borde del anden. Para observar como de la obscuridad de la noche perpetua del túnel surgía una repentinamente una estrella, un sol, ahora supernova y luego faro de ferrocarril. Para observar como un inmenso gusano monstruoso, de piel metálica naranja entraba en tropel a la estación mientras devoraba los rieles a su paso.
El hombre afianzo a la realidad mientras pudo y tomo vuelo. Un paso dos, otro mas y salto al vació, pensó mientras sus cuerpo anonadado seguía a sus decididos pies, Desplegó sus alas y las extendió en el aire mientras planeaba hacia la obscuridad liberadora que el veía venir en forma de rieles paralelos, obscuros. Mientras el gusano metalico de piel naranja gritaba con voz de sirena y chirriaba mientras intentaba frenar su loca carrera.
Las alas extendidas planean en picada mientras se liberan de sus plumas, separadas ya, de la pesada carga que en vida llevo el nombre de hombre. Las plumas siguieron planeando, lentamente, hasta posarse en el anden frió y en los rieles llenos de sangre, algunas, otras, hacían arabescos o descendían en trazos circulares mientras eran atraídas a la obscuridad, atrayente, siempre a la obscuridad.
21 de Mayo del 2010.
Comentario en Blog.
Mictlán:
Mientras corta la noche con paso parejo, de homínido, se desplaza este hombre. Como cualquier otro. Tiene un cuerpo, con sus apéndices y músculos, y una solida estructura ósea. Quien lo viera no repararía en el en forma especial. Es como cualquier otro, común. Amoldado en el troquel de la realidad a los cánones de lo aceptable. Cargando sobre sus hombros las pesadas cargas de madurez y responsabilidades de la vida adulta, de los sueños incumplidos, de las fantasías no cumplidas, de los deseos profundos y negros; Inconfesables. Deseos estos que viven lo mas hondo de su ser, en un profundo hoyo que empieza su declive en la cabeza y que aumenta su pendiente conforme se acerca al corazón, lugar este donde empieza la profunda cima y hoyo sin fondo del vació humano. Lugar de toda perdición, que todo lo atrapa.
Inframundo es ese,el que llamamos vida, mundo profundo obscuro y a veces humedo igual a esta estación de ferrocarril subterráneo a donde el hombre arribo después de haber descendido los siete círculos de las escaleras y de sortean al Cancerbero del torniquete que exigió cual postmoderno Caronte el pago puntual de una moneda convertido, ahora, en diminuto boleto de papel con banda magnética.
El hombre esta solo, en la luminosidad de la luz artificial que convierte en día esta estación, rodeada de la noche permanente del inframundo subterráneo, Mictlán dirian los hombres que fueron antes que nosotros. Observo a un lado y al otro, se encontró solo, y al mismo tiempo acompañado por su Soledad insidiosa. Esa amante pesada y posesiva que lo atrapa y no le deja. Y que incluso en los lugares mas llenos le acompañaba. Y le convencía que a pesar de esta acompaño y abrumado por el peso de la demografía reinante, el siempre esta, y estaría, rodeado de las absoluta y dominante Soledad. Todo el mundo se ha marchado ya.
Se recargo en el muro mientras su equipaje físico caía pesadamente en el anden. Y un sudor frío, recuerdos de un mar lejano le empezaba a invadir el cuerpo, en oleadas progresivas, tal vez producto de esa marea alta que produce la luna en las noches. O tal vez por el esfuerzo de cargar a cuestas, como caracol, todos sus problemas y desilusiones. Peso terrible y muy pesado, que le hacia temblar las piernas en este momento y que le maltrataba sus marchitas y grises alas.
Con paso vacilante, debido a los pesos que debía de soportar, se encamino al borde del anden. Para observar como de la obscuridad de la noche perpetua del túnel surgía una repentinamente una estrella, un sol, ahora supernova y luego faro de ferrocarril. Para observar como un inmenso gusano monstruoso, de piel metálica naranja entraba en tropel a la estación mientras devoraba los rieles a su paso.
El hombre afianzo a la realidad mientras pudo y tomo vuelo. Un paso dos, otro mas y salto al vació, pensó mientras sus cuerpo anonadado seguía a sus decididos pies, Desplegó sus alas y las extendió en el aire mientras planeaba hacia la obscuridad liberadora que el veía venir en forma de rieles paralelos, obscuros. Mientras el gusano metalico de piel naranja gritaba con voz de sirena y chirriaba mientras intentaba frenar su loca carrera.
Las alas extendidas planean en picada mientras se liberan de sus plumas, separadas ya, de la pesada carga que en vida llevo el nombre de hombre. Las plumas siguieron planeando, lentamente, hasta posarse en el anden frió y en los rieles llenos de sangre, algunas, otras, hacían arabescos o descendían en trazos circulares mientras eran atraídas a la obscuridad, atrayente, siempre a la obscuridad.
viernes, 14 de octubre de 2011
miércoles, 12 de octubre de 2011
Torres Electricas II
Torres Eléctricas. Linea Matsushiro (II)
20 - 26 Enero 2011
I
Si las ves, fijamente, te darás cuenta, de como se mueven, se mecen, que así se le llama a este movimiento. Sí, se mecen, plácidamente, movidas por el viento y oscilan en una danza en las alturas mientras se sostienen en el aire.
Me gustan las torres eléctricas, por sus formas geométricas, por estar hechas de triángulos y ángulos que se cruzan, y que forman un caleidoscopio de lineas que se recortan contrastantes contra el plomizo cielo de esta ciudad. Me gustan por estar hechas de lineas rectas y por ser ellas mismas, parte de inmensas lineas de torres formadas, con disciplina marcial, mientras atraviesan cerros, cañadas, bosques y llanuras, les admiro, por rectas, estoicas, marciales y disciplinadas.
Siempre me han sorprendido las torres eléctricas, con sus esbeltas y raquíticas figuras, me sorprenden por el hecho de sostenerse en el aire por delgadisimas trabes de aluminio que hacen que parezcan, desde lejos, estructuras realizadas por palillos de dientes, a pesar de eso, estas esbeltas trabes metálicas sostienen un peso de varias toneladas, de manera increíble y casi mágica, a veces creo que su estructura liviana, aparentemente frágil, transparente, de una limpidez y claridad sincera, encierra un vacío y que este vacío y el aire circundante es lo que realmente mantiene a las torre erguida, ligera. Creo que es así, pues recuerdo o creo recordar, por viejas lecciones de física básica, que el aire caliente sube y mantiene a los globos aerostáticos en el aire. Tal vez, el vacío interior de estas torres no lo sea tanto, y estas están en realidad llenas de aire lentamente entibiado, y es debido a este aire caliente que se mantienen derechitas, buscando llegar al cielo, tal vez de ahí su forma, gruesa en su base y delgada en su tope, tomaron esta forma, no por solides estructural, sino por estiramiento, por alargarse hacia el globo solar, por culpa del aire caliente que ocupa su vacío interior, y que en exceso, deformo la figura de la torre, como si esta estuviera hecha de flexibles ligas de de hule y no de aluminio. Tal vez por eso las torres calzan en cada uno de sus cuatro pies, gigantescos bloques de concreto u hormigón, zapatos estos, que parece que las torres hubieran utilizado para aplanar su derecho de vía, pero que no son otra cosa mas que pesos, colocados estos en forma precavida para evitar que el aire contenido dentro de ellas, ese que las hace querer subir al cielo y que le ha hecho adoptar esa forma alargada que les es tan peculiar se las lleve volando, como globos.
II
Desde hace años, muchos, décadas, diría que toda mi vida, que no es mucha, ni suficientemente poca, e vivido cerca de un paso de vía de torres eléctricas que forman parte de una linea de distribución de corriente de alta tensión. Ocupan estas, el larguísimo camellón de una avenida que, curiosamente, se llama "Avenida de las torres" y recuerdo que esta ciudad, Medusa cuyas serpientes hacen crecer la ciudad, convirtiendo con su mirada los campos en masas de piedra, todo hormigón y chapapote, abundan las calles así nombradas, tal vez, lo curioso seria encontrar una delegación o municipio de esta gran urbe de concreto y demografía anónima que no tenga su correspondiente "Avenida de las torres".
Recuerdo como de niño las observaba mientras paseaba a lado de ellas montado en bicicleta, y de las recomendaciones de no volar cerca de ellas papalotes, pues en caso de que uno se enredara en los cables de alta tensión uno moriría inmediatamente consumido por el chispazo eléctrico producido por el efecto de hacer "tierra" la corriente de alto voltaje. En mi mente infantil me regodeaba con el placer macabro de reconstruir mil veces mi trágica muerte en la imposible escena de verme reducido a una escultura de ceniza humeante, calcinado y electrocutado como castigo de atreverme a volar un papalote cerca del espacio vital, sagrado, de esas moles deidedificadas que eran las torres eléctricas, muerto rápido en consecuencia a mi infracción, por un rayo justiciero de alta tensión y quedar, para escarmiento y señal de algún futuro retador, como escultura humeante sobre el pasto seco de los camellones. Pensaba, con terror comparativo, que tal vez en Sodoma y Gomorra los niños habían volado papalotes cerca de torres eléctricas y que eso de las esculturas de sal era algún raro y terrible error de traducción.
No mentiré, si confieso que el temor a la electrocución, a morir fulminado por un zumbante chispazo eléctrico no era una idea que, tanto me atraía, como me aterrorizaba. Como todo niño, o adolescente me di algunos "toques" eléctricos al tocar o desconectar extensiones eléctricas, estos accidentes, producto de mi negligencia casi siempre, tuvieron como consecuencia, sin excepción, una mano dormida y hormiguente, ajena, que recordaría durante mucho tiempo lo peligroso que era la electricidad. Por esta misma razón durante años me quedaba cerca de las torres, silencioso, expectante, sin atreverme a tocarlas, pues temía sufrir un chispazo, toque, electrocución masiva, o cuando menos una mano dormida y hormiguente, dolida, ajena, entregada en tributo, temporalmente, a alguna deidad desconocida: El patrono de las torres eléctricas electrocutantes "electro-pochtli" o "electrocoatl".
III
Las torres eléctricas hablan, si, las eh escuchado, muchas veces, sentado en el centro de el área cuadrangular que determinan sus zapatos de concreto, o caminando lentamente en el camellón, las eh oído hablar, escuchar su lengua susurrada que transmite su platica de torre a torre. Que tonto eres, diría alguien, lo que escuchas es el zumbido de la corriente eléctrica al pasar por los cables. Tal vez es cierto, tal vez es así. Pero yo creo, no, estoy convencido de que las torres eléctricas hablan con dialecto zumbante unas con otras. Es este ruido, el de enjambre de abejas de alta tensión el que puedo identificar como dialecto, pues el zumbido que parece constante aveces se entrecorta, fluctúa, formando un código ininteligible, con el que hablan unas con otras..
¿De que hablaran en su lengua de puro flujo de electrones? ¿De los bosques donde están los dinamos que generan su corriente eléctrica?¿ De las selvas verdes y de los ríos llenos de cocodrilos donde están las presas del cañón del sumidero, de sus habitantes que hablan con los pájaros quetzales en su lengua maya?¿De los amaneceres y puestas de sol maravillosas de las costas? Me pregunto sin respuesta de que hablaran y si tal vez las noticias contadas durante años de torre a torre no generara en ellas sueños y añoranzas, de conocer otras cosas y de dejar de ser torres eléctricas, aunque sea por un momento. Les veo suspendidas en el aire, solidas, ligeras, estoicas, disciplinadas y marciales. Posiblemente llenas de sueños y de diálogos zumbantes; De alta tensión.
IV
Se fue la luz en casa, repentinamente caí en ese vació horizontal que es la negritud primigenia, la cual inundo el cuarto, convirtiendo todo lo brillantemente iluminado en obscuramente ajeno. Así pues mi casa, cueva postmoderna fue tomada por asalto por la obscuridad primigenia esa, que a toda costa, las mas de las veces evitamos y que se llama noche. Mientras caía preso del discreto encanto de la luz de una vela, veía distraídamente el techo, con instinto Cromagnon pensaba, en forma inocente mancillar la blancura del techo de tirol con la negra silueta de mi mano y empezar a crear un nuevo Altamira, o Lascaux, dentro de la intimidad de esta, mi cueva de cemento y ladrillo, fue entonces que las vi de reojo por la ventana, recortadas en la obscuridad de la noche contra la claridad del cielo nocturno libre de nubes y lleno de estrellas. A las torres eléctricas, marchando, una tras otra, a ritmo de parada, de desfile dirían otros, estoicas y marciales, unidas por sus cables. Al fin se habían puesto en movimiento. Dejaron los sueños prendidos en algún lado y decidieron cambiarlos por una buena dosis de realidad. Cantaban, o creo que lo hacían, en un coro de zumbidos eléctricos murmurantes, que chisporroteaban a veces, cuando los cables chocaban entre ellos. Así continuaron, caminando, como los molinos gigantes del Quijote, al paso constante que les permitía sus zapatos de concreto, me sorprendió no verlas volar, como globos, pero pronto recordé que tal vez por ser de noche y por el sereno de la madrugada su aire caliente no tenia impulso, para ir en su búsqueda obsesiva del globo solar.
Continuaron su marcha, a paso redoblado, durante toda la noche, y parte del día, les observe sorprendido mientras se alejaban hacia el horizonte montañoso que bordea la ciudad, Las seguí con la vista por largo rato mientras se me antojaba correr y subirme al hombro de una de ellas y ver el amanecer desde la altura, me quede viendo como sus pequeñas siluetas en la lejanía coronaban los espinazos de lo cerros, como si de inmensas agujas de acupuntura se tratara quitando las dolencias de espalda de esta sierra montañosa hasta que desaparecieron. De lo que paso después solo puedo imaginarme, de verlas caminar a través de valles, atravesando ríos y solidarias como son ayudandose las unas a las otras con sus cables para hacer rapel a través de cañadas y barrancos.
Me di cuenta que las torres dejaron de soñar, de sentir añoranza por los lugares que nunca han visto y que deseaban ver. De sucumbir a la tentación de la invitación transmitida de una a otra en su lengua de electrones.Dejaron de soñar para ponerse en movimiento e irse de vacaciones, de abandonar , por una vez, su postura rígida y responsable de indudable estoicismo. Tal vez caminaran por muchos kilómetros hasta ver el amanecer en la costa, donde se mecerían en el viento mientras el mar les moja sus cuadrados pies de concreto y las gaviotas se posan lenta y plácidamente en sus cabezas, podrán descansar plácidamente, vacacional, que buena falta le hace y soñar un poco con nuevos horizontes, lugares estos donde dejarían de ser torres; Serán palmeras.
20 - 26 Enero 2011
I
Si las ves, fijamente, te darás cuenta, de como se mueven, se mecen, que así se le llama a este movimiento. Sí, se mecen, plácidamente, movidas por el viento y oscilan en una danza en las alturas mientras se sostienen en el aire.
Me gustan las torres eléctricas, por sus formas geométricas, por estar hechas de triángulos y ángulos que se cruzan, y que forman un caleidoscopio de lineas que se recortan contrastantes contra el plomizo cielo de esta ciudad. Me gustan por estar hechas de lineas rectas y por ser ellas mismas, parte de inmensas lineas de torres formadas, con disciplina marcial, mientras atraviesan cerros, cañadas, bosques y llanuras, les admiro, por rectas, estoicas, marciales y disciplinadas.
Siempre me han sorprendido las torres eléctricas, con sus esbeltas y raquíticas figuras, me sorprenden por el hecho de sostenerse en el aire por delgadisimas trabes de aluminio que hacen que parezcan, desde lejos, estructuras realizadas por palillos de dientes, a pesar de eso, estas esbeltas trabes metálicas sostienen un peso de varias toneladas, de manera increíble y casi mágica, a veces creo que su estructura liviana, aparentemente frágil, transparente, de una limpidez y claridad sincera, encierra un vacío y que este vacío y el aire circundante es lo que realmente mantiene a las torre erguida, ligera. Creo que es así, pues recuerdo o creo recordar, por viejas lecciones de física básica, que el aire caliente sube y mantiene a los globos aerostáticos en el aire. Tal vez, el vacío interior de estas torres no lo sea tanto, y estas están en realidad llenas de aire lentamente entibiado, y es debido a este aire caliente que se mantienen derechitas, buscando llegar al cielo, tal vez de ahí su forma, gruesa en su base y delgada en su tope, tomaron esta forma, no por solides estructural, sino por estiramiento, por alargarse hacia el globo solar, por culpa del aire caliente que ocupa su vacío interior, y que en exceso, deformo la figura de la torre, como si esta estuviera hecha de flexibles ligas de de hule y no de aluminio. Tal vez por eso las torres calzan en cada uno de sus cuatro pies, gigantescos bloques de concreto u hormigón, zapatos estos, que parece que las torres hubieran utilizado para aplanar su derecho de vía, pero que no son otra cosa mas que pesos, colocados estos en forma precavida para evitar que el aire contenido dentro de ellas, ese que las hace querer subir al cielo y que le ha hecho adoptar esa forma alargada que les es tan peculiar se las lleve volando, como globos.
II
Desde hace años, muchos, décadas, diría que toda mi vida, que no es mucha, ni suficientemente poca, e vivido cerca de un paso de vía de torres eléctricas que forman parte de una linea de distribución de corriente de alta tensión. Ocupan estas, el larguísimo camellón de una avenida que, curiosamente, se llama "Avenida de las torres" y recuerdo que esta ciudad, Medusa cuyas serpientes hacen crecer la ciudad, convirtiendo con su mirada los campos en masas de piedra, todo hormigón y chapapote, abundan las calles así nombradas, tal vez, lo curioso seria encontrar una delegación o municipio de esta gran urbe de concreto y demografía anónima que no tenga su correspondiente "Avenida de las torres".
Recuerdo como de niño las observaba mientras paseaba a lado de ellas montado en bicicleta, y de las recomendaciones de no volar cerca de ellas papalotes, pues en caso de que uno se enredara en los cables de alta tensión uno moriría inmediatamente consumido por el chispazo eléctrico producido por el efecto de hacer "tierra" la corriente de alto voltaje. En mi mente infantil me regodeaba con el placer macabro de reconstruir mil veces mi trágica muerte en la imposible escena de verme reducido a una escultura de ceniza humeante, calcinado y electrocutado como castigo de atreverme a volar un papalote cerca del espacio vital, sagrado, de esas moles deidedificadas que eran las torres eléctricas, muerto rápido en consecuencia a mi infracción, por un rayo justiciero de alta tensión y quedar, para escarmiento y señal de algún futuro retador, como escultura humeante sobre el pasto seco de los camellones. Pensaba, con terror comparativo, que tal vez en Sodoma y Gomorra los niños habían volado papalotes cerca de torres eléctricas y que eso de las esculturas de sal era algún raro y terrible error de traducción.
No mentiré, si confieso que el temor a la electrocución, a morir fulminado por un zumbante chispazo eléctrico no era una idea que, tanto me atraía, como me aterrorizaba. Como todo niño, o adolescente me di algunos "toques" eléctricos al tocar o desconectar extensiones eléctricas, estos accidentes, producto de mi negligencia casi siempre, tuvieron como consecuencia, sin excepción, una mano dormida y hormiguente, ajena, que recordaría durante mucho tiempo lo peligroso que era la electricidad. Por esta misma razón durante años me quedaba cerca de las torres, silencioso, expectante, sin atreverme a tocarlas, pues temía sufrir un chispazo, toque, electrocución masiva, o cuando menos una mano dormida y hormiguente, dolida, ajena, entregada en tributo, temporalmente, a alguna deidad desconocida: El patrono de las torres eléctricas electrocutantes "electro-pochtli" o "electrocoatl".
III
Las torres eléctricas hablan, si, las eh escuchado, muchas veces, sentado en el centro de el área cuadrangular que determinan sus zapatos de concreto, o caminando lentamente en el camellón, las eh oído hablar, escuchar su lengua susurrada que transmite su platica de torre a torre. Que tonto eres, diría alguien, lo que escuchas es el zumbido de la corriente eléctrica al pasar por los cables. Tal vez es cierto, tal vez es así. Pero yo creo, no, estoy convencido de que las torres eléctricas hablan con dialecto zumbante unas con otras. Es este ruido, el de enjambre de abejas de alta tensión el que puedo identificar como dialecto, pues el zumbido que parece constante aveces se entrecorta, fluctúa, formando un código ininteligible, con el que hablan unas con otras..
¿De que hablaran en su lengua de puro flujo de electrones? ¿De los bosques donde están los dinamos que generan su corriente eléctrica?¿ De las selvas verdes y de los ríos llenos de cocodrilos donde están las presas del cañón del sumidero, de sus habitantes que hablan con los pájaros quetzales en su lengua maya?¿De los amaneceres y puestas de sol maravillosas de las costas? Me pregunto sin respuesta de que hablaran y si tal vez las noticias contadas durante años de torre a torre no generara en ellas sueños y añoranzas, de conocer otras cosas y de dejar de ser torres eléctricas, aunque sea por un momento. Les veo suspendidas en el aire, solidas, ligeras, estoicas, disciplinadas y marciales. Posiblemente llenas de sueños y de diálogos zumbantes; De alta tensión.
IV
Se fue la luz en casa, repentinamente caí en ese vació horizontal que es la negritud primigenia, la cual inundo el cuarto, convirtiendo todo lo brillantemente iluminado en obscuramente ajeno. Así pues mi casa, cueva postmoderna fue tomada por asalto por la obscuridad primigenia esa, que a toda costa, las mas de las veces evitamos y que se llama noche. Mientras caía preso del discreto encanto de la luz de una vela, veía distraídamente el techo, con instinto Cromagnon pensaba, en forma inocente mancillar la blancura del techo de tirol con la negra silueta de mi mano y empezar a crear un nuevo Altamira, o Lascaux, dentro de la intimidad de esta, mi cueva de cemento y ladrillo, fue entonces que las vi de reojo por la ventana, recortadas en la obscuridad de la noche contra la claridad del cielo nocturno libre de nubes y lleno de estrellas. A las torres eléctricas, marchando, una tras otra, a ritmo de parada, de desfile dirían otros, estoicas y marciales, unidas por sus cables. Al fin se habían puesto en movimiento. Dejaron los sueños prendidos en algún lado y decidieron cambiarlos por una buena dosis de realidad. Cantaban, o creo que lo hacían, en un coro de zumbidos eléctricos murmurantes, que chisporroteaban a veces, cuando los cables chocaban entre ellos. Así continuaron, caminando, como los molinos gigantes del Quijote, al paso constante que les permitía sus zapatos de concreto, me sorprendió no verlas volar, como globos, pero pronto recordé que tal vez por ser de noche y por el sereno de la madrugada su aire caliente no tenia impulso, para ir en su búsqueda obsesiva del globo solar.
Continuaron su marcha, a paso redoblado, durante toda la noche, y parte del día, les observe sorprendido mientras se alejaban hacia el horizonte montañoso que bordea la ciudad, Las seguí con la vista por largo rato mientras se me antojaba correr y subirme al hombro de una de ellas y ver el amanecer desde la altura, me quede viendo como sus pequeñas siluetas en la lejanía coronaban los espinazos de lo cerros, como si de inmensas agujas de acupuntura se tratara quitando las dolencias de espalda de esta sierra montañosa hasta que desaparecieron. De lo que paso después solo puedo imaginarme, de verlas caminar a través de valles, atravesando ríos y solidarias como son ayudandose las unas a las otras con sus cables para hacer rapel a través de cañadas y barrancos.
Me di cuenta que las torres dejaron de soñar, de sentir añoranza por los lugares que nunca han visto y que deseaban ver. De sucumbir a la tentación de la invitación transmitida de una a otra en su lengua de electrones.Dejaron de soñar para ponerse en movimiento e irse de vacaciones, de abandonar , por una vez, su postura rígida y responsable de indudable estoicismo. Tal vez caminaran por muchos kilómetros hasta ver el amanecer en la costa, donde se mecerían en el viento mientras el mar les moja sus cuadrados pies de concreto y las gaviotas se posan lenta y plácidamente en sus cabezas, podrán descansar plácidamente, vacacional, que buena falta le hace y soñar un poco con nuevos horizontes, lugares estos donde dejarían de ser torres; Serán palmeras.
miércoles, 5 de octubre de 2011
1955 -2011
1955 - 2011
Steve Jobs (05 Octubre 2011)
Demonios... Me distraje por una nota en la TV. Fallecio Steve Jobs...
Y yo aqui, frente a esta "Emac" de inmaculada piel de blanca porcelana. Le admiraba tanto Sr. Jobs, por sus excelentes computadoras de trabajo (Mac Performa, Mac 9600-300 power PC, G3 y G4 en las que he trabajado) y por su futuristico y nunca bien ponderado "Newton" (El tatara abuelito del "Ipad" y el papa de la "Palm", objeto fantastico este el cual existía, créalo o no, por que yo los vi en vivo por halla de 1994 - 1995) aborrecía un poco que el genio de su mente sea mas reconocido por objetos como el "Ipod, Iphone o Ipad". Objetos todos ellos que no pienso tener, a menos que sea absolutamente necesario o de vida o muerte.
Jobs fue, junto con Wozniak el creador del Apple uno, y de los sistemas operativos que permitían al usuario operar los programas desde un entorno gráfico de ventanas. Tan común hoy en día y copiado cínicamente por el antiguo amigo de Jobs; Bill Gates. Hecho que desemboco en una larguísimas demanda judicial ganada por Microsoft.
Para mí el Mac OS. era revolucionario, creanlo, por que yo aprendí, para que te des una idea, hace un montón de años, a programar en "Basic y Cobol" a partir de discos de tres y media, y de cinco un cuarto de pulgadas, de los cuales vertíamos instrucciones en una "PC" que tenia una pantalla de inicio monocromática con caracteres de color verde neón que herían la vista después de verlas un rato, pantallas donde un cursor vertical parpadeaba después de los caracteres "C:"en espera paciente de instrucciones. Que envidia les tenia a esos pocos usuarios de Mac que yo conocía y que tenían en sus computadores los monitores integrados al CPU ("Mac II classic", si mal no recuerdo) en una maquina bastante bonita y elegante, en la cual en una pantalla monocromática, pero de escala de grises, uno podía navegaban por medio de un gran mouse cuadrado de un único y gran botón amigable.
Se que de los creadores de Apple, Wozniak era el genio en ingeniería y Jobs mas bien alguien que tenia una gran capacidad de ver como volver mas sencilla e integrada la tecnología, como volverla fácil y amigable, usable, y que tuvo el genio mayor y buen tino de allegarse con gente brillante que sabia aterrizar sus ideas en cosas tangibles. Jobs tal vez no era un genio de la ingeniería pero si un gran imaginante que impulso y supo aprovechar la tecnología para fundar empresas de vanguardia como Next (Con Wozniak, otra vez), Apple y Pixar.
El día de hoy, que me entero de su muerte se que no pasara nada fundamental después de su partida, el mundo seguirá rotando sobre su eje en veinticuatro horas mas o menos y la luna orbitaria la tierra. Jobs era alguien importante, sin duda, persistente, como lo demostró su larga lucha contra la enfermedad hepática que le hizo tener al momento de su muerte el hígado de un hombre de 20 años que le habían trasplantado unos años atrás. Persistente con sus compañías y con sus ideas. Jobs fue un hombre como pocos que murió como todos... Y es este hecho, el de ser como todos nosotros, pero inmortal por lo que deja, lo hace mas cercano al olimpo de la historia.
No podemos librarnos de lo que somos, de algún lugar venimos, del polvo de las estrellas y allí es a donde regresamos, como el señor Jobs que solo se nos adelanto un poquito...No tengo prisa, pero algún día, todos nosotros un día antes o después, algún día le alcanzaremos.
Steve Jobs (05 Octubre 2011)
Demonios... Me distraje por una nota en la TV. Fallecio Steve Jobs...
Y yo aqui, frente a esta "Emac" de inmaculada piel de blanca porcelana. Le admiraba tanto Sr. Jobs, por sus excelentes computadoras de trabajo (Mac Performa, Mac 9600-300 power PC, G3 y G4 en las que he trabajado) y por su futuristico y nunca bien ponderado "Newton" (El tatara abuelito del "Ipad" y el papa de la "Palm", objeto fantastico este el cual existía, créalo o no, por que yo los vi en vivo por halla de 1994 - 1995) aborrecía un poco que el genio de su mente sea mas reconocido por objetos como el "Ipod, Iphone o Ipad". Objetos todos ellos que no pienso tener, a menos que sea absolutamente necesario o de vida o muerte.
Jobs fue, junto con Wozniak el creador del Apple uno, y de los sistemas operativos que permitían al usuario operar los programas desde un entorno gráfico de ventanas. Tan común hoy en día y copiado cínicamente por el antiguo amigo de Jobs; Bill Gates. Hecho que desemboco en una larguísimas demanda judicial ganada por Microsoft.
Para mí el Mac OS. era revolucionario, creanlo, por que yo aprendí, para que te des una idea, hace un montón de años, a programar en "Basic y Cobol" a partir de discos de tres y media, y de cinco un cuarto de pulgadas, de los cuales vertíamos instrucciones en una "PC" que tenia una pantalla de inicio monocromática con caracteres de color verde neón que herían la vista después de verlas un rato, pantallas donde un cursor vertical parpadeaba después de los caracteres "C:"en espera paciente de instrucciones. Que envidia les tenia a esos pocos usuarios de Mac que yo conocía y que tenían en sus computadores los monitores integrados al CPU ("Mac II classic", si mal no recuerdo) en una maquina bastante bonita y elegante, en la cual en una pantalla monocromática, pero de escala de grises, uno podía navegaban por medio de un gran mouse cuadrado de un único y gran botón amigable.
Se que de los creadores de Apple, Wozniak era el genio en ingeniería y Jobs mas bien alguien que tenia una gran capacidad de ver como volver mas sencilla e integrada la tecnología, como volverla fácil y amigable, usable, y que tuvo el genio mayor y buen tino de allegarse con gente brillante que sabia aterrizar sus ideas en cosas tangibles. Jobs tal vez no era un genio de la ingeniería pero si un gran imaginante que impulso y supo aprovechar la tecnología para fundar empresas de vanguardia como Next (Con Wozniak, otra vez), Apple y Pixar.
El día de hoy, que me entero de su muerte se que no pasara nada fundamental después de su partida, el mundo seguirá rotando sobre su eje en veinticuatro horas mas o menos y la luna orbitaria la tierra. Jobs era alguien importante, sin duda, persistente, como lo demostró su larga lucha contra la enfermedad hepática que le hizo tener al momento de su muerte el hígado de un hombre de 20 años que le habían trasplantado unos años atrás. Persistente con sus compañías y con sus ideas. Jobs fue un hombre como pocos que murió como todos... Y es este hecho, el de ser como todos nosotros, pero inmortal por lo que deja, lo hace mas cercano al olimpo de la historia.
No podemos librarnos de lo que somos, de algún lugar venimos, del polvo de las estrellas y allí es a donde regresamos, como el señor Jobs que solo se nos adelanto un poquito...No tengo prisa, pero algún día, todos nosotros un día antes o después, algún día le alcanzaremos.
domingo, 2 de octubre de 2011
Espera. (Plantado).
Como un acuario.
Comentario en "Blog".
28 de Octubre 2009.
Espera:
Llegue temprano, como siempre, e hice lo que hago todas las veces que esto pasa, busco un árbol y cobijado en su sombra y su frescor me dedico a esperar, mientras leo un libro...
Y espero...
Siempre espero...
No se bien por que siempre tengo la manía de llegar temprano, si se que mis poco puntuales citados siempre llegaran tarde; Impuntuales. Dolorosamente ajenos a mi tiempo, pero increíblemente conscientes del valor del suyo, de ese, que no hay que desperdiciar, excepto el mío, tal vez este, el mio, les es indiferente. Uno es solo consciente de lo que de suyo es, lo demás es lejano, difuso, lejos del punto de enfoque del lente de nuestra percepción y nuestra realidad y por lo tanto irrelevante, secundario, cuanto más.
Espero...
Siempre espero, a los amigos, a los funcionarios, en los engorrosos tramites burocráticos y a las mujeres que pretendí, Esas que en algunos casos (Muchos diría yo.) me dejaran esperando dolorosas y anhelantes horas, para, las mas de las veces ni siquiera presentarse. Plantón deliberado en jardinera ausente y mano intangible. Me imagino que se reirían a escondidas de mi, sabiendo que las esperaba estúpidamente, como tonto, plantado en el piso como si de un árbol más en la banqueta se tratara, levemente encorvado, inclinado y a veces desojado. Me he preguntado, una y otra vez si es divertido o les habrá causado algún placer mal sano el saber que uno, yo, o lo que soy estaba ahí firmemente plantado al piso en dolorosa y anhelante espera mientras ellas, despreocupadas y olvidadizas atendían el no desperdiciar su valioso tiempo. No desperdiciado, o al menos no conmigo... Recuerdo que alguna incluso me dijo que olvido la cita, que novedad, eso me hizo cuestionarme acerca de que si una espera olvidada jamas sucedió. No, para ella no, tal vez para mi sí y por este simple hecho posiblemente es o fue inexistente.
Espero...
La espera es Don de Reyes, es esa rara cualidad que separa a los genios del populacho, del vulgo raso, pero, en mi caso, no me siento mas digno, noble, real o inteligente por el solo hecho de esperar.
Espero...
Abro el libro, y lo estimo. Por ser un compañero mudo que empieza a platicar con uno en el momento en que se le hojea. Adoro a estos pequeños compañeros de viaje siempre dispuestos a conversar en cualquier momento y lugar. A pesar de eso, creo que es malo leer mientras uno espera, pues esta conversación personal es siempre influida por el diablillo de la impaciencia, la cual es una pésima compañera de lectura, pues acelera el ritmo e impide la comprensión de lo que debería de ser una plácida charla con el libro. Así impulsado, con impaciencia, uno devora las hojas, una tras otra, una, dos, tres, doce y cuando uno repentinamente se detiene se da cuenta que el reloj solo ha avanzado unos pocos minutos y que uno no tiene sino una remota idea de lo que leyó, impaciente.
Y me doy cuenta, de pronto, que vas atrasada y no llegas.
Espero...
Mis piernas se cansan de esperar. Se mueven de un lado para otro, inquietas, luego a la derecha y después a las izquierda, se cruzan y descruzan, creando nudos efímeros, como si quisieran atrapar el tiempo en su lento transcurrir. Por que cuando uno espera el tiempo es lento, viscoso, pegajoso, pesado. El pie de una pierna hace giros trazando con su punta órbitas etéreas en el espacio donde un paciente dedo gordo se ha transformado en satélite de un pie impaciente, mientras el otro pie se mueve de arriba abajo haciendo que el tacón del zapato aporreé el suelo con ritmo de maquina de coser, mientras da puntadas de impaciencia en suelo.
Espero...
Espero y siento como el tiempo me llega en oleadas. Densas, obscuras, viscosas. Siento como los segundos se apilan como guijarros en mis pies, lentamente, uno a uno. Hasta formar pequeños pedruscos de minutos. Se apilan, como esas pequeñas piedras que he visto colocadas alrededor de las cruces de lamina que bordean las carreteras llenas de curvas camino de Mazamitla o Tlalpuhahua y de tantos otros pueblos a los que fui en mi infancia, recuerdo estas cruces de lamina o hierro, pacientes, negras, de letras ilegibles, oxidadas, algunas cubiertas en su base por un túmulo de piedras apiladas por gente que buscan recordar a una persona que falleció en ese lugar.
Y esas cruces están allí, mudas y pacientes, esperan.
Espero...
Los segundos se acumulan y me impiden moverme. Pronto su túmulo temporal me empezara a presionar plantas de los pies Que casi seguramente empezaran a echar raíces. Pero no pierdo la esperanza y se que vendrás. ¿Espero? Y el túmulo de segundos acumulados empieza a presionarme. Me impiden moverme. Sepultado por el peso del tiempo de espera siento mis pies firmemente plantados al suelo, enraizados ya. Podría jurar que mis brazos están duros e inmóviles, como ramas, y que mis dedos se han confundido con las hojas del libro que traía entre ellas. Siento como mi pelo crece en forma de liana y que las semillas depositadas por el viento en el jardín de mi cabello mientras esperaba han eclosionado.
Disfruto del calor del sol mientras mi cuerpo crece y reverdece mientras un pájaro se posa en mi cabeza y hace su nido en mi pelo. ¿Ya es verano? ¡Que rápido pasa el tiempo!
Y mientras mis ojos derraman lagrimas de rocío y las ideas florecen en mi cabeza de verdor renovado me doy cuenta que otra vez, otra vez..." Me han dejado plantado".
Espero...
Comentario en "Blog".
28 de Octubre 2009.
Espera:
Llegue temprano, como siempre, e hice lo que hago todas las veces que esto pasa, busco un árbol y cobijado en su sombra y su frescor me dedico a esperar, mientras leo un libro...
Y espero...
Siempre espero...
No se bien por que siempre tengo la manía de llegar temprano, si se que mis poco puntuales citados siempre llegaran tarde; Impuntuales. Dolorosamente ajenos a mi tiempo, pero increíblemente conscientes del valor del suyo, de ese, que no hay que desperdiciar, excepto el mío, tal vez este, el mio, les es indiferente. Uno es solo consciente de lo que de suyo es, lo demás es lejano, difuso, lejos del punto de enfoque del lente de nuestra percepción y nuestra realidad y por lo tanto irrelevante, secundario, cuanto más.
Espero...
Siempre espero, a los amigos, a los funcionarios, en los engorrosos tramites burocráticos y a las mujeres que pretendí, Esas que en algunos casos (Muchos diría yo.) me dejaran esperando dolorosas y anhelantes horas, para, las mas de las veces ni siquiera presentarse. Plantón deliberado en jardinera ausente y mano intangible. Me imagino que se reirían a escondidas de mi, sabiendo que las esperaba estúpidamente, como tonto, plantado en el piso como si de un árbol más en la banqueta se tratara, levemente encorvado, inclinado y a veces desojado. Me he preguntado, una y otra vez si es divertido o les habrá causado algún placer mal sano el saber que uno, yo, o lo que soy estaba ahí firmemente plantado al piso en dolorosa y anhelante espera mientras ellas, despreocupadas y olvidadizas atendían el no desperdiciar su valioso tiempo. No desperdiciado, o al menos no conmigo... Recuerdo que alguna incluso me dijo que olvido la cita, que novedad, eso me hizo cuestionarme acerca de que si una espera olvidada jamas sucedió. No, para ella no, tal vez para mi sí y por este simple hecho posiblemente es o fue inexistente.
Espero...
La espera es Don de Reyes, es esa rara cualidad que separa a los genios del populacho, del vulgo raso, pero, en mi caso, no me siento mas digno, noble, real o inteligente por el solo hecho de esperar.
Espero...
Abro el libro, y lo estimo. Por ser un compañero mudo que empieza a platicar con uno en el momento en que se le hojea. Adoro a estos pequeños compañeros de viaje siempre dispuestos a conversar en cualquier momento y lugar. A pesar de eso, creo que es malo leer mientras uno espera, pues esta conversación personal es siempre influida por el diablillo de la impaciencia, la cual es una pésima compañera de lectura, pues acelera el ritmo e impide la comprensión de lo que debería de ser una plácida charla con el libro. Así impulsado, con impaciencia, uno devora las hojas, una tras otra, una, dos, tres, doce y cuando uno repentinamente se detiene se da cuenta que el reloj solo ha avanzado unos pocos minutos y que uno no tiene sino una remota idea de lo que leyó, impaciente.
Y me doy cuenta, de pronto, que vas atrasada y no llegas.
Espero...
Mis piernas se cansan de esperar. Se mueven de un lado para otro, inquietas, luego a la derecha y después a las izquierda, se cruzan y descruzan, creando nudos efímeros, como si quisieran atrapar el tiempo en su lento transcurrir. Por que cuando uno espera el tiempo es lento, viscoso, pegajoso, pesado. El pie de una pierna hace giros trazando con su punta órbitas etéreas en el espacio donde un paciente dedo gordo se ha transformado en satélite de un pie impaciente, mientras el otro pie se mueve de arriba abajo haciendo que el tacón del zapato aporreé el suelo con ritmo de maquina de coser, mientras da puntadas de impaciencia en suelo.
Espero...
Espero y siento como el tiempo me llega en oleadas. Densas, obscuras, viscosas. Siento como los segundos se apilan como guijarros en mis pies, lentamente, uno a uno. Hasta formar pequeños pedruscos de minutos. Se apilan, como esas pequeñas piedras que he visto colocadas alrededor de las cruces de lamina que bordean las carreteras llenas de curvas camino de Mazamitla o Tlalpuhahua y de tantos otros pueblos a los que fui en mi infancia, recuerdo estas cruces de lamina o hierro, pacientes, negras, de letras ilegibles, oxidadas, algunas cubiertas en su base por un túmulo de piedras apiladas por gente que buscan recordar a una persona que falleció en ese lugar.
Y esas cruces están allí, mudas y pacientes, esperan.
Espero...
Los segundos se acumulan y me impiden moverme. Pronto su túmulo temporal me empezara a presionar plantas de los pies Que casi seguramente empezaran a echar raíces. Pero no pierdo la esperanza y se que vendrás. ¿Espero? Y el túmulo de segundos acumulados empieza a presionarme. Me impiden moverme. Sepultado por el peso del tiempo de espera siento mis pies firmemente plantados al suelo, enraizados ya. Podría jurar que mis brazos están duros e inmóviles, como ramas, y que mis dedos se han confundido con las hojas del libro que traía entre ellas. Siento como mi pelo crece en forma de liana y que las semillas depositadas por el viento en el jardín de mi cabello mientras esperaba han eclosionado.
Disfruto del calor del sol mientras mi cuerpo crece y reverdece mientras un pájaro se posa en mi cabeza y hace su nido en mi pelo. ¿Ya es verano? ¡Que rápido pasa el tiempo!
Y mientras mis ojos derraman lagrimas de rocío y las ideas florecen en mi cabeza de verdor renovado me doy cuenta que otra vez, otra vez..." Me han dejado plantado".
Espero...
viernes, 30 de septiembre de 2011
Insomne.
30 de Septiembre 2011.
Texto - Correo electrónico.
Insomne.
Pareciera que hay lugares que existen para algo mas que para lo que son
concebidos.
Las esquinas y las partes bajas de los puentes peatonales que repentinamente se transforman en basureros los primeros y en orinales los segundos. Los descansos mal iluminados de las escaleras de los edificios de apartamentos, que parece que fueran creados para los besos y caricias rápidas de los cuerpos jóvenes, de esos, que reptan sus bajos vientres en la búsqueda del otro, en la rapidez, emoción y desafío que da la probabilidad de ser descubiertos. De los patios y azoteas que se transforman en desguezaderos o chatarrales y de los cristales y espacios públicos que son presa del odio juvenil desafiante.
Pero hay objetos que existen para ser una o mas cosas, ademas de para las que fueron creadas. Objetos como la cama. Que es un espacio relativamente suave y acojinado donde el hombre descansa, duerme, reposa, se encuentra a si mismo, y a veces, se encuentra con otro, en cuyo caso no reposara y mas bien se encontrara activo y febril en la búsqueda del ajeno, varias veces, si se es joven y la pasión ayuda, aunque, la pasión y la búsqueda se pueden realizar en otros lugares, como los son las esquinas de los muros, las sillas, los sofás, las mesas, el suelo, y si uno es creativo, apasionado y un poco desinivido la pasión se puede resolver en una exploración del otro contra, sobre, o de lado de una lavadora en ciclo de centrifugado, si esta vibra mucho, por estar falta de equilibrio,mejor.
Pero, no nos perdamos, volvamos al asunto de la cama cuya función principal es la de servirnos para acostarnos en ella y dormir. Dormir, que nos es sinónimo de acostarse, aunque, ya se sabe que a veces decimos, "me voy a acostar" cuando uno debería de decir , "me voy a dormir" o como cuando la gente dice que alguien o uno mismo se "acostó" con otro y uno sabe que se acostó, yació, se sentó, busco, gimió y encontró al otro, al ajeno, pero, definitivamente no durmió, ni descanso, tal vez, en estos casos, todo lo contrario: Se fatigo.
Aunque no desvariemos, recordemos, la cama es un lugar agradable para dormir. Para realizar esa actividad la mayor de las veces nocturna y las menos diurna, placentera, reconfortante y relajante y que si uno se quedara con estas descripciones se pensaría (Tal vez) que nos estamos refiriendo al acto onanico, pero, no, de ninguna manera, pues este acto, el del dormir es mas profundo y vital que aquel que llevo a la tumba a Onan.
Se dice que por lo menos una tercera parte de la vida la pasamos dormidos, la mayoría de nosotros en una cama. Lugar este que se podría decir es la piedra de sacrificios donde cada noche, las mas y las menos de día, uno ofrenda la lucidez y cordura de la vida consciente a la pequeña locura ilógica de la vida inconsciente, esa, que mora dentro de nuestra cabeza. Es la cama el lugar donde nuestros sueños de enfrentan con la realidad y donde no pocas veces la lucidez ha luchado duras batallas para arrebatarnos de las garras del sueño.
Pero a veces la cama, esa, la que nos reconforta, y nos da cobijo cuando queremos busca el sueño reparador se transforma en lugar horrible cuando somos asaltados por ese sexto jinete del Apocalipsis que es el insomnio. En esas ocasiones, la cama se transforma en un lugar horrible que pareciera esta lleno de clavos, pues nos hace reptar hacia un lado y luego para otro, nos es incomoda y ademas ejerce un raro control sobre el tiempo, pues unos pocos minutos parecen horas, días. Ademas trasforma nuestra calma y descanso en irritabilidad y somnolencia, estado este el mas horrible de todos, pues no es ni el abismo tibio y reparador del sueño, ni la inquisitiva verdad de la vigilia, es, un estado de no estar en ningún lado de ser ubicuo pero no omnisciente, es sentirse Zombi, por minutos y horas que parecen días de obscuridad inquisitiva y amenazante.
Ayer mismo fui insomne.
Casi por casualidad o por descuido, en un principio no me di cuenta, pero, después de un rato, me sorprendí que a pesar de estar cansado y somnoliento, no me dormía, tal vez el sueño habría abandonado esta cama harto de mi, o como es otoño, decidió migrar hacia tierras mas tibias. Pareciera que mi cama estuviera defectuosa, que no sirviera para lo que había sido hecha. Me pregunte si la garantía de esta cama había expirado y si así fuera, como le reclamaría y en donde.
Pareciera que de alguna forma alguien le hubiera quitado la cualidad del sueño a mi cama, que alguien se la hubiera drenado por algún lado, por algún grifo oculto que nunca e visto y que por error deje abierto. O tal vez que algún extraño insecto, como ese del almohadón de plumas(Que en lo personal me quita el sueño con solo recordarlo) le hubiera chupado, escanciado, sorbido, el sueño que tan plácidamente habitaba mi cama. ¿Quien lo robo? Tal vez un ladrón entro y levanto el colchón buscando dinero, billetes, monedas, papeles o valores y al ser lo único que había valioso se lo había llevado, mi sueño, mi descanso, a otra parte donde la malbarataría. ¿La tendría secuestrada?¿Me pediría rescate? Esa terrible posibilidad me quitaba aun mas la posibilidad de encontrar el sueño, ajeno, y por lo menos por ahora ausente.
Insomnio, te odio por transformar este lugar de relajación y placer que es la cama en un lugar hostil y frío al que tendré que regresar esta noche con algo de miedo, pues podría volver a ella y no encontrar el sueño reparador, si no a ti, expectante, agazapado, listo para saltarme encima como animal de presa protegido por la obscuridad de la noche.
Texto - Correo electrónico.
Insomne.
Pareciera que hay lugares que existen para algo mas que para lo que son
concebidos.
Las esquinas y las partes bajas de los puentes peatonales que repentinamente se transforman en basureros los primeros y en orinales los segundos. Los descansos mal iluminados de las escaleras de los edificios de apartamentos, que parece que fueran creados para los besos y caricias rápidas de los cuerpos jóvenes, de esos, que reptan sus bajos vientres en la búsqueda del otro, en la rapidez, emoción y desafío que da la probabilidad de ser descubiertos. De los patios y azoteas que se transforman en desguezaderos o chatarrales y de los cristales y espacios públicos que son presa del odio juvenil desafiante.
Pero hay objetos que existen para ser una o mas cosas, ademas de para las que fueron creadas. Objetos como la cama. Que es un espacio relativamente suave y acojinado donde el hombre descansa, duerme, reposa, se encuentra a si mismo, y a veces, se encuentra con otro, en cuyo caso no reposara y mas bien se encontrara activo y febril en la búsqueda del ajeno, varias veces, si se es joven y la pasión ayuda, aunque, la pasión y la búsqueda se pueden realizar en otros lugares, como los son las esquinas de los muros, las sillas, los sofás, las mesas, el suelo, y si uno es creativo, apasionado y un poco desinivido la pasión se puede resolver en una exploración del otro contra, sobre, o de lado de una lavadora en ciclo de centrifugado, si esta vibra mucho, por estar falta de equilibrio,mejor.
Pero, no nos perdamos, volvamos al asunto de la cama cuya función principal es la de servirnos para acostarnos en ella y dormir. Dormir, que nos es sinónimo de acostarse, aunque, ya se sabe que a veces decimos, "me voy a acostar" cuando uno debería de decir , "me voy a dormir" o como cuando la gente dice que alguien o uno mismo se "acostó" con otro y uno sabe que se acostó, yació, se sentó, busco, gimió y encontró al otro, al ajeno, pero, definitivamente no durmió, ni descanso, tal vez, en estos casos, todo lo contrario: Se fatigo.
Aunque no desvariemos, recordemos, la cama es un lugar agradable para dormir. Para realizar esa actividad la mayor de las veces nocturna y las menos diurna, placentera, reconfortante y relajante y que si uno se quedara con estas descripciones se pensaría (Tal vez) que nos estamos refiriendo al acto onanico, pero, no, de ninguna manera, pues este acto, el del dormir es mas profundo y vital que aquel que llevo a la tumba a Onan.
Se dice que por lo menos una tercera parte de la vida la pasamos dormidos, la mayoría de nosotros en una cama. Lugar este que se podría decir es la piedra de sacrificios donde cada noche, las mas y las menos de día, uno ofrenda la lucidez y cordura de la vida consciente a la pequeña locura ilógica de la vida inconsciente, esa, que mora dentro de nuestra cabeza. Es la cama el lugar donde nuestros sueños de enfrentan con la realidad y donde no pocas veces la lucidez ha luchado duras batallas para arrebatarnos de las garras del sueño.
Pero a veces la cama, esa, la que nos reconforta, y nos da cobijo cuando queremos busca el sueño reparador se transforma en lugar horrible cuando somos asaltados por ese sexto jinete del Apocalipsis que es el insomnio. En esas ocasiones, la cama se transforma en un lugar horrible que pareciera esta lleno de clavos, pues nos hace reptar hacia un lado y luego para otro, nos es incomoda y ademas ejerce un raro control sobre el tiempo, pues unos pocos minutos parecen horas, días. Ademas trasforma nuestra calma y descanso en irritabilidad y somnolencia, estado este el mas horrible de todos, pues no es ni el abismo tibio y reparador del sueño, ni la inquisitiva verdad de la vigilia, es, un estado de no estar en ningún lado de ser ubicuo pero no omnisciente, es sentirse Zombi, por minutos y horas que parecen días de obscuridad inquisitiva y amenazante.
Ayer mismo fui insomne.
Casi por casualidad o por descuido, en un principio no me di cuenta, pero, después de un rato, me sorprendí que a pesar de estar cansado y somnoliento, no me dormía, tal vez el sueño habría abandonado esta cama harto de mi, o como es otoño, decidió migrar hacia tierras mas tibias. Pareciera que mi cama estuviera defectuosa, que no sirviera para lo que había sido hecha. Me pregunte si la garantía de esta cama había expirado y si así fuera, como le reclamaría y en donde.
Pareciera que de alguna forma alguien le hubiera quitado la cualidad del sueño a mi cama, que alguien se la hubiera drenado por algún lado, por algún grifo oculto que nunca e visto y que por error deje abierto. O tal vez que algún extraño insecto, como ese del almohadón de plumas(Que en lo personal me quita el sueño con solo recordarlo) le hubiera chupado, escanciado, sorbido, el sueño que tan plácidamente habitaba mi cama. ¿Quien lo robo? Tal vez un ladrón entro y levanto el colchón buscando dinero, billetes, monedas, papeles o valores y al ser lo único que había valioso se lo había llevado, mi sueño, mi descanso, a otra parte donde la malbarataría. ¿La tendría secuestrada?¿Me pediría rescate? Esa terrible posibilidad me quitaba aun mas la posibilidad de encontrar el sueño, ajeno, y por lo menos por ahora ausente.
Insomnio, te odio por transformar este lugar de relajación y placer que es la cama en un lugar hostil y frío al que tendré que regresar esta noche con algo de miedo, pues podría volver a ella y no encontrar el sueño reparador, si no a ti, expectante, agazapado, listo para saltarme encima como animal de presa protegido por la obscuridad de la noche.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Devorame.
Miss Tutsi Pop.
Comentario en Blog.
27 de Septiembre 2011.
Devórame o moriré:
Curioso; Debemos comer, devorar, matar a otros seres para vivir, para bien vivir, que así se dice. Devoramos a los otros, a lo ajeno, a lo que no soy yo, animales y plantas, y a veces, a uno que otro ser humano, aunque no seamos Caníbales y no lo comamos literalmente, aunque si, metafóricamente. Por su puesto, devoramos al mundo, con apetito insaciable.
Devorar, aunque a veces lo intangible nos devora; Las pasiones, los deseos mal manejados y las menos de la veces cumplidos, los miedos, las frustraciones.
Todas estas cosas nos devoran con voracidad infinita, irrefrenable, febril, lentamente y sin pausa, hasta extinguir lo que somos y dejarnos cansados, marchitos, en los huesos...Consumidos. Como los alimentos que debemos devorar para estar vivos y sanos. Materia esta, muerta, cadavérica, que nos recuerda permanentemente nuestro fin y destino.
Alguna vez terminare por ser devorado, como todos, por la boca de tierra que es el útero de la madre tierra, reposare en ese estomago transitorio al que llamamos tumba. Espero ser alimento bueno, sabroso y sustancioso para que vida nueva ronde la tierra, tal vez, en ese momento pueda ver el sol a los ojos, seré, en ese momento, un diente de león sobre el que alguien soplara y hará que me desgrane en el viento de su aliento, el aliento de la vida...
Comentario en Blog.
27 de Septiembre 2011.
Devórame o moriré:
Curioso; Debemos comer, devorar, matar a otros seres para vivir, para bien vivir, que así se dice. Devoramos a los otros, a lo ajeno, a lo que no soy yo, animales y plantas, y a veces, a uno que otro ser humano, aunque no seamos Caníbales y no lo comamos literalmente, aunque si, metafóricamente. Por su puesto, devoramos al mundo, con apetito insaciable.
Devorar, aunque a veces lo intangible nos devora; Las pasiones, los deseos mal manejados y las menos de la veces cumplidos, los miedos, las frustraciones.
Todas estas cosas nos devoran con voracidad infinita, irrefrenable, febril, lentamente y sin pausa, hasta extinguir lo que somos y dejarnos cansados, marchitos, en los huesos...Consumidos. Como los alimentos que debemos devorar para estar vivos y sanos. Materia esta, muerta, cadavérica, que nos recuerda permanentemente nuestro fin y destino.
Alguna vez terminare por ser devorado, como todos, por la boca de tierra que es el útero de la madre tierra, reposare en ese estomago transitorio al que llamamos tumba. Espero ser alimento bueno, sabroso y sustancioso para que vida nueva ronde la tierra, tal vez, en ese momento pueda ver el sol a los ojos, seré, en ese momento, un diente de león sobre el que alguien soplara y hará que me desgrane en el viento de su aliento, el aliento de la vida...
jueves, 22 de septiembre de 2011
Foco..."Fuck up".
Aldonza Mnemosine
"Dolce..." Comentario en "Blog"
24 de Mayo 2010
Foco :
Tirando en su lecho, el moderno Cromagnon observa el techo, con mirada distraída, perdida en algún punto entre el tirol del techo y el espacio infinito.
Reposa, mientras cae la tarde y su cuerpo descansa del trajín de la era "post moderna". Hace mucho que este hombre bestia abandono las cavernas, hace mas de diez mil años, pero, sigue viviendo en una cueva, artificial, claro esta, pero cueva al fin. A cambiado las estalactitas por tirol y las pieles de Mamut y Bisón por una cama de resortes con forro naylon.
El cavernícola continua con la vista perdida en techo, mientras analiza la geografía y orografía del tirol blanco. En otras épocas sus ancestros se habrían acercado a la fogata primigenia, esa que da luz y calor para contar historias. Pero el no puede. Su fogata post moderna esta descompuesta. Su televisor, que habla con caras y voces anónimas, cuando no lejanas, esta descompuesto, roto. De nada importo que fuera un prodigio de las alquímicas mentes del lejano oriente, que fuera de LED y de fondo de intensidad y densidad neutra, que fuera ultra plano, ultra liso, ultra delgado, ultra moderno, ultra caro, y en este preciso momento que esta descompuesto, mudo, callado, idiota, utra inútil.
El hombre de las cavernas se revuelve sobre el dinosaurio muerto, que es su cama de piel de naylon y petróleo procesado. Mientras ve que las sombras se alargan hasta juntarse y expandirse, para ocupar cada lugar disponible, como si de una inundación repentina de añil se hubiese posesionado de su cueva.
Ha anochecido, pero no le preocupa, esta a salvo de los lobos en ese piso seis con la puerta bien cerrada por dos cerraduras y dos pestillos.
La obscuridad le atrapa y le envuelve, y después de un rato le inquieta, por eso hace lo que su memoria social le dicta, encender un fuego, claro que este no estará en el suelo ni en el fogón, este presidirá el perfecto punto medio de esta cueva sin estalactitas.
Clic...!!!
Y se hizo la luz... Y el hombre, hecho a imagen y semejanza de un creador lejano se dio cuenta que era buena.
El foco esta inmóvil, como sol de medio día, en su cenit, del cual nunca se moverá. Tendrá el mismo destino de ese disco que se paralizo en la batalla de Kadesh para gloria de Josué y perdición de los amorreos.
El foco esta inmóvil, como sol personal comandado a nuestro capricho. No se moverá ni será rasurado por la cuchilla cruel y afilada del horizonte, esa que lo hace sangrar y genera rojizos y sangrantes atardeceres.
El foco continua en su lugar, pues es sol que no requiere sacrificios ni construcciones onerosas para ser aplacado o contentado. Solo requiere de un flujo constante de electrones dirigidos por medio de alquímicos cables de cobre al milagro físico de su resistencia.
El foco es vacío, o al menos su interior es un vacío. Pero esta lleno de luz, que es como sabemos el origen de toda creación.
El foco continua en el techo, inmóvil, mientras el hombre de las cavernas le observa. De pronto una diminuta mosca se acerca y empieza a dar vueltas a su alrededor. ¿O la órbita?¿Cómo los planetas orbitán a nuestra estrella progenitora?
La mosca continua dando vueltas alrededor del foco, en órbitas cada vez mas cerradas, veloces y cercanas, es natural, pensó el cavernícola, pues esto no es mas que el producto de la atracción gravitacional que ejerce este sol hacia sus satélites.
La mosca esta inmóvil se ha posado en la superficie del foco. El Cromagnon se pregunta si realmente la mosca es una mosca y no una nave tripulada por diminutos seres que han venido, en aventura cósmica a posarse en la superficie de este cuerpo celeste inmóvil en el centro de este micro universo.
Se puede imaginar la escena:
"Es un pequeño paso para un...Pero un gran paso para..."
El cavernícola se detiene a pensar:¿Como se llamaran estos diminutos extraterrestres o mejor dicho intraterrestres, que pueblan un mundo lejano de este micro universo, donde el es dios microcosmico?
No puede resistir la tentación, busca una silla y la pone en el nadir del foco, acercara su cara al este sol simulado y buscara señales de la nave mosca y sus diminutos tripulantes intraterrestres. Sube un pie, luego el otro y entonces ocurre lo peor:
El foco centella por un momento y emite chispas. La obscuridad corre en tropel y nuevamente se apodera del cuarto.
El cavernícola salta al piso y furiosamente aprieta el interruptor de la pared. Nada...No se produce el milagro de la luz, sin embargo hay luz en la calle, y en las cuevas aledañas.
¡¡Foco...!! Fuck up...!!
Se ha fundido un fusible.
"Dolce..." Comentario en "Blog"
24 de Mayo 2010
Foco :
Tirando en su lecho, el moderno Cromagnon observa el techo, con mirada distraída, perdida en algún punto entre el tirol del techo y el espacio infinito.
Reposa, mientras cae la tarde y su cuerpo descansa del trajín de la era "post moderna". Hace mucho que este hombre bestia abandono las cavernas, hace mas de diez mil años, pero, sigue viviendo en una cueva, artificial, claro esta, pero cueva al fin. A cambiado las estalactitas por tirol y las pieles de Mamut y Bisón por una cama de resortes con forro naylon.
El cavernícola continua con la vista perdida en techo, mientras analiza la geografía y orografía del tirol blanco. En otras épocas sus ancestros se habrían acercado a la fogata primigenia, esa que da luz y calor para contar historias. Pero el no puede. Su fogata post moderna esta descompuesta. Su televisor, que habla con caras y voces anónimas, cuando no lejanas, esta descompuesto, roto. De nada importo que fuera un prodigio de las alquímicas mentes del lejano oriente, que fuera de LED y de fondo de intensidad y densidad neutra, que fuera ultra plano, ultra liso, ultra delgado, ultra moderno, ultra caro, y en este preciso momento que esta descompuesto, mudo, callado, idiota, utra inútil.
El hombre de las cavernas se revuelve sobre el dinosaurio muerto, que es su cama de piel de naylon y petróleo procesado. Mientras ve que las sombras se alargan hasta juntarse y expandirse, para ocupar cada lugar disponible, como si de una inundación repentina de añil se hubiese posesionado de su cueva.
Ha anochecido, pero no le preocupa, esta a salvo de los lobos en ese piso seis con la puerta bien cerrada por dos cerraduras y dos pestillos.
La obscuridad le atrapa y le envuelve, y después de un rato le inquieta, por eso hace lo que su memoria social le dicta, encender un fuego, claro que este no estará en el suelo ni en el fogón, este presidirá el perfecto punto medio de esta cueva sin estalactitas.
Clic...!!!
Y se hizo la luz... Y el hombre, hecho a imagen y semejanza de un creador lejano se dio cuenta que era buena.
El foco esta inmóvil, como sol de medio día, en su cenit, del cual nunca se moverá. Tendrá el mismo destino de ese disco que se paralizo en la batalla de Kadesh para gloria de Josué y perdición de los amorreos.
El foco esta inmóvil, como sol personal comandado a nuestro capricho. No se moverá ni será rasurado por la cuchilla cruel y afilada del horizonte, esa que lo hace sangrar y genera rojizos y sangrantes atardeceres.
El foco continua en su lugar, pues es sol que no requiere sacrificios ni construcciones onerosas para ser aplacado o contentado. Solo requiere de un flujo constante de electrones dirigidos por medio de alquímicos cables de cobre al milagro físico de su resistencia.
El foco es vacío, o al menos su interior es un vacío. Pero esta lleno de luz, que es como sabemos el origen de toda creación.
El foco continua en el techo, inmóvil, mientras el hombre de las cavernas le observa. De pronto una diminuta mosca se acerca y empieza a dar vueltas a su alrededor. ¿O la órbita?¿Cómo los planetas orbitán a nuestra estrella progenitora?
La mosca continua dando vueltas alrededor del foco, en órbitas cada vez mas cerradas, veloces y cercanas, es natural, pensó el cavernícola, pues esto no es mas que el producto de la atracción gravitacional que ejerce este sol hacia sus satélites.
La mosca esta inmóvil se ha posado en la superficie del foco. El Cromagnon se pregunta si realmente la mosca es una mosca y no una nave tripulada por diminutos seres que han venido, en aventura cósmica a posarse en la superficie de este cuerpo celeste inmóvil en el centro de este micro universo.
Se puede imaginar la escena:
"Es un pequeño paso para un...Pero un gran paso para..."
El cavernícola se detiene a pensar:¿Como se llamaran estos diminutos extraterrestres o mejor dicho intraterrestres, que pueblan un mundo lejano de este micro universo, donde el es dios microcosmico?
No puede resistir la tentación, busca una silla y la pone en el nadir del foco, acercara su cara al este sol simulado y buscara señales de la nave mosca y sus diminutos tripulantes intraterrestres. Sube un pie, luego el otro y entonces ocurre lo peor:
El foco centella por un momento y emite chispas. La obscuridad corre en tropel y nuevamente se apodera del cuarto.
El cavernícola salta al piso y furiosamente aprieta el interruptor de la pared. Nada...No se produce el milagro de la luz, sin embargo hay luz en la calle, y en las cuevas aledañas.
¡¡Foco...!! Fuck up...!!
Se ha fundido un fusible.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
La caverna de la agonia...
Miss Tutsi Pop.
Comentario en "Blog".
19 de Septiembre 2011.
La caverna.
"De las decepciones de esa cosa que se llama corazón y de la substancia inmaterial que a el se asocia..."
Cavernas, cavernas hay muchas y de muy variadas formas, según la geología, composición del suelo y de la orografía en la que se encuentren, pero existe una, profunda y enigmática que mora en nuestro pecho. Es este espacio vacío y profundo, que lo devora todo y lo desea todo, como si de un sol colapsado o singularidad de Penrose se tratara, como si de Agujero negro "supergravitatorio", de esos que existen en el espacio, estuviéramos hablando, es allí, en ese precipicio desfondado donde existe, en atribulada, bombeante, húmeda y sangrante existencia el "Corazón".
Es esta caverna, la que existe dentro, o alrededor del Corazón, donde fallecemos los seres humanos cuando intentamos conocer lo que es el otro. No es de extrañar que por ser un ente "hipergravitatorio" y egoísta el Corazón ajeno nos destroce, nos absorba y nos chupe lo que somos, pues nada, aparentemente nada, puede llenar el vacuo que existe a su alrededor. Es por eso, por ser un objeto hiper pesado y denso, que nos atrae y nos hace pedazos cada vez que pretendemos acercarnos a el y de tan voraz parece que lo que somos no le llena y le parece insuficiente.
A pesar de eso, no me impones, caverna de la agonía que rechazas lo poco o mucho que soy, se que tu, agujero negro, símil de esos que vagan el espacio se evaporan lentamente en masa poder y alcance, tal vez, cuando tengas mas tiempo o mas edad, que no son sinónimo de lo mismo, pueda acercarme a ti, sin que tu vacío me absorba o tu atracción gravitacional me destroce, no tengo todo el tiempo del mundo, pero si paciencia, para tal, en un futuro acercarme a ti, astro negro, húmedo y sangrante dentro de la obscuridad del pecho.
Corazón.
Siempre quise se espeolologo o astronauta... Simplemente esperare.
Comentario en "Blog".
19 de Septiembre 2011.
La caverna.
"De las decepciones de esa cosa que se llama corazón y de la substancia inmaterial que a el se asocia..."
Cavernas, cavernas hay muchas y de muy variadas formas, según la geología, composición del suelo y de la orografía en la que se encuentren, pero existe una, profunda y enigmática que mora en nuestro pecho. Es este espacio vacío y profundo, que lo devora todo y lo desea todo, como si de un sol colapsado o singularidad de Penrose se tratara, como si de Agujero negro "supergravitatorio", de esos que existen en el espacio, estuviéramos hablando, es allí, en ese precipicio desfondado donde existe, en atribulada, bombeante, húmeda y sangrante existencia el "Corazón".
Es esta caverna, la que existe dentro, o alrededor del Corazón, donde fallecemos los seres humanos cuando intentamos conocer lo que es el otro. No es de extrañar que por ser un ente "hipergravitatorio" y egoísta el Corazón ajeno nos destroce, nos absorba y nos chupe lo que somos, pues nada, aparentemente nada, puede llenar el vacuo que existe a su alrededor. Es por eso, por ser un objeto hiper pesado y denso, que nos atrae y nos hace pedazos cada vez que pretendemos acercarnos a el y de tan voraz parece que lo que somos no le llena y le parece insuficiente.
A pesar de eso, no me impones, caverna de la agonía que rechazas lo poco o mucho que soy, se que tu, agujero negro, símil de esos que vagan el espacio se evaporan lentamente en masa poder y alcance, tal vez, cuando tengas mas tiempo o mas edad, que no son sinónimo de lo mismo, pueda acercarme a ti, sin que tu vacío me absorba o tu atracción gravitacional me destroce, no tengo todo el tiempo del mundo, pero si paciencia, para tal, en un futuro acercarme a ti, astro negro, húmedo y sangrante dentro de la obscuridad del pecho.
Corazón.
Siempre quise se espeolologo o astronauta... Simplemente esperare.
domingo, 18 de septiembre de 2011
Sacrificio.
Miss Tutsi Pop.
Comentario en "Blog".
6 de Septiembre 2011.
Sacrificio.
Anécdota (s):
Ofrenda a los amores pasados...
Muchas veces, mil diría si fuera exagerado, eh ofrendado la visera sangrienta y palpitante que mora en el obscuro interior de mi pecho.
Una, y otra vez, este pobre corazón de músculo liso y cuatro cavidades, conectado a la aorta, que ni mas, ha sido puesto en sacrificio, como lo hacían, los hombres de antes que nosotros, "los del ombligo de la luna", en el gran Teocalli del templo mayor.
Mi corazón a sido sacrificado en teocallis anónimos, con ambiciones mas modestas, no pedía (Ni esperaba.) que el mundo siguiera girando por obra y gracia de mi sangre derramada, no quería calmar la sed del sol, este astro que sangra cada tarde al ser rebanado por el filo de la cuchilla del horizonte. No, no pedía tal cosa, ni siquiera granjearme la amistad de Tlalóc, Huitzilopochtli o de Tezcatlipoca, amistades estas, que de echo podrían ser útiles en el diario devenir. No. Me sacrifique, una y luego otra vez, intentando hacerme merecedor a una mirada tibia y tal vez condescendiente, a la sonrisa fácil, y tal vez, como introducción a algo mayor, al roce efímero de las de manos.
Fáciles conquistadoras de mi alma: ¿Cuantas veces les ofrecí mi corazón, palpitante y sangrante del dolor de la soledad y el deseo contenido? ¿No me ofrende ante ustedes en el teocallis anónimos que son esos espacios solitarios, llenos de gente, de las plazas, los bares, los salones de clase?
Muchas veces ofrende esta, mi visera palpitante, esa, que de tan vulgar, los carniceros la ocultan de la vista (Con perdón de Marguerite Yourcenar).
Ofrende, muchas y muy variadas veces, esta visera de musculo liso, de dos ventrículos y cuatro cavidades y que tantos dolores de cabeza me han causado a pesar de morar en mi pecho.
Corazón, muchas veces has sido sacrificio rechazado y de tantas heridas vudú, de tanta aguja clavada, pareces viejo alfiletero de sastre.
Por eso lo he decidido, te he condenado a un nuevo sacrificio. Al de morar en la obscura soledad del pecho atado al frió de la razón y las cadenas de la conciencia, al ritmo de la lógica y la cadencia del trabajo. Al ritmo metódico de las responsabilidades, de los eres y haberes. A la dictadura del tirano de la cabeza que es el cerebro, a ver si a si olvidas corazón de sacrificarte por causas tontas e inútiles.
Pero creo que eso, no podrá evitar, por mucho que lo intente, que en un instante de locura intentes nuevamente caer en sacrificio, en cualquier teocalli improvisado de concreto y chapopote, donde sucumbirás en holocausto ante la soberana deidad pasajera que de una sonrisa.
Comentario en "Blog".
6 de Septiembre 2011.
Sacrificio.
Anécdota (s):
Ofrenda a los amores pasados...
Muchas veces, mil diría si fuera exagerado, eh ofrendado la visera sangrienta y palpitante que mora en el obscuro interior de mi pecho.
Una, y otra vez, este pobre corazón de músculo liso y cuatro cavidades, conectado a la aorta, que ni mas, ha sido puesto en sacrificio, como lo hacían, los hombres de antes que nosotros, "los del ombligo de la luna", en el gran Teocalli del templo mayor.
Mi corazón a sido sacrificado en teocallis anónimos, con ambiciones mas modestas, no pedía (Ni esperaba.) que el mundo siguiera girando por obra y gracia de mi sangre derramada, no quería calmar la sed del sol, este astro que sangra cada tarde al ser rebanado por el filo de la cuchilla del horizonte. No, no pedía tal cosa, ni siquiera granjearme la amistad de Tlalóc, Huitzilopochtli o de Tezcatlipoca, amistades estas, que de echo podrían ser útiles en el diario devenir. No. Me sacrifique, una y luego otra vez, intentando hacerme merecedor a una mirada tibia y tal vez condescendiente, a la sonrisa fácil, y tal vez, como introducción a algo mayor, al roce efímero de las de manos.
Fáciles conquistadoras de mi alma: ¿Cuantas veces les ofrecí mi corazón, palpitante y sangrante del dolor de la soledad y el deseo contenido? ¿No me ofrende ante ustedes en el teocallis anónimos que son esos espacios solitarios, llenos de gente, de las plazas, los bares, los salones de clase?
Muchas veces ofrende esta, mi visera palpitante, esa, que de tan vulgar, los carniceros la ocultan de la vista (Con perdón de Marguerite Yourcenar).
Ofrende, muchas y muy variadas veces, esta visera de musculo liso, de dos ventrículos y cuatro cavidades y que tantos dolores de cabeza me han causado a pesar de morar en mi pecho.
Corazón, muchas veces has sido sacrificio rechazado y de tantas heridas vudú, de tanta aguja clavada, pareces viejo alfiletero de sastre.
Por eso lo he decidido, te he condenado a un nuevo sacrificio. Al de morar en la obscura soledad del pecho atado al frió de la razón y las cadenas de la conciencia, al ritmo de la lógica y la cadencia del trabajo. Al ritmo metódico de las responsabilidades, de los eres y haberes. A la dictadura del tirano de la cabeza que es el cerebro, a ver si a si olvidas corazón de sacrificarte por causas tontas e inútiles.
Pero creo que eso, no podrá evitar, por mucho que lo intente, que en un instante de locura intentes nuevamente caer en sacrificio, en cualquier teocalli improvisado de concreto y chapopote, donde sucumbirás en holocausto ante la soberana deidad pasajera que de una sonrisa.
lunes, 22 de agosto de 2011
Pesadilla.
Miss Tutsi Pop.
Comentario en blog.
14 de Agosto 2011.
Pesadilla.
Hace poco me ocurrió algo horrible, terrible, espantoso.
Llego en un sobre cerrado, casi inofensivo, que apareció inocentemente, como otros sobres antes que este, en el negro y apático buzón de mi casa. En un momento de pánico creí que este papel doblado y misterioso contendría un terrorífico y muy real requerimiento de hacienda, o tal vez un recordatorio de una deuda pasada no pagada, algunas responsabilidades y compromisos adquiridos con el banco y negligentemente omitidos o algo así, papeles de este tipo seguros causantes de terror muy real y corpóreo.
Al abrirlo, con manos temblorosas y herraticas mis ojos caminaron lenta y temblorosamente por cada una de estas horrendas y ominosas palabras con sus terribles letras. Cuando termine de leer el terror se apodero de mi mientras un grito se ahogo en mi garganta, de la cual brotó solo un leve gemido, mis manos arrugaron y rompieron aquel horrible papel que fue aventado a la calle, y espero, sea sentenciado al olvido. Lentamente, sin darle la espalda me aleje del fatuo papel.
Mis peores pesadillas se habían vuelto realidad a pesar de mis cuidados.
había recibido una carta anónima...
Una carta de Amor.
Comentario en blog.
14 de Agosto 2011.
Pesadilla.
Hace poco me ocurrió algo horrible, terrible, espantoso.
Llego en un sobre cerrado, casi inofensivo, que apareció inocentemente, como otros sobres antes que este, en el negro y apático buzón de mi casa. En un momento de pánico creí que este papel doblado y misterioso contendría un terrorífico y muy real requerimiento de hacienda, o tal vez un recordatorio de una deuda pasada no pagada, algunas responsabilidades y compromisos adquiridos con el banco y negligentemente omitidos o algo así, papeles de este tipo seguros causantes de terror muy real y corpóreo.
Al abrirlo, con manos temblorosas y herraticas mis ojos caminaron lenta y temblorosamente por cada una de estas horrendas y ominosas palabras con sus terribles letras. Cuando termine de leer el terror se apodero de mi mientras un grito se ahogo en mi garganta, de la cual brotó solo un leve gemido, mis manos arrugaron y rompieron aquel horrible papel que fue aventado a la calle, y espero, sea sentenciado al olvido. Lentamente, sin darle la espalda me aleje del fatuo papel.
Mis peores pesadillas se habían vuelto realidad a pesar de mis cuidados.
había recibido una carta anónima...
Una carta de Amor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
